Pasado el tiempo de jolgorios, el Duende se adentra hoy en teologías delicadas. Para empezar ha llegado a la conclusión de que uno de los grandes inconvenientes de ser Dios es que hay acreditar sabiduría absoluta. No es moco de pavo.
A continuación vendría la gran cuestión, el arcano por antonomasia, la prueba definitiva de que esa abstracción tan maravillosa que es ese ens a se, no ab alio (padre José María Unzueta dixit) es una verdad, y no una patraña. Atención, teólogos, pensadores y filósofos, que aquí os queremos ver. Si existe Dios, y éste posee la sabiduría absoluta…¿sabe qué carajo hay que hacer con la legión de sorpresas de roscón de Reyes que se van acumulando en los cajones a lo largo de una vida?
Hubo un tiempo en que estas figuritas que señalan caprichosamente al comprador del próximo roscón eran de cristal, y tenían cierto encanto. También entonces España era más pobretona, y se consumían menos roscones. Pero de un tiempo a esta parte reina en estas fechas el furor rosconero. Los obradores y reposterías de prestigio se estiran en grandes colas de consumidores ávidos e inasequibles al desaliento, como si fueran clientes adictos a la lotería de La Bruja de Sort o a la de Doña Manolita. O como si el kilo de esa codiciada pieza no lo cobraran a precio de cojón de mico, que es por el que los reposteros despabilados han decidido tasar esta pieza de bollería. Reyecitos, vikingos, piezas de nacimiento, focas, sirenas, vacas, patitos, caballitos de mar, mariquitas, tortugas, tigres, hadas, gnomos, ranitas, burros, enanos, guerreros, robots, magos…Cada uno de su padre y de su madre.
En el caso del Duende, todos acaban en el cajón de los horrores, donde uno ha ido acumulando los regalos que doña María llamaría suntuarios, y que pretenden ser un recuerdo, un homenaje o un testimonio de gratitud por este o aquel programa de radio que hicimos allí. Una metopa de esta universidad, una bandejita de plata (de la gata) donde consta que fuimos pregonero de unas fiestas, una placa de bronce, una reproducción en pequeña escala y en estilo más que relamido de la estatua emblemática de la ciudad, un pisapapeles de metacrilato… Horror inútil tras horror más inútil todavía. Ahí reposarán años, hasta que un día nos de un ataque, cojamos un taxi y pidamos que recorra toda la ciudad con las ventanillas abiertas para ir tirando por ellas, sin que se note que somos iconoclastas hipocondríacos, todas las bobadas insignes que la gente y las instituciones se empeñan en regalar aunque nadie sepa qué hacer con ellas.
Por qué y para qué se hacen estas cosas. Y cuál es la responsabilidad que ante ellas compete al consumidor responsable. Ay, Señor, qué sinvivir más tonto. Ilumínanos, tú que lo sabes todo. Y ya que eres todopoderoso, convence a los reposteros de que inventen otra cosa, o muéstranos si no el camino para que tanta sorpresa de roscón horrenda y estúpida no nos haga enloquecer.

Yo propondría que en el roscón escondiesen una guinda, en lugar de esos cachivaches. Pero no lo propongo porque el Duende tampoco sabe qué hacer con la guinda, y no le vamos a cambiar un sinvivir por otro.
Duende, decídete de una vez, vete con todo eso al rastro y alguien lo querrá, que siempre hay un roto para un descosido.
El Duende sabe que el destino de los objetos inútiles que llenan el cajón de los horrores es la subasta, sorteo o adjudicación a dedo que en las sobremesas de las reuniones familiares acaban surgiendo. O debería saberlo, porque él mismo las promueve.
