El cabrón y el consentidor

Lo primero no es un exceso verbal propio. Utiliza el Duende este sonoro epíteto porque cita su fuente: así han llamado hace unos minutos Carlos Herrera y Antonio Martínez Barbeito al canalla urbano que agredió a una joven ecuatoriana en un vagón de metro. Reconozco que desbordan el libro de estilo de este blog, pero no es el Duende quién para corregir a los maestros del micrófono.

Lo curioso sin embargo es que, como se ha visto en televisión, el protagonista no estaba solo. Aparte de la víctima, viajaba en ese vagón semivacío otro ciudadano que miraba al infinito, y grababa la escena una videocámara, prima hermana del Gran Hermano. De Orwell a esta parte este ojo vigilante tiene muy mala prensa, y seguramente comete abusos sobre la intimidad de los ciudadanos. Pero hay que reconocer que si no fuera por él, ni el Solitario hubiera sido detenido ni el tiparraco del metro de Barcelona merecería ahora el reproche social.

Las videocámaras son odiosas. Se han convertido en aquel ojo implacable que en las ilustraciones de los antiguos manuales de Historia Sagrada perseguía a Caín después de que éste matara a Abel con una quijada de burro. Aunque el ojo ha desaparecido de la iconografía moderna, desdichadamente los caínes están ahí, en cualquier esquina, en la puerta de una discoteca o en un vagón de metro. El Gran Hermano los ha captado últimamente entre la llamada kale borroka, entrando en un cajero, matando a una indigente en Barcelona, apaleando a un detenido en una comisaría de pueblo o cebándose cobardemente en una chiquilla de dieciséis años tan acoquinada que ni siquiera se atreve a pedir socorro. A lo mejor resulta que lo odioso del Gran Hermano no es él, sino nosotros.

Porque lo más aterrador de la escena no es el ataque del bárbaro, sino la imagen del otro viajero que ante un atropello tan evidente mantiene impasible el ademán. Vaya usted a saber, pensaría, a lo mejor es un happening de unos actores, una pantomima, un truquito de uno de estos programas de televisión provocadores. Todo argumento vale para justificar la indiferencia, léase cobardía, a ver si por un gesto de buen ciudadano le cae a uno un guantazo. El Duende se pone en la piel del viajero de piedra, y probablemente piense que el miedo es libre, y que eso, al contrario que otras pendencias, no va con él. También recurrirá a que el mundo capitalista es una putada, ser inmigrante, un peligro, toda violencia es reprochable, y a que hay que estar contra la intolerancia y contra cualquier abuso de fuerza, especialmente si es contra una mujer. Pensará en suma que esta sociedad es una vergüenza, un asco. Aunque la culpa no sea mía, que sólo viajaba en metro y precisamente me bajaba en la próxima para asistir a una manifestación contra la guerra.

Malditas videocámaras, que más que ver nuestra mitad de ángeles, se fija sobre todo en nuestro lado demoníaco. Mal haya el puñetero Gran Hermano, que no sólo retrató al cabrón, sino también al consentidor.

36 Respuestas a “El cabrón y el consentidor”


  1. 1 Miguel Rebollo Octubre 24, 2007 a las 8:19 am

    Yo puedo llegar a entender que “el tercero en discordia” se quede quieto por el miedo a que le toque también a él.

    Lo que a mi no me cabe en la cabeza es que luego, cuando se baja el fulano y la chica pasa por delante de él ni siquiera es capaz de levantarse, de preocuparse por ella, de tratar de ayudar… al menos de mirarla.

    Estoy seguro de que muchos de nosotros (yo me incluyo) quizá hubiésemos reaccionado igual en la primera parte de la historia. Pero ¿en la segunda? también estoy completamente seguro de haber hecho lo contrario.

  2. 2 Zoupon Octubre 24, 2007 a las 8:33 am

    Seguro que recordáis la ocasión en la que un señor evitó una violación de una mujer, en el lance le reventó dos dientes al violador, y fue procesado (no recuerdo si condenado) por un delito de lesiones.
    En estas condiciones, si a mí se me diese el caso, amén del miedo que me daría llevarme un guantazo, o más probablemente un navajazo, me asaltaría el pánico a reventarle dos dientes al fulano ese (que bien lo merece) y acabar en el banquillo ante un juez. Seguramente yo tampoco hubiese hecho nada.
    Como también dijo alguien en el programa de Herrera, no es sólo una cuestión de cobardía, es también una cuestión de desamparo.

