No era por Shakespeare ni por el Kaiser. Tampoco por el significado de su etimología, que descansa en el will anglosajón, y que hace referencia a la voluntad. El Duende puso Guillermo a su primer hijo como homenaje a Guillermo Brown, el niño travieso que él no se atrevió a ser.
Pero el hombre propone y Dios dispone. Pasó el tiempo y el muchacho, que intentó leer alguna de las aventuras escritas por Richmal Crompton -pseudónimo que encubría a una mujer- no se interesó nada por el héroe que le había prestado su nombre. A su padre le parecía una creación genial, y sus aventuras, con unas ilustraciones de inconfundible estilo, divertidísimas. Pero para la generación siguiente, moldeada por Locomotoro, los payasos de la Tele y Matzinger Zeta, esa literatura ya no tenía sentido. Quedó el nombre descolgado, como le explicaba un día a su buen amigo José Luis Borau.
-¿Y si luego nace una niña le pondrás Celia?- le preguntó éste muerto de risa -Y al pequeño…¿Cuchifritín?
Creía el cineasta, no sin cierta razón, que el Duende quería bautizar a sus hijos en el fascinante mundo de la fantasía.
Vaya a saber por qué razón se eligen los nombres de los hijos. Unas veces, por recuerdo a alguien que se llamó así. Otras, por simple eufonía: suena bien y a los padres les llena de satisfacción pronunciarlo. El caso es que en la memoria de la niñez, que es la que manda en las convicciones iniciales, el nombre queda marcado por la personalidad del primer onomástico que conocimos. El Duende se sorprendió al saber que Catalina es nombre de emperatriz, porque la primera Catalina que él conoció era cocinera, y la segunda, pipera. Su suegra, gran mujer, también se llamó Catalina. Obviamente, sólo le recordó su parentesco con Catalina la Grande, que le parecía más fina.
Ahora nace la tercera nieta del Duende, que se llamará Camila. Algunas vecindonas del Bloque los Arándanos creerán que es por la Parker-Bowles. Nada que ver. La primera Camila de su vida era una de Las niñas modelo, uno de las numerosos relatos infantiles de la Condesa Segur. Parece que los está viendo en unos libros con cubiertas de cartón, primorosamente editados por la Editorial Aguilar. Memorias de un burro, Mauricio el jorobado, Las desgracias de Sofía…La familia creía que había venido al mundo sólo una niña, y los padres probablemente eligieron su nombre por motivos bien distintos de los que uno cree. Allá cada cual con sus razones. Pero la verdad es que lo que ha nacido con Camila, sana, redonda y con chapetas coloradas como un botijillo, es otro precioso cuento. Al tiempo.



¡Enhorabuena Duende, Duende del Duende, Sara, y todos los que rodean a Camila! Seguro que será otro precioso cuento, y esperamos ir leyendo sus páginas en el bosque.
Enhorabuena a todos, y cálida bienvenida a Camila. Y en cuanto a nombres, el padre de mis chicos alberga el convencimiento secreto de que me casé con él para darme el gustazo de ponerle nombre y apellido de una de mis heroínas de siempre a la mayor… y se negó en redondo, aprovechándose vilmente de que él era el único en condiciones de acercarse por el Juzgado. Frustrada que se queda una, a la espera de chantajear con croquetas a la descendencia, a ver si con alguna posible nieta hay más suerte…
ENHORABUENA DUENDE Y FAMILIA!!!!!! nosotros cmo vivimos rodeados de la sierra de Mariola pues a finales de septiembre nos llegara una Mariola bebe!!!1 que por cierto con estas calores su mami” esta un poco desesperada por descargar tan preciosa “carga jajajaja” que seais muy felices . besos
Felicidades Duende. Los nombres de tus dos nietas son preciosos. Mi familia tuvo la idea, hace mucho tiempo, de unir los dos. Mi hija se llama Marina Camila.
Le deseo que tenga buena vida. Besitos
Felicidades duende y duende del duende, of course.
Quizá aquel Guillermo no se interesara demasiado por las aventuras de su homónimo puesto que le tocaron vivirlas en la realidad, en aquel internado de la Perfida Albión. Quizá también los Mazingers y Willy Foggs coparon sus intereses más que los de su pasado literario.
Gracias por la parte que me toca. Dejo testigo gráfico de los mofletes de Camila.
