Observa con alivio y preocupación el Duende que el último post, subido el día de Navidad, ha cosechado veinticuatro comentarios. El alivio es que el propio diario EL PAÍS -como se sabe, perfecto hasta en su versión digital- confiesa que en estos días festivos su noticia más visitada sólo ha conseguido unas doce mil entradas, cuando normalmente pasa de las doscientas mil. Uno en proporción consigue una más alta tasa de fidelidad. La preocupación viene de que le ronda el fantasma de la molicie. De repente, por unos días, se podía pasar sin escribir. Divinamente.
Más correcto sería decir que no le quedaba otro remedio: ha cocinado, ha servido mesas, ha hecho de taxista, ha corrido por el Retiro -desierto a las ocho y media de la mañana de Navidad- ha hecho las visitas propias de estas fechas, ha cumplido con la radio y con la Carcajoda, ha atendido sus llamadas, ha cantado villancicos con sus nietas. Y hasta ha ido al cine, para ver la última película de Ang Lee, que es Deseo, peligro. Se podría añadir y algo tostón, pero esto no estaba previsto por su director. La película, bella y provocadora, pero innecesariamente larga, encierra un mensaje de lo más políticamente incorrecto. La vecina de butaca, que debe de ser de armas tomar, lo definía sin perderse en matices: lo de siempre, las mujeres tontas y los hombres unos cabrones. Hay grados, caramba. Por perverso que pueda llegar a ser el Duende, nunca le llegaría a la suela de los zapatos al canalla del protagonista.
Regresa el Duende pasada la una de la madrugada y no puede irse a la cama sin dejar testimonio de dos singulares éxitos. Uno lo certifica su cuñado Mariano, hombre de temple serio y adusto, y de tan pocas palabras que, según malas lenguas, cuando se casó utilizó el código Morse. Tal vez porque brindaron juntos por la Navidad, y con el tiempo ambos respiran más sensibleros, no sólo reconoció que leía los delirios del Duende. Sino que, de natural parco en elogios, incluso dejó caer alguna alabanza. No estábamos hechos a resistir emociones de ese calibre.
Otra sorpresa se la ha dado Aurelio Baró, un vicesobrino vallisoletano al que no veía desde hace aproximadamente treinta años. Le había recomendado el blog su hermana María, que es funcionaria de la Seguridad Social y está casada con un magistrado de altas responsabilidades. Para que luego digan que el Duende es un cantamañanas.
Hablando de cantar…Pasmado nos dejó el Duende superando la prueba de ver por la tele a Raphael cantando Llegó Navidad, un villancico multinacional aún más abyecto y con una letra todavía peor que el de Las muñecas de Famosa. El Duende admira la casta de Raphael, la frescura que aún conserva su voz, la seguridad en sí mismo y el coraje con el que últimamente toreó su trasplante de riñón. Pero lo cortés no quita lo valiente. La supervivencia de este tipo de pasteles con gran orquesta y coro de duduás al fondo es, por repetido y empalagoso, el más asombroso, inexplicable e insuperable milagro de la Navidad.

Oye Duende, aquí jamás hemos afirmado que fueras un cantamañanas, que nada tiene que ver que cantes por las mañanas en la ducha. Eso de pasarte sin escribir unos días divinamente… no comments! No nos puedes olvidar ni nosotros tampoco a ti, como poco te tenemos grabado en favoritos o de página de incio. Hombre no sería justo, cumples con la radio, la Carcajoda y ¿dónde where nos situamos nosotros? ¿Acaso puedes pasar del blog así como así porque sólo te pagamos con palabras? No, no puedes, porque esas sencillas palabras siempre son gratas, son el post nuestro de cada día. Es lo que tiene ser el famoso hombre que creó las muñecas de Famosa.
Por mi parte comprendo que te apetezca estar unos días sin escribir, Duende, y el Estatuto de los Trabajadores ampara tus vacaciones, merecidas sin duda.