  3. 3 darabuc Octubre 24, 2007 a las 9:17 am

    Yo coincido en que me gustaría pensar que habría reaccionado de otra forma, pero que, de haberme hallado en ese lugar y en ese momento, no sé cómo habría sido de vergonzosamente cobarde. Ahora sí sé que, habiéndolo visto en otro, tendría que hacer de tripas corazón y saltar a pararlo en lo posible. Más vale un ojo morado que esa lamentable indignidad; que será humana, como toda cobardía, pero hay que esforzarse por no caer tan bajo; y más, insisto, habiéndolo visto.

  4. 4 lola Octubre 24, 2007 a las 9:21 am

    Me pregunto en que lugar tendríamos que situar a la justicia. Pobrecito, ahora dice el individuo que estaba borracho, como si fuese una excusa, acusando además a un colectivo de ser violento. La violencia se aprende, como se aprende la educación. Un libro interesante que ilustra el tema: “Las semillas de la violencia” de Luis Rojas Marcos. Para mí lo más alarmente de lo ocurrido, no es el ataque que sufre esa pobre chica y la pasividad de la gente, si no el hecho de que sea la cámara la que nos haga reflexionar al respecto porque está grabando esas imágenes. ¿Quiere eso decir que sólo somos capaces de creer en la violencia que vemos y que deja signos evidentes de ello? Vivimos en una sociedad violenta con unos índices de tolerancia muy alta en nuestro día a día. Esa violencia se hace y se cuece en el seno de la família, la sociedad se encarga más tarde de moldear. Tenemos un ejemplo muy claro con la llamada violencia de género, día sí y día también, aparece un nuevo caso de maltrato. Cuando sale a la luz es demasiado tarde, porque ya se ha producido un herido grave o una muerte, además de terribles daños psicológicos sobretodo en el caso de los niños. La violencia de estar por casa, a mi juicio, no es menos grave que cualquier otra. Si se instalaran cámaras en nuestras hogares, y no quiero dar ideas, nos quedaríamos aterrorizados de lo que ocurre dentro de una familia, así como de la capacidad de manipulación y el poder que tiene la misma en estos casos. El agresor/a generalmente se muestra ante los demás como alguien respetable, y se comporta de una manera diferente en su casa, frente a la víctima. Suele estar protegido por los suyos mientras que a la víctima se le acaba acusando. Sólo un puñetazo en el ojo o morados por el cuerpo nos hacen cambiar de opinión, cuando detrás de esas marcas hay otras más alarmantes que no son perceptibles a primera vista. Quiero seguir pensando que hay más buenos que malos como ocurre en las películas.

  5. 5 darabuc Octubre 24, 2007 a las 9:45 am

    Releo mi comentario y no me queda claro que haya expresado bien el hecho de que la falta de ayuda me parece execrable. Aunque muchos de nosotros no saliéramos bien parados de una cámara que nos grabara sin ser conscientes de ello, eso no cambia nada; solo cambia que la valoración se aplicaría igualmente a nosotros. La imperfección humana no es excusa para cuando nos comportamos de pena.

    Por otro lado, no todo debería ser pesimismo. En La Vanguardia venía el otro día una reacción colectiva contra un interventor de RENFE, al parecer racista. Hay quien deja morir a los inmigrantes mientras toma el sol al lado de ellos y hay quien pasa las noches en vela por ayudarlos. Supongo que entre los extremos estamos la mayoría. Que la reflexión valga para ir decantándonos por el coraje…

  6. 6 xpress Octubre 24, 2007 a las 9:59 am

    Ya lo comenté en el “post” de ayer, no se si yo hubiera resistido que me saliera el quijote que llevo dentro. La actitud de ese viajero, sinceramente, me sorprendió más que la del energúmeno.
    Lo peor, y lo comentó Herrera esta mañana, es que, por un problema de forma con la fiscalía, el tio se fué a su casa tan tranquilo tras saludar al juez. ¿Se hubiera dado ese problema fiscal si un viajero le hubiera partido la cara a ostias a ese cabrón?.

