
(Foto de Alvy)
Durante un tiempo salía a correr el Duende casi todas las mañanas por el Retiro de Madrid. Nueve minutos de su casa a la Puerta de Alcalá, veinte minutos un paseo perimetral al parque, y nueve minutos más de regreso por las calles de la ciudad que despertaba. De vez en cuando cambiaba el itinerario: zigzags por los numerosos paseos, parterres, plazas, fuentes y estanques que encierra ese paraíso ajardinado. El Retiro es un lujo de Madrid. Originalmente se extendía por el oeste hasta el Paseo del Prado, albergando el Palacio del Buen Retiro, que decoró Velázquez y donde se alojó el llamado rey Planeta, Felipe IV. Se erguía en el área donde hoy se alzan el Casón y el Museo del Ejército, ya aplicado a una nueva ampliación del Museo del Prado. Los Austrias `puede que fueran débiles en la defensa del imperio, pero sabían vivir divinamente. Lástima que el fuego, sin ser especialmente republicano, le diera a este edificio el mismo fin que al Alcázar construído donde hoy está el Palacio Real.
Al Madrid de Mayalde y de Arias Navarro lo criticábamos mucho por sus arboricidios y su desprecio a las zonas verdes. Frente a la esquina nordeste del Retiro había un parque de bomberos municipal hasta los años sesenta. Se supone que el Ayuntamiento no está para especular, pero a los munícipes de entonces el entorno del Retiro les importó un bledo: se lo vendieron a unos constructores y allí se levantó la llamada Torre de Valencia, un edificio del arquitecto Javier Carvajal en el que viven unos cuantos privilegiados con la mejor vista de Madrid. A un especulador que había levantado un rascacielos horrendo junto al Mediterráneo, le escuchó el Duende que los que dicen que esto es un atentado al paisaje es porque no han visto el mar desde el último piso. Los inquilinos de la Torre de Valencia deben de pensar que, cambiando el azul del mar por el verde de los árboles, aquí pasa lo mismo. En realidad fue una chorizada indecente que además rompía la estética decimonónica aún visible desde la Plaza de la Independencia.
Los estragos urbanísticos suelen contar con la indulgencia del tiempo. Los famosos edificios del Hotel Plaza o de los Apartamentos Dakota que rodean al Central Park de Nueva York o los hoteles que acechan en el perímetro del Hyde Park londinense probablemente provocaron igual berrinche cuando se construyeron. Luego se integran en eso que ahora se dice paisaje urbano, formarán parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad, y encima habrá que protegerlos. Al Duende le hubiera gustado que su Retiro fuera como el de su infancia, con la entrañable Casa de Fieras incluída, pero le sigue enamorando. Sobre todo en las primeras horas del día, o cuando hace frío y llueve, y se queda casi desierto.
No del todo. Siempre hay algún corredor infatigable, o un andador machadiano, o una dama hermosa. Una de las ventajas de correr es que no necesitas concentrarte: miras, observas y piensas sin dejar por ello de mover mecánicamente las piernas. El Duende acabó fichando a los que paseaban por el Retiro a sus mismas horas. Y un día reconoció entre ellos a una conocida de años atrás. Paseaba un perro cocker y, con él, su galanura. La etiquetó con el nombre de un bonito cuento de Chejov: La señora del perro.
Han pasado más años, y a pesar de que el perro tiene muy mala salud, ella aún lo lleva al Retiro. Cuando se cruza con el Duende, le da el parte como si en lugar de un animal de compañía hablara de un hijo. Y aunque el perro envejece a ojos vista, ella le cuida amorosa mientras mantiene inmarchitable su encanto femenino. Lo acabarán reconociendo los fabricantes de cosméticos: al final, lo mejor para el cutis es un corazón sensible.


