
Soñaba con llegar tan alto como Philipe Starck. Y no iba por mal camino.
Sus diseños epataban al burgués, al gentilhombre y a los parvenues. Había conseguido introducir en algún museo su Teberbiquí, diseño de una tetera caracterizada por verter a través de un pitorro espiroidal de singular originalidad.
Le llovían los proyectos, y no paraba de trabajar. Después de haber dirigido la arquitectura interior de un hotel de gran lujo en Dubai y del proyecto de cuarto de baño de una actriz de Hollywood en el que el bidé, en lugar de forma de guitarra, más parecía un laúd, se había convertido definitivamente en el decorador de moda. Diseñaba los urinarios masculinos en forma de fagot incrustado en la pared. Son más ergonómicos -explicaba- porque se ajustan perfectamente a la anatomía del cuerpo masculino. Ya iba por el quincuagésimo cuarto proyecto de decoración de hotel que salía de su flamante estudio.
Pero trabajaba tanto que no tenía ni tiempo para leer.
Por eso, la noche en que, harto de ver revistas de decoración, supervisar memorias y repasar presupuestos se tendió en la cama con un libro, se llevó una sorpresa. Había comprado en el aeropuerto uno de esos falsos manuales de autoayuda que las editoriales lanzan con tanto desparpajo como dudoso sentido del humor: Cómo vender tu moto aunque no tengas puta idea de montar en bicicleta. Y al abrirlo, comprobó que el haz de luz que arrojaba la lámpara de cabecera apenas alcanzaba a alumbrar el vaso de agua de la mesilla de noche. Las páginas del libro quedaban en penumbra.
Apagó la luz desesperado, mientras se preguntaba quién sería el berzotas que había ideado la decoración de aquel hotel. Hasta que recordó que era un proyecto suyo.
Entonces pudo conciliar el sueño, convencido de que al fin era en verdad un genio del diseño.



buenos dias duende!!!! la verdad esque solo por leerte vale la pena abrir el correo todas las mañanas….besos
Hola Duende, yo no puedo soportar las sillas con nombre.
Como soy funcionaria no lo puedo decir abiertamente, pero donde trabajo los muebles son muy bonitos y agradableas -es cierto- pero cuando se desajustan o hay algún otro problema tiene que venir un técnico desde Barcelona a repararlo… ¿cómo lo véis?
Muchas veces, parece que esté reñido diseño con cordura.
Se puede aplicar esta misma historia a tanta gente que la lista es larguísima (cocineros, arquitectos, chiqui-chiquis, políticos…….)
Un abrazo a todos
El asunto me interesa mucho, porque mi profesión tiene algo que ver. (Yo soy de los modestos, y hago lo que quiere el cliente. De esto también habría que hablar, pero lo haremos otro día).
En cuanto al diseño, soy un funcionalista convencido: Un objeto es bello cuando funciona bien, y si hay algún aspecto que no resuelve, entonces deja de ser bello. Una afeitadora es más hermosa cuanto mejor afeite, y el mismo criterio funcionalista cabe aplicar a cafeteras, cubiertos, tazas, cubiteras de hielo, sillas, estanterías, etc.
Y hay un segundo criterio: la economía. La estantería más bella es la que es capaz de alojar más libros, con solidez y estabilidad, con comodidad, con el menor gasto posible de material y con el precio más barato.
No hay más ciencia, ni más zarandajas.
A especímenes como el ‘diseñador’ ni siquiera los libros de ‘autoyuda’ le sirven. Fue el diseño de su lámpara el que le permitió conciliar el único sueño de que es capaz: seguir entonteciendo al que sólo le interesan las ‘formas’.El ‘fondo’- ser útil para algo o a alguien -, le produciría insomnio y desasosiego.
¡Cuánto ‘diseño’ - meras formas, más o menos elegantes- hay en nuestras vidas!
El Diseñador
Daría algo por ver una foto del diseñador en pelotas, porque si puso urinarios en forma de fagot porque se adaptan bien, debe ser para verlo. A los más de los mortales un saxofón pequeño ya nos sobraría por todas partes.