  7. 7 candela Octubre 24, 2007 a las 11:45 am

    creo que está todo dicho sobre el suceso… No sé qué tipo de sociedad estamos creando que no reacciona fente a la agresión. Absolutamente reprobable la conducta del pasajero que primero mira hacia otro lado y como muy bien dice xpress cuando podría haber hecho algo, no pregunta cómo se encuentra, probablemente al hacerlo se habría retratado. Tampoco puedo entender que la agredida no hiciese el menor intento por defenderse quizás esto le salvo de una paliza mayor. A mi seguro me la hubiesen dado pero también me lleva a pensar que algo pasa en esta sociedad en la que con tal de que no te identifiquen como intransigente, polémico, o exaltado somos capaces de asistir impasibles a estos episodios. No puedo estar más de acuerdo contigo Duende

  8. 8 wallace97 Octubre 24, 2007 a las 12:02 pm

    Todo está relacionado con todo, y ante cualquier hecho, si trepamos desde las causas inmediatas hacia las remotas, en algún punto hemos intervenido por acción u omisión. Desgraciadamente, la globalización ha supuesto la macrofusión de las mafias, que como el cáncer, cuando se percibe ya están instaladas, se extienden de forma implacable, la defensa es traumática, y si queda una sola célula viva vuelve a reproducirse.
    Pero al cáncer se le investiga y a las mafias no, y lo que es fundamental, en el cáncer, los médicos y científicos no están contaminados, mientras que con la mafia, el sistema político, policial y judicial, sí.
    Y, ¿quién no ha colaborado en ello? Por omisión, estamos todos pringados, queramos reconocerlo o no. Aunque sólo sea por no querer reflexionar sobre el asunto. Los políticos no llueven del cielo, tienen licencia nuestra, y no les exigimos.
    Tengo la esperanza puesta en que internet sea el instrumento que nos permita ser conscientes de que el consumo es el poder, y de que si fuéramos capaces los consumidores de ponernos de acuerdo, a más de uno se le caerían los palos del sombrajo.

  9. 9 Adela Octubre 24, 2007 a las 12:19 pm

    Absolutamente denigrante ambos. Estas cosas lamentables hacen perder a una toda la fe en la raza humana. Me parece deplorable que alguien se quede impasivo como si viese la tele ante algo así. Precisamente en la tele lo vi yo, y tras las imágenes nos quedamos completamente deprimidos al ver que otra persona se queda sentada como si no fuera con ella. En que nos hemos convertido?, que somos parte del mobiliario de los trenes?, ni cámaras ni nada, si ver algo así hace que me quede tan tranquila de verdad mi vida no vale absolutamente nada.

  10. 10 lola Octubre 24, 2007 a las 12:37 pm

    darabuc, no pretendo señalar a nadie con mi comentario, faltaría más. Sólo resaltar que nos enfrentamos a escenas violentas cada día desde la tv, pasando por videojuegos, maltrato a animales, etc. Quería hacer hincapié en la cámara. De no haber estado ahí no habría noticia. No sólo hacen daño los puñetazos, las palabras también, pero aparentemente no dejan huella. Claro que no todo es pesimismo,¡qué sería del mundo sin los buenos!. Hay mucha gente que vive para ayudar a los demás, algunos hasta han dado su vida a cambio, yo no sería capaz, también es un acto de cobardía y me convierte en culpable.

  11. 11 darabuc Octubre 24, 2007 a las 1:14 pm

    (Lola, no he visto ninguna referencia personal, no te preocupes. Traía conmigo la duda que me ha hecho responder de nuevo; no era una respuesta directa a tu comentario. Gracias, en cualquier caso.)

