Juan Jacobo Rousseau dijo aquello de que el hombre era bueno por naturaleza, y que era la sociedad quien lo estropeaba. Su homónimo Henry Rousseau, conocido como el aduanero, se limitó a pintar un mundo naïf. Los españoles parecemos hijos de ambos.
El último barómetro del CIS apunta que la diferencia de votos entre PSOE y PP duplicaría ahora la registrada el 9 de marzo. Normal. Con la que está cayendo, qué otra cosa se podía esperar. También dice que el miembro del Gobierno mejor valorado (a) es Carmen Chacón, ministra de Defensa. Sencillamente candoroso. A la ministra no le ha dado tiempo para mucho más que viajar a Afganistán y saludar a las tropas españolas allí destacadas. Apenas unos discursos llenos de buenas intenciones, ninguna medida de las que definen un programa ministerial. No hace falta ser muy agudo para ver que lo que realmente seduce a los encuestados es la maternidad de la ministra, una mujer, por otra parte, muy bien valorada por los que la conocen de cerca. Viva la ternura.
Pero al mismo tiempo, el Latinobarómetro, que el Duende no sabe exactamente ni lo que es ni quién lo pilota, dice que el coronel Hugo Chávez es el líder peor valorado por los españoles, seguido por Fidel Castro. Sorprendentemente, el tan denostado George Bush es el tercero de la lista, cuando normalmente nuestra sociedad pacifista suele identificarlo con el mismísimo Belcebú. Tampoco hace falta ser un lince para asociar la mala nota de Chávez con la trifulca que provocó el por qué no te callas del Rey. Las demás tropelías del caudillo bolivariano probablemente han pesado poco.
Se deduce así que vivimos una sociedad contradictoria y naïf, que quiere conjugar la realidad y la utopía sin que rechine en su encaje ni una sola pieza del argumentario. Por una parte queremos que lo más feo de la gestión gubernamental, que son los asuntos de la guerra, se resuelvan en la imagen más pacífica que se puede ver, que es una madre amamantando a un niño. Por otra, aún siendo como somos los más demócratas del mundo, no soportamos que falten a nuestro rey, que, con todos sus muchos valores, sirve a la institución menos explicable desde criterios democráticos.
Queremos paz y seguridad pero sin molestar demasiado a los terroristas y criminales. Queremos ser campeones del desarrollo y de la cultura pero también que nuestros escolares pasen curso con cuatro cates. Queremos petróleo asequible, pero a costa de otros. Queremos que no suba la electricidad, pero sin centrales nucleares. Queremos viviendas asequibles, pero no el paro de los que no tienen qué construir porque no se venden casas. Queremos televisión sin anuncios y no pagar canon . Queremos que baje el precio de los alimentos, pero también que ganen lo suyo los ganaderos, los agricultores y los pescadores. Queremos laicismo y que no muevan de su sitio ni al crucifijo ni a la Macarena ni a la Virgen del Rocío. Queremos que viaje el agua sin que haya trasvases. Queremos ser buenos, justos y ricos, pero que los marrones se los coman otros.
O sea, la mula y los mil ducados. O, con la jerga más propia de la tropa que manda la ministra favorita, queremos el sueldo del general y la verga del teniente. Los Rousseau, a nuestro lado, unos escépticos, ya les digo.


Y marchar en la procesión mientras bandeamos las campanas. Y pelear con los gigantes aspaventeros mientras cuidamos las alforjas de Sancho. Y disfrutar de las olas mientras guardamos la ropa…
J. J. Rousseau se equivocó de país al nacer, aunque no al vivir. De haber elegido el nuestro, hubiera sido una víctima más del irracionalismo atávico y el dogmatismo secular.
Creo recordar,que cuando se enfrento a BUSH,abiertamente,se le aplaudia,cuando empezo a poner un poco en su sitio a las empresas españolas instaladas en su pais que explotaban al maximo los oros de ese pais,tampoco nos parecia mal porque efectivamente esas mismas empresas tambien abusaban de nosotros en nuestro propio pais,pero todo no puede ser,el fondo y las formas,si te quieren pisar el cuello,no necesita uno abogados,otra cosa es tirar la piedra y ya sabes…
Se me olvidaba posiblemente no iria con CHAVEZ,ni a recojer dinero,todos son supuestamente corruptos,pero un tio que le diga al americano cuatro cosas ya me gustaria a mi.
Duende, cuando coges la máquina de retratar, eres el mejor, lo mismo tomando la foto que revelándola. Verdades como puños para el álbum, y la mejor portada para el libro de las contradicciones.
Dominas el brillo y el mate, el color y el blanco y negro, el paisaje y el bodegón, el cartel y la foto de carnet, la panorámica y el primer plano. Y todo ello con absoluto control del encuadre y del enfoque. Pero sigue con tu máquina, no te pases a hacerlas con el móvil.
La excepción confirma la regla… en el Atleti sufrimos, y no ganamos. Debemos ser hijos no de Rousseau, sino de Duendes.
En esta maraña en la que vivimos, si me permitís os leo la siguiente reflexión filosófica y sistemática sobre la duración del hombre y su destino que hace Rousseau en el “Emilio”.