En mi casa hay una cafeterita unidosis y de diseño la cual tiene adosada al cuerpo principal una bandejita donde se sitúa el pocillo para el café que cae desde un pitorro que hay en el cuerpo principal. Pero ocurre que al trasvasarse (perdón, al conducirse temporalmente, que diría la Vice Fernández de la Vega) el agua del interior de la cafeterita al pocillo, sucede que el peso del pocillo pasa a ser superior al de la cafeterita y se vuelca todo. La cocina hecha un cristo, el café te lo tomas en el bar, pero al diseñador lo premian en Milán todos los martes, y los jueves alternos.
Aunque no son todos así, yo conozco a un diseñador que ideó una bonita y moderna silla que causó el asombro general de oriundos y forasteros, por su intrínseca belleza y porque sirve para sentarse y hasta resulta cómoda. Al pobrecito en
Milán hasta le escupieron.
hay que ver la de diseños que se han hecho de espaldas al pueblo… yo tenía un amigo que la los calcetines que llevamos las señoras hasta la rodilla y que parecen medias, los llamaba antilujuria y creo que tenía razón, ocurre lo mismo con los esquijamas de los señores de los años sesenta.
La funcionalidad en los objetos de uso común debe ser cualiadad que se les suponga, como el valor en los soldados. Cumplido ese primer objetivo, la estética no está de más, es más, cuanto más bello, más apetecible es un objeto. Por eso no coincido al cien por cien con José Ramón que solo utiliza citerios de funcionalidad y economía para definir la “bondad” de las cosas. La estética es el primer criterio para juzgar cosas … y personas: cuando conocemos a alguien el primer juicio se basa en consideraciones puramente estéticas, aunque esta primera opinión no sea la definitiva. La estética contribuye a hacernos la vida más placentera. Por eso - en la medida de lo posible - tratemos de no divorciar lo útil de lo agradable.
Estoy totalmente de acuerdo con Palinuro, no divorciemos lo útil de lo agradable, pero creo que hay otro valor fundamental: no permitamos que la estética la marque la moda.
Efectivamente resulta dificilísimo leer en la habitación de un hotel. A pesar de las muchísimas llaves de luces esparcidas por todo el recinto, luces de todo tipo , generalmente además, mal conmutadas, cuando te acuestas con un libro entre las manos, apenas hay luz para poder leer un rato antes de dormir.
Respeto a Palinuro y a Begoña, y concedo que lo que proponen está bien: Considerar la función como una condición necesaria pero no suficiente. Probemos un objeto. ¿No funciona bien? Entonces no seguimos analizándolo. A la basura. ¿Funciona bien? Entonces, a partir de ahí, podemos empezar a plantearnos la estética.
Bueno. Casi de acuerdo con vosotros. En los objetos que no funcionan bien, como la cafetera de Zoupon, estamos 100 % de acuerdo, y a su diseñador no sólo no habría que darle premios, sino condenarle al infierno como al inventor del metacrilato en la película de Woody Allen.
Pero (y ahí nos separamos) yo digo que, cumplido ese primer objetivo funcional, la “estética” no debe ser un conjunto de adornos añadidos, un “embellecimiento”, sino que su propia desnudez, su sinceridad funcional no necesita adornos. O, dicho de otro modo (a ver si me explico): Los adornos, colores, formas, líneas, etc, deberían surgir como algo intrínseco de su propia esencia funcional, no ser elementos extraños, postizos.
(Perdón. Releo lo que acabo de lanzar y veo consternado que empiezo diciendo “respeto a Palinuro y a Begoña”, como si fuera necesario aclarar ese punto. O como si pudiera haber algún otro compañero (o compañera) a quien no respetara tanto, o a quien respetara más. Perdón. No se puede ser más zafio. Borrad eso que he escrito).
¿Os acordáis de una divertida campaña de publicidad exterior que presentaba, sencillamente, OBJETOS IMPOSIBLES?
¿No son imposibles esos pomos de la puerta de la cocina o esos grifos redondos que, con las manos a menudo engrasadas o enjabonadas, resultan imposibles de manipular?
