Curiosa coincidencia. Habla el Duende del café y varios de los comentarios recibidos se centran en el molinillo, con el que él también jugaba. Debe de ser un síntoma de abuelo batallitas, pero suelo evocar a menudo la precariedad de los juguetes que nos inventábamos los niños de entonces. Una simple caja era un tesoro. El Duendecillo aprovechaba el llamado cartón de cigarrillos que desechaba su padre para clavar en él unos palillos y arrastrarlo por el pasillo con un cordel. Así explicado no dice nada, pero si al primer palillo delantero le colocaba como sombrero un dedal y simulaba él mismo el toque de campana de alarma, aquella tontería se transformaba en un majestuoso coche de bomberos. Eso sí que era minimalismo. Algunas cajas de medicamentos eran joyas, como las de aquel purgante llamado Laxen Busto, hechas de hojalata (igual que las de las agujas de La Voz de su amo, también citadas apenas hace tres posts). En estas circunstancias, cualquier cacharro con una manivela se convertía en tentación irresistible. La arcaica máquina de coser SINGER, con sus palancas, poleas, ruedas, y el curioso mecanismo de pedal, representaba un símbolo doméstico de lo que uno había disfrutado en Tiempos modernos de Charlot. Y el molinillo de café era, simplemente, el puesto de conducción de los tranvías, cuyo mando reproducía parte del recorrido circular del mango del cacharro casero. Por imaginación no quedaba, no.
Esta tierna experiencia de tranviario la volcó el Duende publicitario en la campaña de televisión que lanzó BONKA, de Nestlé cuyo objetivo principal era posicionarlo -que me perdone Lázaro Carreter por usar este palabro- como café en grano para diferenciarlo de NESCAFÉ, que era su famoso soluble. Se acordó entonces de esas una campañas testimoniales, y al Duende se le ocurrió pensar en un personaje singular que, a la vejez viruelas, amanecía a la popularidad como el anciano Marqués de Leguineche en la película de Berlanga Escopeta nacional. Aparecía Luis Escobar un plano corto con un molinillo de café en las manos y, accionándolo, decía más o menos así: Cuando yo era niño, le robaba el molinillo a Demetria, la cocinera, y jugaba a los tranviarios, que eran unos tipos colosales…Conducían el tranvía igual que estoy haciendo yo para moler este café BONKA…Hacía entonces una pausa y, con gesto evocador, añadía: …Porque es café en grano…¡Como el que le gustaba a la pobre mamá! Y remataba su mensaje apelando al abolengo de la marca…Y es de Nestlé…¡gente de toda la vida!
Gracias a esta campaña tuvo ocasión el Duende de conocer a Luis Escobar y Kirkpatrick, director de teatro, autor y tardío actor, marqués de Las Marismas del Guadalquivir y hombre de refinados gustos, exquisitos modales y
sorprendente ingenuidad. Se acercó a él tímidamente, pensando que tanta prosapia y tan súbita fama le harían menospreciar un trabajo publicitario. Pero Marismas no distaba tanto de Leguineche, y aunque, como recordaba en sus memorias y diarios póstumos, vivió momentos de esplendor, debía hacer virguerías para mantener su tren de vida. Le anunció el Duende lo previsto para su caché, y Escobar se puso muy serio, temiéndose aquél lo peor. De pronto, puso la mano en mi brazo, me miró muy seriamente y me dijo: debería de decirte no…¡pero te digo que sí!…Y estalló en una de esas carcajadas que su prominente mentón hacía aún más peculiares.
Vivía en una casa del madrileño Parque del Conde de Orgaz puesta con gusto viscontiniano. Su salón, anejo a una biblioteca maravillosa, era como el Duende imaginó el de la Madame Verdurin que remansa el tiempo perdido en Marcel Proust. Mezclaba antigüedades y pinturas clásica con cuadros de Dalí y de Vicente Viudes y un sinfín de pequeños detalles de buen gusto caprichoso. Al fondo, por un gran ventanal, se veía una jardín romántico y una piscina discretamente disfrazada de estanque ornamental con alguna escultura mitológica. A la entrada, recibía a las visitas un papagayo de vivos colores, que junto con un mayordomo y el personal de servicio eran la única compañía del pintoresco marqués. Cuando me presenté con el fotógrafo para hacerle unas fotos de promoción, se puso de perfil y advirtió muy seriamente: sáqueme del lado malo, porque el otro es imposible. Lo imposible hubiera sido encontrar a alguien que diera más categoría y sacara más partido a un simple molinillo de café.



