Abetos, madroños y naranjos

Arbol de Navidad en Madrid

(Foto de Daquella Manera, con algunos derechos reservados)

Sugiere algún amigo de este blog que todos, aún los más críticos, somos hijos del colonialismo cultural. A veces sin darnos cuenta, como cuando nos ponemos la americana o la rebeca. ¿Por qué no la chaqueta o el jersey de punto abierto, que era lo que en realidad se echaba encima la malograda esposa invisible del acaudalado señor De Winter? Entre la descripción de Daphne du Maurier, el suspense de Hitchcock y en encanto bobalicón de Joan Fontaine nos lo colaron impunemente. El caso es que ardió Manderley y las chicas españolas no volvieron a cubrir sus hombros con la chaquetita de punto, sino con la rebeca. Colonialismo inocente ese, por cierto. Más ofende que nos haya conquistado el sandwich cuando el conde de Sandwich lo que en realidad se inventó para aplacar la gazuza de sus cacerías era algo tan conocido por estos pagos como el bocadillo. Será que comiendo esa palabra, aunque se engorde igual, se parece más fino.

El Duende, tan puntilloso él generalmente, fustiga las modas importadas innecesariamente. Pero si uno mira atrás se da cuenta de que todo, desde el lenguaje hasta los hábitos de vida se han impregnado siempre de costumbres extrañas. Y no siempre para mal, ni mucho menos. En SU primera empresa, el Duende trabajaba aún los sábados por la mañana. En el lenguaje popular, el sábado libre se decía sábado inglés. Algo bueno pues aprendimos de la pérfida Albión, como desde la derrota de la Armada Invencible denominábamos a la Gran Bretaña.

Bueno para la decoración o malo para nuestros bosques, contra lo que ya no vale oponerse es contra el árbol de Navidad. No tiene nada que ver con raíz cristiana de la pascua que nos contaron de niños. Pero desde Navidades blancas -primero la famosísima canción de Irving Berlin y luego la película que protagonizaron Bing Crosby y Dany Kaye- su encanto parece irresistible. Tan incrustado está en nuestra cultura doméstica, que a una maestra contumaz cristiana le oyó el Duende entronizarlo en la natividad que describe san Marcos para que sus alumnos no lo vieran como un simple adorno caprichoso. Según ella, y probablemente para santificar la tradición pagana, del árbol sacó san José la madera para hacerle la cuna Jesús. Difícil que lo encontrara en los aledaños de Belén, pero si non é vero é miracolosamente trovato…

Le magnetiza al Duende el otoño porque pinta éste el crepúsculo de la vida vegetal en colores maravillosos. Viene de ver en los bosques asturianos y leoneses cuadros naturales que serían impagables si se subastaran en Sothebys. Desde la misma ventana del cuarto donde escribe se divisa un Madrid otoñal parapetado tras los ocres, amarillos, rojizos y verdes de distintas tonalidades que le ofrecen chopos, plátanos, liquidámbares, pinos, cipreses, cedros, olmos y cianamomos de un parque que espera plácidamente la caída de la hoja.

Llegará el invierno con sus barbas blancas y sólo permanecerán vestidos los de hoja perenne. Algunos de ellos, como el perfumado naranjo y el bravo madroño, con la propina excepcional de un fruto que pronto será de vivos colores. Está muy bien que hoy reproduzcamos en plástico el tannembaun o el christmas tree, porque así no deforestamos y, pese a ello, nos sentimos como en un cuento de Dickens. Pero el naranjo y el madroño no necesitan en esta época ni un adorno, porque se llenan de bolas rojas o naranjas y se ponen preciosos. Podíamos habernos fijado en ellos antes para que los copiaran los chinos. Así, en lugar de ser colonizados por la estética del norte, podríamos sorprender a todo el mundo con la gracia natural que tienen en España nuestros auténticos árboles de Navidad.