“¡Cuán rápidamente pasamos por la tierra! Antes de que conozcamos el uso de la vida, ya se ha ido el primer cuarto; el último huye cuando hemos cesado de disfrutarla. Primero no sabemos vivir; en breve ya no podemos; y del intervalo que separa estos extremos inútiles, los tres cuartos del tiempo restante se los llevan el sueño, el trabajo, el dolor, la sujeción, todo género de penalidades: La vida es corta, no tanto por lo poco que dura, cuanto porque de ese poco apenas hay rato que gocemos de ella. El instante de la muerte, aunque esté muy alejado del del nacieminto, hace la vida siempre demasiado breve cuando este espacio no se ha llenado de modo conveniente.”
(Emilio. IV)
En mi pueblo, cuando alguien quería dos cosas contradictorias simultáneamente se le decía que quería chocotajas.
¿Alguien de este bosque ha escuchado alguna vez esa palabra: “chocotajas”?
Hace ya muchos años que ya no la oigo.
Resultado de encuestas del CIS = cuota de pantalla, ni más ni menos, ni menos ni más, como todo lo demás. Respiramos por la pantalla. Y los que lo saben echan por ahí sus dosis de antestesia. Espero que no pase mucho tiempo antes de que mutemos y nos hagamos resistentes, si no, llegará el día en que no despertemos.
Sociedad del 0% ligtht, degustar sin sabor. Adelgazar comiendo, montar en bicileta sin moverse, correr sin ir a ningún sitio. Hacerse rico sin trabajar, ley del mínimo esfuerzo. Hacer el amor sin amar. Querer sin poder.
Wallace, algunos despertaremos.
Es muy humano querer quedarse con lo bueno de las cosas y evitar las consecuencias inconvenientes. Lo curioso de estos tiempos es que nos creemos que eso es posible, y hasta lo concebimos como lo normal. Empezando por la quimera del desarrollo sostenible, concepto inventado para no cambiar el actual paradigma.
La valoración de la Chacón descenderá en el momento en que Solbes dé a luz los trillizos que seguramente aloja en su voluminoso interior. Al punto nos olvidamos de la crisis económica (perdón, ligera y transitoria desaceleración) y lo sacamos a hombros por la puerta grande.
¿Consecuencia quizás de la sociedad de las etiquetas?
Ayer una persona que trabaja en el Prado (por cierto, visitad la exposición de retratos) me dijo que en las franjas horarias gratuitas, el museo se llena de gamberros y vándalos.
¿Por qué van al museo? Seguramente para poder contarlo después, aunque no disfruten en absoluto de lo que el Prado Alberga.
Es como si esta sociedad le diera más valor al continente que al contenido (José Ramón, pon Cambalache…). La aguda observación del duende sobre los googleletas es un buen ejemplo…
El problema viene cuando nos enfrentamos a verdaderos y crecientes problemas y miramos para otro lado solo por el temor a que nos quiten la etiqueta de políticamente correctos…
¡Como si el compromiso por mejorar una sociedad tuviese etiqueta política!
Adela, mil gracias por el plato y la cita:)
A ver si me sale el enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=T0kTiKCC3UI
(Me sobra el prólogo dramatizado, pero el tango está muy bien).
¿O quizás consecuencia de las gentes inmaduras que forman una sociedad inmadura? como, con tanto tino, el Duende comparara con la pintura siempre infantil naif y con el filósofo y eterno adolescente, Rousseau:Quien, por no ocuparse, según nacían, de sus cinco hijos, los mandaba a un orfanato para que fuese el estado quien se hiciera cargo de ellos y no volvió a verlos jamás.
¿O quizás ambas consecuencias… y alguna que otra más? que, a mis entendederas, todas tienen mucho que ver con la mediocridad social, que no busca y se conforma con lo que le es dado…Y otras tantas consecuencias donde el estado da, protege y no enseña…..¿Será que soy antipatriota?
Que bien descrito el panorama Duende. Bienvenidos al club!. Ésta es sociedad de bienestar que demandamos las mayorías!. Con este percal, tenemos que aprender a distinguir, a valorar y a vivir.
Está visto que esta sociedad en que vivimos, pasota y vulgar donde las haya, es producot de miles de factores en la que los adultos de ahora también tenemos que ver. En tiempos de nuestros abuelos y antes,con quinqués, sin tanto modelito ni marcas, la higiene dejando mucho que desear, analfabetismo generalizado… ¿era mejor?… siempre sale la plácida burbujita donde refugiarnos. ¡¡Pecadores!!
no pierdas tu tiempo hablando de chavez. hay cosas mas importantes de las que podemos hablar, por ejemplo, :
CONVOCAR A UN CONGRESO DE ESPECIAlistas en genetica, para ver como se puede hacer para crear mujere con mas de dos tetas. de tal manera podriamos aplacar el hambre mundial de alguna forma.
CLARO ESTA QUE LA MAMA DE CHAVES DEBIO DE TENER 8 TETAS, POR QUE SU HIJO ES UN AUTENTICO ” HHIIJJOO DDEE PPEERRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA………..”