No le pongas la cara a la voz que te ilusiona

Careta teatro

¿Quién dijo aquello de ojos que no ven corazón que no siente? Desde que he puesto en marcha este blog todos los días me entran comentarios. La inmensa mayoría de ellos, oyentes y de RNE y seguidores de muchas de las voces que ahora cesan. Algunos no nos vieron nunca, otros tan sólo aquel día que hicimos el programa en tal o cual ciudad. Pero en el fondo de casi todos late un corazón que parece sentirnos como cosa propia. ¡Qué responsabilidad!… Uno de mis mejores amigos radiofónicos se llama Miguel Angel Fernández, un barcelonés que un día decidió instalarse en un pueblecito del Somontano oscense y abrir un delicioso hotel rural con nombre sugerente: Posada de Lola. Viaja a Madrid con alguna frecuencia, y jamás dejaba de asomarse a los estudios para vernos en acción. Sois mi familia, me respondió una vez que le pregunté por el origen de su adicción. Esta dependencia se respira en numerosos comentarios en los posts, sobre todo cuando se refieren a los más veteranos, como Julio César. Considerándome -como creo que mis compañeros- tan querido, me pregunto a veces qué caras pondrán a nuestras voces. La radio no la ve nade, pero donde no trabajan los ojos lo hace la imaginación. ¿Nos verán altos, guapos, esbeltos, con barba? ¿Puede ser una voz el lápiz capaz de dibujar a quien no se ve? Suelo recomendar a los fan que todavía encuentra uno por ahí que no se afanen por vernos en directo. Yo sentía adoración de niño por Pedro Pablo Ayuso y por Joaquín Portillo -dos de los galanes del cuadro de actores de Radio Madrid- hasta que mi padre me llevó a un festival donde actuaban cara al público. Resultó que Ayuso era un señor con tripita cervecera, y Portillo otro cuya planta no cuadraba nada con el Diego Valor de los tebeos o con el que imaginaba yo al oír el serial de las tardes. Hoy en la radio hay caras ya muy conocidas de otros medios. Pero si el oyente se queda prendado de una voz, mejor que no se empeñe en ponerle cuerpo a su ilusión. Rembrandt no tenía por qué ser guapo, ni John Lennon sería seguramente el mejor conversador. Todo el que crea algo (desde una obra de arte a una ilusión radiofónica) seguramente da en ello lo mejor de sí. Detrás, se lo aseguro, solo quedamos gente corriente. Encantada, eso sí, de que, aunque los ojos no nos vean, los corazones nos sientan.

15 Respuestas a “No le pongas la cara a la voz que te ilusiona”


  1. 1 Julián Ibáñez Agosto 14, 2007 a las 9:56 pm

    Querido Luis

    Permite que te tutee.
    Ya va siendo una costumbre entrar en tu blog, cuando vengo de trabajar, y comprobar como las musas se han portado contigo durante el día.

    Ayer escribiste dos artículos, a cada cual más acertado. El del Poldo mix, fue fabuloso, asi como el de Pepa Fernandez, al que ya conteste con un par de pensamientos.

    Referente al tema de hoy, el poner cara a una voz, es francamente imposible, en los tiempos que nos ocupa, no conocer a alguien que te habla por la radio, ya que o en anuncios en televisión, y sobretodo en internet, es muy sencillo descubrirlo.

    Estoy de acuerdo en la posibilidad de sufrir una decepción, al conocer la cara real de las voces que uno tiene idealizadas, pero tambien puede ser al reves, y resultar agradablemente sorprendido.

    Yo os vi una vez cuando vinisteis a Palma de Mallorca. De esto hace mucho tiempo. Yo no voy mucho por Madrid y esperaba con anhelo la posibilidad de volver a veros en directo, y no estoy seguro de poderlo volver a hacer…

    Debo decir, que tu cara, haciendo de padre Bonete, Esperanza, Doña María, o cualquier otro personage, no era ni guapa ni fea, era cara de BUENA GENTE, y de estas no andamos sobrados.