¿Qué hace el Duende levantado y no está en la cama?
¿Qué tal está? ¿Estamos mejorcito? así debe ser, porque ya he leído el post.
Me pregunto que tendrá que ver el marqués con la reina y el rey de Francia. Ya es casual que pertenezcamos a la realeza y usemos el molinillo de café. Fred, el rey de Francia cariñosamente me ha bautizado: “molinillo”, pero eléctrico. Dice que parece que tenga conectado un cable a la red y me haga hablar ininterrumpidamente las 24h del día. Bueno, es un poquito exagerado, sólo estoy callaíta un par de horas, cuando consigo dormir o estoy duendeando. Os está muy agradecidos, esas dos horas al día le saben a gloria bendita.
Duende ¿cómo sería un mundo sin publicidad?
Luis Escobar me parecía un hombre muy simpático. Gran actor (en un tipo de personaje muy concreto y limitado) y gran conversador. Me daba gusto verle y escucharle. Siempre me dejaba alegría y optimismo.
Me acuerdo de un anuncio de café, pero distinto. Esta vez era café molido, envasado al vacío, que tenía una válvula “que no sé para qué sirve”. ¿Era tuyo también ese anuncio?
Ante todo, un obvio minuto de silencio por una vida o quizá dos…
Mis neuronas me la jugaron y al final olvidé plasmar la primera idea sobrevenida en el post cafetero: el molinillo. El que había en casa durante mi infancia, con sonido inconfundible, nunca igualado por otros molinillos, era viejo, oxidado, pero desparramaba aquel aroma que al final se mezclaba con el de la malta Muller en aras de la economía familiar…
Duende, no puedo recordar ese anuncio, y bien que lo siento, pues Tutocayo Escobar era todo un personaje (¿existía en realidad?
), un vividor simpático que podía permitírselo, y con dificultad para poner el límite entre el personaje real y el de las películas. Creo que tenía cultura, refinamiento y saber estar donde conviniera en cada momento. Me pregunto si tenía alguna minusvalía o formaba parte del atrezzo…
Lo recuerdo perfectamente,mi madre me entretenia,con el cacharrito,ayudame a moler un poquito de cafe,me decia.Yo tuve la gran suerte de tener mis vecinos,en la calle CALABRIA,de mi ciudad,pintaban INDIOS y AMERICANOS,tambien animales,cada semana me regalaban diez o doce piezas,otro amiguete era un artista de la madera con ocho años teniamos los mejores circos del barrio,eramos otra gente,otra vida,despues en S.SEBASTIAN,nos haciamos unas barcas con madera brea,y nos echabamos arroyo abajo,despues a recoger cobre y plomo de la chatarra de la fabrica de RAMON VIZCAINO,a la plaza a venderlos alos chatarreros, a casa toalla y a la concha,con el pecunio ganado en la suciedad de mis manos,merienda en DANENA,casco viejo la tortilla en bocadillo ,aun hoy la mejor de la ciudad,jugabamos a la TOCA,juego para adultos por el peso de las fichas,AL POTE,todo esto siempre alrededor del caserio de XINGURRI,sidra en cantidad taly como eran sus barricas reposantes,mi ABUELA SOLEDAD,cuando llegaba a casa despues de todo,me decia a ver mi rey,a que huele tu aliento?,otros tiempos no podiamos ser mas carga economica,teniamos muy buena comida,libertad,que mas podiamos pedir? y las partidas de bolas,al gua,inolvidable amigos.
