Un cielo de dibujos animados

El libro de la selva

 Según muchos El libro de la selva, que ahora cumple no se cuántos años, es la película más lograda de Walt Disney. Fue al parecer la última en la que el mago dejó su propia impronta. A lo mejor es por eso precisamente, o por lo romántico del relato original de Kipling, o por el encanto de su banda de sonido, o por la gracia con la que bailan los animales, o por la ternura de Balloo. El Duende tuvo el placer de tratar a éste, a los monos y a los elefantes de la película hace más de un cuarto de siglo. La agencia de publicidad para la que trabajaba consiguió los derechos para el plátano de Canarias, que todos los años sacaba a concurso su campaña de publicidad, una de las más sustanciosas de la época. Al Duende le tocó platanear la letra de las canciones. Así nació aquello de el plátano es…sensacional/ tan sano y fácil de pelar / tan rico y lleno de vitalidad… /¡Caramba!…/ ¡Qué bueno que está!…/ no hay ninguna otra fruta igual/…Y a mí me gusta una bestialidad… Entonces iba Balloo y le apostillaba a Mowgli: para no quedarte enano…¡Tú tomar mucho platano! Y Mowgli, más razonable que el oso, le corregía: plátano, Balloo, plátano.

 Los dibujos animados son mucho menos susceptibles que los humanos. Cuando aún no se había fallado el concurso y se rumoreaba que El libro de la selva  había causado un gran impacto, en algún  periódico canario alertaban de que la campaña del plátano pretendía africanizar las islas Canarias con una publicidad selvática. Cuánto idiota hay por el mundo. La cosa es que ganamos el concurso, no sin que una vez en marcha algún docente puntilloso -que pensaba que Balloo debería expresarse como Lázaro Carreter-  nos acusara de convertir en llana la esdrújula de plátano. Demasiado escrupuloso, ¿no? Los únicos que hubieran tenido derecho a protestar por algo hubieran sido los afectados por la acondroplasia, que es el nombre científico de lo que conocemos por enanismo. Pero entonces aún no era frecuente tanta sensibilidad por este problema, y, aún ahora, quizás se han resignado a entender el empleo del enano como pequeño, y sin ánimus injuriandi alguno.

El caso es que la campaña fue un éxito paralelo al de la película. Hubo que salvar sin embargo un grave problema familiar: mi hija Isabel, una ricura de niña rubia de apenas tres años, rompió a llorar desesperadamente cuando Balloo muere en el film. Afortunadamente resucita tres minutos después, con lo que volvió a ser feliz y todos nos congratulamos de ello.

Aquello confirmó lo que ya sospechaba cuando a una sociedad  limitada que fundé le di el nombre de Peter Pan, el niño que no quería ser mayor. Y es que la utopía, o el cielo, es un mundo de dibujos animados. Mal se concilia eso con la fama que la progresía  le ha colgado a Walt Disney, pero por muy carca que fuera éste no  me digan si no es maravilloso un paraíso donde los niños vuelan y los osos que bailan salsa son inmortales.

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23 Responses to “Un cielo de dibujos animados”


  1. 1 José Ramón noviembre 4, 2007 en 12:11 pm

    El Libro de la Selva es mi película favorita de Walt Disney, con mucho. En casa vimos la cinta de VHS unas ciento veintisiete mil veces, hasta que, literalmente, se desintegró. (La excusa eran los niños, pero yo disfrutaba la película mucho más que ellos, que entonces eran demasiado pequeños para gozarla en su totalidad).
    No sabía que tú habías sido el creador de la letra del plátano, que aún canto en casa cuando me pelo uno.
    Enhorabuena, genio inmortal de las letras.
    (Por otra parte, ya decían los latinos: Numerum estulti infinitum est. Que me lo corrija quien sepa latín. La traducción es: Los tontos salen hasta debajo de las piedras. Más o menos. Y es que hay que ser gilipíiiiiiiiiiiiiiiiiii).

