Me lo pregunta uno de los suscriptores del blog: ¿por qué los avisos de nuevas entradas aparecen en su correo escritos como si fueran un jeroglífico? A buena parte va a dar. ¡Si uno supiera la razón de todos los misterios, las travesuras, las jugarretas, las canalladas, las trampas, por qué no decirlo, las putadas que le hacen la informática, internet, los virus, los hackers, las nuevas tecnologías y hasta el sursum corda! La teoría general compete explicarla a los expertos en estas artes diabólicas del siglo veintiuno. La informática, especie de cuadratura del círculo, madre de casi todas mis desgracias desde que asomé al ordenador. Aún no entiendo cómo una tecnología tan escurridiza y vulnerable puede mover el mundo.
Hablando de mundo. El llamado duende del Duende se fue de vacaciones a Shanghai, y nos dejó compuesto y sin ilustraciones. Esto no tiene nada de singular, pues ahora no hace falta ser Marco Polo para llegar tan lejos. Lo sorprendente es que apenas llegado saliera a la calle y en el primer paseo se diera de bruces con mi amigo Emilio Aleman de la Escosura. Ya se sabe, el mundo es un pañuelo. Emilio es uno de los camellos que introdujo al Duende en la drogadicción por los juguetes de hojalata antiguos, una perdición. Además de experto en esa materia, Emilio es navegante y algo así como alférez de navío tardío, pues ingresó en marina a través de no se qué escala especial después de haber sido ácrata, chamarilero, bohemio, anticuario y trotamundos. Tanta aventura alternativa para acabar de patrono en el Museo Naval y, por añadidura, oficial del más tradicional de nuestros gloriosos ejércitos. Ya nada ni nadie es lo que era hasta el final. El tendero de la pequeña tiende de comestibles que abastece al Duende se lo confirmó.
- Porque usted me ve detrás del mostrador -le advirtió un día- pero yo lo que de verdad soy es barítono. Y el jueves me voy a Murcia para cantar Doña Francisquita.
Tomo nota, porque de estas cosas se alimenta la musa. O mejor dicho, quería el Duende más bien, tomar nota, pero no pudo ser. Echó mano al bolsillo interior de su chaqueta y cuando quiso coger su portaminas Faber Castel 07 éste había desaparecido. Y no se cuántos van ya. Otros pierden cajetillas, agendas, paraguas, gafas, IPODS, llaves, y hasta imperdibles, que ya es difícil. Pero el Duende, que adora los portaminas, los pierde indefectiblemente, unos por dejadez suya, y otros porque los muy puñeteros se desprenden, te dejan su perchecita en el bolsillo y se escurren por los infiernos sin querer saber nada de ti.
Y lo peor no es eso. Sino quedar expuesto a esta pequeña tragedia más del absurdo, que no es grave, pero sí tan irritante como la informática y como todo lo que no se puede explicar. ¿Por qué? -se rebela el Duende. ¿Por qué me pones otra vez con esta cara de gilipollas preguntándome por qué pierdo tantos portaminas? ¿Es que ya no quieres que pinte nada, Señor?
Silencio absoluto como respuesta. La de cosas que aún le quedan a uno por entender. Y lo inquietantes que resultan para quien cree que todo tiene su razón de ser.

La olvidadiza mente del Duende le ha llevado a cometer una pequeña incorrección. Dice que otros pierden agendas, paraguas… y que él pierde portaminas. ¡No, no y no! El pierde agendas, gafas, llaves, a veces hasta la cabeza y TAMBIÉN los portaminas. Que quede constancia de ello
y…que? seguro que sale del paso con éxito, entonces…el portaminas no era tan necesario, ni el paraguas, ni las gafas…y quizás al que lo encuentra le viene fenomenal, uno pierde las cosas para que otro las encuentre
, yo tengo una bufanda de Antonio Carmona ( el de Ketama ) que perdió en un hotel, en el que casualmente yo trabajaba y la encontré y no la reclamó y me hizo un montón de ilusión
(ahora ya es mia, ha prescrito).
¡Jo,increible ! encontrarte a un amigo en Shanghai, mis amigo se encontraron a sus vecinos en Thailandia,¡agarrate lorito! ya no hay aventura.