21 Respuestas a “Abetos, madroños y naranjos”


  1. 1 Zoupon Noviembre 13, 2007 a las 5:31 pm

    Alberto Moncada, en su libro “España americanizada” (Temas de Hoy, Madrid 1.995) defiende la tesis de que el principal influjo cultural estadounidense en España y en otros países se ha producido a través del cine. Y es cierto que Hollywood exportó y exporta el american way of life con éxito mundial. Por lo que leo, el Duende comparte ese pensamiento.
    Cambio de tema: Mis árboles favoritos para el otoño son el roble americano, que se pone rojo casi como un tomate y el liquidambar, que manteniendo el verde en algunas ramas, va pasando al rojo y a un efímero violeta en otras. Ambos son preciosos, pero llegan a la Navidad ya completamente desnudos.
    El árbol más bonito que he visto yo en invierno es el kaki (Diospyros kaki), que se da en Valencia, y se queda completamente desnudo de hojas pero con sus numerosos y preciosos frutos colgando. Como árbol de Navidad, va imponente, aunque no creo que se pueda tener en casa.
    Respecto a lo de deforestar por poner un abeto natural, no estoy de acuerdo. Los abetos de Navidad son árboles cultivados, nadie, o casi nadie se va a los Pirineos a coger uno del monte. Y no conviene confundir un cultivo de árboles con un bosque, son ecosistemas radicalmente diferentes. Si no compras el abeto, pues nadie lo plantará. Yo lo encuentro más ecológico, por renovable, y mucho más bonito que uno de plástico. Además, ya muchos vienen con cepellón, y si lo cuidas un poco lo puedes replantar con buenas perspectivas. O puedes tener un acebo en un tiesto todo el año, como tengo yo.

  2. 2 lola Noviembre 13, 2007 a las 9:15 pm

    En mi jardin planté madroños y cada día me gustan más.

    El fruto rojo que alimenta los pajarillos es muy llamativo, pero lo que más me gusta es la delicada flor blanca en forma de campanilla, es la alegría del jardín, mientras los otros arbustos reposan, los madroños están en flor.

    Recomiendo a todo el mundo que plante un árbol por lo menos una vez en su vida, es muy gratificante verlos crecer.

    Plantar árboles, ha sido una experiencia maravillosa. La naturaleza es muy agradecida con poco que la respetes y cuides, te ofrece mucho a cambio.

    Bob de Ca´s Barber, ya he elegio el árbol que quiero alimentar cuando ya no me quede otra cosa que ofrecer a la vida.

  3. 3 El Duende de la Radio Noviembre 14, 2007 a las 7:09 am

    ZOUPON, de acuerdo contigo y con Moncada. No tanto en lo de seguir buscando un arbol de verdad, que si entra en una casa por Navidad es normalmente para morir por exceso de calefacción. Aunque haya nacido en un vivero, y no en el monte.

    En cuantoa lo del kaki es verdad lo que dices. Elegantísimo el tono de sus frutos, que serían ciertamente muy decorativos. Pero al menos el que me queda más cerca ya perdió la hoja hace un como tú reconoces.

    Lola tiene madroños en su jardín. Hasta en este detalle botánico sintoniza con el espíritu del Duende.

  4. 4 Bob de Ca's Barber Noviembre 14, 2007 a las 8:13 am

    Pues yo tengo todo el jardín de color naranja, como el sol y cuando me levando voy a por tres y me hago un sumito para empesar antes del cafelillo con coca de cuarto. A los melocotoneros se les ha caido la hoja y el Kaki solo me dió un fruto,es jovensillo aún. Voy a investigar los madroños, pero creo que serca del mar no va muy bien, ¿eh Lola? son más de montaña verdad, esque lo de la campanilla me gusta para acompañar a los trompeteros.Nunca hay que ir a buscar un árbol para muera, es lo más triste, mejor uno falso ahora los hasen que paresen de verdad y duran toda la vida del selebrador festoso y luego lo pueden heredar,poner y quitar según la decorasión de la casa y uno no se cansa de ver lo mismo,creo que en Ikea ya los tienen con la maseta,la nive (de colores),luses en forma de tubo con agua florescente dentro y regalitos sorpresa que cuelgan en osistos de purpurina dorada.

  5. 5 lola Noviembre 14, 2007 a las 9:34 am

    Bob de Ca’s Barber tienes razón, los madroños prefieren un clima más frío. Aquí en el pre-Pirineo a 300 m sobre el mar se han adaptado bien, pero como los ví en el Jardín Botánico de Gijon de contentos no los he vuelto a ver.