Si n el infierno, como el inventor de los muebles de metacrilat…¿no merecerían sus diseñadores al menos tres siglos de purgatorio?
José Ramón apunta conceptismo puro, como Gracián (ya sabéis aquello de “lo bueno, si breve…”). Pero uno no se sienta en el concepto “silla”, sino en un objeto hecho de determinado material con determinadas propiedades físicas, con lo cual será necesario adecuar dichos materiales a la “sensibilidad” del usuario. De la imperfección y su subsanación surgirá, de modo natural, la belleza del objeto. La piel, el terciopelo, la descarga de material para aligerar peso… Es curioso, pero desde la función llegaremos a la forma, y a una forma bella. O así me lo parece.
A mi me parese… que no se sabe entender a los diseñadores muy bien y…claro! cuando uno no entiende de una cosa, idò! no le pidas peras al tomatero, porque los diseños siempre tienen una rasón, ¿cuala? idò hay que saber…yo una ves diseñé pegando una manguera de rayas a una paret de la terrasa con unos ganchos y les canalisaba el agua a las tortugas, claro!era funsional,como los diseños evolusionan con el tiempo…y la serpiente se iba crujiendo del sol, ¡un dia genial! se abrió a la mitad, ¡Batuadena quin desatre de agua por todo!…el palo de una escoba pero, ¡se incorporó al diseño! hasía de columna en equilibrio estático sujetando la manguera y serrando la grieta!, todos los que pasaban por delante se lo miraban y admiraban y paraban a rascarse la oreja y seguian cabesa baja curiosos por mi diseño fabuloso! pero un dia,¡Crostol! la madona, aburria, “y…que hase ese palo de escoba ahí!” metió la manota y lo sacó y se cargó el diseño y…asín si que hubo agua por todo y las grietas de la serpiente ya eran dosientasmil!, Ara estoy diseñanado naranjas para reposar ramas!, este ya es más artístico que busca la ética bonita, cuando aun son pequeñas las pongo a creser abajo de la rama a presión no gravitatoria y se hasen grandes con una cavidad en forma de dedo gordo pa poner ramas, de naranjo es lo suyo, ara tambien puere ser de melocotonero o xiprés la questión es que sean redondas!
Hablando de pomos, una vez hice unos de papel maché para dos puertas de un armario, los originales eran redondos y negros muy funcionales pero sin gracia ninguna, un aburrimiento, así que los cambié por dos cabezas de gato con orejas y todo, las puertas se seguian abriendo aunque con más delicadeza y el armário era más personal
Hablando de pomos, una vez hice unos de papel maché para dos puertas de un armario, los originales eran redondos y negros muy funcionales pero sin gracia ninguna, un aburrimiento, así que los cambié por dos cabezas de gato con orejas y todo, las puertas se seguian abriendo aunque con más delicadeza y el armário era más personal
PD, ¡quería mi baldosa! me gusta el diseño
Pues estoy de acuerdo con José Ramón, con Palinuro, con Begoña (muy acertado lo de que no permitamos que la estética la marque la moda), con Angelus, y hasta con Adela, que si le divierte más un pomo gato, ya es también una funcionalidad. A lo de Bob de Ca’s Barber sigo dándole vueltas.
Me interesa el contenido o la función, no la forma, pero también es verdad que la belleza nunca insulta, y es bienvenida por mí siempre que se dé por añadidura en algo artificial, y no vaya en detrimento de un ápice de la función, pero también siempre que no suponga un coste adicional, no sólo de dinero sino de cualquier otra índole, como pueda ser la dificultad de envasado, almacenaje y/o transporte, aunque al final esto se traduce también en coste económico. Y la verdad es que aunque sea bienvenida en esas condiciones, tampoco es exigible, pues me sobra con la belleza natural, que es mucha, muy variada y gratuita. Y los diseños de la naturaleza obedecen siempre al máximo ahorro de recursos y máxima eficiencia en resultados.
El simple diseño de una alcachofa es pura geometría bella, y es pura funcionalidad, como la belleza y el perfume de la flor para atraer a los insectos que harán posible su reproducción.