@Trini: me llamo Juan, porque El Duende hizo el trece catorce a mi madre, en el juzgado, al no inscribir a mi hermana, madre de Marina, como Juana, sino Isabel -era deseo de mi madre bautizarla como Juana -
La decisión de ponerle Camila se apoya en dos argumentos:
- sortear las trabas fonéticas de sus apellidos, Figuerola-Ferretti Freire, con dignidad
- honrar a un difunto primo de la madre, que nos abandonó a temprana edad
De nuevo, gracias a todos. Estamos muy muy contentos con este torete, 3,870Kg! y la evolución del parto y postparto.
Mofletes más achuchables, por Dios. Juan, enhorabuena y gracias por la información: es un consuelo; eso sí, el nombre pendiente no admitía masculino más o menos sensato que colocarle al hermano pequeño, de modo que habrá que ir preparando la estrategia para la nieta…
Felicidades a los papas y a Camila ¡bien venida!, tiene un nombre importante Camila Figuerola -Ferreti Freire, esto tiene que ser por algo, cuando encuentre mi libro de los nombres os lo contaré!, por otra parte… al Duende no se parece, será más de la familia de la mama?. Me dijeron una vez que los nombres son más que algo bonito al pronunciar, son más significativos y representativos de lo que creemos por llevar una carga emocional de otras personas muchas veces fallecidas !
aunque la verdad no se… si con los nombres de los hijos de Doña Maria sucede algo así, ¡que Dios nos pille confesados!
Oooooohhh!! Jesuset Deumeu!! que presiosidad de infantó!! no me digais que no!, esque a mi me parese que todo lo pequeño es presioso! de todas las maneras hoy los niños nasen más avansados porque mira que cara más rosita, eso ha de ser porque mientras nasia ya habia tomado el biberón y se iba poniendo los pendientes pa salir bonita que la vieran sus papas! y no dijeran, ah! no es mia!, saben mucho! y a más a más que se llame Camila, es más presioso aun porque recuerda el olor de la Canela y el color de la Camamil.la!, au idò! en marxa, con la vida!! y… buena ruta Camila
Enhorabuena a Sara, a Juan, al Duende y atodos los que os rodean. Es una preciosidad de niña, con esos mofletes ya preparados para coméreselos a besos. Disfrutad muchisimo y espero que Sara se recupere muy bien.
Respecto a los nombres, mi hijo se llama Juanfran por su abuelo materno, que falleció antes de tiempo y ya que no lo va a conocer por lo menos que tenga algo suyo. Mi segundo hijo se llamará Miguel en diciembre y lo elegí porque me encanta el mes de septiembre y el verano de San Miguel o de los membrillos. Además a su hermano también le gusta el nombre y ya acerca a la barriga y lo nombra y le da besos.
Un saludo a todos
Enhorabuena.
Bonito nombre, y bonita niña.
Felicidades a todo el entorno de Camila.
Querido duende…… enhorabuena por tu nueva nieta Camila.
Siento que no estuvieras en la fiesta que dì por mis 60……me hubiera gustado verte.Fuè una bonita fiesta, entranable…. me hicieron reir y llorar… eso se me da muy bien ultimamente… por què serà, que con la edad uno se vuelve lloròn??.
me encanta leer lo que escribes, ahora que lo he descubierto….
Has conseguido no ser un ” hombre- croqueta”…como tu siempre decìas…. no todos lo consiguen!!Enhorabuena!! Un abrazo
Paloma
Enhorabuena Duende,Juan ,Sara ,por esa preciosidad y el nombre me encanta.Espero poder leer todo lo que tengo pendiente y contestaros largo y tendido.
Adela leo que eres una de las mas fieles .Besos a todos
Hola Carmen!!, pues no lo se si soy fiel o no! pero lo que me gusta mucho, mucho lo conservo toda la vida hasta que me abandona, vamos que el Corte Inglés no se haría rico ni con migo ni con Wallace 97!
Carmen, ¡Que bueno que volviste!
Mis mejores deseos para la Duendefamilia, que sigue creciendo con prciosidades como Camila. Enorabuena.
Julian.
Enhorabuena al Duende,a todos los Figuerola – Ferretti, a los Freire y por supuesto a Sara,que le ha quedado la niña estupendamente y a Juan, mi hermano putativo, que por fin me ha hecho tío putativo, por muy mal que suene!
Me emociono viendo por vez primera ¡Al fin! los mofletes de Camila a través del blog del Duende. Pero todavía me emociona más saber que dentro de nada tendremos aquí, en vivo y en directo a la Camilita para poder achucharla bien. Es lo que tiene estar más cerca de ser abuelo que de ser padre. Que el cuento que ahora comienza, sea un auténtico cuento de hadas. Un abrazo y os esperamos pronto con la pequeña GRAN Camila. Un beso a todos.