Ya lo avisó el Duende en uno de sus primeros posts: no le pongas cara a la voz que te seduce. La radio tiene su magia, y la red no digamos. No es que ambos ofrezcan un espejo engañoso de la realidad, es que presentan otra realidad que no sabemos si es virtual, ideal o simplemente tramposa. La alegoría perfecta de tal fenómeno la hemos vistos estos días en la prensa. Una pareja rumana que se odiaba buscó consuelo en internet. Cada uno chateó por su cuenta hasta que, con todos los pronunciamienos favorables, creyó dar con en al amor alternativo. Ésta (e) sí que me comprende, éste (a) sí que me ama de verdad, y no el (la) canalla con el (la) me que casé, pensaron. Cita a ciegas. Y batacazo: al fin ella era la mujer de él, y él el marido de ella. Se habían enamorado en el territorio mágico de la red los mismos que se separaban por no poder aguantarse en la vida real. Muy pragmáticos ellos, valoraron más la experiencia que lo imaginado, y acabaron, ay, rompiendo definitivamente. Aquí hay guión. Y reflexión.
La anécdota le recuerda a uno los riesgos de no saber con quién se juega su imagen en internet. La sinceridad es en estos tiempos una de las virtudes sociales más estimadas, pero tiene aristas filadas. Observen a los políticos, que raramente se atreven a recordar a ese ente abstracto llamado pueblo sus flaquezas. Y las tiene, vaya si las tiene. El Duende recuerda que dejó de ser socio del Aleti el día en que Ovejero, un futbolista apodado el cacique del área,-lo recordaba uno de los comentaristas al últimos post- en un partido amistoso casi lleva a la enfermería a un inocente futbolista cuyo delito era haberle hecho un túnel. Ovejero, que sin llevar hombreras de protección tenía unas espaldas tan anchas como los jugadores de rugby americano, era probablemente un humanista del fútbol, pero aquel día se pasó seis pueblos. Se lo censuró el Duende en voz alta, dijo algo así como qué animalada, y los forofos incondicionales le fulminaron con su mirada, porque los malos son siempre los otros, y no nosotros. El pueblo es soberano, pero también soberbio. Y entiende la sinceridad según le peta.
Como don Mendo en su famosa partida de siete y media, uno tiene la sensación de que, cuando deja caer una opinión en el blog, o se pasa o no llega. Si se queda en observaciones amables, pero intrascendentes, es el confeti de la vida, aunque apenas deje huella. Si se moja en algo que sea material sensible y causa cierto impacto, seguro que molesta a alguien. Por puro instinto de supervivencia, y porque lo suyo no es ninguna cruzada, seguirá cocinando para la mayoría, aunque no siempre le salgan los huevos fritos con puntilla a gusto de todos. Quién no desea ser siempre guapo, bueno y muy querido. Sin embargo, Vivien Leigh confesó una vez que el beso más recordado de Lo que el viento se llevó fue un asco de beso, porque cuando se rodó Clark Gable padecía una infección dental y sus labios no exhalaban precisamente perfume de rosas. El cine fabrica sueños, e internet es la nueva película global en la que todos aspiramos a dar el beso del galán, del héroe indiscutible. Claro, que si el mítico Rhett Butler no era de cerca tan seductor por qué lo iba a ser un duende.


Es cierto Duende que idealizamos actores, novelistas, locutores de radio y hasta idealizamos la realidad. Y también idealizamos una frase, una palabra, un beso.
Pero no creo que esto en verdad sea negativo porque ¿qué sería la vida sin sueños? ¿sin ideales? ¿sin fantasía? Tú mismo eres un personaje de sueños y fantasía y aunque vas siempre con tu verdad por delante y estás plenamente identificado con la realidad, se intuye que dentro de ti existe ese mundo de sueños que, no lo dudes, puede llegar a ser más seductor que aquel beso ficticio de Rhett Butler.
Cierto Dolorosa , que seria de nosotros sin ideales y sin fantasía, un aburrimiento total. Lo novedoso y para mi, más interesante de internet es que puedes expresar tu opinión sea la que sea con total libertad sin prejuicios y sin temor de la cara que pondrá el que la reciba, si gustará o no gustará, para mi esto es la total libertad y la creatividad aunque no guste o moleste, la auténtica diversidad.
