El amoral contemporáneo

 La periodista Begoña Aranguren vino a la radio a ser entrevistada por Olga Viza sobre su novela Alta sociedad. El Duende rondaba por allí, y como la conocía de algún viaje en ascensor la acompañó hasta la salida de la Casa de la Radio. Coincidían en el ascensor tiempo atrás, cuando comenzaba su idilio con el recientemente fallecido José Luis de Vilallonga, marqués de Castellbell y grande de España, que durante un año fue vecino del Duende sin él saberlo. Begoña y el marqués  se casaron, pero pronto pasaron la página de su sorprendentemente matrimonio. En la entrevista Begoña lo recordaba amargamente.  Después, en una conversación entre el estudio y la calle, el Duende no se aguantó lo que muchos probablemente querrían haberle preguntado antes. ¿Cómo es posible que se te ocurriera casarte con Vilallonga?. Fíjate -contestó-pensé que podría cambiarle…Menos mal que Begoña no se dedica al periodismo de investigación. Quizás procesaba el pensamiento de Pascal: el corazón tiene razones que la razón desconoce. De qué manera las desconoce. Sólo así puede caer un alma rendida ante un tipo como el extinto marqués, buen escritor sin duda, mejor vividor, sublime cínico, y ejemplo más sobresaliente del amoral contemporáneo. No lo dice el Duende, alardea de ello el propio Vilallonga en sus memorias y en El gentilhombre europeo, una  interesante novela autobiográfica. Angelito. Basta leer lo que dedica a su primera mujer, a la noche de bodas y al hijo que tuvieron para calar al que tanto presumía de caballero. Lo de la amoralidad en esta sociedad nuestra es rentable si eres elegante como el marqués y cargas a diestra y siniestra contra todo lo que huele a la llamada España casposa, que al finado le producía alferecías. Hay que decir  en su favor que no fue un parásito más de la aristocracia  a la que pertenecía y fustigaba implacable. Se ganó la vida escribiendo y lanzando guiños muy rentables a los santones culturales del momento. Trabajó, lo que no es poco, incluso con mi adorada Audrey Hepburn. O sea, que algo puntuó en la escala de la meritocracia moderna. Pero aún así su presunta rebeldía contra los privilegios de su clase no le excusó de muchos de los defectos del señoritismo. El primero, y más importante, mirar a casi todo el mundo por encima del hombro por no ser tan listos, tan cultos,  tan progres -qué numerito cuando después del 23-F anunció por la tele  que pedía el carnet del PSOE- y con tan buena percha como él. Se podrá creer que el Duende no le apreciaba, pero me consta que se entretuvo mucho leyéndole, porque la pluma viperina -¡ay!- casi siempre es muy amena. Sin embargo no lo llorará tanto como el barman del Harrys de Venecia, el sommelier de la Tour d´Argent o la antigua cerillera de Madame Claude. Los suyos fueron otros mundos que no están en los de la gente corriente. Menos mal que Begoña, la experta en alta sociedad, se cayó del guindo a tiempo.

Advertisement

6 Respuestas a “El amoral contemporáneo”


  1. 1 ana agosto 31, 2007 a las 8:14 pm

    La señora Aranguren es mucha señora, para haber aguantado a semejante caballero, hace unos dias vi en televisión una entrevista al gentilhombre, en la que daba los motivos que habia tenido Begoña, para casarse con el, semejante mamarracho, machista, que Dios le tanga en la gloria, padre rece por su alma, amen

  2. 2 ana agosto 31, 2007 a las 8:25 pm

    Padre no queria decir tanga, la palabrita a usar era tenga, osea tenga en la gloria, no era mi intención utilizar palabritas de prendas tan diminutas, (sabe es la artrosis que tengo en mis dedos que no me dejan teclear debidamente)

  3. 3 Julio agosto 31, 2007 a las 8:51 pm

    Creo que a los muertos, sean quienes sean, deberíamos dejarlos en paz.
    No es que yo simpatizara ni poco, ni mucho, ni nada con el desaparecido “Grande de España”.

    Ser ‘Grande’es tan pequeño cuando uno desaparece.

    Pero, vamos, de deja de ser una opinión muy personal. De todos modos, mis simpatías, señor Duende.

  4. 4 Elena agosto 31, 2007 a las 10:01 pm

    Entre pillos andaba el juego en este matrimonio. Cada uno de ellos le sacó un buen rendimiento. Ella con un libro bochornoso. Los trapos sucios no se airean, la vida privada es eso, PRIVADA. A él, guapo, alto, atractivo y pinturero, le perdió la vanidad, no se dio cuenta de que la juventud es una enfermedad que se pasa con los años y quiso seguir jugando al galan irresistible. Bravo por Syliane. De toda esta historia es la única que se salva, creo que gracias al amor que un día sintió.
    Julio que razón tienes, aunque se sea Grande de España nos morimos pequeñitos.
    En cuanto al pensamiento de Pascal, si no me dejara guiar un poco por el corazón, sería tan poco humana que casi no me merecería la pena vivir.

  5. 5 Celia septiembre 1, 2007 a las 5:01 pm

    ¡Qué agudo este Duende! Sí señor, el hecho inevitable, vulgar y común de morirse no tiene necesariamente la facultad de elevar al ser humano a una categoría que no le corresponde. Bravo, Duende, por tu claridad y valentía.