Duende si quieres juguetes de hojalata en Selva celebrán cada primavera “sa fira de ses herbes” es una feria muy bonita completamente artesanal y siempre va una persona que hace él personalmente los juguetes de hojalata y también los repara, tiene una colección enorme. Un dato más para tu agenda.
…esque todo la tiene su rasón de ser, el que pasa…esque estamos aveses limitados para saberlo el sinificado y el silensio nos da la rasón. Yo por exemplo no entiendo que hase el Duendesito pequeño en Changai con un señor alemán que se llama Emilio, ¡no me digas que no es bién curioso eso…?
Duende, le creo a Javier Capitán. Y es verdad, como dice Adela, que no son tan necesarias las cosas que se pierden, pero da muchísima rabia, a las de uso personal y cotidiano se las coge cariño.
Yo pierdo todo lo que lleve en las manos. Indefectiblemente me lo dejo en cualquier sitio. Eso sí, siempre me aparecen.
El verano antepasado andaba por la Costa Brava y perdí las gafas. Realmente el que estaba perdido era yo sin ellas. Al final del día no tenía ni idea de dónde las había podido dejar. Pregunté al día siguiente en el restaurante donde había comido, las describí y me dijeron que sí, que estaban allí, pero cuando me las dieron, no eran las mías. Me resigné a hacerme otras al volver a Madrid. Pero mira por donde, al cabo de unos días volvimos por una casualidad a cenar a un restaurante al que habíamos ido una noche, pero que no pensábamos volver porque no nos pillaba muy a mano que digamos. Y cuando viene la dueña a tomar nota me dice: ¿usted no ha perdido nada? Coño, ¡qué alegría! eran ellas, las lupas. Las he perdido varias veces, una de ellas porque las dejé encima del coche al quitarme el abrigo y allí se quedaron. Al cabo de dos horas volví y seguían en el suelo, en la rampa de salida de un garaje.
Esto mismo me pasó con un alfiler de corbata, pero más difícil todavía, apareció al día siguiente, en mitad del asfalto.
No hay nada como buscar con fe.
BUENOS DIAS,en una visita que nos hizo CARLOS GARRIDO Y CRISTINA,andando por el monte con su perra LUNA,perdio las gafas de sol,en una mañana nevada de ENERO,veinte centimetros,era una odisea encontrarlas,al cabo de unos dias,al fundirse la nieve,segun las indicaciones de casi DON PERFECTO,sali a buscarlas y tuve la suerte de encontrarlas,otras veces no a sido asi,y tambien he perdido,mudhas cosas y eso si que me irrita,pues son cosas que suelo tener desde hace años,pero algun dia,no se por que arte,QUI LO SA si por el del birli-birloque,o algun descuido personal que haylos,desaparecen yya no las vuelvo a ver mas,es una pena ser asi,un dia de FNAC BCN,perdi el movil,me quede en la puerta de salida,en el suelo sentado,pues por desgracia sin movil hoy en dia,retrocederiamos veinte o mas años,a quedar con alguien en un sitio,si vas a llegar tarde por cualquier motivo,buscar un bar o una cabina con listines,conseguir el telefono del lugar llamar que pregunten por fulano-na de tal para poderle decir en viva voz que vas a llegar tarde,etc etc, vaya todo un LIO,al final me lo encontraron en un lugar que habia pasado con anterioridad y no estaba,al sonar alguien se percato del chisme,y lo entregaron fue un regalo grande,por mi agenda como a cualquiera,despues me hice una copia que ahora mismo no se donde la puse,ya veis,un ABRAZO
hola duende!!!! a mi tampoco me engañas estoy con CAPI tu no pierdes la cabeza se milagro!!!! AUNQUE SERIA 1 GRANDISISMA PENA……me acuerdo de 1 tarde en el tranvia q el duende habia id a recoger l DNI y a a vuelta pas por correos a recoger algo….y a que no se acuerda??? se dejo olvdado el redie estrenadoDNI… ESA TARDE CUANDO LO CONTABA ME PARTIA SE RISA OYENDO LA RADIO!!!1 JAJAJAJAJAeso es lo q heco de menos…besos
Creo que el Duende es como el tío del chiste que escucha en la radio de su auto que hay un loco en la autovía circulando en sentido contrario y dice, ¡coño, uno no, están todos locos!.