    Un saludo,

    Julián

  2. 2 amelia Agosto 14, 2007 a las 10:17 pm

    Le voy a llevar un poco la contraria.Cuando les ví, aquí, en Ciudad Rodrigo, no estaba viendo a D. Luis. Al contrario: cuando hablaba Doña María, la veía tal y como ella se describía: con rulos, o vestida con sus mejores galas… Al padre Bonete, con su sotana…
    Lo conseguí de la manera más fácil y quizás tonta:cerrando los ojos y escuchando sus voces. Cualquiera que me viera en el salón donde hicieron el programa , de esta manera, no sé que pensarían.Antes y después de esto, desde mi trabajo, escuchaba a una mujer, un sacerdote… No hubiera cambiado por nada el enorme placer que tuve al conocerle .Ver como es D. Luis Figuerola.HASTA PRONTO .

  3. 3 Mary Carmen Agosto 15, 2007 a las 9:18 am

    Hola Señor Figuerola, a mi me gusta saber la imagen que tienen las gentes de la radio, antes me los imaginaba de alguna manera, con cara de buena gente, ahora intento buscar en las páginas de los blocs de radio nacional, mirando las fotos de los colaboradores, alguna vez lo consigo, pero hay muchos que no están aztualizadas y otras no tienen las fotos, de todas maneras, que importa ser guapos o feos, lo importantes es el coraxón que se nota que ponen en su voz y asi les sale, un trabajo que llega a todos con cariño y sinceridad……muchos saludos. Mary Carmen.

  4. 4 El Duende de la Radio Agosto 15, 2007 a las 9:50 am

    Es fantástico, me lo comentan todo. Pero a uno le siguen quedando sus dudas.
    Muchos que nos vieron en TV nos dijeron que lo de las imitaciones sólo funciona en la radio. Y lo entiendo: me gusta Latre en TV cuando hace sus personajes, pero no tanto cuando recrea a un personaje real. Pero otros sostienen que el transformismo en directo tiene su morbo. Y que ver al Duende que, por su aspecto, podría ser consejero del CORTE INGLÉS -más quisiera- encarnando a Bonete o a la Clamores tiene el añadido del factor sorpresa.
    Lo dicho. Aunque me siento más digno y más libre en la radio, hay quien prefiere ponerme la cara. ¡Qé corte!…

  5. 5 MIGUEL Agosto 15, 2007 a las 10:50 am

    Siempre se a dicho, que una imagen vale más que mil palabras.
    Yo pienso que en el caso de los imitadores en la radio, es al contrario. Pues muchas veces gusta más la voz del personaje imitado, que la imagen del que lo imita.

    Un saludo.

  6. 6 Trini Agosto 15, 2007 a las 11:20 am

    A riesgo de repetirme como la cebolleta de la ensalada que estoy preparando, Don Luis: a mí no me hizo falta ni cerrar los ojos cuando Doña María vino a hacer el programa cara al público. Dicho sea lo cual, no me explico cómo el padre Bonete le habla siquiera, por no haberle traido a la tierra de los Lazos de San Guillermo, los Nicanores, y la cecina… que Doña María y Esmeralda supieron apreciar en lo que vale, una vez admiradas las vidrieras de la Pulchra. Y sí, doña María, una se deja los tacones en los cantos de la Plaza del Grano, qué vamos a hacerle, pero no lo diga muy alto, que cualquier día de éstos un prócer de ésos que sí se consideran modernos igual nos la pavimenta, aprovecha para cometer un arboricidio, y nos quita su encanto… Un beso, guapa.

  7. 7 Ana Agosto 15, 2007 a las 2:10 pm

    Buenas tardes. Yo les vi en Zamora, hace unos siete años, cuando Carlos Herrera conducía el programa. Le recuerdo a usted perfectamente cual generalísimo redivivo… ¡qué repelús!… y qué risa… Y a Oscar Cavero (por cierto, no sé exactamente cómo se escribe su apellido, con V o con B), Carlos Santos, el ciudadano García… No fue ninguna decepción escucharles en directo y “ponerles cara”: al contrario. Un amigo mío suele decir que somos seres poliédricos (¡ahí queda eso!), así que la voz es una más de nuestras caras.
    Un saludo

  8. 8 isidro Agosto 15, 2007 a las 4:09 pm

    Gente corriente, si señor… Al igual que tener un blog no es sinónimo de ser particularmente todopoderoso (tendencia a la que algunos se apuntan, a la de sentirse todopoderosos) Pues tener un programa de radio tampoco aumenta esa particularidad, la del todopoderosismo. Yo tb trabajo en Radio, y la gente… es gente corriente.

    un abrazo.