Hola querido Duende!!!! La verdad esque cuanto mas te leo mas te admiro…..desde que te perdi en la radio y te encontre en tu blog me encanta leerte… muchas gracias por escribir… saludos y besos
Duende, me acabas de amargar el día. Has nombrado a los especuladores urbanísticos y a los fabricantes de cosméticos.
Cuando era pequeño, el catecismo decía que los enemigos del alma son el mundo, el demonio y la carne. Ahora vamos a verlo al revés:
Los enemigos del mundo son los especuladores, los de la carne los fabricantes de cosméticos, y los del demonio, que a su vez engloba a los dos anteriores, son los austeros.
Los especuladores son los que nos han robado un porcentaje importantísimo del rendimiento de nuestro trabajo, y han engordado sus arcas cada año exactamente con el dinero que supone el porcentaje de inflación sobre el PIB.
Los fabricantes de cosméticos son los que en su día convencieron a las mujeres para estar una hora diaria delante del espejo, y ahora han convencido también a los hombres, porque para qué conformarse con la mitad del mercado potencial.
Y los austeros son los enemigos del demonio, porque son los que con su maldita costumbre de no consumir chorradas deceleran el ritmo de crecimiento del beneficio de los anteriores.
Lo que dice el Duende sobre el horrendo rascacielos que mira al Mediterráneo me recuerda lo que se dice del Parador de Turismo de Cervera de Pisuerga: “Lo mejor del Parador son las vistas y lo peor de las vistas es el Parador”. Dicho parador está empingorotado en lo más alto de un monte.
Wallace, los fabricantes de potingues aún no nos han liado a todos, yo me conformo todavía con agua clarita del grifo, y los radicales libres de mi epidermis aún campan a sus anchas.
Me acabo de incorporar, como aquel que dice, a este club de duendes que promete. Ay, cómo he añorado hoy el Retiro de mi niñez donde adoraba ir sobre todo por visitar dos zonas: la Casa de Fieras con aquel oso oloroso que no hacía mas que dar vueltas en su desesperación y locura (pero entonces no tenías conciencia de ello) y visitar la estatua del Ángel caido mientras mi padre nos explicaba cada vez que era el mismísimo Lucifer produciendo en nosotras ese miedo morboso que te gusta experimentar de niño(por cierto ¿hay alguna representación más del “angelito”por el mundo mudial?)
Hoy por primera vez me has casi llorar de dulce emoción… Gracias
Hoy por primera vez, en vez de reír, me has hecho llorar de dulce emoción… Gracias
Algo más de nueve minutos tardaba yo en llegar a El Retiro desde el entonces Ministerio del Ejército, en Cibeles, para preparar día sí día no, el desfile de la “Victoria” en La Chopera.
Años más tarde y de forma más agradable, algo más de nueve minutos empleaba con mis hijas desde Barquillo hasta el teatro de títeres..
Ahora, desde el más allá, me cuesta más ir a El Retiro y, aunque sigue siendo un parque maravilloso, el tam tam de los tambores, me está haciendo olvidarlo… Habrá que echar mano de Ana Diosdado.
En el Retiro pasé mi infancia. Me acuerdo de las bicis que alquilábamos de la Chopera; de la pista de patinaje que estaba junto al templete de la música; del vapor que daba la vuelta al estanque; de Cayetano, el guardo que, con su uniforme marrón, su banda roja y su galleta dorada, consoló mis lagrimas el día que me perdí; de Pirulo y su puesto de golosina -50 céntimos de pipas, una tira de pistones y el cambio de cromos de la última colección- poder invertir en él era todo un lujo…
Duende la sensibilidad mantendrá bien el cutis, pero machaca el corazón y arruga el alma. No hay nada perfecto.