Asúmelo, cuando uno cree que pierde demasiado las cosas lo que sucede en realidad es que las cosas lo pierden a uno.
Yo pierdo muchos portaminas, y también me da mucha rabia porque suelen ser regalos, y además porque uno ya les va haciendo la horma y los tiene domados.
Paraguas no uso nunca, porque siempre los pierdo. Así que suelo llevar chubasqueros con capucha. (Eso sí: los pantalones y los zapatos me los pongo perdiditos).
También yo, como el Duende, creo que todo tiene su razón de ser, que todo es por algo, e intento ver extraños designios tras mis pérdidas. Pero luego pienso que no, que son cosas que pasan y que así es el tema. Sin más.
Querido Zoupon me acabas de recordar una de Jaimito que me pasó, os la cuento y se os quitan los complejos.
Voy a pasar la ITV de mi furgo y al salir me habían cambiado la carretera desde el año anterior. Ahora era una carretera con dos carriles en la misma dirección y antes era con dos carriles en ambas direcciones, así que yo me incorporo a la izquierda, y un tío empieza a darme las largas y yo pensando, “…será gili…que está adelantando y ve que yo voy hacia el, que poco conocimiento”,a todo esto la policía de tráfico en el arcén como locos dando bandazos con los brazos de lado a lado, y yo flipando “que pasa ahora,jollín que quieren estos”, me paro y…el señor policía con la cara más tiesa que he visto en mi vida me pide los papeles y me dice que si estoy loca, conduciendo en dirección contraria, a mi me temblaba la voz y le dije “pero…como es posible”, encima fue y miró la parte trasera de mi auto, donde yo llevaba pegadas unas pegatinas de “conduce con prudencia”, se me queda mirando y empieza a dar cabezaditas, con toda su paciencia me dijo que siguiera, pero con cuidadito para otra vez. Un montón de gente de un taller mecánico que hacían de espectadores se pusieron a aplaudir, no se lo podían creer, y yo despacito y sin hacer ruido me fui como si nada. ejem, ¡era un viejo amigo del instituto!
Esto no es un chiste. Ahora procuro poner más atención e interés.
Os voy a contar otra… – hoy estoy abusando,pero esta es muy bonita y como en la rádio nunca podía hablar aquí me desquito, el Duende me deja
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Cuando mi padré se jubiló, lo único que le regaló la empresa (del estado) en toda su vida, fué una figurita de plata simbólica en las Baleares,con una inscripción dedicada, en una caja azul de terciopelo. Bueno, a él no hizo mucha ilusión, le pareció algo protocolario así que acabó en algún cajón. Hicimos varias mudanzas durante nuestras vidas, con el transtorno que suponen, cajas y cajas. Pasaban los años y nuestras energías cambiando ordenes y disposiciones, un buen día sonó el teléfono, era mi primo Jordi diciendo que un Señor lo había llamado preguntandole si él era Miguel Fornés, mi primo dijo que ese era su tio y le dió nuestro número. El Sr. en cuestión ,se puso en contacto con mi madre, le había costado un esfuerzo de tres años localizarnos, había encontrado una figura de plata en una caja de terciopelo azul con la inscripción de mi padre, obviamente mi padre lo había perdido…solo que…él había fallecido hacia ya cinco años.
Me parece bonito el poder que parecen tener los objetos.
De despistes… Era Navidad de no sé qué año, e iba de visita a casa de unos parientes, a pasar la velada. En aquel barrio no había problemas de aparcamiento a aquella hora, tenía donde elegir, estupendo. Tras la cena, en amena charla, se oyen insistentes bocinazos en la calle. Y yo imagino que alguien ha aparcado en doble fila e impide la salida de alguien… A las tantas de la madrugada, y con un frío de narices, no consigo localizar mi coche…, hasta que me doy cuenta de que lo había dejado justamente en un vado. Total: 12.000 de multa, más el servicio de grúa, más el taxi. Sin comentarios…
Dos despistes recientes: uno en una gasolinera autoservicio, veo que el surtidor en el que he parado es de prepago, voy a la caja, pago, vuelvo al coche y me voy sin echar gasolina.