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  2. 2 DOLOROSA noviembre 4, 2007 en 12:21 pm

    Qué bonito sería si el cielo y el mundo fuera una puesta en escena de dibujos animados y todo, al final, como sucede en las inolvidables películas de Walt Disney terminara bien. Y que como Peter Pan conserváramos siempre la maravillosa idea de no ser mayor. Pero ¿te has dado cuenta querido Duende que hoy sucede todo lo contrario? Hoy las niñas a los doce años parecen adolescentes de quince y las de quince, mujeres de dieciocho. Es como si todas tuvieran mucha prisa por abandonar esa querida infancia que los mayores soñamos y añoramos. Claro, que nadie escarmienta por cabeza ajena. Pero es una pena que nuestros niños no disfuten de aquellos deliciosos juegos como: saltar a la comba, jugar al esconder…y tantos otros. Y sólo piensen en sentarse ante el ordenador, chatear o jugar a esos terribles juegos repletos de violencia que les embota la mente.
    Además de aquellos dibujos animados tan entrañables estaban los tebeos y los cuentos de hadas que nos hacían imaginar un mundo mágico donde todo terrminaba bien y se convertía una calabaza en una maravillosa carroza, se despertaba una chica con el beso casto de un prícipe enamorado o donde un cisne resultaba ser una bella princesa. Pero no perdamos del todo la esperanza . Tal vez suceda el milagro y algún día el mundo y el cielo se conviertan en una película de dibujos animados donde no tenga cabida la violencia y la maldad. Es una utopía, lo sé pero… ¿y si sucediera?

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  3. 3 Adela noviembre 4, 2007 en 1:44 pm

    Los dibujos de Walt Disney, me han parecido siempre muy especiales por los colores, los movimientos,la belleza de los personajes y la naturaleza,las histórias sensibles y románticas,la música, lo tienen todo. Me llama mucho la atención la fama del Sr.Disney de persona “non grata” y por otra parte poseer una creatividad tan fabulosa.
    No me se la canción de el libro de la Selva,si no es con la letra del plátano,no había caido en ello.Enhorabuena Duende, eso es un buen creativo, deberían emitirlo de nuevo.
    Los momentos de dibujos más entrañables para mi eran el de la calabaza convertida en carroza,y la transformación de Cenicienta consiguiendo lo que las malas hermanas no tendrían jamás,belleza interior y exterior (el principe me daba más igual), así como las alfombras voladoras poder viajar por paises sobre una alfombra (no da tanto miedo como a pelo en Peter Pan). La fantasía es maravillosa, pero…que pasa con los adultos, por que no podemos tener fantasía, o porque la dejamos en la cajita de los recuerdos, habría que recuperarla y usarla. Debo recordar que en los dibujos también hay malos que fastidian aunque triunfen los buenos, ya han hecho la suya.

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  4. 4 lola noviembre 4, 2007 en 2:44 pm