Sin embargo, te pediría unos servicios mínimos, que podrían ser artículos de una sola palabra. Verás, un día coges y escribes, v.gr., sólo “patatas”. A cada uno de los habituales las patatas nos evocarán un recuerdo, un dolor, un negocio, una companía o una receta, y los compartiremos como venimos haciendo normalmente. Otro día que te levantes vaguete escribes “juanetes”, pongo por caso, o “varices”. O coges el diccionario y eliges al azar: “atrofia”, “escaldar”, “foque”, “marsupial”…
Bueno amigos,ya de vuelta a la SIERRA,bueno LUIS,por empezar por algo,dejo huella por el PAIS VASCO,la boda de LAURA,me han comentado que salisteis hasta en los periodicos,muy bien y encima momentos inolvidables.Veis ya se a pasado todo,con amigos,todos los dias,que abanico de colores,La AMISTAD LO MAS PRECIADO.
Una de corrección para rebajar el ego Duende, que, si te descuidas, sube a las nubes: el transplante de Raphael fue de hígado (perdón, pero me encanta poder corregir a un sabio, aunque sólo sea en cuestiones de hígado. Nunca mejor dicho).
La película de Ang Lee, lenta, dura, amarga, bien interpretada y ambientada, buena música y, al final, la misma conclusión que la vecina de butaca del duende: las mujeres tontas y los hombres unos cabrones. Lo que más me molestó es que la tontuna se desencadenara por una relación sádica y un brillante, y la cabronada por el orgullo de no reconocer un sentimiento, y el riesgo de perder poder. Así somos los humanos. ¡Ay si los quereres afloraran en su momento!
¡Hala, ya me habeis contado la peli! jejejeje, es broma, ni siquiera sabía que Ang Lee había estrenado pelicula nueva. Es lo que tiene vivir en un pueblo sin cine.
No eches en saco roto la idea de Zoupon, Duende. Puede ser el invento del miniblog, que no sé si no circula ya por la aldea global. A ver, a veeeeer…
El “famoso hombre” de Lola me recuerda a aquel otro:
Era en la antigua Prehistoria,
200 siglos hacia atrás,
cuando existió lleno de gloria
un hombre semi-orangután.
Usando sus patas traseras
y un taparrabos de visón
comenzó su gloriosa carrera
el famoso hombre de Cro-Magnon…
Un gran cuchillo en bandolera,
y hacha de piedra al cinturón,
tras de los tigres y leones
iba con pánico y terror.
Si se encontraba un diplodocus
se argumentaba en su interior:
“Ya me parece va siendo tiempo
de que algún sabio invente el cañón”
Tenía visos de poeta
y a veces chispas de gran luz,
y le decía a su amorcito:
“Eres m s mona que un mamut.
Si quieres, ven a mi caverna,
verás mi pintura mural,
mucho mejor que la de Picasso,
ni el gran Dalí las pintará igual”.
Bebía vino y Poca-Cola,
zumo de Orange y de Limón,
y bailoteaba a su costilla
twist, cha-cha-chá y rock-and-roll.
Como tenía voz potente
cantaba en la Televisión,
y entre sus cantos, el preferido
era “Oh, Pepa, tú eres mi amor”.
Escribo sólo para que sepáis que estoy, y que os leo, incluso en estas fechas en que EL PAÍS supone que crecen las deserciones. Pero no tengo nada más que decir (sólo iba a corregir al Duende en lo del transplante y veo que Frei ya lo ha hecho).
Me sumo a la propuesta de Zoupon: Duende, no tienes más que lanzar una piedrecilla al agua, las sucesivas e innumerables ondas que provoque ya las ponemos nosotros.
Yo también saludo al Duende, y a tod@s los demás , por supuesto.
Me ha encantado la idea de Zoupon, y me he reido mucho. Yo tambien me apunto. Podría incluso el Duende delegar en el Duende Bis, o bien mandar un mensage sms a blogpress desde cualquier lugar, y soltar, si no una palabra, un refrán, una noticia, o algo que mueva a la reflexión.
Angelus, estás hecho todo un poeta…
Saludos
Julián.
Querido Duende, escribe cuando quieras lo que quieras, total ya ves nosotros seguimos a lo nuestro
. Tenía ganas de ver la peli de Ang lee pero…una quinceañera me llevo a ver “Rec” en el coche ya me iba preparando y me decía “da un miedo que te cagas”, mmm decía yo por lo de… que te cagas… pués tenía razón la niña, pero he de decir que es muy buena, por si el Duende quiere morirse de terror un rato
. La próxima será la china, que de terror con una al año basta.