  12. 12 candela Octubre 24, 2007 a las 2:33 pm

    no está todo perdido claramente y la prueba son vuestros comentarios al respecto; espléndidos todos y es verdad que hay gente estupenda y dispuesta a dar y a hacer todo lo que otros no somos capaces de dar/hacer. Lo que ocurre es que cuando pasa algo de este tipo,tan atroz, a los bien nacidos se nos revela algo y que así sea. Saludos a todos

  13. 13 Macu Octubre 24, 2007 a las 2:35 pm

    Se me pusieron los pelos de punta cuando vi lo ocurrido en las noticias. Pero es que me quedé peor aún cuando vi que la chica pasaba al lado y el otro viajero no se dignó ni a preguntarle si estaba bien.
    Yo no me las voy a dar de valiente, si yo fuese el viajero creo que el miedo me impediría defender a la muchacha pero estoy segura que si le preguntaria como está y le acompañaría a la calle. ¡Que menos que una mano que le ayude a bajar del tren y con quien desahogarse!
    Por desgracia, actitud como la de este viajero la vemos a diario. En una ocasión un grupo de mujeres se puso a robar en un súper y cuando las cajeras le llamaron la atención la tomaron con ellas y empezaron a pegarles. Bueno, pues ni un cliente se atrevió a echarles una mano. Una pena, la verdad, que la cobardía nos haga menos personas, pero tal y como están las cosas, ¿quien se atreve a ir de superman?

  14. 14 Guille Octubre 24, 2007 a las 3:19 pm

    Las imágenes son tremendas y escalofriantes, pero creo que ocurren cada día por las calles y transportes de nuestras ciudades. Me parece alucinante que el personal se escandalice tanto sólo por el hecho de hayan quedado grabadas en cámara. Supongo que ojos que no ven, corazón que no siente y periódico que no publica…

  15. 15 Zoupon Octubre 24, 2007 a las 4:04 pm

    lola afirma que vivimos en una sociedad con un alto nivel de violencia, y yo estoy de acuerdo. Pero habremos de recordar que no es un fenómeno nuevo, que las cosas son así desde lo de Caín y Abel que recuerda el Duende. Y no yendo tan lejos, si uno se toma la molestia de leer periódicos antiguos, observará que las reyertas a navaja limpia, muchas veces con muertos, eran el pan nuestro de cada día. En los pueblos lo tradicional era ir a descalabrase con los del pueblo de al lado, y los padres de los zagales lo consideraban casi como una obligación. Dentro de las casas los bofetones a los hijos y a la parienta se llevaban con resignación, y entraban dentro de lo normal.
    ¿Hay hoy más violencia que antes? En algunos ámbitos, sí. Hay una violencia generalizada contra el mobiliario urbano, o más robos violentos, por ejemplo, y el profesor recibe ahora casi tanto como antaño daba. Pero creo que en otros ambientes ha disminuido claramente (en el hogar, en los centros de trabajo, en las comisarías, en las fiestas de los pueblos).
    Y sin embargo la sensación de violencia, de inseguridad, de peligro que nos acecha tras cada esquina, es enorme, entre otras cosas porque nos enteramos de toda agresión que se produce, los telediarios en general (los de Telecinco en particular) son como “El Caso”.

  16. 16 amigosquenotendre Octubre 24, 2007 a las 4:29 pm

    Es interesante la reflexión que el duende nos ofrece al igual que muchos de los comentarios anteriores
    A mí me parece que es un claro ejemplo de un sector intolerante de esta sociedad….. se podría proyectar a política, etc….
    Hablo desde la experiencia… en cierta ocasión casi salgo apaleado por evitar una agresión…. No es cuestión de dárselas de “Quijote”, como decía un compañero/a anteriormente, no.. Es una cuestión de principios, y teniendo en cuenta lo que podía venirme encima… Supongo que será algo visceral. no sé. Me estremece ver la impasividad del chico que está sentado viendo ( o evitando ver) todo lo que ocurre
    La excusa de la borrachera, está muy muy utilizada, y creo que este energúmeno debería enfrentarse a lo que la ley le exija y que yo humildemente desconozco…..
    Es aterrador el movimiento que está surgiendo con fuerza en Europa ultrafascista. Esto es un claro ejemplo
    Saludos Duende

  17. 17 José Ramón Octubre 24, 2007 a las 4:32 pm

    No tengo nada que añadir a lo que habéis dicho todos. Lo suscribo.
    Así que, como eso ya queda dicho, yo me salgo por la tangente: Creo que esa cámara debe dar una información precisa a la policía, a los fiscales, a los jueces, etc. Pero no a nosotros. El que los medios de comunicación nos muestren esas imágenes hasta la saciedad es ya morbo e índice de audiencia.