No consigo acordarme del anuncio de Bonka. Sí de la máquina Singer que tenía mi madre heredada de mi abuela (qué artilugio más alucinante), y cómo no, de las cajitas metálicas. En varias de ellas terminé guardando todas las piezas del “Meccano” (qué maravilla de juguete, que aún conservo). Para mí, cualquier cosa podía ser un coche, un camión, un tren o un tranvía.
Duende, será un síntoma de abuelo batallitas, pero no por eso es menos cierto que la imaginación de los chavales no tenía límites. Ahora no es así, quizá porque no lo necesiten, se lo dan todo pensado, pero estoy convencido de que les afecta negativamente al desarrollo de su creatividad.
Creo que es una de tantas consecuencias negativas a las que ha conducido la comercialización excesiva de este mundo. ¿Y qué me dices de los juegos callejeros? Nunca entenderé por qué se han perdido. Digo yo, que un niño siempre será un niño, y que un juego que ha sido tan divertido en una época, por lógica, lo sería en todas, ¿no? Y no verás a los chavales hoy jugando al tacón, a las chapas, a las canicas, a las tabas, a pídola, a la peonza, a balón prisionero, y un largo etcétera de juegos, que tenían tres cosas en común: eran sanos, divertidos y baratos.
Bueno Duende, espero que tu proceso griposo haya sido reversible.
Saludos a todos, y nos unimos al minuto de Angelus Pompaelonensis esperando que no sean dos.
Hago mi minuto de silencio también.
Tengo aún un molinillo en casa,aunque es de decoración y muy bonito, funciona bién en ocasiones en que apetece usarlo,fué un regalo de mi abuela quizas en recuerdo del viejo que tenía, siempre me contaba que lo usaban durante la guerra para moler el poco trigo y hacer harina para pan.
Mi época infantil fué menos creativa, ya tenía los juguetes hechos aunque los modificábamos porque no reunían todas las necesidades, como el caso del muñeco bebé que no hacia pis ni caca, no comía así que le hicimos un buen agujero en la boca y otro en el culete y dió mucho de si, se lo comia todo y lo podíamos bañar y cambiar, otra batallita que no se yo si es tener imaginación, ahora me parece un asco y es que nos divertiamos el día de las matanzas del cerdo jugando a coger y corriendo con la cola del animal atada a una cuerda.
¡ Lola, has vuelto! oye y…aquel chavalillo del catastro…tendriamos que llamarlo…
Cuando he escrito el anterior post no estaba la foto del molinillo, y ahora que la veo, idéntica a la que había en casa, pienso en lo cómodo que era tener poca variedad de marcas y modelos ¡qué gusto, lo fácil que era elegir!
Ozú muchachos cuánta publicidad recordáis, es extraordinario. O sois muy carcas, o amantes de la publicidad como el Duende.
Wallace97 me decepcionas, no va con tu estilo. A menos que con el tiempo te hayas vuelto más exigente y menos dependiente de la publicidad. Lo cual no me extraña, con tres mujeres en casa es inevitable, tu casa debe rebosar sabiduría.
¿Os habéis quedado sin puente?
¡Qué pena!
Os confesaré uno de mis anuncios preferidos, sólo uno: “Vuelve, a casa vuelve, por Navidad…” No recuerdo la música, no importa, las imágenes y el mensaje, se clavaron en mi corazón.
Bueno vale, otro, para acompañaros con lo de carca, para que no digáis que no me solidarizo con vosotros. El anuncio iba de jabones: “Heno de Pravia, el aroma de mi hogar” o algo así.
Saludos cariñosos a todos los carca-jodidos que se han quedado sin acueducto.
Adela, darling nunca me fui, sigo aquí fiel a los duende-amigos aunque mantenga el pico cerrado. No se a qué te refieres con lo del chavalillo del catastro, si es que va por mí. Me has matao cielo, no te sigo.
Xiqueta, ayúdame a recuperar la luz de LUZ, no nos quiere escuchar, o tal vez no pueda, o no le dejen, o … ¡Ojalá se haya marchado de acueducto, me quedaría más tranquila!
Precisiones y preguntas.
