Archivos para 2 febrero 2009



Rafa Nadal, el hijo deseado

nadal1-¿Y por qué no te casaste?-le reprochaba la tía Clota a Homper-Yo lo hice demasiado tarde, pero tú podías haber tenido un hijo como Rafa Nadal.

Homper, para variar, se quedó perplejo por la regañina de su anciana tía. Desde que el jardinero le había instalado un Skype en su ordenador y hablaba cara a cara con él, la tía Clota se había desmelenado. Largaba de todo y por cualquier motivo. Ayer lo que reflejaba su rostro y tremolaba en sus palabras era la emoción por el nuevo triunfo del tenista mallorquín.

-¿Por qué, sobrino, por qué?

Homper no supo qué decirle. En realidad, se había pasado la vida trabajando lo necesario para sobrevivir y observando a su alrededor. De ahí su condición de hombre permanentemente perplejo. Amó a varias mujeres, pero cuando estaba apunto de sellar el idilio surcaba su pensamiento un motivo nuevo y, como la fuga musical, se evadía a nuevos territorios de la imaginación. Nunca se casó. Y, como la tía Clota, tampoco nunca había tenido un hijo.

-Yo no pude-insistía la tía Clota- El pobre tío Oscar aún lo intentó, pero mi cuerpo ya no respondió…Y no me voy a reprimir más, necesito decirle a Rafa Nadal que le quiero como al hijo que no pude tener.

La tía Clota contó que se presentaron en su casita de Tinmouth sus amigas Thelma y Edwina con un pastel de manzana para la merienda y las bolsas de punto. No dieron ni uno ni probaron bocado, porque la final de Melbourne fue sencillamente apasionante. Thelma era de Federer, Clota, como es normal, de Nadal, y Edwina, neutral. Pero al final, cuando vieron el llanto del suizo y escucharon las palabras de consuelo del campeón español -a gentleman, gentleman y medio- las tres se abrazaron emocionadas vitoreando al mallorquín.

-Edwina aún confesaba que le gustaría mantener con él uno de esos idilios imposibles como el de Vivien Leigh en La primavera romana de la señora Stone-precisó Clota-¡Es tan españolamente guapo el puñetero!….Pero Thelma y yo le vemos más como el hijo deseado. Tan bien educado, tan bueno, tan tierno, tan humilde, tan abrazable…

Y a continuación desplegó ante la cámara del Skype un tapiz de petit point que le había empezado a tejer con sus propias manos el día que Rafa Nadal ganó en Wimbledon. La mitad de la izquierda, tejida en el cañamazo siguiendo una fotografía, reproducía el rostro del gran campeón. La de la derecha, la silueta de una casa junto a un rótulo que decía Clota´s House. Tinmouth, Rutland County, Vermont (USA). Y, sirviendo de base y escrita en letra tipo Times, esta leyenda: A RAFA NADAL, HIJO PREDILECTO DE ESTA CASA.

-Te lo mandaré por paquete postal-le suplicó con la voz entrecortada-Y tú se lo harás llegar, ¿verdad? Porque yo no se cómo hacerme con sus señas…

Homper, una vez más, se quedó pasmado. Y se prometió a sí mismo no descansar hasta que Rafa no se enterase de que, para una anciana residente Nueva Inglaterra, como para media España, e incluso para él -que era ya un solterón en grado de tasajo-el joven campeón era el hijo maravilloso que todos deseaban tener.

« Página anterior


Duendes suscritos:

Suscripción

Suscripción por email

Mis servicios:

El mejor regalo a un ser querido

Publicaciones:

PARAÍSO DE HOJALATA
Una Infancia de Hojalata

Ir directamente a

Blog Stats

  • 883,493 hits

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.