  6. 6 Rafael del Barco Carreras septiembre 4, 2007 a las 3:17 pm

    JOSÉ LUÍS DE VILALLONGA Y CABEZA DE VACA

    Marqués de Castellvell y Grande de España.

    Por Rafael del Barco Carreras.

    Con la muerte de José Luis de Vilallonga me rebrotan veintidós años atrás. Otro mundo, cuando tropecé tras tres años en La Modelo con un vividor explotando su papel de escritor, socialista y aristócrata, y por casualidades se incluyó entre mis estafas bancarias en el intento de enderezar mis empresas muy dañadas por la ausencia. La compra del coquetón pero desastroso restaurante montado por Syliane, y los créditos del Banco Mercantil de Tarragona, amén de unas letras en el Banco Pastor, le produjeron no menos de treinta millones de los 85. Aunque se los gastaría en su brillante vida de gran marqués, que en aquel momento disfrutaba más su mujer que él con ya 65 años, aquel dinero formó parte de mis últimos años de cárcel. Es curioso pensar que conocí y traté tanto a José Luis de Vilallonga como a Antonio de la Rosa Vázquez, o sea, poco, puntual, para unos negocios, y los De la Rosa me convirtieron en desgraciadamente protagonista, y José Luis, ¡con lo que le gustaba autobiografiarse!, nunca jamás nombró a quién le cubrió sus gastos durante unos años. El 85, 86 y más. El alivio monetario hasta alcanzar el éxito con la biografía del Rey elevando su caché de personaje célebre. El papanatismo. Un retruécano nos involucrara Antonio Parés Neira, administrador del Hotel Ritz de Barcelona, gracias a otra de mis operaciones financieras, y al que, sin recato después de muerto, en una de sus “memorias”, acusó de convertir el devaluado hotel, de antes de su reforma, en un mublé, olvidándose de largas y gratuitas estancias. Una fatal carambola pues en el 80 me recomendó a Luis Pascual Estevill, su abogado, y “perdió” unos documentos clave en el proceso por el Consorcio de la Zona Franca. Tito Parés, además de añadir en mi vida a Pascual Estevill y José Luis, sería uno de los promotores de Tita Cervera con la que el marqués partiría peras al encargarle la biografía del Barón Tyssen. El “club del Hotel Ritz de Barcelona”, donde se parieron tantas truculencias de la Gran Corrupción. Los tres descansan en paz.

    Haber conocido a su hermano Alfonso, por los 70, por cliente de la Caja Cooperativa de mi dirección, termina casi cuarenta años de anécdotas de los gran Vilallonga. Una de las grandes sagas, de los mayores terratenientes de Cataluña, se diluyó entre ciclos políticos y despreocupados artistas de mucho gasto. Recuerdo a Alfonso, pisando una finca con otro decrépito caserón y torre de vigilancia en Tarragona, consultándome por la venta en cincuenta millones ofrecidos, o a un grupo madrileño que le ofrecía trescientos si la escrituraban por seiscientos millones. Negocios.

    Me gustó leerle en tiempos, pero después de tratarle (otra casualidad, vecinos durante un año en la Castellana nº. 80) y reclamarle judicialmente diez millones de pesetas con sentencia a favor de una de mis sociedades, perdí la afición por su excelente castellano. Por supuesto, nunca cobré, por no encontrar bienes a su nombre a pesar de la declaración al Banco Mercantil por cientos de millones. Los derechos de autor los cobraba entre en negro y un agente francés. Insolvente total, aunque deudas sí sabía contraer, y seguramente por ello el piso en Castellana 80, mil metros cuadrados de doble ático, comprados por 25 millones a finales de los 70, con quizá el último reparto familiar, figuraba a nombre de Syliane.

    El tema acabaría con otro expolio a manos del abogado Eduardo Soler Fisas, socio de Luis Pascual Estevill, imposibilitándome la venta del Castillo de Castellbell, que yo consideraba de mi propiedad con poder suficiente para su venta. Una operación con actas corruptas. Mis ex abogados y sus “faenas”. Mal bicho el tal Soler (bufete con el otro ex socio de Pascual, Guerau Ruiz Pena, contratado por el Ayuntamiento) que en 1996 se presentó a juez por el “cuarto turno”, según rezan las listas publicadas en Internet, cuando Pascual alcanzó su máximo poder como vocal del Consejo General del Poder Judicial y su delegado en Cataluña, sin conseguirlo por la estrepitosa caída de su “padrino”. Su “vocación” se despertaría en los viajes a Suiza con el ya juez Pascual distribuyendo saldos. Viajes incluidos en el sumario por “extorsión y chantaje” pero escaqueados en el burle entre trileros de los “profesionales de la Justicia”. Otra historia paralela a la de José Luis.

    Para detalles http://www.lagrancorrupción.com


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Gravatar
Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s




Duendes suscritos:

Suscripción

Suscripción por email

Mis servicios:

El mejor regalo a un ser querido

Publicaciones:

PARAÍSO DE HOJALATA
Una Infancia de Hojalata

Ir directamente a

Blog Stats

  • 798,689 hits

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.