Le hizo reir primero, y luego llorar, y siempre soñar. Era el Duende un chavalillo y Fernando Fernán Gómez una estrella del fútbol llamada Paulovsky que metía los goles con el culo. Era El fenómeno, y luego un cadete de marina guasón en Botón de ancla, y un pobre hombre en Nadie lo sabrá, y un perverso de pacotilla en El malvado Carabel y un recién casado encantado con su birrioso pisito en Esa pareja feliz, y un don Mendo delirante en La venganza de don Mendo De repente aquel que los ignorantes tomábamos como un pintoresco actor de comedia se iba convirtiendo en un gran actor dramático. Y más que eso, en un magnífico director de cine. Y más que eso, en un formidable escritor. Y aun más, en una voz de referencia . Y más que eso, en un humanista.
Y sin embargo se me grabaron de él, como gran enseñanza para aprender a vivir, unas sencillas líneas de su libro El tiempo amarillo. Relata en él su infancia en un modesto piso de la calle Alvarez de Castro de Madrid. Ahí vivía con su madre y su abuela, que le cuidaba mientras Carola, actriz de profesión, salía de gira. Pero era una casa interior, y Fernandito soñaba con ver la calle. Un día mejoraron de fortuna, y pudieron alquilar un exterior. Y al niño del pelo de color panoja se le esponjó el alma: al fin podía asomarse al balcón y ver a gente paseando, el tranvía, el carrito del lechero, el afilador. Un alimento precioso para un talento como el suyo. Y una meditación para los que buscan la medida de la felicidad.
Desayunó muchos años en la cafetería Villa Río, Paseo de la Castellana 132, justo debajo de la oficina donde tuvo el Duende su primer trabajo, diez pesetas café con leche y croissant. Y un día, aprovechando que acababa de ver la película Cinco tenedores, dirigida por él, superó su timidez y se presentó. Enhorabuena, me ha gustado mucho -le dijo. No se engañe -le respondió educadamente sin apearle del usted- era un trabajo de los que llamamos alimenticios. Para poder seguir desayunando aquí…
Fue el Duende feliz divagando entre los personajes, las obras y las películas en las que ponía su sello Fernando Fernán Gómez. Desde El Lazarillo de Tormes al apicultor de El espíritu de la colmena, desde El enemigo del pueblo al vividor de Belle epoque, desde el canalla de Pim pam fuego al entrañable maestro lapidado por su propio alumno cuando el camión lo lleva hacia el pelotón de fusilamiento. Era en La lengua de las mariposas Pocas veces un simple juego de miradas entre el niño y el viejo profesor que encarnaba Fernando ilustrarán mejor la crueldad humana. Inolvidable el gesto de incomprensión en el rostro del gran actor ido.
Supone el Duende que, como intelectual riguroso, andaba Fernando cerca del agnosticismo más puro. Pero, actor, escritor y hombre de cine y de teatro al cabo, no se resistiría a esta escena final de la comedia de su propia vida. Va el pelirrojo barbudo y se encuentra con otro barbudo venerable a las puertas del cielo. ¡Anda!-dice Fernando. Tú eres el tío que yo interpretaba en la película Así en la tierra como en el cielo. Sí -le responde Dios-Los gestos de bondad y los raptos de ira estaban bien conseguidos. Pero te voy a ser sincero, yo nunca tuve una voz tan convincente como la tuya.

Es una pena, pero así es la vida. Era un gran actor, parecia un poco arisco, quizás tuviera razones para ello pero daba gusto oirle hablar. Descanse en paz. Saludos.
Yo lo recuerdo en unas cuantas de las películas mencionadas por el Duende, especialmente en La lengua de las mariposas.
Desgraciadamente, siempre lo recordaré por su “A LA MIERDA”
Una pena.
No era un personaje tan emblemático par mí como parece que lo fue para el Duende.
Pero era sin duda, emblemático y personaje. Yo lo citaré En el espíritu de la colmenta. Es triste, pues no se qué deciros, mejor pensar que la vida es así. No nos entristecemos cuando nace un bebé, al contrario, y puede que la vida le depare peor suerte, acabe muriéndose de hambre o en la guerra.