A JOSE RAMÓN. La campaña de BONKA se componía de tres spots. Entonces era frecuente hacer para una misma campaña tres historias distintas. Efectivamente, ese anuncio que ecuerdas era de esta campaña, puesto que era la primera vez que un café aparecía con esa válvula que, como decía el marqués, yo tampoco se para qué sirve. Pero era otro punto de imagen que había que resaltar.
A LOLA. Las dos campañas que evocas (de TURRONES EL ALMENDRO Y del jabón HENO DE RAVIA) eran de la agencia donde yo trabajaba, CLARÍN PUBLICIDAD. Yo no intervine en ellas, pero nacieron, como quien dice, en el despacho de al lado. Sus autores, aún mayores que yo, son José María Jiménez-Laiglesia y Manuel García Cuadrado, que cosecharon muchos premios con ellas. Era una gran agencia, la mejor de su tiempo. Sucumbió fagocitada por MAC CANN ERIKSON, una multinacional poderosísima. La globalización, ya sabes.
A CANDIL.¡Qué infancia tan intensa! Pensar que uno tenga que traer a colación el molinillo para conocerla…Entre plato y plato, y huésped y huésped, abre un libro en la POSADA DE LA LOLA. No para las visitas, sino para escribir a ratos perdidos.
¿El duende de la publicidad se encuentra mejor hoy?
Esos anuncios funcionaron conmigo en su momento porque era realmente ingenua, todavía lo sigo siendo, pero ya no me creo nada de la publicidad y mucho menos de la televisión, entre otras cosas porque no la veo. Prefiero fabricarme día a día mis sueños. Hace unos momentos uno de ellos ha sido disfrutar de la película “Casino Royale”, extraordinaria. No es mi estilo, pero reconozco el trabajo bien hecho y a los hombres fuertes y valientes que luchan contra el mal, amantes de la belleza y de mujeres hermosas.
Duende, ¿hay algún premio para los pesados como yo que no tienen otra cosa mejor que hacer un sábado por la tarde que hablar de publicidad en este blog?
Se me ocurre, acumular puntos, no sé, con derecho a no sé qué tampoco. O tal vez, crear una tarjeta cliente donde habrá que especificar el perfil del comentarista, sus gustos, etc. Así podrá ampliar esa ficha imaginaria que dice haberse hecho de cada uno de nosotros.
Gracias por la información técnica de los anuncios en cuestión, siempre te vas a dormir habiendo aprendido algo.
¿Qué opina el Duende de la publicidad?
Curiosidad, ¿qué significa para el Duende de la Radio, la publicidad a la que tantas veces hace referencia?
¿Le confieso un secreto Duende?
Por favor, no se lo diga a nadie, se lo suplico.
Yo también soy muy, pero que muy curiosa…
El Candil de la Sierra, el Duende además de hacernos sugerencias para escribir un libro, que acepto encantada, podría además indicarnos cómo se hace, eso de escribir un libro. Si tú lo sabes, ¿me lo dirías?.
El tiene experiencia y es una persona sabia, puede que no quiera compartir su secreto con nosotros, ¿quién sabe?
Claro, si es un secreto, no puede ser compartido ¿verdad?
¿Te dejaría tiempo La Posada de Lalola para semejante tarea?
Cordiales y afectuosos saludos.
Hola a todos. I’m still alive and kicking. (sigo vivito y coleando).
Gracias Lola por acordarte de mi. Eres la única. Eres un sol. he tenido unos días muy duros…
Pan no, pero ayer estuve haciendo galletas de navidad en el horno, para los niños, y prometo meterme con el pan en un futuro próximo.
Precisamente no hace ni un mes que me repuse la peli de Berlanga, la Escopeta Nacional, y disfruté un rato con Luis Escobar. Era genial.
Como juguetes originales, recuerdo unos “vehículos” que solíamos construir los chicos con cuatro tablas y cuatro cojinetes a modo de ruedas. Nos lanzábamos a tumba abierta por las cuestas del pueblo, hasta acabar normalmente contra una pared.
La falta de medios para conseguir juguetes reales, nos hacía aguzar el ingenio y utilizar como material de juego cualquier cosa que encontrábamos a nuestro alrededor. Aun así, estoy convencido de que no eramos más infelices, por no tener tanto juguete, y nos hizo mucho bien para desarrollar nuestra imaginación.