Además de todo eso que habéis descrito los duendeadictos, en el Retiro transcurre una actividad que practico con asiduidad: gimnasia bajo la dirección de monitores titulados de la Comunidad de Madrid. El programa se llama “En forma”, y está dirigido a las personas que pueda dedicar al cuidado de su cuerpo 3 horas a la semana (L-X-V de 11,15 a 12,15 ó de 20 a 21 horas). Es al aire libre, gratis y llega a enganchar. Yo, desde que dejé de trabajar, haqce ya 3 años llego a tener “mono” cuando no puedo acudir a la cita. Invito cordialmente a todos los que lean este comentario y sus obligaciones se lo permitan a sumarse a los madrileños que ya practicamos allí el ejercicio físico.
¡Ah!, bienvenidas Charivari y Blanca a este club. Creo que es la primera vez que os leo. Qu podamos hacerlo muy a menudo.
Este post está tomando un cariz muy “chulapo”…
SL2.
Julián.
Begoña, ¡conociste a Pirulo! ¡qué sensación me ha hecho leerlo! Me ha dado un vuelco el corazón, pero para nada estoy de acuerdo en que la sensibilidad lo machaca y arruga el alma, acabo de rejuvenecer más de cuarenta años al leer su nombre. Primero su puesto, y después su tienda, en la calle Ibiza. ¡Qué santa paciencia tenía con los chavales, que don de gentes! Y don de pájaros, se hacía seguir por centenares de pájaros y después de un paseo con un silbato de reclamo, ¡hala!, a comer pan.
Yo iba al colegio Sagrada Familia, que estaba a cien metros de su tienda, y vivía a cinco minutos andando. Te puedes imaginar las horas que allí acumulamos unos cuantos.
Es curioso pensar que alguna vez de chaval me habré cruzado contigo, con Charivari, Salvador, Blanca, Palinuro o el mismísimo Duende, en la Chopera, en el estanque o en el quiosco de la música. Por cierto, el mes que viene empiezan los conciertos de la Banda Municipal los domingos por la mañana, a los que voy siempre que puedo.
Julián, se siente, dile al Duende que hable de vuestra maravillosa isla, y entráis a saco Adela, Bob y tú.
Yo tambien soy asiduo a los conciertos de la Banda Municipal en El Retiro. ¡Seguro que nos hemos cruzado alguna vez, Wallace!
De acuerdo con lo que decís de la especulación y de todo eso. Pero hay que reconocer que para hacer la Torre de Valencia se buscaron un magnífico arquitecto, y que el edificio es espléndido.
(Otra de las torres más hermosas de Madrid está muy cerca, en Menéndez Pelayo. Es una torre de ladrillo del arquitecto Luis Gutiérrez Soto. Le llaman la Torre del Retiro y tiene unas terrazas…).
Suelo evitar el laísmo bastante bien, pero aquí me he pasado, y he caído en el leísmo. Debí decir: “La llaman la Torre del Retiro”.
José Ramón, yo creo que escribiste bien.
A mi me suena mejor: Le llaman la Torre del Retiro. Pero no estoy seguro.
No Jose Ramón, tu estas en lo cierto. Al decir “le llaman”, te tienes que referir a una persona. Para la torre hay que decir “la llaman”. (Ese día no hice novillos).
+SL2.
Julián.
Leislmo, laismo… es una de las reglas más dificiles de nuestro idioma porque no tiene nada que ver con el género sino con los complementos. Yo, por más fotocopias que tengo de las normas gramaticales, no me aclaro. Voy de oido por la vida y creo que acierto bastante pero eso no debe ser.
Por cierto, Duende, en este momento me doy cuenta que no se ha cambiado la hora.
José Ramón, en mi opinión, por muy Carvajal que fuese, no evita el descalabro especulativo-urbanístico. Te doy la razón en lo de la torre del Retiro. Soy anti todo lo que sea más de cuatro plantas, pero al menos está ubicada en un sitio que pasa mucho más desapercibida, aunque sólo sea por el color, y no rompe ninguna estética decimonónica desde ninguna perspectiva.