Me parece que nuestra sociedad tiene a la muerte aparcada, sólo la saca a relucir cuando llega de repente. Todo tiene un principio y un final y debemos aceptarlo, nacemos para morir. Para otras culturas morir es la puerta de la reencarnación. Algunas incluso, hacen una fiesta en honor al muerto, beben y cantan.
Tenemos que aprender a vivir el instante, el presente. El mañana es un desconocido. Nuestra sociedad contínuamente nos está enfocando hacia el futuro, anulamos así nuestro pasado y presente.
Esto me hace recordar querido EL Candil de la Sierra, en la pequeña luz que ayer se nos encendió a la mayoría con un posible encuentro. Tus palabras son sabias, en cuanto a moderación en el tiempo, poco a poco, ya tendremos ocasión para conocernos, si bien es cierto que algunos nos conocemos a través de la radio puede que desde hace mucho años. También es verdad, que ese instante puede que no vuelva a reproducirse otra vez y por otro lado tendremos los mismos inconvenientes que has citado hoy en cualquier otro momento en el futuro.
Yo he tardado mucho tiempo en tomar algunas decisiones en mi vida y ha sido un rotundo error. Razón por la cual he dicho basta y no hace mucho, porque el mañana es muy efímero y no existe como el ahora.
Puede que algunos, como Fernando Fernán Gómez, entretanto hayamos pasado a mejor vida. Porque la vida como dice mi prima: “La vida es asín”.
Que descanse en paz. El post de hoy me gusta mucho.Una de las maravillas de la vida es que talentos humanos semejantes pasen por ella y lo compartan,nos inspiren,nos animen,diviertan… A mi me hacía mucha gracia verlo cabreado,cuando se metían los periodistas en su tesoro particular, no vi a nadie defenderlo como él y no sabía si reir o llorar,me daba la sensación de que estaba fuera de si y a la vez quedandose con todos, por dentro riendose.
Después de leer el post, hago mi comentario y luego leo los demás, ahora lo prefiero así para que no me condicionen las demás opiniones. No puedo evitar otro comentario tras leer a Lola
Pienso lo mismo, respecto a que vivimos de espaldas a la muerte y me entristece vivirla como algo dramático, es una circunstancia que para mi, forma parte de la vida,lo veo cada día en las minucias que nos rodean, nacen, hacen sus funciones y mueren, no somos diferentes los humanos, la pena, la tenemos los que quedamos y notamos la ausencia,pero el que muere debe seguir su ciclo y si son personas que dejan tanto, los que quedan tienen mucho material para seguir compartiendo con la ausencia,no todos somos capaces.La muerte está inserta en mi vida y procuro no evitarla jamás, lo que más me costó fué mirarla con paz y calma.
Un beso.
Es triste que en su semblanza en los medios, anoche y esta mañana hicieran tanta mención a la irrelevancia de su carácter arisco, que pena.
Fernán-Gómez era un grandísimo actor, uno de los mas grandes, no les quepa ninguna duda, si hubiera sido americano el mundo entero estaría llorando hoy su muerte.
Pero además de eso, que no es poco, Fernán-Gómez era mucho más, tal y como glosa el Duende, hizo muchas cosas, pero además las hizo bien.
Era un tío grande en todos los sentidos y solo nos queda el consuelo de que por suerte ha muerto sintiéndose querido y respetado.
Algunos le echaremos de menos.
Descanse en Paz.
Para mi son recuerdos del pasado,siempre nos quedaran sus peliculas con su voz,unica,atronadora pero a la vez comprensiva lo siento.En cuanto a ese posible futuro encuentro,se que hay cosas que se quedan an el camino,no creo que esto pase en nuestro caso,pues ante todo seria,un placer estar rodeado de amigos de la radio,y por supuesto DEL AMIGO LUIS y eso supongo no pienso que sea imposible,en el tiempo hay que ir madurando esa magnifica idea.LOLA,la posibilidad de cumplir los sueños,es lo que hace la vida interesante.
AMIGOS TENGO QUE AUSENTARME DOS DIAS,estare en contacto,con vosotros,estais,siempre conmigo,UN ABRAZO.