    A tí te pasa como a mí con los naranjos, quería tener el jardín lleno de naranjas y limoneros, pero “En Pitu que té un viver a Bàscara, Girona” me dijo que no darían fruto y no estarían bien.

    Desde que nací sólo persigo un objetivo, estar bien y ser feliz donde quiera que sea, por eso, sólo he plantado árboles que puedan hacer de este jardín mío, su casa.

    Es lo que me pasa a mí en esta tierra. Me ha dado muchas cosas, la casa de mis sueños, un jardín de ensueño y tantas otras cosas más. A cambio, tuve que dejar mi corazón en mi tierra, mi “Espagne” querida, un precio demasiado alto a pagar.

    A mí no me parece triste descansar al pie de un árbol, al contrario, poder disfrutar de su sombra en verano, el letargo del invierno y el despertar de la primavera. Sólo pido una cosa, por favor, que sea en la tierra que me vió nacer.

    En mi jardin lo aprovecho todo, es natural como yo y la vida misma. Por eso me parece bonito ser útil incluso una vez que pase a mejor vida. Cuando cavé los agujeros a pico y pala para hacer la cunita de los árboles, puse todo tipo de restos orgánico, y así están, la mar de contentos.

    Ahí va un precioso poema de Antonio Machado dedicado a Juan Ramón Jiménez, “Los jardines del poeta”:

    El poeta es jardinero. En sus jardines
    corre sutil la brisa
    con livianos acordes de violines,
    llanto de ruiseñores,
    ecos de voz lejana y clara risa
    de jóvenes amantes habladores.
    Y otros jardines tiene. Allí la fuente
    le dice: Te conozco y te esperaba.
    Y él, al verse en la onda transparente:
    ¡Apenas soy aquel que ayer soñaba!
    Y otros jardines tiene. Los jazmines
    añoran ya verbenas del estío,
    y son liras de aromas estos jardines,
    dulces liras que tañe el viento frío.
    Y van pasando solitarias horas,
    y ya las fuentes, a la luna llena,
    suspiran en los mármoles, cantoras,
    y en todo el aire sólo el agua suena.

    DUENDE, esta vez la culpa de que me enrolle tanto la tiene Antonio Machado, ya lo vé. De todos modos, después de haber hecho de elduendedelaradio.com mi página de inico, creo yo que habré acumulado algunos puntillos, como esos del banco con los que te regalan cosas inútiles, para que, de vez en cuando, me exceda un poquito bastante.

    OBRIGADO AOS QUE AQUI ESTAO. Dulce Pontes, “A Brisa do Coraçao”, 6 de Maio de 1995 no Coliseu do Porto.

  6. 6 Begoña 2 Noviembre 14, 2007 a las 10:01 am

    La verdad es que estamos demasiado americanizados, hace poco Halloween (¿se escribe así?), con sus disfraces y sus “¿truco o susto?”, Papá Noel (que me parece de un hortera supino), el árbol de Navidad, etc.. creo que no soy nada original si reclamo el españolísimo nacimiento, los maravillosos reyes Magos y para disfrazarnos ya tenemos carnaval, sobre todo en Cádiz y Tenerife, y para sustituir el famoso arbolito lleno de luces y bolas de cristal, reclamo yo también un buen madroño, incluso un manzano, que para bolas rojas no tiene precio en ésta época.

  7. 7 Trini Noviembre 14, 2007 a las 10:33 am

    Si hay un aprovechamiento sabio de los colonialismos, hasta convertirlos en mestizaje sabrosón es la cocina, donde, además, suele ponerse a las palabras en su sitio: el “sandwich” (y el bikini catalán) es una cosa, y el bocadillo o “entrepans”, otra, cada una a su tiempo y circunstancia dental. Seguro que el Padre Bonete, que no debió de acompañarle en su tránsito por los magníficos bosques otoñales leoneses (¿conoce el Faedo de Ciñera?) estaría de acuerdo.

  8. 8 darabuc Noviembre 14, 2007 a las 10:36 am

    Nosotros tenemos lo que permite nuestro clima: un pino. Las piñas son menos vistosas que las naranjas y los madroños, pero bonitas igualmente. Admite pasar quince días en el interior sin sufrir (o sin que se le note, que yo tampoco es que hable pino como para preguntarle) y los adornos no le rompen las ramas ni las hojas. Le unimos adornos naturales: piñas recogidas del monte y pintadas de colores. Pero lo que más me ha llamado la atención esta prenavidad es que en el bazar chino de mi pueblo han traído este año… ¡pinos de plástico!