  18. 18 joselepapos Octubre 24, 2007 a las 4:36 pm

    Totalmente de acuerdo con Zoupon. Hoy todo se sabe practicamente al minuto y eso puede hacernos creer que hay más violencia cuando lo que hay es más información.
    En cuanto al espectador impasible de la agresión creo que la palabra es cobardía. No seré yo quien le juzgue. Es una más de las miserias humanas y, desgraciadamente, abundamos más los cobardes que los valientes.

  19. 19 Esther Octubre 24, 2007 a las 6:27 pm

    Vergonzoso todo el episodio. Y vergonzoso escuchar al individuo justificarse diciendo que estaba borracho. Quizá en vez de ser atenuante, la borrachera debería ser agravante ya que es algo que buscas deliberadamente. Si tienes una bestia dentro, no bebas para darle rienda suelta.
    Amigo Zoupon respondo a tu pregunta afirmativamente. Pienso que sí hay más violencia, nos rodea continuamente: en el telediario (ya no se oye eso de “las imágenes pueden dañar sensibilidades”), en casi todos los deportes, en los videojuegos, en la escuela (día sí día también algún maestro o niño sale mal parado), en el metro (recuerda a la chica que el supuesto enfermo mental tiró del andén, y no ha sido la única)… Lo realmente preocupante es el alto nivel de tolerancia que tenemos a ver acciones violentas. Me temo que nos hemos acostumbrado a la violencia verbal y física y, o no nos sorprende, o no sabemos realmente el alcance de este tipo de actos. A veces realmente sufro viendo el telediario plagado de imágenes que, como dice José Ramón son morbo para conseguir audiencia. Pienso que lo que realmente se consigue con este circo visual es que nos hagamos insensibles y nos quedemos sentados en nuestro sitio mientras a escasos metros agreden a una persona.

  20. 20 Angelus Pompaelonensis Octubre 24, 2007 a las 6:45 pm

    No sé qué hubiera hecho ante la situación. Pero no me extraña la inhibición del espectador, cuando nadie es capaz en un transporte público de afear y corregir conductas poco cívicas de niños (tirar papeles, pintarrajear los asientos…). Eso sí, cuando quien suscribe lo ha hecho, se encuentra acto seguido con el asentimiento de la concurrencia.

    Respecto al incidente de RENFE, he entendido en EL PAÍS que la reacción de los viajeros se produjo tras la parada del tren durante varios minutos. No sé si la razón era absolutamente altruista…

    El comentario de Adela me ha hecho recordar la canción de Pablo Milanés:

    La vida no vale nada
    si no es para perecer
    porque otros puedan tener
    lo que uno disfruta y ama.

    La vida no vale nada
    si yo me quedo sentado
    después de haber visto y soñado
    que en todas partes me llaman.

    La vida no vale nada
    cuando otros se están matando
    y yo sigo aquí cantando
    cual si no pasara nada.

    La vida no vale nada
    si escucho un grito mortal
    que no es capaz de tocar
    mi corazón que se apaga.

    La vida no vale nada
    si ignoro que el asesino
    tomó por otro camino
    y preparó otra celada.

    La vida no vale nada
    si se sorprendió a un hermano
    cuando supe de antemano
    lo que se le preparaba.

    La vida no vale nada
    si ocho caen por minuto
    y al final por el abuso
    se decide la jornada.

    La vida no vale nada
    si tengo que posponer
    otro minuto de ser
    y morirme en una cama.

    La vida no vale nada
    si, en fin, lo que me rodea
    no puedo cambiar, cual si fuera
    lo que tengo y que me ampara.