Y a propósito: ¿sabe alguien dónde se venden sorpresas para roscones? Porque en casa, la señora consigue roscones de primera pero se le ha agotado el stock de sorpresas y no sabe dónde buscarlas
Por cierto, Duende. Tu o tu asesor informático debéis cambiar la hora que marca el reloj de este blog. Marca todavía la del verano.
hola a todos!!!! A mi la verdad que me gusta el roscon tradicional que hacen en la panaderia de debajo de mi casa: nada de rellenos de nata o trufa!! a mi me gusta el de siempre pa mojarlo en el unico vaso de chocolte caliente que me permito al año!!!!! ajaja y volviendo al tema de las tonterias q meten dentro yo las suelo tirar en cuanto me canso de verlas por la casa y s i no se acumulan….bueno me voy a ver que hago orque los reyes me han traido lo que menos me habria esperado una señora GRIPE y estoy bastante chunguilla. besos
A mí lo que me extraña que con los paternalistas y absurdos tiempos que corren que alguna Directiva de la UE de protección al consumidoe no prohiba la inserción de figurines indigestos en la masa del roscón, sin preaviso alguno. Es como cuando en el McDonalds al fregar tienen que poner una señal tamaño pancarta para avisar al personal de que el suelo está resbaladizo…
Por no hablar de los intereses ocultos del gremio de los dentistas en este asunto.
Palinuro, gracias. ¡Qué alivio! pensé que la hora de menos era un problema más de los míos y no me atrevía a decir nada, cateta de aldea que es una hijo.
Esoy con Zoupon, apuesto por la guinda pero es verdad que sigue el Duende con el mismo problema. Eso, eso, vamos todos al Rastrillo. Maybe, hagámosle una consulta al Defensor del Pueblo porque el tema es bastante serio, propongo un Referendum a nivel estatal.
Maribel, cuídate guapa. Cómo sois los de ciudad, un pelín de frío y os resfriáis de lo lindo. Nada, taza de caldo muy caliente y cama, no hay más secretos. ¡Veniros todos pa el campo! Aquí los aires son muy sanos.
Yo los pongo en el Belén. Este año ha sido una tortuga que casi coincide en escala con el resto de personajes. Un poco grandona, pero puede pasar. Así que al Belén.
(Yo toco en una banda, y tenemos una vitrina con las cosas que nos van regalando: platos, escudos, placas, figurillas y demás, que creo que al Duende le encantaría. Aunque me imagino que en su coro le pasará algo parecido).
Palinuro, que el Duende te dé las que tiene en el cajón de los horrores y matáis dos pájaros de un tiro.
Aunque la palabra timo implique la existencia de un engañado, y el que compra un roscón sabe el precio que tiene, y legalmente no está obligado a ello, yo lo incluyo en una inmensa lista que tengo de timos legales de hoy día. Porque si nos guiamos por los hechos, sí que es obligado. Todos los años hago la misma pregunta a mi familia: ¿es necesario que compremos roscón?, y ya es que ni me responden, o la respuesta es: ¿dónde lo vas a comprar? ó ¿lo compramos ahora o mejor a la noche?
Encima, cuando vas a casa de la familia y rehúsas el ofrecimiento, poco menos que se ofenden: “joder, hijo, qué rancio eres”, y lindezas similares.
Es lo malo que tiene ser minoría absoluta, que ni una sola vez se hace tu voluntad y tú tienes que soportar la de los demás todas las veces.
Wallace 97 cuanta razón tienes, vamos! desahoguémonos las minorias!, y…todos los amantes a muerte de la Navidad que te encuentras ahora y te preguntan que tal las fiestas, y se responden ellos mismos diciendo…”Ay menos mal que han pasado, estoy de tanto comer…comidas y cenas todos los dias, es demasiado”. Que se aclaren por favor y que no me lien más!
He hablado con Dios, lo llamo mucho últimamente, y dice Sr. Duende que:las figuritas han de ir a colocarse en un casa hecha de madera que se cuelga en la pared y va llena de espacios de diferentes tamaños a modo de casillas, claro usted necesitará una urbanizacíón, le irá muy bién el sistema, al ir en la pared no molesta, y cuando uno no puede dormir las puede ir contando o poniendo nombres a las figuritas, ah! enseñarlas a las visitas por supuesto. Yo ya lo hacía, por eso Dios me escucha!