Un abrazo a tod@s.
Gracias por el café, gracias por el recuerdo del viejo molinillo que los niños teníamos que coger entre las piernas para que no se escapara, mientras dábamos vueltas irregulares a la manivela. Al principio, mientras los granos eran ‘Bonka’ (gordos), costaba dar la vuelta entera sin que se atascase. Luego, cuando ya era “Netslé’ (molidos) la cosa iba más rápido. Quizá porque fuera ‘gente de toda la vida.
Gracias también por los recuerdos de los viejos juguetes de hojalata y otros. Gracias por esas pinceladas de verdadera aristocracia del espíritu que huele a Marismas y a sencilla elegancia.
Lo de Proust, ¿va por lo de ‘la búsqueda del tiempo perdido’, o es el tiempo ‘recuperado’?
¡Qué mayores somos y qué buena memoria tenemos! ¿Os acordais de los partidos de futbol con chapas vestidas con el color del equipo preferido? Las pedíamo en los kioscos del Retiro, las rellenabamos de cera de vela para que pesaran, el balón era un garbanzo, el campo de futbol el pasillo, los avances los daba un dado y los tablones de la madera de suelo marcaban la distancia.
Las tabas y los cromos (suecos, ingleses o de lápiz de oro) pertenecen a los veraneos de mi infancia. Entre La Avanzada y la plaza de San Ignacio, a las que llegaba el olor a mar, pasé mi infancia sin sospechar que Eta iba a convertir estos lugares en destinos poco recomendables.
Julián qué ¡bueno que viniste!
Lo del pan es una excusa para meterme contigo, ya sabes, voy alternando. No me puedo meter siempre con la misma persona, corro el riesgo que me mate definitivamente como en las series, ¿sabes?
Si has hecho galletas con tus niños está muy, pero que muy bien. ¡Quién fuera niño en estos días, ¿verdad?
Los momento duros, apárcalos un ratito, sólo un ratito, es una orden. Para eso estamos los duende-amigos.
Yo también soy hija de la calle, del barrio, de pocos juguetes y sencillos. Mucha imaginación y falta de medios.
¿No os parece, a vosotros los padres que os quejáis de vuestros hijos, que tenéis un poquitín de culpa por darles pescado y no enseñar a vuestros hijos a pescar?
Digo yo, no soy madre y tengo otra visión del asunto desde fuera, claro.
Julián, es otra orden, no vuelvas a faltar a nuestra cita. No es lo mismo, si somos unos cuántos que tres o quatro explicando penas y alegrías de la vida. ¿OK?
Lola, nos haces culpables a los padres de dar pescado a nuestros hijos y no enseñarles a pescar. Tienes toda la razón. Te puedo asegurar que lo he peleado desde que nacieron hasta hoy. Y me ha costado incomprensiones, encajar calificativos de toda índole, aguantar silencios y miradas como si fuese un bicho raro cuando he propuesto y razonado cosas en el entorno escolar, familiar y de vecindario, cuando he tratado de hacer lo que decimos y de decir lo que hacemos. Y ha sido como jugar al frontón, lanzas la pelota y te vuelve exactamente igual que ha ido, y al final te quedas con el dolor de mano. Mandé mi escuadra a luchar contra los elementos, y claro, éstos son infinitamente más fuertes.
Pero bueno, el poso queda, y hoy día, más vale tarde que nunca, reconocen que tenía razón.
En otro comentario anterior dices que te decepciono por recordar tantos anuncios, que no va con mi estilo. Pues precisamente, lo único que yo he comentado de anuncios es que no recuerdo el de Bonka al que alude el Duende. Aún así, recuerdo muchos anuncios antíguos porque soy un carca, y la publicidad en aquella época era otra cosa, y los chavales éramos esponjas que absorbíamos todo, y sobre todo lo repetitivo. Hoy día, cuando estoy obligado a estar delante del televisor si quiero ver a mi familia, soy incapaz de saber ni siquiera qué han anunciado. Los miro pero no los veo, estoy con la cabeza en mis cosas. Y si alguna vez presto atención por curiosidad, hay muchos que ni siquiera los entiendo.