El otro en casa, en la cocina, pico mi cebollita, el tomatito y el pimiento para hacer un sofrito, y cuando estoy echando el aceite pensé: uy, que textura tan rara. Paro, miro la botella, y lo que estaba echando era Fairy limón.
¿Dónde está la frontera entre despistes y síntomas de alzheimer?
Aquí la reina de la lentilla perdida… y encontrada, en los sitios más difíciles e insospechados, desde el cine hasta una de las inmensas playas portuguesas, al atardecer, llena de barcas de pesca y bueyes, o dentro de un bote de champú. En casi treinta años, sólo me han desaparecido dos: una cuando casi me sacan un ojo con la varilla de un paraguas, y la lentilla cayó por una alcantarilla (no, no soy prima de Millán Salcedo) y otra, cuando se me resbaló de las manos directa a un desagüe. Y en mi caso, Adela, de superfluas no tienen nada, que Rompetechos a mi lado ve mejor que Legolas.
Trini! eso es un caso de excepción! se muy bién el significado profundo y existencial que tiene una lentilla, a que no la has perdido en una calle principal de Roma en hora punta llena de turistas y de noche?, la encontré sobre un pilón de piedra haciendo esquina y me la puse a palo seco, no recordé meter el estuchito y el bote de lágrima artificial.
Querido Duende! vaya peña de duendeamigos que se ha encontrado, parecemos cortados con el mismo patrón! ¡Deumevet! que diria mi amigo Bob.
Se me olvidaba rendir tributo al espíritu poético de nuestro amigo BOB, Aunque, a fuer de sincero, debo reconocer que hay algún verso del poema cuya traducciónque se me escapa.
¿Sería mucho pedir que lo reprodujera en versión castellana?
Aún manteniendo su particular morfología, que le da gran encanto a sus comentarios y es uno de los sellos de identidad de este blog.
Mil gracias, amigo BOB
M
Touchée, Adela: Roma es uno de los pocos sitios en donde he estado y no he tenido que buscar una lentilla (seguro que de haberme pasado, hubiera sido en la Fontana di Trevi… dentro del agua). Y ya que mezclamos “posts”, el Fairy va de maravilla para las lentillas duras, como remedio de emergencia.
Ya que el asunto va de despistes, ahí van algunos con el coche. Aparco al lado del hotel en que trabajaba y dejo las llaves puestas en el maletero. En un descanso salgo y veo una nota en el parabrisas:”pase por la recepción del hotel”. Yo no caía todavía. La recepcionista me dice que si no había perdido algo. Entonces echo mano al bolsillo y veo que me faltan las llaves.
2º despiste: Después del trabajo y al llegar a casa (una de la madrugada) me dejo el maletero abierto (de esto me entero a la mañana siguiente por un vecina que lo cerró). Sólo me faltaba la caja de las herramientas.
Y por último deciros que las ventanillas completamente bajadas es el pan nuestro de cada día. Un saludo a todos.
Otro día aportaré también historias de lentillas perdidas y graciosamente encontradas. Se ve que somos muchos los miopes por este barrio.
Perdón por la insistencia pero también quiero sumarme a la petición del duende sobre la traducción del poema de BOB. Gracias.
Idò Joselepepos ya la he puesto en su sitio amigo!, y…ahora también estoy pasando pena, por la Lola, como somos todos tan despistaos y ella dise que pierde del norte, haber si al salir de Málaga con la emosión se ha dejao olvidado a Frie, y se ha dado cuenta cuando iba serca de la Posada de la Lola de que iba sola en el coche!, a mi me pasa a veses con la abuela,lo que pasa que como es muy rollista siempre conose a alguien y se pone a ligar y tiene novios por todas partes, la faena es que la he de aguantar yo todo el camino contandome las batallitas y ensima haserlo dos veses. En fin veremos que ha pasao!
Bueno duendeamigos,en particular BOB,la teva LOLETA,ni se ha perdido ni a dejado olvidado aFrie,han cenado y pernnoctado en esta casa,hoy ha vuelto a sus FRANCIAS,y estaran al llegar iba ella con un poco de prisa…UN BESO.