Querido Duende, ahí tu juegas con desventaja puesto que todos sabemos de ti, tu rostro y tu autenticidad. El resto podemos ser tan anónimos como queramos, sinceros o ilusionantes y…¿no es eso genial?,a mi me lo parece.
¡Sí, sigue cocinando¡, prefiero los huevos un poco cruditos, que pueda mojar pan y sin puntilla (que rasca el paladar) son más suaves, pero si son con puntilla y secos tambien me los como encantada cuando me los dan hechos, servidos y con amor, me saben a gloria.
Como Adela, me como los huevos fritos que cocina el Duende de cualquier manera, pero los prefiero con la yema crudita, que se moje, y la clara con puntillas, que rasque algo.
Siempre que no haya mala intención, y se razone el punto de vista, nadie tiene por qué ofenderse, pero si alguien se ofende, tampoco pasa nada. Que argumente su opinión en contra, y todos aprenderemos algo. Creo que deberíamos mojarnos algo más de lo que lo hacemos, sin necesidad de que sea una cruzada, ni de que sea continuamente.
Es bueno denunciar aunque sólo sea señalando con el dedo, ya que no puede uno pasarse la vida en los juzgados.
Querido Duende, virtualidades o ‘realidades’ aparte -¿qué es lo uno y qué es lo otro? – cada uno es libre de ilusionarse o romperse las narices como guste, veo que la otra cuestión que te planteas es: “o no llego o me paso”, ¿digo lo que pienso o me muerdo la lengua para no herir susceptibilidades?, ¿pongo huevos con ‘puntillas’ o huevos duros?…
Creo que como buen cocinero, antes que fraile en este convento virtual, lo tienes bastante claro, y tratas de buscar el punto medio. Pero digas lo que digas, cuando se tocan temas ’sensibles’,- sobre todo si se trata de política y aledaños- estáte seguro que lo que a unos les parece blanco (no pepiño), a otros le parecerá ‘rojo-y’.
De todos modos, este blog, bitácora o como se llame, es un convento de ursulinas si lo comparas con lo que hay en el ‘mercado’. Y es que anda el personal ‘mu crispaooo’. Y no preguntes por quién crispa más, porque no habrá ‘crispo’ que lo aclare.
Así que, adelante con tus huevos, con o sin puntilla.
Estaba tambien pensando que y si… un comentario molesta y ofende o hiere incluso profundamente en el alma de alguien, es quizá debido a que tocó algo oculto que no se quiere ver de uno mismo, y es el toque en la puerta para abrir y ver que pasa com migo, no con el otro, tal vez pueda aprenderse más desde ahí que quedándose en la ofensa dolorosa porque no me ha gustado lo que se ha dicho o lo que he vivido, ahí veo mis prejuicios y mis limitaciones que no acepto tener y empieza un gran trabajo.
Esto es una respuesta a wallace97. No sé a que vienen los huevos fritos en este asunto del beso, es que sólo piensas en comer, y además esto lo escribes a las 5:35 pm hora en la que se entiende que tenías que estar haciendo la digestión de la comida dominical, y siguiendo los partidos en carrusel deportivo, que es como se te ha educado desde tiempos anteriores que siempre fueron mejores amén.
En fin parece ser que te has convertido en un exótico y a la vez “rara avis”
Y no te olvides tripero, de tu comida semanal con tu socio…
Qué fácil y que complicado me parece esto de internet. Prefiero una conversación como las de antes, que pueda ver una cara. Tal vez estoy chapada y remachada a la antigua. Me gusta ver las expresiones, adivinar los matices, el cambio de tono en la voz, los gestos. En la pantalla no vemos nada de todo eso, podemos interpretar las diferentes opiniones de cada uno de nosotros, pero a veces faltan elementos para interpretar un comentario, falta la fluidez y la rapidez de la conversación en persona. Como hemos podido comprobar a veces queremos decir una cosa y se ha entendido otra. Duende, si cocina usted para todos, hágame el favor, proponga todo tipo de platos, unos nos gustarán más que otros, si se utilizan alimentos naturales, frescos y se hace con gusto, la cocina siempre da excelentes resultados.