Oye, yo no conozco a nadie que se tome el puente por este lado, me parece un poco excesivo, ¿no?
Saludos a Fred, y poned alguna de sus fotos en el flickr, o en alún sitio y avisad.
Wallace97, gracias por tus saludos, cuando despierte mi prinsipito se los voy a dar. Ahora, no creo que comparta tu idea de colgar sus fotos para el guste y disfrute de los que así lo deseen. Tienen derechos reservados y están gravadas económicamente. Como dice el Duende, cosas de la globalización y el blogomundo, también nosotros, más chiquitines, fuimos fagocitados por el gran monstruo. Quedó tan asqueado de trabajar gratis, que enterró sus fotografías, su profesionalidad, su arte para siempre. Cosas de la vida.
Es como si la agencia de publicidad donde trabajó el Duende siguiera trabajando para los demás, aportando ideas y las colgase en yo que sé que “flickr” equivalente a las agencias de publicidad e intentase vivir del aire que genera internet. ¿Imposible? Me temo que sí.
No os parece que este monstruo de internet y derivados nos está comiento terreno, con la teoría que llega a todo el mundo, que se pueden hacer muchas cosas. Sí, es verdad, pero ¿a quién beneficia , el otro lado de la moneda?
¿Por qué te parece excesivo el acueducto? Si puedes, quieres. Otra cosa es, la pasta que te cuesta moverte fuera de casa y hacer cosas diferentes. Vaya, respirar de vez en cuando sin tener que usar la tarjeta de crédito para todo, ahí te doy la razón. Vale más entonces ir al Retiro a dar un paseíto, o colgarse en internet como yo ahora mismo, o un largo etcétera.
Yo no voy aser menos, saluda a tu señora y al resto de mujeres de la casa. Díles que no sean muy duras a la hora de hacerte obedecer.
Saludos con sabor a acueducto.
Duende, imagino que se trata de un error. Que no es “LLeno de Ravia” si no “Heno de Pravia”. De nada hombre, por quedar encima como el aceite, que diría mi mami. ¿A que soy sencillamente odiosa?
Wallaca97 manque me pese, también soy una carca. Lo soy desde que era mocita, entonces lo era mentalmente. Ahora, además lo soy físicamente. Detalles de la ciencia.
Te lo advierto, es la última vez que me dices que no digo ni mu. Ves, ¿cuántos comentarios he colgado hoy? No sé, como para callarme toda la semana, don’t you?
Lola, si mujer, no recuerdas que en los primeros post del Duende comentava un ser que se llamaba Antoñito del Catastro o algo así?.
bueno, quería decirte que el anuncio de “vuelve a casa…” es tremendo y me llama mucho la atención las connotaciones para unos y para otros, en casa de una de mis familias de amigos cada vez que lo ven tirarían la tele por la ventana, no lo soportan, debido a que el hijo amado de treinta tantos murió en la carrera, y cada vez que sale se les revuelven las tripas y el ánimo triste.
Con los padres de hoy y los niños es un mundo aparte,la sensación de Wallace 97 es comprensible, exceso de todo para los pequeños menos de valores. Padres ¿que quieren a sus hijos? me pregunto muchas veces.
Adela, ahora lo entiendo. En los primeros posts del Duende no estaba con vosotros, me incorporé tarde a este tren, pero ya véis ahora tengo un abono anual. Ya me explicarás de que se trata, reina.
Un beso
Eh…Wallace 97?,a ti que te parese… tu que tienes conosimiento… Si tu eres un padre… que hases que estudien,que les enseñas cosas a los hijos de leer de ver otros sitios de aprender, de que piensen con la cabesita de gorrión y les dises que te pidan lo que quieren aprender que tu los ayudas o los apuntas donde haga falta y resulta que la niña te sale que en ves de estudiar chatea, por la tarde nesesita ver “Beti la fea” y el “diario de Patrisia” y con las amigas se llaman dosientas veses en la tarde al movil,y le gustan los coches tuneados y disfrutar todo lo de lusesitas de colores que… claro, sólo es en la noche de día no se ven…que una escursión por la montaña cansa,y si suspende dise que le ha ido bién y donde ponía un dos pone un sinco(es conformista)y la llevas a natasión y cuando arrancas en ves de nadar se va a la tienda de chuches…¿que hase un padre? por que yo no lo se, puede ser que la niña sea asin? como los hijos de Doña María? y son felises así?