Adela, ¡qué rica eres cielo!
Ah, por cierto, tu historia sobre los miopes me hizo mucha gracia, se me olvidó decírtelo. Mi príncipe de Bequelar, como tú le llamas también comparte contigo una gran miopía y tengo montones de anécdotas a cuál más divertida. ¡Sois la hostia los miopes! (con todo el cariño, claro). Oye, no sé de donde sacas que vivo cerca de París, bueno, nada, como a unos mil km. poco más o menos. Si fuese así, otro gallo cantaría… Oye ¿por qué duchas al gato? no lo hagas, no les hace falta, yo jamás lo he hecho. Ellos ya son bastante limpios.
Un besito
xpress, respeto tus sentimientos, pero ya verás como ahora lo vamos a recordar más que nunca, porque hasta la muerte es un negocio. A mí también me gustaba, sobretodo porque decía lo que le venía en gana.
Un beso
Sólo su voz ya me prendaba. Me hizo reír con la Venganza de Don Mendo, donde su menda hacía de Mendo. Me hizo llorar con La lengua de las mariposas. Me hizo pensar con su novela El viaje a ninguna parte. Me gustaban sus opiniones en las tertulias que organizaba Jesús Hermida en Antena 3… Descanse en paz este insuperable actor-autor-director-académico y olvidemos su famoso “A LA MIERDA”. Muchos de nosotros nos hemos quedado más de una vez con ganas de decirlo.
Me gustaba TODO de él. Uno de los grandes “cascarrabias”. Descendiente de Don Quijote, nieto de Valle y compañero de Max Estrella. Su filosofía de vida es la mia. Su desconocimiento de lo políticamente correcto era un soplo de aire fresco.
La primera de TVE dio anoche un especial sobre su persona muy sugerente y emocionante. Enhorabuena a sus autores.
Probesito si lo ha pasado mal al final, eso es lo que me asusta y tambien me asustaba él cuando se ponia empreñado con los pesaos ¡que miedo! con las sejas peludas para arriba todas juntas y la cara y el pelo rojo paresia que hablaba por un megáfono. Ahora me hase ganas ver la penícula de las mariposas que dise el Sr.Duende.
Botón de Ancla, con el guión del gran José Luis de Azcárraga Bustamante
Me ha gustado mucho el homenaje, Duende. Y es que los años, con la inteligencia, o te vuelven arisco o te vuelven mudo, entre los zotes zapateros y los aznarescos endiosados, por hablar solo de quienes se supone debería aportar más que el español medio. Me parecía un hombre excepcional, lúcido, voluntarioso, que fue dejando huella por su calidad incluso donde nadie lo esperaba, como la escritura. Desde luego, tenía y tiene mi admiración, aunque no fuera perfecto y algunos medios de comunicación se complacieran en regodearse en lo peor de él. En realidad, solo se puede admirar a los que son humanos, grandes pero humanos…
Bob de Ca’s Barber qué güeno que has vuerto, ya te estaba echando en farta corasón, me sentía mu solita sin tu compañía.
No te asustes por el final, piensa que igual no te enteras y un día sencillamente te duermes y ya no te despiertas. Esa sería una bonita despedia. Mi María, la vesina de al lado, el día antes de que se marchara para siempre hablé por teléfono con ella en el hospital y me dijo: -adiós, adiós-. Ella era muy sabia, lo tenía todo planeado. Su hijo, el único que le queda estaba apunto de ser papá de nuevo. En la misa de despedida, con lágrimas en los ojos nos dijo que su madre, era tan grande que no habían palabras para describirla. María, esperó a que naciera su nieto para marcharse para siempre. Resistió y aguantó de un tirón como pudo, dijo que sería indecoroso asistir antes a un entierro que a un nacimiento. Esta mujer tuvo clase hasta en el último segundo que le quedó por respirar.
¡Vaya por usted María este pequeño homenaje a una gran mujer! Siempre la recordaré.
Hoy se recuerda a Fernán Gómez como un gran actor, y lo ensalzan así quienes con más fuerza renegaron de las llamadas españoladas, la misma progresía que las tildó de rancias, cutres y casposas. Es muy curioso, también Clint Eastwood, el típico vaquero de Sergio Leone, el sucio Harry de gatillo flojo, es reconocidísimo después de “Sin Perdón”.