    Tocaya Dolorosa estoy de acuerdo contigo. A mí me gustaba mucho saltar a la comba, era un hacha y muy buena escondiéndome, tanto en la vida real como en el juego. Cuando veo mi sobrino jugando con no se qué juegos electrónicos, donde el objetivo es matar el enemigo, arrancarle el corazón y comérselo me dan ganas de irme corriendo al mundo de “Alicia en el país de las maravillas” cuento que me daba un miedo terrieble, pero cuento al fin. Yo era y soy el patito feo de la familia, y la excepción que confirma la regla, porque como bien dicen todos no hay bicho raro semejante en la tierra ni en el cielo like me. Bueno sí, la señorita Rottenmeyer de Heidi, según decían todos. ¿Cómo es posible que nunca quiera dejar de ser niña, incluso ahora, que podría ser abuela? No lo sé ni me importa. Os cuento mi realidad de princesa prisionera, de mi príncipe azul, y sólo me gusta volar a través de los cuentos. En la realidad tengo pánico a acercarme al cielo, ya sea en avión, o en cualquiera de las formas posibles. Todavía no me explico que adorando los niños no tenga ninguno propio, pero, me ocurre y no es enfermizo que veo cualquier criatura de Dios que apenas levanta un palmo del suelo y saca mi instinto más maternal profundamente escondido y enterrado para siempre. Tal vez se explique porque las circunstancias siendo niña, cuando apenas levantaba un metro del suelo, me llevaron a ocuparme de mi hermana, entonces un adorable bebé, rubita, un encanto. Para mí era como una muñeca grande, las Famosas, que tanto me gustaban. Tanto es así, que en la primera comunión cuando me tuvieron que hacer la foto exigí que saliese mi muñeca Famosa, vestida de inmaculado blanco como yo, o me negaba a hacérmela. Era tan absolutamente responsable en casa, aplicada en el colegio que me convirtieron demasiado pronto en persona mayor, grave error por parte de mis padres. Con apenas 7 años de diferencia con mi hermana ya estaba a cargo de ella, no me importaba, al contrario. Sólo había un pequeño problema, cuando lloraba no sabía como calmarla y pretendía quitarle las pilas para que dejase de llorar. Claro, mis padres no fueron a ninguna escuela, mucho menos a una de padres como existen hoy en día. Más tarde apareció otro hermano y también me convertí en su canguro. Les enseñé a leer y escribir y tantas otras cosas. Acabé asumiendo una responsabilidad que no me correspondía y que más tarde acabaría pasándome factura. Tal vez eso explique que no he querido dejar de ser niña, me siguen gustando los cuentos y otras muchas cosas, y una vez en la edad adulta quiera tener cuantas menos responsabilidades posibles. En los próximos días voy a ver a una persona que cuenta más o menos la treintena y que en su día también estuvo a mi cargo. Ella si que era deliciosa, todo ternura, entrañable, adorable, preciosa rubia de rizitos de oro y encantadora sonrisa. Vamos, lo que se diría un angel caído del cielo. ¡Que asco de mundo éste el de los adultos! No recuerdo haber visto tanta crueldad entre los niños cuando era pequeña, y eso que hay verdaderos monstruos por ahí sueltos. A esta criatura del cielo, el mundo de los adultos le defraudó por completo. Le hirió profunda e irreversiblemente para siempre. En mi imaginación todavía tengo el recuerdo de aquella belleza angelical de ricitos de oro y exquisita sonrisa, el tiempo se paró cuando tenía exactamente tres añitos. Ahora me encontraré con el cuerpo de una mujer adulta pero con la mente de aquella niña a la que adoraba y sigo queriendo. Por eso no creo en ningún Dios, si existiera, no permitiría tanta barbarie en el mundo, y mucho menos dejaría que ningún padre pudiera hacer el mínimo daño a su hija, por suerte para la criatura, no podría tener mejor madre, que es una santa. Hay un precioso bolero que canta Luis Miguel en “Romances” que dice algo así: “Dios dice que la gloria está en el cielo, que es de los mortales el consuelo al morir. Bendito Dios porque al tenerte yo en vida, no necesito ir al cielo tisú, si alma mía, la gloria eres tú”. ¡Ojalá sepamos construir un mundo mejor, sobretodo para los más pequeños, los niños! Ellos son el reflejo de nuestra sociedad.

    Por cierto Duende, genial la publicidad del plátano, me encantaba, era muy divertida. Es, la responsable de que el plátano sea mi fruta preferida.