Bob de Ca’s Barber, el conocimiento que yo tengo es el justito para pasar el día.
Cuando mis hijas eran pequeñas, les dije que hay dos sitios en los que no existe la democracia: en el colegio y en casa, y que las cosas se hablan, se razonan y se discuten, pero que si a la hora de tomar una decisión no hay acuerdo entre su idea y la mía, clarísimamente se iba a imponer la mía. Y que era bastante sencillo de entender: soy yo el que tiene la responsabilidad de su educación, no ellas la responsabilidad de la mía.
La primera batalla ganada fue la alimentación, a costa de insistencia poco a poco. Enseguida comían de todo sin problemas y no consumían chuches ni bollería industrial.
A partir de ahí, las he ido racionando messenger, televisión, dinero y horarios, incluso hoy día, que van a cumplir 22 y 19 años.
¿Que es una lucha muy cansada? Desde luego que sí, pero me creo en la obligación de intentar que tengan las mínimas dependencias posibles.
En cuanto a los estudios, con la mayor no hubo nunca que decirle nada, todo eran sobresalientes, notables y alguna matrícula (incluso en la universidad). A la pequeña, que aun sin ir mal (solamente un año le quedó una asignatura para septiembre), decía que no quería estudiar, la hice ver que mínimo hasta la selectividad era obligado, y después como quisiera. Ella misma ha optado por seguir estudiando.
En fin, no digo que no haya influído la suerte, pero no basta. Y creo que al final, lo importante es que sean de verdad buenas personas, carentes de malas intenciones. Siendo así, no son unos ni mejores ni peores que otros, simplemente diferentes.
Un saludo.
Wallace97, vamos a ver ¿no me dijiste que en tu casa se hacía lo que tu obedecías? ¿En qué quedamos?
¡Ay, estos hombres no hay quién los entienda!
Felicidades amigo, si has conseguido todo eso, es mucho trabajo y esfuerzo, pero ya ves como merece la pena. Entiendo que tus mujeres te deben querer mucho aunque digan lo contrario.
Oye ¿no te habrás enfadado por el tema de las fotos de Fred?
Tal vez he sido un poco bestia a la hora de contestarte, si es así, lo siento. Sabes, vuelve a soplar la tramontana y me altera el humor por el lado malo, tengo que sujetarme bien para no salir volando con el viento. Pero si alguna vez mi marío, Fred, cambia de opinión te aviso, te aseguro que valdrá la pena.
¿Qué pasa aquí, estáis todos de vacaciones?
¡Qué bien vivís en España!
Lola: en mi casa se hace lo que yo obedezco excepto en la educación de las chavalas, aunque en eso ya poco queda por hacer, salvo predicar con el ejemplo en el asunto de las dependencias.
¿Por qué me habría de enfadar por lo de las fotos de Fred? Jamás me enfado porque alguien ejerza sus derechos, y él lo hace no colgando fotos en internet y tú diciéndolo de la forma que te dé la gana, así que tranqui tronqui, como dicen ahora. A ver si le convences para colgar una.
Lo del puente que te decía el otro día era porque creí que hablabas de cogerlo por delante, o sea, de lunes a jueves.
Y claro, no conozco a nadie. Por detrás, de jueves a domingo me imagino que lo cogerá prácticamente España entera, sin que se enfaden los currantes de los comercios.
Vaya Wallace97, debes sentirte muy orgulloso de tus hijas y por qué no decirlo, de todo tu esfuerzo e integridad en enseñarles todos esos valores. A mí también me pusieron bastantes limites y aunque en su momento me tocaban las narices, ahora lo agradezco y procuro seguir su ejemplo con mi enano.