Impresionantes los registros de sus muchos personajes. Inmejorable la actuación y también la consecuencia con la manera de entender la vida. Es verdad que parecía cascarrabías y qué… seguro que en su vida privada aportaba cantidad de cosas buenas. En este país llamado España creemos que cuando eres bueno en algo es porque lo debes ser para todo y, evidentemente, no es así. Es como si le hubiésemos exigido a Pavarotti que su masa muscular estuviese a tono en una pasarla de moda.
Es verdad Zoupon, son lo mismos que ahora ensalzan la copla y la cantan, hablando maravillas de ella, cuando hace treinta años echaban pestes o la despreciaban.
Me uno a vuestros homenajes a Fernando, y vaya también para todos los Fernandos anónimos que se han ido o que andan por ahí sin que nos enteremos.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más. Ignoraba que Jose Luis Azcárraga Bustamante, que me dio clases en Complutense de Derecho Internacional en la Comlutense, fuera además el guionista de Botón de Ancla.
Esto me recuerda otras sorpresas de esta índole. Rafael de Penagos, hijo de un gran dibujante e ilustrador de los años veinte, voz de doblaje reconocidísima y poeta, es el autor de la canción LUNA DE MIEL (recordad. Gloria Lasso, Asignatura pendiente…)Enrique Llovet, diplomático y muchos años crítico teatral, escribió la letra de YO TE DIRÉ (“Los últimos de Filipinas”). Finalmente, Luis Alberto de Cuenca, poeta originalísimo y ex Secretario de Estado de Cultura con el PP fue el que escribió la letra de HOLA MI AMOR ¿SOY YO TU LOBO? que cantaba Gurruchaga.
También Franco fue el guionista de la película RAZA. A fuer de sincero, hay que decir que no desentonaba con el cine patriotero de la época. O sea, natalina de filmoteca.
Pues yo echaré sobre todo de menos su voz. Qué timbre, qué seguridad, qué dicción! Igualito que los actores de ahora.
A veces me preguntaba con quién me gustaría mantener una charla de sobremesa y la respuesta siempre fue, con él, con Fernando Fernán Gómez.
Admirable Fernán Gómez en todas sus facetas.
Muy bueno tu artículo, Duende. Me ha gustado mucho.
No se ha nombrado una película suya para mí inovidable: El abuelo. Parece como si Galdós supiera que Fernan Gómez iba a interpretarlo. Le va el papel como anillo al dedo y no solo por su edad, si no porque su interpretación de un gran hombre venido a menos va a juego con la imagen que yo tenía de él, la de una persona con una vida tan rica de experiencias que no se corta un pelo en llamar a las cosas por su nombre (incorrección política lo llaman ahora).
M ha gustado mucho tu post de hoy, Duende.
Lola, estaría bien eso de quedar, aunque mi timidez me lo impide totalmente. Además, ¿como encontrar un lugar que nos venga bien a todos? En la red ya tenemos uno que a todos nos viene genial. Garcias al Duende.
Macu, guapa. ¿Acaso piensas que yo no soy tímida? Pues sí y mucho, ya ves. El lugar no creo que sea problema, será la disponibilidad de cada uno de nosotros y las ganas que tengamos de querer llevarlo a cabo. Nada más y nada menos.
Un abrazo.
Duende, a mí también me ha gustado particularmente el post de hoy, de hecho, no lo digo nunca porque no hay ninguno que me no me guste. Lo dicho, que cada día estoy más adicta al blog y a todos vosotros. ¡Voy a tener que poner remedio, ya lo intento, pero no sé estar callaíta!
Otra fuente de talento que perdemos: son demasiados los borricos inútiles que, aunque quisieran (que yo dudo ya hasta de eso) no podrían, ni en sueños, presentar, como sí es el caso de Don Fernando, un balance de “vida cumplida”, que, además, ha sido larga, por mucho que hubiéramos querido que nos durara tanto y en tan buenas condiciones como, por ejemplo, Don Francisco Ayala.