    (¿Los bazares chinos son otra forma de globalización? En este caso han corrido a adaptarse, pero en la mayoría ves lo mismo, estés donde estés… hasta esos jarrones de matar a la suegra del susto el día de Reyes.)

  9. 9 Bob de Ca's Barber Noviembre 14, 2007 a las 10:39 am

    Que bonito Lola, pues yo paresco un poco poeta también, sin fuente pero, yo lo que tengo es un “safareig” con algunas carpas dentro que por sierto lo he de limpiar, los nenúfares lo ensusian,pero cuando vi flores flotantes en Brasil,tuve que colonisar yo mi safareig con ellas por impulso mágico.
    Quería tambien desir que en la roqueta, nos han querido cambiar el “sanuich” por el “pa amb oli” y aquí no ha conquistado a nadie solo a los turistas,el pan pagés con tomate de temporada aseite de oliva virgen y queso mahonés llena más y tiene más sabor,ah y aseitunas trancadas.

    pd. ¿donde anda Angelus Panpoleonensis?,ese hombre es un libro abierto y hase tiempo no se asoma.

  10. 10 Macu Noviembre 14, 2007 a las 4:06 pm

    Bueno, pues a mi si me gusta el árbol de navidad, además el de plástico de toda la vida, con sus bolas de colores, su espumillón y su estrella en lo alto. Eso sí, al lado siempre el belén, con sus reyes magos, sus pastorcitos y ovejitas y el río de papel de aluminio.
    Este invierno empezaré a plantar el jardín de una casita en el campo que hemos hecho. Tomo nota de los madroños, sé que en esta zona pegan bien, y aunque no me gusta el fruto observaré la flor detenidamente.
    No faltará en el jardín un plátano oriental. En otoño adquieren sus hojas unas tonalidades naranja-marrón preciosas y cuando caen y las pisas son una gozada. Os recomiendo el durillo, que con sus florecillas blancas en invierno alegran el jardín más triste y por supuesto un buen macizo de rosas.
    Lola, me encanta Antonio Machado. Ese poema no lo conocía pero tomo nota de él.

  11. 11 Adela Noviembre 14, 2007 a las 6:42 pm

    A mi me gustaría que la Navidad fuese más auténtica, ya me parece una celebración hueca,algo porque si, tengo la sensación de que lo pagano ha superado muy por encima el sentido religioso y ya no se lo que se celebra,¿una fiesta?¿cómo la de un cumpleaños?. La iglesia, la siento leeeeejos, la última vez que fuí a la misa del Gallo, el sermón me pareció una reliquia que no me servía más que para una vitrina. No llego a sentir el espíritu navideño, quizas sólo en algunas pocas personas y eso lo siento todo el año, así que…y los reyes magos, no se hasta que punto es algo positivo para los niños, se centran en la ilusión del regalo y me parece una mentirijilla, me da pena mentirle a un niño más que a un adulto, no tendría ánimo de engañar a mi hijo por una ilusión mia aunque sea bonita, sólo alimentaría las suyas cuando las tuviese.
    Decoración¡¡ la pongo por inercia, para cambiar un poco y así no parezco tan sosa, eso sí la misma de cada año la voy alternando, una cosa un año otra otro, me chirrían mucho las de luces y más este año con el bombardeo del cambio climático, podrían empezar los ayuntamientos a dar ejemplo¡
    :)
    Una sonrisa para compensar el comentario

  12. 12 Luz Noviembre 14, 2007 a las 9:32 pm

    ADELFOS

    Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron
    -soy de la raza mora, vieja amiga del sol-,
    que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
    Tengo el alma de nardo del árabe español.

    Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
    en que era muy hermoso no pensar ni querer…
    Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna…
    De cuando en cuando un beso y un nombre de mujer.

    En mi alma, hermana de la tarde, no hay contornos…
    y la rosa simbólica de mi única pasión
    es una flor que nace en tierras ignoradas
    y que no tiene aroma, ni forma, ni color.

    Besos, ¡pero no darlos! Gloria… ¡la que me deben!
    ¡Que todo como un aura se venga para mí!
    Que las olas me traigan y las olas me lleven
    y que jamás me obliguen el camino a elegir.