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  5. 5 Trini noviembre 4, 2007 en 5:00 pm

    Mis hijos y yo, además del ADN y un apetito desordenado por las croquetas, tenemos en común que la primera película que vimos en el cine era de Disney, y acompañados de sus padres. Yo, “El libro de la Selva”; la mayor, “Aladdin”; el pequeño, “El rey león”. Su padre comparte lo de las croquetas y, con ellos, el ADN, pero no la “peli” que en su caso fueron “Los Diez Mandamientos” (a ver si lo de las lenguas muertas le viene de ahí…). Si a mí me llegan a decir, unos 25 años después, que iba a acabar aborreciendo a Baloo con toda mi alma… para reconciliarme después, de todos modos. Andará más o menos por la cifra de José Ramón las veces que la hemos visto, con incitación, además del abuelo, que se quedó colgado del Libro de la Selva desde el día que me llevó a mí, y aprovechaba la mínima excusa para sacar la peliculita. Podría repetir el guión y las canciones, voces incluidas, de memoria, aún ahora que los chicos me pasan de altura: pero no es sólo esa, no. Aladino, los rescatadores en Cangurolandia, la tetera de la bella y la bestia, el cangrejo de la sirenita, Robin Hood, Merlín, los ratones de la Cenicienta, los siete enanitos, los 101 dálmatas, Simba, Timón y Pumba, Mulán, los cuervos de Dumbo y Dumbo propiamente, Tambor y Flor, Goofy, Donald y Mickey… son más de la familia que muchos parientes. No veo que ninguno hayamos crecido mayormente traumatizados: y, como con su hija, don Luis, los hipos de los míos han sido de antología: el pequeño, hoy un tipo como un castillo, sigue prefiriendo no ver la escena de la muerte de Mufasa. La otra no cuenta tanto, porque es plañidera fílmica irredenta, así que ya pueden irse imaginando.

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  6. 6 Bob de Ca's Barber noviembre 4, 2007 en 10:56 pm

    Cuando los papas llegaban a buscarnos a casa de la abuela,preguntaban donde están los niños y ella desia, viendo los periquitos, así es la cosa en mi casa no se ven dibujos animados se ven periquitos. Aquellos de la hormiga atómica eran los más emosionantes siempre había más, no se vayan amiguitos que aún hay más, eran poco sofisticados pero núnca se acababan. ~<:-)

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  7. 7 lola noviembre 4, 2007 en 11:11 pm

    Hoy he escrito la carta a los Reyes Magos.

    El otro día estuve en el Corte Inglés (Un Conocido Gran Almacén). Una, lo primero que hace al llegar es ir al baño, así se ahorra tener que ir a un Bar, pedir un agua y más meera, no se acaba nunca. Así que el C.I. le resulta muy útil cuando viaja por las ciudades españolas, sobre todo porque siempre encuentra enseguida dónde está el baño, como todos son iguales, es una ventaja.

    Resulta que me estaba lavando las manos y me pareció oir al fondo una voz que me parecía familiar, era la voz de Doña María. Pensé pa mis entrañas, no puede ser. Sí, sí, era la voz de la doña. Me acordé que el Duendedelaradio explicó una vez que la última voluntad que ha dejado escrita doña María, es que al morirse la incineren y “echen sus cenizas por las toberas del C.I”.

    La voz me hizo recordar que no estaría mal, ahora que se acerca el período navideño, pedír el libro sus majestades los RRMM: “Las poblemáticas de Doña María”. Resulta que en ese momento no me venía a la memoria el autor, y en esto, que pasa un chaval majote, él. El traje le quedaba un poco grande, o él era muy pequeño par el traje, bueno, es igual. El caso es, que le abordé amablemente y le expliqué mi “poblemática”. El chaval, poniendo en práctica los cursillos realizados en el C.I. para atender al público, se puso a mi disposición inmediatamente.

    Me preguntó qué estaba buscando y le dije que el libro de Doña María, pero que no me acordaba del autor. No podía decirle si era El Duende, o, Duende a secas ,o, Elduendedelaradio, en fin. El muchacho se puso manos a la obra, en busca del autor perdido, pone el título y le digo:-no, te equivocas, poblemática no se escribe con “r”, tú se la quitas. Al muchacho le dió la risa, y entonces le pregunté si le gustaba reírse. Al responderme que sí, le dije que era algo muy necesario para la vida, como la vitamina C en el desayuno, entre risas me dijo que era mucho más importante que todo el desayuno entero. El caso es que no encontraba ni a Doña María, ni al libro, ni al autor, entonces el chaval me dijo que probase de buscar en una librería de barrio ( pensé si guapo, los “fransese” seguro que lo encuentran al Duende). Antes de marchar le dije que si quería empezar el día con una Carcajoda, no tenía más que entrar en elmundo.es e ir a buscarla. Me dió las gracias y me fuí.