Con el leísmo y el laísmo he tenido problemas. Recientemente me lo ha explicado mi hija por enésima vez y ya me ha quedado claro para las personas y las cosas, pero hoy me entró una duda con los animales, y de hecho cambié la frase en mi comentario anterior sobre Pirulo y los pájaros para evitar el posible error. ¿Cómo sería, refiriéndome a los pájaros: les llamaba y les daba de comer o los llamaba y los daba de comer?
Paniluro, ya nos veremos en algún concierto.
Un dia, esperaba en la consulta del amigo Juan y entró ella, también una dama con un coquer,más presioso! de color canela muy nervioso y marcó de pipis toda la salita, un ensastre para Margarita!(la enfermera), la questión era que la dama tenía depresión,tristesa y soledad y el médico le resetó un perro!, Ay Deumevet! mi amigo se puso las manos a la cabesa! vaya disbarate! claro que un coquersito es muy requetepresioso pero…ladra a las sargantanas y caragoles y…si tienes vesinos, enga denunsias y poblemas y en ves de pasear y ponerte bueno, ara tienes otro mal de cabesa con los munisipales y los vesinos bien empreñaos. Me quedé espantado! cuando el amigo de los animales Juan, tomó la desisión junto con la Dama de cortarle las cuerdas vocales, yo me asusté tanto que me enseño libros americanos de lo último en etología pa tranquilisarme y parese ser que Panchito sería felis porque haría las mismas cosas pero sin ruido,no se, no se… no es lo suyo me parese a mi, pense!.
Han pasao los años y bién tempranito voy a sircular por un camino que me lleva a un trabajo, no sircula nadie más que yo, hase fresco y da peresa salir de la cama, pero…en un banco del camino se sienta una señora, parese cansada de caminar y miro bién y abajo sus piernas revolotean unas orejas risadas como locas, ¡es Panchito que sigue paseando!,me alegro porque sigue la amistad!
Sí, Wallace, conocí a Pirulo; y a Andrea, la de la tienda de encurtidos de Dr. Castelo, que vendía el mejor bonito en escabeche de todo el barrio; y a La Pequeñita de enfrente del Retiro ¡qué aceitunas negras!; y al elefante de la casa de fieras, que le dabas 10 céntimos con la mano, él los cogía, se los daba a su cuidador y éste le premiaba con un trozo de zanahoria… Fíjate si seré mayor que cuando vine a vivir a Madrid, a la calle O’Donnell, en la torre de Valencia estaban la policía municipal y los bomberos, y el colegio de la Sagrada Familia era un chalecito en la esquina de Narváez con O’Donnell, junto a la fábrica de ballestas Chelvi-Lavyn… No sigo porque me voy a poner muy pesada y ya es muy tarde.
Duende, nos tienes a mitad abandonados. ¿Por qué será? ¿es la primavera? ¿vuelves a correr por El Retiro? ¿te entretienes más tiempo con el perro o con la dama? ¿tus obligaciones profesionales te quitan tiempo?
En cualquier caso, sabes que aquí estamos y te seguimos encantados.
¿Qué tendrá este bosque?
Respecto al rascacielos… . La llamaban, le llamaban la Torre del Retiro. Procuro someterme a una rgla que nunca nos explicaron bien, pero reconozco que en este caso me asisten las misma dudas que a Jose Ramón. Si Julián o algún otro culto latiniparlo puede volver a explicar brevemente la teoría general, se lo agradeceré.
Por cierto…¿cómo es posible que nadie le corrija al Duende los numerosos errores sintácticos que sin duda deja caer?
Perdón por la insistencia.
Dice Julián que para emplear “le llaman” hay que referirse a una persona. No estoy seguro de ello.
Cuando me inclino por el “le llaman” me estoy refiriendo a “ellos le llaman”.
¡Vaya lío!
Bueno, lo que está claro es que siendo verdad que desde el famoso edificio, unos pocos divisarán un paisaje urbano espectacular, la mayoría quedamos horrorizados al contemplar tras la Puerta de Alcalá a semejante adefesio.