    ¡Ambición!, no la tengo. ¡Amor!, no lo he sentido.
    No ardí nunca en un fuego de fe ni gratitud.
    Un vago afán de arte tuve… Ya lo he perdido
    Ni el vicio me seduce, ni adoro la virtud.

    De mi alta aristocracia dudar jamás se pudo.
    No se ganan, se heredan elegancia y blasón…
    Pero el lema de casa, el mote del escudo,
    es una nube vaga que eclipsa un vano sol.

    Nada os pido. Ni os amo ni os odio. Con dejarme
    lo que hago por vosotros hacer podéis por mí…
    ¡Que la vida se tome la pena de matarme,
    ya que yo no me tomo la pena de vivir!…

    Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
    en que era muy hermoso no pensar ni querer…
    De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
    ¡El beso generoso que no he de devolver!

    A mi me gusta MANUEL, el hermano de ANTONIO… Y mi reacción al plantaros este poema me recuerda unas viñetas de MAFALDA. Leíais a MAFALDA? Os gustaba? Os acordáis de GUILLE, el hermano pequeñajo? Os acordáis de una tira que acaba con la frase de Guille..: “A mi a cadiñozo no me gana nadie” al tiempo que se amorra a su hermana, creo recordar, porque presencia una escena cariñosa y se siente impelido a no ser menos? la recordáis? no? pero percibís la similitud, el paralelismo con mi intervención? NO? ¡Oh!

    Qué fracaso, pero me apetecía intervenir y contaros mi poema…

    Hasta pronto

    ¡Qué os vaya bonito a todos!

  13. 13 El Duende de la Radio Noviembre 15, 2007 a las 12:03 am

    Bienvenmidas las amigas de los poetas.

    Bienvenida, Luz. Más luz para el Duende y compañía. Qué va a decir uno, después de los Machados y Juan Ramón…

  14. 14 Esther Noviembre 15, 2007 a las 12:06 am

    A mí lo que me gusta es el Belén que se pone en casa de mi madre. Es de plástico, chiquitito y lleno de sentimiento. El niño Jesús está descolorido el pobre, de tantos besillos que le dábamos cuando éramos niños. La mula y el buey nos dieron horas de juego y no podéis imaginar qué buen jinete de tales monturas era el ángel. Son sólo séis figuras, pero qué partido hemos sacado de ellas.
    Respecto a árboles, a mí me tira la encina, aunque no es válida para los que quieren resultados a corto tiempo. Tarda muchííísimo en crecer. Os animo a visitar la fiesta de San Eugenio este domingo en el Pardo. Se realiza una romería (muy divertida) en honor al pequeño santo y como parte de la fiesta, se hace un concurso de búsqueda de bellotas. Hace años mi padre y yo plantamos dos traídas de aquel juego, y las tengo como oro en paño en el patio de mi casa en sendos macetones a la espera de que me toque la lotería y pueda comprar un terreno donde plantarlas.
    Un saludo a todos.

  15. 15 lola Noviembre 15, 2007 a las 1:17 am

    Macu, me alegra que te guste. Te doy los datos:

    Título: “Poesias Completas de Antonio Machado”. Prólogo de Manuel Alvar

    Editorial: Selecciones Austral de Espasa-Calpe, S.A. En la portada hay un bonito poema de Rubén Darío.

    Es una edición muy antigua y sencilla, no más que yo. Pero ya ves, siempre tenemos algo que ofrecer aunque el tiempo vaya pasando.

    Besos

  16. 16 Macu Noviembre 17, 2007 a las 10:12 am

    Tomo nota, Lola. Ya sé que regalarme por navidad, o mejor por mi cumple que llega antes.
    Besos

  17. 17 Angelus Pompaelonensis Noviembre 19, 2007 a las 8:29 pm

    Ya me zumbaban los oídos, ya. Pero cuando me encuentro desplazado por razones familiares de la falda de esta sierra donde vivo en la Navarra media, no puedo entrar en la Red en condiciones mínimamente accesibles. Mi vista da para poco, Bob, y ahora el atracón de lectura tengo que ayudarlo ESCUCHÁNDOOS mediante un Merlín que da una voz digamos que aceptable. ¡Tanto por leer y por comentar…!