Yo creo que el Duende puede tocar temas algo espinosillos sin reparo alguno, porque siendo un tipo elegante, respetuoso y moderado como es, sólo es posible que se ofendan los más absolutamente fanáticos de un lado o los del otro. E incluso andando el tiempo es posible que se ofendan los enajenados de ambas orillas por el mismo comentario. Ya se sabe, si no estás conmigo estás contra mí.
Personalmente agradezco que el Duende vaya trufando las cuestiones aparentemente menos polémicas, con otras que despierten comentarios encontrados, aunque arriesgue que de tarde en tarde le llamen fachorrón o rojeras, o ambas cosas a la vez.
Duende, tocar un poco los c…cillos un poquito es la alegría de la vida, lo lleva Vd. haciendo toda la vida, ¿Como se puede hacer humor de otra manera? Entiendo que a veces le aborden los sentimientos de culpa y tenga la confianza de exponerlo en su blog, y nosotros el honor de saberlo, pero, Duente es el precio por hacer sonreir a los demás y le va en el sueldo. Ah, y al que le pique, ya sabe.
Es que las cosas no siempre son lo que parecen y como el beso de Butler, pueden quedar en un beso de Mister Been
Hola GUINDILLA,tu comentario a sido por tu propio mecanismo,o te a ayudado alquien,ya esta bien poner un poco de guindilla a los guisos,pero como puedes ver,sentir,leer,y releer vamos chino,chano,intentando unir al personal,pues nos une el DUENDE,por una causa distinta.
UN SALUDO PARA TODOS.
Guindilla, ¿qué dices?
Si hay frente común contra guindilla, aquí aparece Gervasio (el defensor de las causas perdidas) para apoyarla. Seguro que tiene sus razones para realizar ese comentario. No te sientas sola en este mundo cruel.
Pero, ¿ya habéis probado las guindillas dulces? Son deliciosas para acompañar a las legumbres, por ejemplo. Y esta guindilla que ha aparecido por aquí no pica, está aromátizada con buen vinagre, pero no pica en absoluto.
Duende, ¡qué acertado comentario! Muchas veces me pregunto si soy yo de verdad quien escribe mis supuestos comentarios y apostillas, si no es más bien mi otro yo, ese que quienes me conocen no ven, ni oyen, ni leen. Pero también me lo pregunto de mi dentista cuando abre una charla incidental mientras me clava la aguja, o de la amable carnicera que me sirve y alaba un estupendo filete de vaca del país… Los tímidos hacemos uso frecuente de máscaras y roles, y puede que tengamos cierta tendencia a mirar bajo la piel del interlocutor por si descubrimos al lagarto…
La Red es en apariencia tan discreta que hay quien se identifica con el DNI entre los dientes y los demás creen que se trata de un artista de la simulación.
Espero que el Duende no esté pensando en abandonar la cocina y tenga otros motivos para no darnos su receta cotidiana. Todos podemos elaborar platos más o menos exquisitos, pero si sin duda, nos hace falta el “chef” con su creatividad e imaginación para seguir adelante. Me parece que sus menús están bien equilibrados y es interesante probar recetas con cuerpo, aunque piquen un poco.¡Qué aburrido sería comer siempre saludable sin probar platos más fuertes! Vamos Duende, que no se qué poner pa comer hoy.
Estoy de acuerdo con Angelus Pompaelonensis. A mi me da mucha vergüenza hablar sabiendo que me están mirando (yo creo que me pongo hasta roja) pero en la red es distinto. Puedo expresar mi opinión sin que me de corte y si además aprendo de lo que cuenta el Duende y el resto de duendecillos, pues mejor.
Yo he entendido que guindilla es un amigo de Wallace97 y que le estaba haciendo un comentario jocoso.
¡Ah! y los huevos fritos me encantan con la yema cruda y sin puntilla, pero respeto todas las formas de cocinarlos y me los como muy a gusto.