Begoña, ¿ibas por la Tasca Cebreros?
A mí también me irritó mucho en su momento la irrupción de la dichosa torre en la perspectiva de la calle de Alcalá desde Cibeles. Recuerdo una inusitada y furibunda campaña de prensa (¡En aquéllos nmomentos!) contra lo que se convino en llamar “engendro”. Es más, el entonces alcalde de Madrid, Carlos Arias, apareció ante la opinión pública como uno de los principales detractores, lo cual, si es cierto que él tuvo intereses inmobiliarios en el edificio, habría sido un clamoroso ejercicio de cinismo. Tuvo la ventaja de que, por entonces, la opinión pública estaba mucho más mediatizada que ahora.
Por lo demás, coincido con alguno de los opinantes en que, aisladamente considerada, es una construcción bella. Su ubicación es su pecado.
- El leísmo consiste en el empleo de le, les, como complemento directo (en vez de lo, la , los, las ). Tal uso es aceptable cuando nos referimos a unapersona masculina: e incorrecto, para aludir a una persona femenina, o a lo que no es persona.
Diremos pues: A su padre no lo (o no le) conozco. Pero cometemos incorrección si decimos *A su madre no le conozco; *Ese caballo no le montaría yo; *La calculadora le tengo en casa”.
- Se produce laísmo, siempre incorrecto, cuando se emplea la, las como complemento indirecto( en vez de le,les): *La cosió una falda; *A ellas, las dije lo que pensaba;*La pondré un farol a la bicicleta.
- Y loísmo, que también es siempre incorrecto, cuando se emplea lo, los como complemento indirecto (en vez de le, les): *Lo dio una bofetada; *Los di a los chicos dinero para el cine.
EXAMEN
Eso no le gusta a Candil
No las importa nada madrugar
Si las dices eso, las vas a dar una sorpresa
Al Duende no lo veo nunca
Ese rumor no le creo
Lo he lavado el jersey a Pepa, y ya le lleva sucio
La recomendé que aceptara
A Begoña no le saluda
La ruego que se calme.
* Di si , en las oraciones hay leísmo, laísmo o loísmo. La puntuación máxima será de 4′75, luego miraré los trabajos de clase para el redondeo
Respuesta:
Eso no le gusta a Candil. Correcto.
No las importa nada madrugar: Yo diría, no les importa nada madrugar …
Si las dice eso, las vas a dar una sorpresa: Yo diría, si les dices… les vas a dar…
Al Duende no lo veo nunca: Mal. Yo diría, no le veo… Es todo un señor.
Ese rumor no le creo: Yo diría, no lo creo…
Yo diría: Le he lavado… y ya lo lleva…
Yo diría: Le recomendé…
A Begoña no la saluda: Yo diría, no le…, y pensaría que es muy mal educado/a.
La ruego que se calme: Yo diría, le ruego…
¿Aprobaré? ¡QUÉ NERVIOS!
Ahí van mis respuestas:
Eso no le gusta a Candil.
No les importa nada madrugar.
Si les dices eso, les vas a dar una sorpresa.
Al Duende no lo veo nunca.
Ese rumor no lo creo.
Le he lavado el jersey a Pepa, y ya lo lleva sucio.
Le recomendé que aceptara.
A Begoña no la saluda.
Le ruego que se calme.
Le copio todo el examen a Begoña excepto la frase “Al Duende no le veo nunca”.Creo que esta correcto tambien “al Duende no lo veo nunca “ya que sabemos que,aunque muy especial,es una persona y un señor esupendo.
Adela,puntua con cariño PLEASE.
¡Yo también quiero examinarme!
Yo diría:
* Eso no le gusta a Candil
* No les importa nada madrugar
* Si les dices eso, les vas a dar una sorpresa
* Al Duende no lo veo nunca (aunque aqui dudo un poco)
* Ese rumor no lo creo
* Le he lavado el jersey a Pepa, y ya lo lleva sucio
* Le recomendé que aceptara
* A Begoña no la saluda
* Le ruego que se calme.