    Mis dos preciosos caquis de cinco años hubo que cambiarlos de sitio en pleno mes de junio (aún me dura el disgusto, espero que broten la próxima primavera…), debido a un movimiento de tierras causado por las lluvias incesantes del primer cuatrimestre. Mi vecino tiene un precioso madroño. Yo tengo carpes, un par de arces rojos y dos tilos, uno de los cuales hubo que desplazar también. Por navidad suelo ponerle lucecillas al olivo, que este año sólo ha dado un puñado de olivas. Y del resto de frutales mejor no hablar. Por muchas desgraciadas razones este 2007 ha sido inolvidable…

    Macu, creo que te quedaría mejor un arce que el plátano. Aunque parientes, creo que el arce requiere menos cuidados y podas. El plátano tiene la costumbre de tirar hojas antes de tiempo. Ojo, no soy un experto, y llevo poco tiempo con mi jardín…

    Y, a propósito de colores de otoño, no os perdáis un paseo por el parque nacional de Ordesa, en Huesca, o el Barranco de Sorogain, aquí en Navarra. Toma nota para tus paseos, Duende.

  18. 18 Macu Noviembre 21, 2007 a las 7:21 pm

    Hola Angelus. Se te echaba de menos por aqui. Tomo nota de tu sugerencia de poner un arce y creo que también pondré un par de caquis y de cerezos.

  19. 19 lola Noviembre 22, 2007 a las 9:27 am

    Bob de Ca’s Barber, El Candil de la Sierra, Macu, Angelus Pompaleonensis, Esther (ya queda menos, no desesperes ante la posibilidad de tener una casita en el campo) y a todos los que tenéis la posibilidad de disfrutar de una casa en el campo. Hoy he contemplado como tantos otros días el baño del mirlo, en un pequeño bebedero que he puesto para los pajarillos, a su vez, sirve también de bañera. Es espectacular ver tomar el baño a los pájaros. Si tenéis opurtunidad ponedles comederos que habrá que alimentar todo el invierno hasta la llegada de la primavera, si no podéis hacerlo durante toda la época de frío no lo hagáis. Si les dáis de comer, tenéis que darles de beber y contemplaréis magníficas escenas y un sinfín de especies que vendrán a visitar año tras año vuestro jardín. No os lo perdáis, para los niños es muy bonito además de pedagógico.

  20. 20 Arbutus Unedo, "madroño" Diciembre 3, 2007 a las 6:28 am

    El Duende y el Hada campanilla del Duende tienen a estas alturas del blog muchas cosas en común. En el cine disfrutan con muchas de las películas citadas y con los artistas también. Audrey Hepburn, criatura de los dioses, ¿qué tendrá que cautiva a unos y a otras?. Ya os lo dije, aunque sólo tengamos en común el color de los ojos siempre quise parecerme a ella. Musical por excelencia: “Cantando bajo la lluvia”. Yo canto bajo la lluvia también, el Duende pasea, mientras observamos los madroños,”un detalle más, en este caso botánico, que sintoniza con el espíritu del Duende”. J.S. Bach también hace de nexo de unión, en todas sus interpretaciones, jazz o clásico. ¿Qué me decís de “doña María”?, amiga del alma común. Hemos trabajado para la publicidad, la creatividad nos ha marcado el camino. No se me olvida que nos gusta reírnos, incluso de nosotros mismos. Y nos escudamos detrás de personajes según las ocasiones, que metemos la pata, que hacemos reír a algunos y enfadamos a otros. Las canas cubren a estas alturas nuestros cabellos y somos muy golosos. El Banco nos quitó la agenda de regalo a principios de año. Se acerca un nuevo año y nos trae el cumpleaños.

    Hay algo importante que nos diferencia, el Duende es el Maestro, yo soy menos que un aprendiz.

    What else?

    Un beso

    lola

  21. 21 Arbutus Unedo, "madroño" Diciembre 3, 2007 a las 8:48 am

    Con tanta noticia importante se me olvidó decir Duende que nos presentó la radio, en ella hablamos y también reímos. Años después seguimos en la misma onda, con Herrera. Sólo podía haber un culpable en esta historia y es como no, la radio.

    Una oyente sin nombre llamada

    lola


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