  9. 9 Belén Agosto 16, 2007 a las 6:56 am

    !Hola, Don Figuerola-Ferreti! De sus creaciones, las que más me han gustado han sido Doña María, Braulio y Esmeralda Clamores. Creo que en ellos reflejaba Vd. su bondad, su sensibilidad y su ternura.
    Cualidades que tienen reflejo en su cara, la de verdad, que me encantó conocer a través de TV.
    Esos personajes han calado hondo. Recuerdo un curso de ofimática en el que cada ejercicio en Word firmaba con el nombre de alguno de sus personajes antes citados.
    Me solían enternecer también las tomaduras de pelo que sufría por parte de Julio César, Javier Capitán y el propio García. Por cierto, ¿consiguió memorizar los telefónos del “oyente” de alguno de los programas?
    Mis más cariñosos saludos.

  10. 10 Isabel Agosto 16, 2007 a las 8:33 am

    No me extraña que Aberasturi provocara suspiros…y Luis Figuerola-Ferreti también me parece un hombre atractivo, me atrevo a decirlo desde aquí que no se me ve la cara a mí (de verguenza, claro).

  11. 11 Andrés. Agosto 16, 2007 a las 5:28 pm

    Hola .
    Yo soy de los que se afanaba buscando los rostros de los personajes en internet. Encontré a casi todos. A Cañita , a Doña Maria, al Padre Bonete. Y claro, había algún desacuerdo entre lo que había imaginado y lo que conseguía ver. Ya lo has comentado.
    Pero lo que quiero agregar es que cuando salía del ordenador y volvia a la radio se me imponían los personajes. Tantos así que me resultaba increíble que Doña Maria no fuera una mujer. O qu eel padre Bonete no hubiera sido, al menos alguna vez, cura.
    Y mira que trataba de pillar algún detalle, algún resbalón que descubriera el “engaño”.
    Bueno esto último querrá decir, mas bien que lso personajes eran insuperables, antes que yo demasiado tonto como para no pillarlos.
    No se cual h asido el misterio, pero lso personajes , y sus autores, forman parte de mi imaginario.
    Gracias, desde Mallorca.

  12. 12 LAURA Agosto 17, 2007 a las 4:28 pm

    Con respecto a este tema, te puedo decir que yo intento no poner cara a las voces de la radio. Esto aumenta el misterio y la magia de este medio para mi.
    Te quiero contar algo que me ocurrió hace unos años: “Eran las ocho de la tarde del mes de noviembre (noche oscura). Yo y mi marido nos atravesabamos el patio del Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla. Noté que varias personas bajaban las escaleras que dan acceso al mismo, iban hablando. Al pie de la escalera nos cruzamos. No podiamos verles la cara (ya he dicho que la noche era muy cerrada), pero no hizo falta, sus voces eran inconfundibles. Pepa Fernandez e Iñigo iban a visitar el monasterio con alguien mas”.
    ¿Puedes imaginar la sensación? Las voces que no tenían cara todos los fines de semana, pasan por mi lado, puedo rozarlas, pero siguen sin tener cara…fue algo que nunca olvidaré. Y como tengo la esperanza de tener la misma sensación en otro lugar y otras circunstancias, procuro no buscar las caras de la gente de la radio en internet.
    Muchos gracias a toda la gente de ese maravilloso medio, desde Calahorra.

  13. 13 virginia Agosto 17, 2007 a las 8:24 pm

    Nunca veo la tele. Hace pocas mañanas estando trasteando en la cocina, una voz tan familiar y tan querida por mi llegaba desde el salón. El hombre dueño de aquella voz me atrapó, como tantas tardes y tantas mañanas me había atrapado en mi trabajo, me desplomé en el sofá y cuando al rato llegó mi marido y me vió sentada y ensimismada con la tele me preguntó ¿ Y la comida ?. Pero Papa,le dije, ¡ es que es CAPITAN! Lo entendió todo.

    Con cara o sin cara el que vale, vale.

    Un beso

  14. 14 Josémiglez Agosto 23, 2007 a las 4:20 pm

    Nunca me olvidaré de la decepción tan grande que sufrió mi pobre madre (que en paz descanse) cuando vió a Andrés Aberasturi. Ella se había enamorado de una voz. Por eso creo que la radio debe seguir siendo solo radio, que no es poco.

  15. 15 lola Mayo 17, 2008 a las 11:02 am

    No hace falta poner cara a tantas voces que nos han acompañado. Bastan los buenos sentimientos capaces de llegar a nuestro corazón. Voces cercanas, voces amigas, voces entrañables, voces inolvidables.

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