
A partir de ahora, el Duende va a tener que volver a medir su tiempo...
Envidia el Duende a esos columnistas que pueden permitirse el lujo de publicar apenas diez o doce líneas. Su nombre y su crédito bastan. Se leen como si fuera un sorbo del primer café de la mañana. Para algunos son un tónico, una costumbre, una referencia, un oráculo. Y tienen peso: Alvite, Antonio Gala, Erasmus. Recuerda en especial alguno tan cabalístico que no se le entendía, como le pasaba a Julio Cerón, que quizás por eso daba más prestigio al periódico que le hospedaba.
Lo de jugar al despiste es siempre muy rentable para el intelectual. El otro día el Duende, que sólo es un aprendiz, puso en el DVD una película de David Lynch que se titula Inland Empire. Tenía interés en conocer algo más de este cineasta que desde El hombre elefante –excelente película- a esta parte ha derivado en eso que la crítica llama “un realizador muy personal”. Y aguantó estoicamente ante el televisor dos horas y tres cuartos de absurdo cinematográfico. O sea, de una sofisticada empanada mental con una estética y, sobre todo, una banda de sonido extremadamente inquietantes. Tampoco se entiende del todo Mullholand Drive, otra película suya muy conocida, pero al lado del delirio de la anterior resulta tan primaria como Nobleza baturra. Y, sobre todo, es más breve. Unos se expresan en formato corto y otros, como David Lynch o Richard Wagner en sus óperas, se sienten más cómodos dando la paliza.
Porque pueden. Son intelectuales consagrados.
Al Duende le gustaría poder. Lleva el fin de semana inquieto y preocupado. Parte de la culpa es el calor africano que nos está ofreciendo esta maravillosa estación llamada verano. Piadoso recuerdo solidario para los veraneantes que están regresando a su casa en estos momentos, y más si viajan con niños y abuelitos. No lo quiere ni pensar: el atasco, el subir el equipaje, abrir la casa, deshacer las maletas, poner lavadoras (…¡Y encima la familia querrá cenar!). La otra parte es saber que mañana tendrá que presentarse en su nueva radio. No empieza hasta el martes, pero no sabe si en este tiempo alejado de los micrófonos se le habrá olvidado el oficio de duende.
Y, sobre todo, piensa en este blog, que tal vez se resienta de estos cambios. ¿Y si ahora no tiene tiempo para enmarañarse en esas historias suyas tan disparatadas que son las que más le divierten? ¿Y si tiene que aligerar sus posts? Mejor eso que echar el cierre.
Así que seguirá escribiendo, pero será breve. Como si ya fuera firma reconocida…

Sé breve, sé largo o sé lo que quieras o lo que puedas, que nos gusta leerte.
Eres firma reconocidísima para los que te seguimos, y lo serías para los que no te siguen si supieran lo que se están perdiendo, así que si es por eso, te puedes permitir el lujo de ser breve perfectamente.
En cualquier caso, es tu blog, son tus historias o tus reflexiones, tu comunicación en definitiva, y eres muy dueño de hacerlo como te plazca o como te convenga.
Aquí estaremos para ver cómo lo harás, y bienvenida será la forma en la que nos llegue, porque será buena, eso es seguro.
Lejos de las ondas entraste en internet…
Has continuado siendo Duende y nosotros aquí estamos, fieles seguidores en cualquier formato. Nunca te marchaste. Ahora tienes más duende. ¡Ánimo!
Te leeremos y te escucharemos, ¿qué más queremos?.
Mejor ser breve que no dormir sempiternamente el sueño de los justos. De lo breve, es de lo que uno mejor se acuerda…
Por cierto, ¿alguna pista de la emisora en la que recalarás?
Lo breve, si bueno, toma dos tazas (¿o no era así?).
Por mi parte, las tazas de lectura y radio están aseguradas. TE SEGUIREMOS. Y te seguiremos porque lo bueno debería poder reconocerse sin que lo suscribieran firmas de postín. De hecho muchos “postineros” de pro no dejan de publicar medianías.
“Si breve, tre veces bueno”(creo que el refrán es este, ¿o no?). Ante todo mi felicitación por la nueva andadura que vas a comenzar o mejor podría decir, vas a continuar. Te deseo una larga estancia en las ondas que echan de menos al Padre Bonete y a todos tus personajes como a otros tantos contertulios en tiempos pasados. ¡Ánimo y la lucha!
Opino con Wallace que eres una firma reconocidísima. Disiento con él sobre la propiedad de este blog, que en este tiempo ha pasado a ser colectiva, en una suerte de usucapión cibernética.
Así que como se te ocurra dejar de regar el huerto, te vamos a echar encima algo peor que las plagas de Egipto: Tres o cuatro cohortes de abogados.
Oskitar, en la COPE.
Estoy de acuerdo con todos. Creo que la radio es la radio, y el block es el block, no importa que largo o corto, todos los dias ó alterno.Lo que comunica aqui el Duende nunca se sustituiría, ni para él ni para los que lo leemos por las ondas, es complementario, eso si,pero las divagaciones y los pensamientos escritos una vez que estas en ello, es ya muy dificil dejarloS. DUENDE. lo siento, tu tienes alma de escritor.o sea que no creo que puedas abandonar a tus lectores. Enhorabuena por tu nueva andadura, seguro que serà un exito.
“Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Aprovecho para deciros que por lo menos durante un mes no podré leeros por problemas de causa mayor. Pero volveré y espero encontraros a todos. Un fuerte abrazo.
QUERIDOSS HERMANOSS:
Y en LA COPE le dejarán al Duende hacerrrr (y deshacerrrr) al PADRE BONETE?
¿ VERRRRRDADDDDD ?
Breve o no breve, pero no dejes de escribirnos que te necesitamos!!!!!! saludos
Aunque seas breve sigue escribiendo, necesitamos tu ingenio.
No sabia lo de la radio y no te puedes imaginar la ilusion y la alegria que tengo.
Te he estado escuchando y he vuelto 15 años atras , a los tiempos de la Ser cuando de verdad era Dª Mª , me alegro muchisimo por ti y por todos nosotros Besos besos besos
Hace muy poco,estuve viendo en La Laboral de Gijón a Rafael Álvarez, El Brujo. Magnífico como siempre, se dirigió a un patio de butacas abarrotado este maravilloso personaje. El más transgresor de todos los personajes. No era la primera vez, pero en esta ocasión La Cope, nos lo había traído de nuevo a Asturias. Curioso, pensé. Con la salida de Jiménez Losantos, y ahora con la llegada del Padre Bonete, Braulio, Dña. María… ¿Quiere resurgir esta emisora?
Enhorabuena Duende, tengo grandes amigos en La Cope Asturiana. Buena rentrée.
Sé tú mismo, Duende. Pero no se te ocurra cerrarnos el chiringuito…