    Y por eso, para mí
    la vida no vale nada…

  21. 21 lola Octubre 24, 2007 a las 7:33 pm

    Tienes razón Zoupon, no hemos inventado nada nuevo y tampoco hemos conseguido erradicar la violencia. Me centraba sobretodo en lo que tu muy bien has descrito como que “la violencia dentro de las casas entraba dentro de lo normal”. No sé si ha disminuido o no, lo que está claro es que esa violencia dentro de una casa se sigue considerando normal y queda bajo el secreto de las paredes y absoluta inmunidad. He conocido algunos casos y es terrible lo que puede pasar en una casa y hasta que no ocurre una desgracia no se hace nada. Antes del maltrato físico, está la falta de respeto hacia la persona, los insultos y desprecios constantes. Luego viene todo lo demás.

    wallace97 ¡ojalá tengas razón respecto a internet! Yo no creo que sea un problema de medios, tal vez de conciencia, de compromiso con nosotros mismos y la sociedad. Un saludo para todos.

  22. 22 DOLOROSA Octubre 24, 2007 a las 7:42 pm

    Poco queda por decir. Me sumo a los comentarios anteriores y estoy de acuerdo con Zoupon. Siempre ha habido violencia, desde los tiempos más remotos de nuestra historia, de la historia de este mundo incomprensible y quizás absurdo en el que vivimos. Lo peor de todo es que tiene difícil solución, pues ni la justicia en su imperfección es capaz de soslayar este mal que nos acosa. En muchas ocsiones las víctimas se convierten en culpables porque no tenemos siquiera el derecho a defendernos de la barbarie que nos rodea. Me gustaría pensar que aún hay esperanza, que todavía estamos a tiempo de rectificar y hacer de este mundo un lugar donde la convivencia y la caridad tengan un lugar ¿Será sólo un sueño o lo haremos realidad alguna vez?

  23. 23 Esther Octubre 24, 2007 a las 8:02 pm

    Querida Dolorosa, lee todo lo que te rodea. Por supuesto hay esperanza y aquí el Duende nos brinda un refugio fantástico para convivir tranquilamente y disfrutar de las opiniones y el buen hacer de todos.

  24. 24 Julio Octubre 24, 2007 a las 9:14 pm

    Creo que sobre los hechos está casi todo dicho. La actitud…- no encuentro la palabra que pueda calificarla- del agresor; la impotencia de la chica; la ‘prudente’ cobardía del espectador y demás concurrentes; la reacción primera de la Justicia, antes de que el caso cobrara la dimensión mediática que ha alcanzado.

    Lo que me sigue asombrando es que las cámaras de televisión,los periodistas que han ido a ‘entrevistarlo’ han hecho de él un ‘héroe’, quizá sin pretenderlo, o sí, porque hay que aprovechar la ‘noticia’ . Hay que ver la chulería que sigue exhibiendo, además de la caradura de decir que estaba ‘borracho’.

    El Gran Hermano y los otros ‘gran hermanos’ están fabricando héroes de este tipo. Nunca, hazañas tan miserables como ésta, han procurado a sus ‘actores’ tanta ‘fama’.

    Véanle ahora en esta foto, tomada por un fotógrafo de El Mundo:
    Antonio Moreno.

    http://i17.photobucket.com/albums/b65/jnieto/cabron.jpg

    ” Que no estaba preso,
    que no
    Que estaba tomando cañas”

  25. 25 Elena Octubre 24, 2007 a las 9:22 pm

    Es muy fácil ser valiente cuando las cosas caen de lejos, no me hubiera gustado estar en la situación del “viajero solitario”, y menos ahora, cuando para los de derechas me tildan de “roja” y los de derechas “facha”. ¿Qué me gustaría ser? El roto de una calcetín que alguien pudiera zurcir y así recuperar la paz física y psicológica.

  26. 26 Kikeblan Octubre 24, 2007 a las 9:33 pm

    Hace años pasé por una situaciòn parecida, salí en defensa de un grupo de peatones, entre los que me encontraba, que casi son atropellados por un cafre en un paso de cebra y lo único que conseguí fueron un diente roto, las gafas rotas y la moral… rota.
    Salvo mi pareja, que evito que me pateasen cuando ya estaba en el suelo, el resto de los peatones miro para otro lado.
    El cafre tendría poco mas de 20 años y yo pasaba de los 50.
    Pero volveria a increpar al cafre en una situacion similar.

