La historia es una novela sujeta a la interpretación de algunos signos dudosamente fiables. En el último tercio del pasado siglo el conde de Pinofiel rehabilitó un ala de su castillo roído por tiempo. El castillo se levantaba en la zona más suroeste de lo que entonces era Castilla la Vieja. Antes de colocar la primera piedra de la torre del homenaje encerró herméticamente en una caja de plomo algunos objetos curiosos: treinta monedas turcas con la efigie de Ataturk envueltas en una página de Camino, el libro de san Josemaría Escrivá de Balaguer, una liga de encaje negro anudando un sobre del Banco Vitalicio que contenía un mechón de cabello rubio, una reproducción de la famosa foto de calendario de Marilyn Monroe desnuda sobre una tela roja y una receta en sueco del pastel de zanahoria y nueces. Además introdujo una flor de edelwais seca y el fósil de un erizo de mar. Debidamente sellada y lacrada emparedó la caja en un hueco del muro mientras desafiaba al futuro. Me descojonaré desde el más allá- dijo solemnemente antes de aplicar él mismo una paletada de mortero- el día que los arqueólogos y los historiadores interpreten este hallazgo. Y soltó una sonora carcajada para rubricar su travesura.
Se dató la época del año en que murió Tutankamón por los restos de unas semillas que se colaron en su sarcófago. Ahora por unas muelas halladas en Newcastle concluyen unos científicos que el hombre de Neandterhal no era tan bruto como lo pintábamos. Y el Duende, como el citado conde, se frota las manos imaginando los delirios historicistas que provocará el sorprendente contenido de la caja de plomo.
Uno supone que el deber del filósofo es buscar el por qué de todo. Pero la historia probablemente tiene muchas más razones que la razón también desconoce. Un ejemplo es un amigo del Duende con ideas originales. Se trata de un castellano de nuestro tiempo, de origen humilde y sin estudios, que consiguió abrirse camino en la vida a base de trabajo y fino instinto de creador de empresas. A los cincuenta y tres años, después de haber vendido algunas ellas, había acumulado la fortuna suficiente como para retirarse en su pueblo natal. En todo ese tiempo había aprendido de los libros como autodidacta lo que no le enseñó la escuela. Y entre esos saberes, precisamente, el propio conocimiento del libro y el deleite del bibliófilo. Su casa en la plaza de Peñafiel tiene tres pisos. Uno de ellos es para su despacho, otro para él, su perro y su gato. Y el tercero, acaso el más grande, para su formidable colección de libros. Jesús Solís posee además un pinar por el que pasea todos los días con sus animalitos de compañía, y una bodega de Ribera del Duero que produce un tinto que por la hondura y la calidad de su recio bouquet merecería aparecer en un bodegón de Velázquez.
La gracia de esta historia es que el tinto de Jesús se embotella con el enigmático nombre de Qumram. Así se llama la aldea de Judea, a orillas del mar Muerto, donde en 1947 se descubrieron los novecientos rollos que contienen los documentos más antiguos que se conocen del Antiguo Testamento. En una descabellada hipótesis de futuro podemos imaginar a los sabios del siglo cuarenta y cinco de nuestra era interpretando el hallazgo de una de estas botellas en los sedimentos de un antiguo río desecado en el corazón de la Península Ibérica. ¿Fue Valladolid una provincia de Israel? ¿Pasaba el Jordán por donde hoy fluye el Duero? ¿Fueron Isaías, Ismael, Samuel y Melquisedech finos sommeliers antes de convertirse en profetas? ¿Se escribieron algunos versículos bajo el influjo de Baco?
Los que estamos en el secreto contemplaremos el despelote interpretativo con la misma guasa del travieso conde de Pinofiel. Ningún investigador podrá imaginar entonces que Qumram -la meca de los bibliófilos- encarna el sueño de un hombre que logró lo que todos soñamos y casi nadie consigue: retirarse a tiempo para disfrutar lo mejor de la vida. Algo sorprendente en hombre sin cultura que, a la postre, ha acabado siendo el más sabios de todos los sabios que uno ha conocido.