Mis comentarios sobre la sobriedad y la gratuidad de la naturaleza pueden parecer producto de una tacañería extrema, pero para nada es así. De hecho provienen de una innata vocación de intercambio de cualidades, de donde se deriva mi idea de que toda expresión artística (y en el arte sí admito el interés por la forma aunque no haya fondo), no debería de ser nunca desarrollada pensando en una remuneración, pues va en detrimento de la libertad y espontaneidad de esa expresión, y pasa a ser oficio más que comunicación. Y del convencimiento de que todo el que tiene un don debería compartirlo sin esperar nada, pues es para mí el mayor disfrute que se puede concebir. A cambio siempre se tendrá el disfrute de las cualidades ajenas. Y tendríamos arte y belleza más que suficientes con lo que ofrecen aquellos que son capaces de hacerlo altruistamente.
Aunque odio las sillas con nombre, creo que la estética tiene la única utilidad de alegrarnos la vista, que no es poco. ¿Qué cierran mucho mejor unas contraventanas de aluminio blanco nuevas y flamantes que tus viejas contraventanas de madera, que no encajan y que además dejan pasar el aire tanto que se te mueve el pelo mientras te lees un libro?… si, claro. Pero si nos dejaramos llevar por la esclavitud de lo útil, todo sería bastante más feo.
Hace poco paseaba por una urbanización de Almería. Ví una casa rodeada de un muro blanco impecable por el que trepaba una buganvilla azul, y me extrañó que unos albañiles lo estuvieran destrozando a martillazos. ¿Pero por qué lo tiran?, les pregunte perpleja. “Porque hay que encalarlo todos los años y es mejor esta falsa piedra que no tiene mantenimiento y que va mucho mejor con la puerta de PVC que vamos a poner para quitar esta de madera que se desencaja por la humedad”, me dijo el operario mientras me enseñaba una muestra de piedra exacta a los de los castillos Exin…
Esque un diseño poria ser para cabilar, esto ya es fabuloso ara si te rompes los cascos ya es más molestoso que cabilador, hay otros que son para disfrutar pero! y poria ser que… que la bellesa nos quiere desir algo en si misma? me lo ha comentado esta mañana temprano la única rosa granate de un rosal con las gotitas de rosio mañanero fresquitas en los pétalos abiertos, como gotas de plata, el aroma se despertaba y bostesaba porque espera el solesito
!
Tambien un diseño puere enamorar! a mi me pasó con un delfín! lo tenía que inflar y me mareaba pero después en el mar era presioso! yo pensaba que poría navegar ensima sujeto a las aletas, ca, ca, caaaaaa, de ninguna manera porque venía una ola y lo giraba pa atrás y bebía más agua salada que un pes agujereao, la questión es que me poría agarrar a la cola y flotar sin navegar, ah! pero, todos los niños se lo miraban! y se asercaban!
Hace meses q sigo esta magnífica pág,pero m corta la calidad d los q escribís…ese mallorquí es total y todos en gral sois la leche.Vuestros comentarios son tan acertados q uno s corta.
Saludos desde sa Roqueta.
Excepcional.
Funcionalidad versus diseño.
Cuanta hipocresía detrás de un mal diseño.
Es un debate muy en boga a día de hoy.
Quien no ha ido a comer a un restaurante michelín y ha salido con hambre…y sin dinero.
Pues bien, llegamos a la controversia Santamaría-Adrià. ¿Comemos con los ojos? Esos platos enormes, casi fuentes, de diseños multiformes y que nos ofrecen un algo minúsculo en el centro, subrayado por un par de trazos filiformes y una mancha de salsa brillante pero indefinida… ¡Cuánta “impression sauce coulante aux cornichons avec des trais de chocolat croustillant”! Ni el gran Monet lo pintaría igual. Pero un plato de esos ¿es algo conceptual, esencial y minimalista en su deconstrucción de laboratorio, o más bien se trata de puro ornato, destinado a impresionar los sentidos olvidando la función primordial de la comida: satisfacer al estómago?
