Croquetas frente a la crisis

El presidente Zapatero está reunido con sus dos vicepresidentes (vicepresidente y vicepresidenta). Y, como es lógico después del fiasco del plan Bush para salvar la economía, dan vueltas a cómo vadear la crisis. En esto tercian las croquetas de Puri, que el Tesoro Público ha sacado a colación en una campaña de publicidad y que tanto ha mosqueado a la ministra de Igualdad. Qué error, qué inmenso error: abundan en la imagen de la mujer que ella trata erradicar. ¿Una mujer que hace croquetas? ¿De qué estamos hablando? Puri se dedica a la física cuántica, a la investigación de células madre o, como poco, a hacer desmontes con la pala excavadora. El presidente da la razón a Bibiana Aído, pero, como gran prestidigitador dialéctico, da la vuelta a la croqueta y ve en ella una buena idea -¡al fin!-para aliviar la situación que nos aflige. Recordemos el valor de la croqueta -le dice a Solbes- Difundamos el mensaje de que la desaceleración -nunca crisis- es más llevadera si las familias (y los familios) aprovechan a fondo el hueso del jamón, el pescuezo del pollo y las raspas del pescado para dar más sabor a este espléndido plato de la cocina tradicional. Contra el muermo de los pusilánimes y el catastrofismo de los antipatriotas, croquetas, croquetas para el bienestar.

Esto es un delirio, o una parida de las que Javier Capitán y el Duende aún se guisan a diario. Pero tiene su sustancia. Mientras que Forest Gump decía que la vida es como una caja de bombones, el Duende piensa que cada día es como una croqueta. El rebozo pinta más o menos parecido, pero luego le metes el diente y la cremosidad y el sabor de la bechamel marcan las diferencias.

Curiosamente en croquetas los grades pontífices como Adriá, Arzac o Subijana tienen mucho menos cartel que la Puri del spot o nuestra madre, pues de la misma manera que todos los españoles creen jugar al mus mejor que nadie, las croquetas que hacían sus mamás son siempre las mejores del mundo. Sólo tenían un inconveniente, al menos en los tiempos de austeridad que marcaron aquellas infancias de posguerra: eran demasiado pocas. En las cenas de familias numerosas, raramente sobraban, con lo que eliminaban el placer de la tornacroqueta, esa croqueta trasnochada que, a mitad de la mañana siguiente y con un vaso de vino, hace un tentempié insuperable. La croqueta, como el frito de merluza, es de los pocos manjares que dejá vue, gusta tanto o más que la primera vez.

En su simpleza, la croqueta -o cocreta, o cocleta, que de todas formas se dice- nos acabará dando una lección de filosofía práctica. Y es que no hace falta gastar mucho para ser feliz en la mesa. Al menos los diez minutos que puede durar un plato de ese manjar del que, como santa Bárbara, sólo nos acordamos cuando truena la economía.

13 Respuestas a “Croquetas frente a la crisis”


  1. 1 wallace97 Septiembre 30, 2008 en 1:58 pm

    Pues si, Duende, tienes razón en todo, como es habitual. Es verdad que todos los españoles creemos jugar al mus mejor que nadie, pero sólo uno lo hace, y ese soy yo. Y ya, para no dejar nada a medias, diré también que las croquetas de mi madre eran las mejores del mundo. ¡Menudos atracones echando campeonatos con una de mis hermanas a ver quién comía más! No digo la cifra porque no os la creeríais, y pensaríais por analogía que lo del mus es un farol.

  2. 2 Bob de Ca's Barber Septiembre 30, 2008 en 10:25 pm

    Idò yo al mus no se jugar, de ves en cuando me lo como de chocolate…Ara! las cocretas de la madona, son fabulosas!! y ella no lo dise que son las mejores pero todas las amigas le piden la reseta, a mas a mas me parese son tambien fabulosas pa la economía porque las hase más grandes de lo normal, con una! uno que come poco ya se llena! y como son de espinacas… idò cunde más la bechamel!, ara que lo pienso tienen un poblema pero, el entretenimiento de haserlas una a una rodando,rodando y…eso me parese que no sale económico si han de pagar las horas y las mujeres de la igualdad pa que se lo vamos a proponer! no tienen tiempo pa haser bolitas! :) yo las entiendo, prefiero sacarlas del congelador! (cuando la madona ya las tiene hechas) :)

  3. 3 adela Septiembre 30, 2008 en 10:31 pm

    Son un manjar!, y ahora en algunos restaurantes de estos fantásticos, están de moda y te las recomiendan como una novedad, con sobrasada por ejemplo!, la verdad es que la economía de a pié no va bien, pero en ese tema, la gente que conozco siguen comiendo bien y sano y gastando bastante en la compra alimenticia, prefieren quitarlo de otras cosas, como ropa, teléfono o vacaciones.

  4. 4 begoña Septiembre 30, 2008 en 11:20 pm

    ¡Uffffff…! Zzzzzzzzzzz… Grrrrrr… Snifffff… Gluppppp… ¿Quéeeee…? Me voy a hacer croquetas, es lo único que me evade de esta mísera realidad.

  5. 5 Zoupon Octubre 1, 2008 en 9:40 am

    Pues a mi madre las croquetas le salían bastante mal. De esta afirmación se pueden inferir sin esfuerzo dos cosas: Que el abajo firmante es una persona extraordinariamente sincera y que tiene un incurable trauma infantil de muy padre y señor mío.