    Me da tanta rabia no poder escuchar las Carcajodas, que casi voy parando a la gente por la calle par decirle cómo puede cambiar su vida entrando todos los días antes de ir a trabajar en elmundo.es, y reírse a lo grande, 2 ó 3 minutos, oiga, no le cogerá más tiempo.

    Este año, me parece que se repite la escena del crimen, voy a volver a pasar frío al pueblo. Y como es to tieso, recto, según se baja, he pensado que nos paramos a mitad de camino, a la altura de Madrid y de paso vamos al concierto del Duende que es gratis y se está calentito, no creo yo que la merienda esté incluída, habrá que enterarse. Y como una tiene un máster en logística, de paso, podría pedírle al Duende a ver si le puede dedicar el libro de la doña, si no, seguimos to tieso, pa alante y no nos paramos.

    ¿Duende, cree usted que es posible semejante “estupidiez”?

    Si asistimos la princesa y su príncipe azul al concierto, so pena de no poder aguantar la misa entera del Señor Cura, ¿tanto sacrifício habrá valido la pena?

    ¿Podrá el Sr. Duende, célebre personaje de las ondas y del mundo mundial atender a esta foca, fea, regordeta e impertinente en algunos casos?

    ¿Dónde se puede consultar el calendario de la gira del Maestro y El Coro?

    ¿Podrá el Duende indicarnos como llegar desde Francia (no desde la estación de Francia)?

    Cómo puede observar el Duende, mis inquietudes son diversas.

    P.D. Si no hay tiempo para la firma de un autógrafo, igual nos lo pensamos. ¿what do you think querido Duende?

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  8. 8 El Duende de la Radio noviembre 4, 2007 en 11:42 pm

    Queridos comentaristas
    Dada la extraordinaria facundia de nuestra amiga Lola, no se si delegar en ella mi blog y convertirme en uno de los vuestros.

    Casi todo lo que escribe merece algún comentario. Pero me temo que pasaría el resto de la noche sólo en ello. Tal vez,un poco más de concisión…

    Mil gracias.

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  9. 9 angela noviembre 5, 2007 en 8:27 am

    Querido Duende y querid@s comentaristas. que no escriba no quiere decir que no os lea.Cada día acudo al blog como antes acudía a RNE, y disfruto leyendo la ración del día. estoy perezosa porque aún sigo manca y llena de horas de rehabilitación para ver si la pata -pollo derecha vuelve a ser una mano derecha al menos útil y sin dolor.Creo que el ser la derecha,aún en esta ocasión, está complicando el asunto. Se está portando como una oposición. Espero,con paciencia,domesticarla.Cuando me falta, recuerdo las dosis que me daba el P.Bonete en aquellas horas de confesonario. No sigo porque he notado que a él no le gusta recordarlo.

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  10. 10 Zoupon noviembre 5, 2007 en 9:11 am

    El comentario del Duende me recuerda que en estos tiempos de corrección política, en los que si te sales del redil te ponen a caldo, la publicidad tiene que andarse con pies de plomo. Un anuncio de cerveza en el que salía un policía poco espabilado tuvo que ser retirado porque los policías lo consideraron ofensivo. Otro de un coche se suprimió porque los ofendidos eran los cazadores, que quedaban como los malos porque, asómbrense ustedes, mataban animales. Los retirados por sexistas ya son incontables. En los EE.UU., meca de la corrección política, protestaron los hispanos y lograron que se quitaran las vallas en las que el lema de un deportivo era “turbocojones”.
    Duende, ¿cabría hoy emitir el anuncio de las muñecas de Famosa? ¿O sería considerado sexista? ¿O habría que cambiar la letra?: Los muñecos y las muñecas de Famosa y Famoso se dirigen al Portal, para hacer llegar al Niño o Niña su tolerancia y solidaridad….Por supuesto, el del plátano ni de coña pasaría la censura. Y es que si repasas la letra con la mirada sucia, tiene tela.