BOB DE CA’S POETA me lo he pasao muy bien. Y yo no me puedo perder más de lo que ya estoy, suerte que Fred, me sujeta y tira de la cuerda. Pero ¿qué pasaría si se soltara? Nada, iría a parar a donde pues, a la Posada de lalola, por eso me llamo igual, para encontrarme si un día me pierdo.
¿os apuntáis?
os lo recomiendo, en esa posada, la de la lola, no sé, duendeamigos hay magia. No puedo deciros más, porque para descubrirlo hay que ir, sentir y dejarse llevar por un candil que ilumina toda la sierra, este blog y más mucho más.
P.D. El mejor, BRUNO, nueve años, experto en informática y excelente anfitrión. UN BESO.
Nada, no os preocupéis, yo como bien dice Bob de Ca’s Barber he perdido el norte. Para encontrarlo tuve que ir hacia el sur, Málaga. Luego volver a subir hacia el norte cerca de Buera, en Huesca, una aldea muy pequeña. Un candil en la sierra alumbra el camino a todos los que pasan por allí. Al preguntarle me dió la respuesta: http://www.laposadadelalola.com
GRACIAS CANDIL DE LA SIERRA, por ayudarme a encontrarme.
UN BESO ENORME.
Bob de Ca’s Barber ya puedes volver a escribir mucho, mucho, mucho porque no voy a decir nada más. He hablado demasiado como siempre. El candil de la sierra tengo que deciros que le hubiera gustado que no os explicase nada de la lola, es así de humilde este hombre. Sólo deciros que me marché corriendo, Bob seguro que tú lo entiendes, porque tengo dos gatas, tienen dos números en los años bastante altos y una de ellas es muy sensible, se parece a mí. La vida no le ha tratado muy bien, en eso también nos parecemos y si está sola mucho tiempo enferma, mira por donde coincidimos mucho mi gata y yo. Y no me equivoqué, Lua, así se llama mi gata estaba al límite de la tristeza, ha llorado desde que hemos llegado, está muy nerviosa. Es muy difícil encontrar a alguien que se ocupe de los gatos cuando nos marchamos.¡Ay esos vecinos! Increíble, ¿verdad? Nos hubiese encantado pasar por lo menos otro día más con la gente de la posada esa, lalola creo que se llama y conocer esa maravillosa sierra y sus bodegas. Otra vez será, espero no tardar mucho. Ya os dije que ahora no me apetece esperar, ¿esperar what? tal vez el mañana no exista o no cuente conmigo.
P.D. ¡ah! se me olvidaban mis pajarillos del campo, se terminaron toda la comida porque ha debido hacer bastante frío. En el camino de vuelta, encontramos abundante lluvia, nieve, sol, arco-iris, calor, color, en fin una maravilla.
Julíán, entramos por Puigcerdà todo blanco, un sol radiante. Precioso, anímate tú también a ir a ese lugar, escondio en la sierra y degustarás buenos vinos, tú sabes…
Hola duendes,
así fue, extrania coincidencia (Emilio Aléman, con quien me encontré en tan remoto destino, dice que las coincidencias no existen), que nos llevó a una juerga flamenca en un piso impresionante de la ciudad.
No he podido acceder a El Duende de la Radio desde Shanghai. El gobierno tiene el acceso prohibido a toda la blogoesfera, y también a vosotros duendes, no vaya a ser que traméis una revolución…
A mi regreso, me he encontrado con algunos comentarios vuestros esperando aprobación. Perdonad la tardanza, y que el sistema detenga aquellos comentarios que considere promiscuos de Spam, no se puede evitar. Va a ser que tener un blog da trabajo…
Duende del Duende bienvenido. Te echamos en farta. Feliz Año para ti también.
El gobierno de Shanghai tiene razón, somos algo peligroso, peor que un virus.
Has tenido al Duende sin imagen, nosotros con un montón de cuestiones por resolver. ¿Puedes tener la conciencia tranquila y dormir por las noches? ¡Que no se vuelva a repetir! Visita países amigos de los duendeadictos.
Duende del Duende, veo que ya has arreglado el reloj.
¡Eres un artista!