Con lo sensillas que pueden ser las cosas y la manía de complicarlas, Batuadena! a mi no me vengan con tonterias si como un biscocho y pego un mordisco a un troso de porselana ,maldita la grasia me hase, pego un puñetaso en la mesa que no me vuelven a dar, eso seguro! yo lo que veo que hase la madona con todas esas cosas, es volverlas a embolicar en otro papel de regalo y las regala en los cumpleaños de las amiguitas de la niña, me parese feo, regalar lo que no te gusta pero se lo quita de ensima y se ahorra un duro la polisona! Yo lo que haría es desirle al panadero que me haga un roscón sensillo, en mallorca se hasen ensaimadas sensillas o rellenas de lo que tu quieras, idò, ya está!
¡que hay que ir a embuar más las cosas!
La verdad es que el roscón está bueno, pero creo que tiene un precio exagerado para lo que es.
Preferiría comprar unos cuantos cruasanes, o, aún mejor, unas porras, y desayunar el día de Reyes como un rey. Pero, como dice Wallace, las minorías nos tenemos que callar y armarnos de paciencia.
(Una poblemática que no habéis comentado es que el regalito no sale dentro de una porción, sino justo en la línea de corte, y entonces, a ver quién se lo adjudica).
¡Eso, eso, unas porras, qué ricas! Mi mujer se ha congelado veinte porciones de roscón para desayunar hasta fin de mes, pero me temo que las porras no se puedan congelar.
Adela y José Ramón, yo en realidad pienso que las minorías no somos tales, lo que pasa es que estamos dispersos y a cada uno en nuestro ámbito nos aíslan y nos amordazan, pero que sepan que el día que nos organicemos y nos unamos, nos van a oir, ¡vaya que si nos van a oir! Y después todos se apuntarán al carro diciendo: no, si eso ya lo decía yo.
Mientras tanto, sigamos convencidos de que somos los únicos que no llevamos el paso cambiado.
¡Minorías unidas jamás serán vencidas! ¡A por ellos!
¿Y lo agusto que me he quedado…?
El roscón es un invento estupendo, pero desgraciadamente en la mayoría de las pastelerías (aun en las “buenas” con fama) sale apelmazado, por la premura del tiempo y la cantidad ingente de ellos que tienen que sacar de golpe los pocos días que se toman. La tradición manda. Y encima los cobran a millón, como si tuvieran que vivir el resto del año de los beneficios de Reyes y no vendieran buñuelos y huesos de santo, monas de pascua, tartas de cumpleaños, el postrecito del domingo etc..
Así que he decidido este año hacer roscones en casa, y la verdad,modestia aparte, creo que no me salen mal, teniendo en cuenta que soy guiri importada. Aproveché unas sorpresas que quedaron del año pasado, pero enseguida se agotaron. Y pensando en la dentadura del personal decidí que una avellana escondidita tambien sirve y encima se come.
Si le haces caso a mi media naranja, Duende, haz una subasta de objetos suntuarios entre las amigas de Doña María y te estarán eternamente agradecidas. Si, sinencambio, te decides por la otra solución, dejarás pistas igual que Hänsel y Gretel sobre tu paradero y el tiro te puede salir por la culata … o no.
Cuando quieras te invito a roscón.
Querido Wallace 97! cuenta con migo! dónde hay que firmar para la organización? ya dirás el plan.Estoy en la lucha!animo compañeros!
Respecto al roscón, reconozco que está de muerte y relleno de nata, pierdo los papeles, la verdad es que he notado que me está saliendo un ramalazo cubano en mis caderas y no se de donde!, es lo que dice Palinurova, la cantidad ingente se la tiene que comer alguien, pués siemmpre hay voluntarios. Presente.
Me parece muy mal el comentario que haces por tu no sabes el dinero, tiempo ,para hacer un roscon quien no quierra figurita que las tire y el roscon es solo 1 vez al año no como los croasanes que estan disponibles todo el año.