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  11. 11 Pilar noviembre 5, 2007 en 10:29 am

    Hola Luis,
    os echo de menos a ti y a todo tu equipo por las mañanas en la radio. Espero que todo te vaya bien.

    Atentamente, Pilar (Ciudad Real)

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  12. 12 Adela noviembre 5, 2007 en 1:34 pm

    Si la utopía o el cielo es un mundo de dibujos animados, es entonces un mundo creado por adultos, ¿para adultos?.Ponemos la excusa quizas, de que es para los niños y en el fondo del corazón del adulto habita un niño. Recuerdo con ello parte de la obra con la que tambien creó su propio mundo Miró. Suele comentarse cuando alguien observa sus dibujos “esto parece que lo ha hecho un niño”, realmente es un gran logro del pintor ser adulto y viajar a través del tiempo a la infancia. Rompo una lanza en favor del crecimiento. :)

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  13. 13 darabuc noviembre 5, 2007 en 2:32 pm

    Por hacer de abogado del diablo, dado que la corriente es muy mayoritaria, diré que soy poco de Disney, con matices (muy necesarios si hablamos de una compañía que tiene unos 85 años de historia, según me ha parecido ver). Empiezo por decir que hay películas que me han gustado mucho, incluso de menos niño, como Aladdin o el mismo El libro de la selva. Pero en otras, la adaptación es ñoña y blandengue. El ejemplo más claro quizá es la distancia que separa los libros de Winnie-the-Pooh, de Alan Milne (que son geniales) y las blandenguerías lloricas posteriores a la primera película (porque la primera me parece muy aceptable). Quizá ese es otro problema, que la compañía se devora a sí misma haciendo segundas partes y continuaciones que, por lo general, son de una calidad (incluso técnica) muy inferior a lo habitual. Otra forma de verlo, para mí, es la de comprobar que las últimas películas de dibujos que me han gustado de verdad (dejando de lado los clásicos, por tanto), no son de Disney, como mucho de Pixar cuando era independiente.
    Ahora, sobre gustos… esto es una opinión más, no pretendo convencer a nadie.

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  14. 14 Trini noviembre 5, 2007 en 2:59 pm

    Totalmente de acuerdo, Darabuc: muy pocas segundas partes han sido buenas, y las de Disney (por no hablar de las terceras o cuartas, y sólo para vídeo) no son excepción, aspectos técnicos incluidos. Y tampoco es que las últimas adaptaciones hayan sido para tirar cohetes, la verdad… Tim Burton ha hecho cosas magníficas, aunque yo no conecte con todo su mundo.

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  15. 15 José Ramón noviembre 5, 2007 en 9:22 pm

    Darabuc, estoy de acuerdo. La Disney siempre ha “descargado” los argumentos, a veces a riesgo de que le saliera el tiro por la culata y creara rarezas y perversiones.
    Fijaos en La Bella y la Bestia: Si un monstruo horrible secuestrara a vuestra novia, ¿qué haríais?.
    El drama se crea entre el novio de la chica y la Bestia. Los dos son buenos y su lucha está justificada. En Disney, para justificar el triunfo de la Bestia, el novio tiene que ser un zafio, impresentable, acosador, maltratador. Así no hay drama: la Bestia le vence y ya está.
    (Del Jorobado y Esmeralda hablamos otro día, o no. Mejor no).

    En todo caso, aunque la adaptación de El Libro de la Selva también tenga lo suyo, a mí me parece una obra maestra.

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  16. 16 lola noviembre 6, 2007 en 4:27 am

    Ea,ya está, castigá de cara a la pared.