Qué alivio. Voy a intentar subir otro post, pero si me atasco, me plantaré en una la primera palabra que se me ocurra. Y que salga el sol por Anrequera (por cierto estuve allí una voz y efectivamente salía el sol por el horizonte).
¡QUE BIEN QUE HABEIS VUELTO, UN SALUDO PARA TODOS!
Zoupon es muy buena la idea, pero no se lo pongamos tan fácil al Duende, porque al final si al texto le proponemos una palabra, lo próximo ¿qué será? ¿el silencio, la reflexión, la meditación?. Pase por el blog, usted mismo, deje o tome lo que se le ocurra que yo no estoy.
Duende, tu eres el rey de esta casa. Si necesitas olvidarte de nosotros por unos días, te lo tienes merecido. Pero no necesitas nuestro permiso ni nuestra opinión, simplemente desaparece entre las ondas y disfruta de un descanso merecido. Cuando vuelvas te estaremos esperando.
¡Angelus Pompaelonensis eres un monstruo! ¿Sería un triunfito de la época?
Hola Julián, te echaba de menos. Cómo somos, estamos planteando soluciones al Duende sobre un problema que no tiene.
Demasiao Duende, ya sabes, cuando tengas el más mínimo pollo, aquí estamos, resolvemos cualquier duda, pregunta, problema, inquietud, reflexión y lo que nos echen. En definitiva, somos grandes.
¡Hombre Sr. Duende!, muy bién que ha hecho de disfrutar de sus cosas, justo el otro día lo pensaba yo, y desía para mi mismo, madre mia! que disxiplina ese hombre con esa escritura tan bién escrita y cada día1,y pensaba que yo sería bién incapas, voy un día a la semana a ver unos abuelos a la residensia y leemos Rondalles y batuadena, siempre la dejo pal final y la suerte es que me disen que bién y que grasia probesitos. Yo encuentro que lo que dise el amigo Soupon es muy asertado, y si tiene peresa de poner la palabra, idó solo una foto, sería como jugar al teléfono roto.
Sabe también lo que pasa que las visitas en las fiestas son un poco fartadoras, tanto haser caso, en casa de mis tios eramos una tracalada y con los yugoslavos hay poca comunicasión ya se sabe, es otra cultura, pero son muy buena gente a todo disen que sí, los jóvenotes son buenos, burrotes pero, han perdido los modales con los pies ensima el sofá,con los teléfonos todo el tiempo en la mesa con mensajes de gente con poco trabajo,y sabes que…un girigay
No parece que pueda producirse milagro alguno ni siquiera por Navidad. En Clásicos Populares Araceli acaba de anunciar su marcha, se prejubila al parecer, claro, como todos. Tampoco parece una inocentada puesto que ya las han dicho. Otro gran profesional más que nos deja, es absolutamente injusto. Muchas gracias Araceli por habernos hecho disfrutar con tu compañía y con buena música.
El próximo será Fernando Argenta y si no al tiempo. ¿Desaparecerán los clásicos populares o los presentará Toni garrido? No es nada personal pero su programa me aburre soberanamente.
Un afectuoso abrazo a Araceli.
¿Estais segur@s de que no es una inocentada?
Aracelli no debe ser tan mayor…
Julián.
Lola, no me cuelgues alforjas que no he cosido. “El hombre de Cro-Magnon” era una canción de aquellas que se cantaban en campamentos de la OJE (no asistí a ninguno) o en las excursiones de los Padres Salesianos (“qué buenos son, que nos llevan de excursión”). Lo que pasa es que a ciertas edades uno ya no es capaz de recordar lo que canta el Bisbal de turno, pero recuerda perfectamente sus viejas canciones infantiles… Y las ideas, como las cerezas de las que hablábamos, se enganchan unas a otras, ya se sabe. Así que hablas de hombres famosos y aparece el hombre del taparrabos…
Angelus Pompaelonensis si lo prefieres te llamaré simplemente GRANDE, duendeamigo. ¿A estas alturas y no sabes coser?