  27. 27 El Duende de la Radio Octubre 24, 2007 a las 10:00 pm

    No estoy en desacuerdo con una solo de los comentarios. Y, coincidiendo con algunos, no creo que cualquier tiempo pasado fuera mejor. Pasa que ahora se sabe todo. Quizás más de lo que nos gustaría a la gente tranquila.

    Por otra parte me sorprende la sinceridad de muchas de vuestras observaciones. En efecto, y dada la exquisita sensibilidad de nuestro garantista estado de derecho, hay que ser muy valiente para comportarse en casos así como un simple ciudadano. Ese miedo es un desastre, pero estoy seguro de que poco a poco irá cambiando la sensibilidad social.

    Gracias de nuevo por vuestro entusiasmo comentarista. Cualquier día de éstos fundamos un ateneo on line.

  28. 28 Adela Octubre 25, 2007 a las 8:36 am

    Si alguien no es capaz de actuar frente a lo que no le gusta,para qué opina? tiene valor su juicio? de que sirve si no tiene efecto?,no seria más honesto que continue en la impasividad de su pensamiento, tambien?, no creo que sea cuestión de valentía más bien de valores , principios y respeto al ser humano y a uno mismo. La solidaridad empieza para mi en mi alrededor más inmediato, de que me sirve dar dinero a una ONG de ayuda internacinal si no soy capaz de dar los buenos dias a mi vecino? para que miro el informativo si no me planteo lo que veo? cuando esta en juego la dignidad de un ser humano que importancia tiene una cámara o otro tipo de control? si no me gusta la violencia porque la fomento? si no actuo tengo la sociedad que merezco?…

  29. 29 José Ramón Octubre 25, 2007 a las 11:06 am

    Acabo de escuchar en la radio que el pasajero impertérrito va a denunciar a quien ha publicado esas imágenes, por violar su derecho a la intimidad. Dicen los comentaristas que había que haber difuminado su cara, y no se hizo, y que, por lo tanto, tiene toda la pinta de llevarse una pasta.
    Por otra parte, el energúmeno dice que ya no va a hablar más si no hay cheque de por medio. Se lo darán.
    La violencia tiene premio. La cobardía también. (Ayer decíamos que podemos entender la cobardía. Lo que ya no puedo entender es la desfachatez).
    Por otra parte, ha muerto un joven que medió en una pelea.
    EL MUNDO AL REVÉS.
    LA VIDA NO VALE NADA SI…

  30. 30 wallace97 Octubre 25, 2007 a las 12:00 pm

    José Ramón, tú lo has dicho, EL MUNDO AL REVÉS. Es lo que han conseguido que veamos a través de unos medios de comunicación PODRIDOS. Y lo único bueno que quedaba en el último medio por desmantelar, la radio, ya están en ello.
    ¡Ánimo Pepa Fernández, a por todas!

  31. 31 el candil de la sierra Octubre 25, 2007 a las 7:44 pm

    Despues de lo visto,en las notìcias,al energumeno lo meterèmos entre todos en la carcel,por lo mènos una temporada y posiblemente estarèmos satisfechos,pero que sucede con los inmigrantes/as,que son sometidos a vivir en un infierno lejos de sus paises,hacinados en chabolas,explotados hasta casi el final y aqui no pasa nada me averguenzo de mi mismo y de los polìticos,que lo saben todo y no hacen casi nada.No os quiero agoviar mas porque el arroyo baja bastante cargado.Un beso para todos.OS RECOMIENDO UN POCO DE MUSICA YOU TOBE MONCHO CONCIERTO DESDE CUBA,EL GITANO DEL BOLERO

  32. 32 andalucia travel Octubre 26, 2007 a las 9:22 am

    Es la justicia en España “justa”. Libertad sin fianza. ¿Qué mensaje se está transmitiendo con esta sentencia?

  33. 33 z Mayo 2, 2008 a las 9:21 pm

    sois unos hijos de puta te amo a la chica del otro lado

  34. 36 Julian29 Mayo 2, 2008 a las 10:00 pm

    Anonadao estoy con estos comentarios. Ozu mi arma, como está el patio…


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