    No, si lo tengo merecío, por hablar en clase mientras el maestro explica la lección. Adela, veste preparando que la vía está libre para ser la nueva favorita de la clase.

    Ya lo dice mi Doña María: “de espaldas al pueblo”.

    Qué corto se me hace, y qué largo el olvido (Pasión Vega “En la maestranza de Sevilla”.

    Qué poco dura lo bueno!

    Ya me lo parecía a mí, que esto no podía durar mucho tiempo.

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  17. 17 lola noviembre 6, 2007 en 4:38 am

    Angela, ¡bienvenida al club de los duendeadictos! Cielito lindo estarás manca pero no muda, así que tú dí to lo que tengas que decir, que te salga del corazón o de las entrañas.

    Bueno, veste con ojo si te pasas de la raya, es decir, si tienes tantísimo tiempo por ocupar, tienes muchísimas cosas que decir, te sientes solita y encima no te quieres ir de aquí porque se está muy bien y a lo mejor también te dicen cosas bonitas como a mí.

    ¡No sea que el maestro te castigue a tí también!

    Que nos espía, te lo digo yo. Está ahí detrás el joío, ¡Ay, como se entere, me mata. Todavía peor, me pondrá todo el peso del mundo en las manos para que el castigo sea mayor y me acuerde de el para siempre.

    Te dejo corazón, me alegro de oirte. Me voy a escribirte a tu correo porque aquí ya no me quieren.

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  18. 18 lola noviembre 6, 2007 en 4:48 am

    Bueno maestro, no contestó a ninguna, pero ninguna de mis preguntas.

    ¡Qué asco, todos los hombres son iguales!

    En resumidas cuentas, que ahora estoy vetada y no me puedo enrollar.

    Si voy a ver al maestro un día que tenga que cantar en el coro, tendrá el honor de dedicarme el libro de mi adorable, entrañable y queridísima Doña María?

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  19. 19 Bob de Ca's Barber noviembre 6, 2007 en 1:09 pm

    Lolilla, como es que solo estais de favoritas, el Duende ha de ser imparsial y todos lo mismo¡¡ No lo ves que este hombre tiene una pasiensia nunca vista,¡que no se quiere jubilar! con lo que yo daría,todo el día a la bartola debajo de la higuera escuchando los pajaritos. Tu métela el rollo a trositos y no se enterará tanto.

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  20. 20 El Duende de la Radio noviembre 6, 2007 en 3:36 pm

    Lola, no tecastigo, ni mucho menos te olvido. Pero me da pena que con tanto de tí como pones en el blog no lo dediques a un libro. ¿No has visto que somos varios los que ponderamos tu gracia y tu talento?

    Contestaría a todos y cada uno, detalle por detalle. Pero me falta tiempo y método. Ahora mismo me parece que soy un salero con demasiados agujeros para la sal que tengo. Si quiero cumplir con todos y con todo, me quedaría sin argumentos para alimentar al Duende.

    Groucho, échame una mano, por favor. Más madera…¡es la guerra!

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  21. 21 Groucho noviembre 6, 2007 en 6:41 pm

    ¡Ya estoy aquí camarada! ¿te hago de secretario? como,cuando,donde…voy a onda cero o…mejor al marca…o no mejor a…el mundo.es con el capi o…creo querido que no puedo y además hagas lo que hagas…
    “Todos somos hermanos y seguiremos siendo amigos hasta que el último rollo de Una noche en Casablanca acabe de enroscarse en la bobina.”
    Sinceramente

    Groucho Marx.

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  22. 22 Balloo y los plátanos abril 5, 2010 en 2:43 pm

    ¿Cómo se llama la canción del plátano? El plátano, es sensacional, muy raro y facil de pelaar… (8)

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  23. 23 Charo septiembre 4, 2012 en 10:56 pm

    ¡Hola! Estoy buscando el anuncio original del plátano de Canarias para enseñárselo a mis alumnos y no consigo encontrarlo. ¿No sabrá alguien dónde lo puedo encontrar?

    Muchas gracias. Charo.

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