    Doña Bibiana, más conocida a estas alturas como “la bibistra” de igualdad, ocupada como siempre en solucionar los más graves problemas que afligen a las mujeres. Mi vecina, divorciada con tres hijos a su cargo y un marido desaparecido que no le pasa la pensión, que trabaja como una mula limpiando casas ajenas para sacar la prole adelante, estaba hoy tan feliz por la retirada del anuncio de la croqueta, y se sintió tan liberada, y su dignidad como mujer subió tantos enteros, que tirando la casa por la ventana se hizo una tortilla francesa con dos huevos en lugar de uno.

    No menor fue mi felicidad cuando me enteré que el parlamento de mi región-nación-realidadnacional-nacionalidadhistórica-comunidadautónoma-unidaddedestinoenlouniversal, transido de preocupación por las crítica situación actual, aprobó una declaración en favor de la lengua guaraní, que es cooficial en Paraguay. Y chupa del frasco Carrasco.

  6. 6 Angelus P. Octubre 1, 2008 en 11:53 pm

    Ah, las coquetas de las croquetas, cómo presumen de lisura, redondez y corteza crrrujjjiente que da paso a esa suavidad, esa ternura de corazón y bechamiel… Begoña, pásanos media docena de cocretas virtuales, anda. Ya me está entrando hambre…

  7. 7 lola Octubre 2, 2008 en 10:26 am

    ¿Afecta también la crisis a los comentarios?
    ¿Dónde están los duendeadictos y los duendeamigos?
    ¿Ya no os apetece compartir un momento de charleta?
    Si da lo mismo, “el pollo” que se avecina es tan grande, que con los restos de la salpicadura que nos caiga, tendremos para hacernos alguna que otra croqueta. Las más ricas son las de Doña María.

  8. 8 adela Octubre 2, 2008 en 10:16 pm

    Ay…Lola! no me las recuerdes…a mi me encantaban, te acuerdas cuando nos las daba por las tardes recien hechas…mmmm!, quien las pillara!, un besico pa Doña Maria! la echo más de menos..por cierto! busca el libro de sus poblemáticas, es maravilloso! sino lo encuentras te lo presto (con derecho a devolución) :)

  9. 9 lola Octubre 3, 2008 en 6:04 am

    Claro que me acuerdo Adela, doña María siempre está conmigo. No sé como hace sus croquetas, pero sus recetas siempre me han cautivado. Eres un encanto de criatura, te tomo la palabra respecto al libro te lo recordaré la próxima vez que nos veamos y tranquila, siempre devuelvo lo que me prestan.
    Recuerdos para Bob, también le echo de menos, está mu callao. ¿Se conose que ara está mu ocupao con sus naranjas?.
    Un beso guapa.

  10. 10 Macu Octubre 9, 2008 en 5:54 pm

    Vamos a ver: ¿como sabe la bibistra que Puri no es profesora, fisica nuclear, cirujana o limpiadora? ¿Es que una mujer modelna, feminista y miembra de esta comunidad no puede hacer croquetas? Y si su marido valora esa faceta porque es la que el comparte en casa con su amada Puri…¿a ella que más le da? Lo mismo mientras ella hace las croquetas él hace las camas, baña a los niños y plancha la ropa.
    ¡Ah! y las mejores croquetas son las de mi madre y no tengo ni idea de como se juega al mus.

  11. 11 wallace97 Octubre 9, 2008 en 6:17 pm

    Macu, tienes toda la razón en lo de Puri, no te puedo discutir que las mejores croquetas sean las de tu madre (porque la mía ya no vive, desgraciadamente), y que no tienes ni idea de jugar a mus no hace falta que lo digas, porque a nada que supieras dirías que eres la mejor. Y no sabéis lo que os perdéis los que no jugáis al mus. Ya puestos, es también el mejor juego del mundo, con diferencia.

  12. 12 José Ramón Octubre 9, 2008 en 10:09 pm

    Perdonadme que discrepe en las dos cosas:
    A.- Mi madre hace unas croquetas de carne de cocido extraordinarias, unas croquetas de bacalao sublimes, pero unas croquetas ¡de escabeche! que sé de buena tinta que Dios intenta imitar. No quiero menospreciar las de vuestras madres, sin duda exquisitas. ¡Pero las de escabeche de la mía…!
    B.- Sé jugar al mus. Me gusta jugar al mus. ¡Pero soy muy malo jugando al mus!

  13. 13 wallace97 Octubre 9, 2008 en 11:43 pm

    Lo siento José Ramón, pero tengo que decirte dos cosas: respecto a las croquetas, lo mismo que le dije a Macu, y respecto al mus, que una de dos, o no sabes ni sujetar las cartas, o eres un especimen rarus de honestitatis extrema dentro del mundo del mus, lo cual es una contradicción en sí misma, y por reducción al absurdo se deduce que tu afirmación es más imposible que las figuras de Escher. Cuando quieras echamos una partidita. Búscate la mejor pareja de la que puedas disponer, que yo pongo a mi boina enfrente y la jugamos a tres vacas de cuarenta. La apuesta: unos churritos contra unas porras en el bareto ese en el que desayunas los fines de semana.


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