Molt be, molt be!! lo más fabuloso de la historia es la conservasión de los amigos me parese que es algo que funsiona, sinos ya se habrían estinguido hase sentenas. La questión es, tener amigos con bodegas o no, tampoco hase falta sean muy grandes! basta que haya sufisiente pa disfrutar de enseñarlas y saborear con los amigos pa que nosotros -los amigos- disfrutemos más!, yo por exemplo disfruto mucho de la de mi amigo Josifer, no es bien bien una bodega, es un rebost, donde pone las sebollas, las sobrasadas,las graixoneras, las olivas y un vino espesial que hase en su casa y se llama “Ambrosia de Magrana” que yo la pondría en un cuadro de Coll Bardolet, fabuloso y cada dia me aserco pa saludarle y gosar un xupito
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, ara ya lo dejo o acabaré booooorrracho, ip
entre el arros con verduras y la Ambrosia… Bona nit
Entonses el alcuol te hase reflesionar de cosas que normalmente hases que no te interesan pa que te vean normal!, y dises…¿ y ara…que es un sabio? el sabe muchas cosas?, el que ve muchas cosas?, viene la palabra de savia? la esensia de los árboles?, y… el que sabe pocas cosas y conose muchas?y…el que sabe pocas muy asertadas y importates pero? mmm, la questión es si alguien sabe… porqué el fósil de un erisó nos muestra una estrella de sinco puntas ensima de una forma ovalada como un huevo de gallina y tiene dos orifisios de entrada y de salida mmm, me parese que les va a dar mucha informasión a los arqueólogos sin querer, los del más allá!
querido DUENDE y amigo BOB creo que harias una buena pareja de contadores de historias …( reales o inventadas) porque con cualquier tema condeguis engancharme a la lectura y siempre me haceis sonreir…..muchos besos feliz dia!!!
Parece que nos cuentan la historia como les parece, verdad?, de todos modos…en el caso de la botella de Qumram (precioso nombre) me fiaria del conocimiento científico y sus bases de comprobación y verificación, seguro contrastarian la información encontrada con toda la anterior para ir eliminando variables innecesarias, además seguro que la tecnologia será tan superior que poniendo una gotita de Qumram en la pantalla sale hasta la foto del Duende con Jesus tomándosela tan agustito
Mi sueño diario es vivir cada dia haciendo lo que más me gusta en la vida en ese momento de mi vida, bien al final del dia no siempre lo consigo pero me queda el dia siguiente para seguir intentándolo, y muchas veces retrocedo pensando ¿como pude dedicarle tiempo a algo tan absurdo? pero fue importante en su momento. La palabra retiro no me gusta, la asocio con despedida, término, abandono, me gusta más cambio de dirección o nueva orientación, indicadores de una sabia elección puesto que es acorde con uno mismo. Así que mi admiración a nuestro protagonista por supuesto por ello.
Los historiadores de toda laya (los hay de las cosas más variopintas e inimaginables) habitamos un “sinvivir doñamariano” entre la buena praxis científica y la imaginación y osadía que nos hace falta para construir historias a partir de un asa de caldero, una factura de quesos medieval, una momia rubia en la antigua China o una pintada gamberra en Pompeya. Esa buena praxis exige la desconfianza por principio, porque marqueses de Pinofiel (o monjes falsificadores de cédulas de cesión) siempre hubo. También exige contar hasta mil antes de, presa de la desesperación, marcar el teléfono de una medium que te organice una sesión espiritista, a ver si el bendito abad del siglo XIV te cuenta dónde escondió el manuscrito que te hace falta y que no aparece ni de coña.
Me engancho a lo que dice Maribel: Duende y Bob forever. (Sin desmerecer a nadie, faltaría más).
Para mí Jesús Solís es un sabio. Yo conozco dos o tres personas con muchísimo dinero que se pasan el día enfadados. Madrugan, atienden sus negocios, discuten con su gente, discuten con sus clientes, discuten con la Administración, se reúnen, vuelven a discutir. Creo que son muy tontos.
Para mí, la bendición de tener mucho dinero es la de considerar que tienes garantizada tu subsistencia material y retirarte a disfrutar de la vida y a cultivar la amistad. Y el tiempo.
De acuerdo José Ramón pero no me negarás que tiene mucho más mérito no tener dinero ni garantizada tu subsistencia y “disfrutar” igualmente de la vida y cultivar la amistad. Y el tiempo, claro.
Mando este comentario fuera de sitio, lo se, pero queria decir que ya estoy hastiado de nuestro ente publico, por razones obvias, a la que se añade el adios de nuestro Javier Segade (Segade guapo, que decia la bruja lola).
Si alguien tiene contacto con el que le trasmita mi enhorabuena por todo el buen trabajo que ha realizado.