El duende amigo se llama Ricardito el de catastro. ¿por donde andará?
Adela. Menuda casualidad. En una revista el otro día vi que se editaban de nuevo los tebeos de Esther. Cuando sepa la editorial lo mismo se lo pido a los Reyes.
JULIÁN hijo, te envié un correo a la dirección que nos indicas, pero me ha dado error, el mensajito está aquí aparcaíto. No sé cuál es el problema, la verdad es que no me entero mucho y ya he tenido algunos problemillas con Outlook, no es la primera vez que me ocurre.
Mira que ya estaba pensando mal de ti, me decía a mi misma, pues vaya, encima que me tomo la molestia de enviarte un correo, vas y no contestas. Tienes razón cuando dices que soy mal pensada, ¿y tú cómo sabes tantas cosas de mí, eh?
JOSELEPAPOS, no sé si te acabo de bautizar, como apareces tan de vez en cuando, se me olvida tu nombre. Veamos, tú mucho pedir al personal sobre las lenguas en las que debemos expresarnos, pero tú lo que se dice expresarte, pues la verdad no mucho.¡Venga, engánchate de nuevo al tren!
LUZ, nos prometiste volver. ¿Por qué no lo haces cielo? Me tienes preocupada, ¿estás de vacaciones? Vuelve al blog, vuelve, por Navidad. Vamos, háblanos. Recuerda te hice caso, pero tú a nosotros no. Aquí hay un desequilibrio muy desajustado por tu parte.
¡Tienes que remierdarlo, come on baby!
Lola, eso no era ninguna dirección. Al poner la @, la máquina la reconoce como una dirección de correo, pero esa no lo es.
Gracias por tu esfuerzo e interes.
Un besote.
Sin duda, Wallace97, la suerte no basta. Y te felicito efusivamente. No me cabe duda de que tus hijas tendrán una visión de cuanto las rodea más independiente que la de muchas otras chicas o chicos de su edad, y estarán mucho mejor preparadas para afrontar las contrariedades de la vida. Y no quiero repetirme, pues no hace mucho comentamos este tema.
Las excepciones a la democracia me parecen perfectas, es justo ahí donde hay que poner el límite. Pero el problema es ese, saber (o querer, o poder) poner el límite, decir NO a su tiempo. Que no sea la escuela quien tenga que frustrar al crío por vez primera. Pero ¡qué fácil es decirlo y qué difícil nadar contra la corriente de la publicidad y el consumismo!
En fin, reconforta pensar que hay gente que no ha perdido el norte en la educación de los hijos. Mimbres como las tuyas he procurado tejer, desde mi lado del cesto, a lo largo de 30 años de ejercicio de la tiza, pero sin dejarme quemar por esta. Ahora, lo que temo es que muchos de los nuevos docentes desconozcan dónde crecen esas mimbres, o cómo se han de trabajar.
Jo Julián, ¡qué de pueblo soy!, como se nota que vivo en una aldea. Bueno, no te decía nada que no te diga desde aquí, que nos oye todo el mundo. Sobretodo que el mal rollo no te invada demasiado tiempo porque hace mucha pupa, deja la ventana abierta para el bueno, ese, siempre sienta bien.
Un beso
Yo tube la suerte de conocer a “Luisito”.
Luis Escobar para los conocidos era Luisito.
Una persona encantadora y cultísima.
Era de derechas de toda la vida como se decía entonces, pero la persona más liberal del mundo.
Pocos españoles pueden presumir de las amistades que tenía Luisito.
Un ser excepcional.
Luis, allá donde estés, que seas feliz.
Perdonad, soy la chica que salia en el anuncio del cafe bonka con Luis Escobar, tenia una foto de recuerdo pero la he extraviado, he intentado a traves de publicidad encontrar el video si alguien lo tiene, me lo podria facilitar? Es un buen recuerdo del año 1981, en julio yo era cajera en aquel entonces en la tienda donde se rodo. un saludo
tengo un molinillo italiano de 1837 para vender si te interesa te dejo mi celular 155499963