No me hagáis caso, son sólo impresiones, como las de un Monet, pero sin saber si el conjunto transmite algo en realidad…
Acabo de ver al Duende en persona en Mobuzz TV. ¿Pinitos? ¿Acabará nuestro Duende subyugado por los focos, abducido por la imagen internevisiva? ¿Resistirá al encanto y frescura de Miriam? No dejen de ver el próximo episodio…
Muy bueno Angelus. ¿Quieres mi opinión? Ni conceptual, ni esencial ni ornato, es pura y llanamente la nueva forma de decirle al vecino que te sobra la suficiente pasta como para gastártela en eso, o que tu puesto de trabajo es lo suficientemente importante como para que te inviten a ello o lo pague tu empresa.
Y tampoco me hagáis caso, es sólo una impresión, pero no como las de un Monet, la mía es infinitamente más zafia.
El problema no radica en la dicotomía Santamaría/Adriá, que son buenos en lo suyo, sino en cocinar a precios prohibitivos para que esa cocina se convierta en un elemento clasista.
¿Qué tal si comemos juntas?, la comida es nuestra a veces absurda excusa para disfrutar de la compañia de alguien muy querido. El restaurante elegido, una preciosidad de diseño ¡claro!, es una antigua fábrica convertida en un espacio abierto de paredes blancas y techo alto, a la derecha una barra alargada de bar a modo de pasillo hasta la zona de restaurante separada de la zona de café únicamente por unos hilos de cristal formando una leve cortina colgante desde el techo, las mesas cubiertas por manteles blancos y las sillas vestidas tambien de blanco roto, la nota de color la ponían unos nenúfares lilas en anchos vasos cilíndricos, ah! música de fondo muy suave ¡gracias! de Nora Jones.
De primero, ensalada de judias tiernas salteadas con jamón ibérico en un plato como el sombrero de Don Quijote, de segundo potaje de pescado con arroz al vapor en un plato cuadrado de cristal transparente y el postre un vaso tubo trifásico, el fondo oscuro por el chocolate trufado, a media altura una crema helada de vainilla con plátano y en la superficie el color frutas del bosque en salsa ¡una preciosidad exquisita para golosos!, todo ello por 12€ el menú, ¡si se quiere, es posible lo razonable!que no nos tomen el pelo y… ¡encima invitada!
Adela, añade la descripción a la de la ruta para llegar allí desde donde tú creas conveniente, y ya queda bordado un capítulo más para la guía sabia de la isla.
Saluda a tu mamá y a la nena de Ca’s Barber.
Paradox, lo que hace falta es que no se extienda a los menús del día del bareto de la esquina.
Y los precios prohibitivos se dan porque pagan las empresas, y encima desgrava, si no de qué iban a costar lo que cuestan. Ni siquiera existirían. Es otra oferta más a meter con calzador y crear una demanda a priori inexistente.
En fin, que el mundo tiene fácil arreglo, suprimamos los espejos.
Secretario, tu presidenta solicita tu prensencia de nuevo en el blog.
Aparecen las imitaciones a tu persona, exigimos el verdadero, el de siempre, el duendeamigo sin igual, el único e inimitable. Tienes que volver con nosotros dondequiera que te encuentres. Tu prolongada ausencia nos inquieta. No respondes a nunguna de nuestras llamadas, ni siquiera atiendes los mensajes enviados.
¿Debemos entender que podrías estar con la vice? Aquí hay tomate.
Secretario, no prolongues más nuestra agonía por la falta de tus respuestas.
VUELVE, te lo implora tu presi-reina.
Pues entre Santamaría y Adriá me quedo con la tortilla de patatas de mi abuela, que en paz descanse, que sólo se deconstruía al ingerirla (la tortilla, no mi abuela).
Quizá existan personas con el olfato y el gusto tan refinados y tan educados y tan exquisitos como para apreciar lo que hacen estos cocineros tan famosos y pagar lo que cuestan sus menús, pero estoy seguro (concordando con Wallace) de que muchos, tal vez la mayoría, de sus clientes van a los restauratorios (palabro que me acabo de inventar fundiendo restaurante y laboratorio) por puro esnobismo, para luego chulearse por ahí con la factura grapada en la frente. Y es que hay más tontos que perros descalzos, osea.
