(Foto de nillo86, convierte la energía en música)
Mientras el Duende y sus lectores se desparraman por ahí para huir de la canícula, el mundo sigue. De manera irresponsable, algunos se han tomado a chufla las propuestas del ministro de Industria Sebastián para ahorrar energía. Sin tener en cuenta que con sólo levantar el pie del acelerador, incrementar la duración de su viaje por carretera a Alicante en unos cuarenta minutos -los atascos no se contabilizan- y sudar un poco más podríamos ahorrar muchísima energía y aliviar nuestra balanza de pagos. Por cierto, nos regalan (nos regalamos) dos bombillas de bajo consumo con cargo al déficit. Pero de las nucleares, ni palabra. Eso sólo queda para los irresponsables de los franceses, a los que luego les compraremos electricidad convencidos de que proviene del compostaje de la lavanda. Los gabachos entretanto, comme d´habitude: el corazón a la izquierda, y el bolsillo a la derecha.
Sin embargo, todo ha cambiado tanto en la España actual que ya no cabe el irónico que inventen de ellos de Unamuno. A Braulio, ese perpetuum mobile del ingenio chapuzante/tecnológico, se le ha ocurrido ofrecer al ministro novel su proyecto PEITOM, un plan de Producción de Energía Individual en Todo Momento. A falta de precisión de algunos aspectos puramente técnicos, avanzaremos que consiste en optimizar al ciudadano responsable convirtiéndole en una minicentral personal que producirá energía de diversas formas, según la hora y la actividad de día.
El ciudadano solar saldrá a la calle panelizado por placas fotovoltaicas, de modo similar a los curas baberos (baberones, más bien) o a esos hombres-anuncio que se pasean por las calles entre dos cartelones de Compro joyas o Pies sanos con SALFUMAN. El ciudadano eólico ha de equiparse con unos atalajes en los que van anclados varios molinillos, que moverán sus aspas a la velocidad del viento, a la del desplazamiento del individuo o a ambas sumadas, produciendo energía eléctrica como esos miles de molinos gigantes que ilustran los paisajes españoles. Además, esta variante de nuestro I+D es sumamente saludable. Rebaja la tripilla cervecera, reduce el colesterol, combate la osteoporosis y desatasca las coronarias. Finalmente el ciudadano hidráulico deberá instar unas miniturbinas en lugares claves del hogar, como bajo los grifos o en las paredes de la taza del retrete. Este sanitario, de no muy buena reputación, puede ser pieza clave en el sistema, pues producirá energía hidráulica cada vez que se vacíe la cisterna. Y además dará origen a la energía orínica, que será la generada por el chorro de orina percutiendo y haciendo girar las palas de la miniturbina. Desgraciadamente para el gobierno, aquí no cabe seguir el plan de igualdad, pues la fuerza de caída del chorrito no es igual en el hombre que en la mujer, por razones obvias. Como tampoco transmite el mismo impulso un pis de Pau Gassol o del sindicalista Fidalgo que otro de Jiménez Losantos, cuya cota de micción es sensiblemente baja.
En fin, parece un invento del profesor Franz de Copenhague, pero es del gran Braulio. Y aunque según los ingenieros de ENDESA, hay que perfeccionar aspectos como la acumulación y la distribución de los kilowatios así producidos, los expertos coinciden en que el plan está en la misma línea compromiso con el progreso y, sobre todo, de rigor y realismo, que sigue el gobierno. Si es que nos quejamos sin saber lo que tenemos, ya les digo.





Su madre le cuidó mientras vivió, y le enseñó cuanto pudo a valerse por sí sólo. No mover las piernas no es lo peor que le puede pasar a un hombre- le consolaba- Puedes estudiar, leer, escuchar música y enriquecer tu imaginación. Y le regaló un magnífico equipo de música.

Comentarios recientes