¿Aprobaré o no? Que nervios, hacia tiempo que no me examinaba. No creo que tenga muchos trabajos hechos ultimamente, llevaba tiempo sin entrar con tiempo para escribir pero espero que la profesora sea benevolente.
Srta. Adela creo que mis compañeros han estado muy acertados. Como a Macu, a mi también me invade la duda sobre la frase: “Al Duende no lo/le veo nunca”.
El problema reside en que a ciencia cierta no sabemos si el Duende es una persona real, un ente virtual, o un ser fantástico e imaginario.
PD: Instructiva clase sobre biologia flamenca picantona, LaLoLe (como la del conejo)
Conocí muy bien la Torre de Valencia y la del Retiro. De pequeña, tenía una amiga en cada Torre, y muchas veces, a la salida de clase, merendábamos en alguna de sus casas. No recuerdo especialmente bonita la torre de Valencia, puede que porque a eas edades, uno no tenía mucha curiosidad por el paisaje que podía verse desde la ventana. Sin embargo reconozco que no podré olvidar, la cara del mayordomo que nos traía la merienda en una bandeja. Seguro que era eso lo que acaparaba toda mi atención. En la del Retiro, he pasado largas jornadas estudiando exámenes en la piscina.
Pero hay un recuerdo que a mí, como a vosotros, también me ha emocionado leyendo “La otra dama del perro” del Duende. Era el día de mi primera comunión y después de la misa en el Colegio de Lagasca, mi tío Carlos nos llevó a mi hermana y a mí y a Catalina, a la Casa de Fieras del Retiro, imagino que para hacer las fotos que lo atestiguan. No me había vuelto a acordar de la Casa de Fieras hasta hoy.
Y bueno, después de los exámenes, que bien os va a sentar a todos las excursión del 19!!!
Un abrazo.
Adela. Llego tarde al exámen, y ya no vale, porque puedo copiar las respuestas de los compañeros, pero ¿es este examen eliminatorio?, ¿cuenta para la nota final? ¿corre convocatoria si uno no presenta el exámen?
Por favor, profe, aclare todos estos temas para el resto del alumnado.
Gracias
Julián.
Un 10′5, un 10′5 para todos!!!! sois más listos que pa que! se ha modificado la nota tope, más que nada pa no tener que corregir los trabajos!! Alumno Julián 29, tu participas mucho y también llegas a tiempo de copiar, que está puntuado doble, por lo de la imaginación haciendo chuletas y eso, hay que potenciarlo en clase!!.
Bien, el Duende…deberiais saber que…es la excepción, nunca repasais en casa! la excepción dice que frente a la versatilidad de algunas personas debemos poner el, la o lo según mande la carcajoda!
Muy bien a todos! iremos de excursión!!
Adela, sobresaliente cum laude.
¡Ay que ver, cuánto interés por la gramática..!
¡Hay que ver…. Amigo Angelus…
Wallace, no recuerdo ese nombre, ¿dónde estaba? De todos modos, cuando empecé a ir a la facultad solía volver a casa con la caña puesta. Manolo, El Quinto Toro, El Parador… resultaban muy tentadores
Se me olvidaba, estoy encantada de haber tenido el segundo sobresaliente de mi vida. Gracias Adela.
Begoña, la Tasca Cebreros estaba en Doctor Castelo 18, entre Lope de Rueda y Narváez. No había cañas, si querías cerveza tenía que ser botellín, allí lo que se tomaba era vino de Cebreros, tinto o clarete, servidos por Baldo y su hijo, y unos aperitivos y unas raciones absolutamente increíbles, cocinados por Carmen, su mujer. Abría de 13:00 a 15:00 y de 20:00 a 23:00 h., excepto lunes, y antes de abrir ya se formaban corrillos en la calle esperando.
Los que dices de Moncloa también los tenía trillados.