Eso está hecho querido Wallace97!, la mamá ha llegado de Asturias con las energías a tope me ha limpiado la casa por completo, ha cortado la hierba del huerto por completo, ahora mismo está con el cesped!y les hace arroz a los perros! te puedes imaginar que cuando le digo que escriba en el blog me dice que no tiene tiempo y que os manda un saludo enorme, que para eso necesita estar tranquila, ¡mi misión es imposible!
, la niña pa que te voy a contar! las amigas y los lápices negros para los ojos son su mundo, como ya conoce Madrid ahora aspira a Nueva York!
menos mal que sabe que hasta que no me toque la lotería ¡nada!y aun así ya veremos puesto que mi prioridad es viajar a la luna con Bob
Respecto a los precios…es un sin sentido si os contara los de las zonas turísticas…mira lo voy a hacer! un café cortado en Abril costaba 1€ en el bar del bloque donde hago un curso, como cerraba por la tarde, en el del final de la calle - era cafeteria pasteleria- costaba 1′10€, resulta que ahora en casi Junio son: en uno 1′20€ y en el otro 1′30€, me parece fatal, yo no soy un turista, vivo todo el año en el mismo sitio y esto es un abuso descarado, luego se quejan los hosteleros de que compartimos una cocacola entre dos y lo ven raro!.
Vi una vez en la tele como funcionaba el restaurante de Ferrán Adriá y la verdad aunque nadie debería pagar eso por comer, me dió la sensación de que se pagaba por mucho más que por comer, era un auténtico laboratorio, los elementos eran hiper-seleccionados en un proceso muy laborioso, los clientes eran conocedores en todo momento de lo que ingerían y bebían gracias unas personas que les hacian conocer todo el proceso y origen de aquel vino, etc…los profesionales de la cocina eran personas con un nivel muy alto de formación y experiencia profesional,con mucha inquietud por el conocimiento y la creatividad de nuevas técnicas y combinaciones en los sabores y olores, imagino que eso tambien se paga o debería, en fin… Querido Wallace97! que cuando quieras, te hago un pamboli en la terracita, muy sencillo! con pan moreno, un tomatito del huerto, queso mahones y un vinito de Binisalem franja roja crianza, nos ponemos a mirar el sauce, oye! creo que lo disfrutarias igual,¡ por supuesto gratis! la compañía y la charla no tiene precio!
Adela, qué envidia…Qué planazo…
Adelita, ¿te acuerdas que hace poco dije que eras el demonio? Pues retiro lo dicho. El demonio es a tu lado un angelote con los mofletes sonrosaditos y alas impolutas, y me da no sé qué haberlo comparado contigo, que eres la maldad hecha tentación, pero de las más duras de resistir. Y con regodeo, lo sabes muy bien. Me río yo del demonio, ¡pobrecillo!, lo has dejado a la altura del betún.
Pero que conste que te estoy enormemente agradecido por hacerme destinatario del mejor plan que para mí cabe imaginar. No te quepa ni la menor duda de que lo disfrutaría, pero no igual, infinitamente más que El Bulli, donde no debes buscarme si un día me pierdo.
Muchas gracias Adelita.
Angelus, parece que el Duende ha caído en la red de internevisión a través del Noticiero, así como en el encanto de la bella Miriam y parece estar buscando en el periódico el restaurante apropiado para invitarla. Hasta Don Braulio es reclamado por los seguidores del programa para un trabajillo extra. Menos mal, parece que en Mobuzz.tv se activa la economía. ¿Estarà al corriente el Sr. Solbes?
a mi me gusta el tuti fruti con estilo ,una pieza antigua siempre tiene un sitio,los colores los cuadros,lamparas,alfombras,cambiando las cosas de sitio,un poco la locura que te guste y sientas que un panel completo de cuadros hasta los zocalos no tiene por que ser cargado hay modos de aligerar con paisajes,escritos,espejos,etc etc etc.
El blog nos muestra facetas própias desconocidas! será verdad?
, Alfonsina, también hay un plato para ti, cuando quieras!