Acaso por su formación de filóloga, por ser también andaluza de nacencia y por vivir, como Antonio Muñoz Molina, en Estados Unidos, la anciana tía Clota se hizo asidua lectora de sus novelas. Ahora sigue apasionadamente La noche de los tiempos, que, como muchas de las últimas novelas inteligentes, trenza a la perfección ficción e historia. La mujer elige esta literatura porque dice que, a diferencia de sus amigas las viudas de Tinmouth, su pueblín de Vermont, además de deleitarse leyendo, aprende algo nuevo o refresca conocimientos.
-Este chico vale mucho- dice a su sobrino Homper en su encuentro a distancia a través de Skype- Pero me temo que el mundo de la cultura va a empezar a mirarle con recelo…
-¿El mundo de la cultura?-comenta Homper con retintín- ¡Hummm!….Qué simplificación
El Hombre Perplejo está convencido de que este ectoplasma conceptual aparece normalmente cuando los investidos por la gracia de la verdad y la virtud cívica consideran que los demás vivimos aborregados. Ellos, además de ser cómicos, artistas, plumistas o filósofos, quieren ser el Pepito Grillo nacional. Y lo mismo que Moisés habló desde el Sinaí con las Tablas de la Ley en la mano, “el mundo de la cultura” plasma de vez en cuando en un manifiesto la verdad revelada.
-Qué pena que ignoren a los que de verdad tienen las ideas claras, tía.
-Como este chico…¿Has leído su artículo del pasado sábado?…
Homper tampoco lo había leído. Lo busca en Internet y lo lee. Se titula La costumbre de la infamia. Es valiente, implacable, esclarecedor. No vale la pena destriparlo aquí. Uno, como la tía Clota, debe aspirar a que todo el mundo optimice el tiempo que dedica a la lectura. Y no tiene sentido que reproduzca lo que con tanto tino y conocimiento de la historia ha dejado para la reflexión ese magnífico escritor. Para eso está el invento de los enlaces. Un solo click y pasas de lo que dice un bloguero cualquiera a lo que piensa y escribe Antonio Muñoz Molina.
Él también pertenece al “mundo de la cultura”, es de izquierdas y firma manifiestos. Pero, a diferencia de otros, ni se traga ruedas de molino ni tiene pelos en la lengua.


Querido diario: Hoy me he desayunado con el artículo de Muñoz Molina en “El País” y casi me hace vomitar los minicroissants. Joder, se nos fue al país del yanki imperialista y se ha vuelto facha, pero facha, la ultraderecha de la ultraderecha. Fíjate, se atreve a criticarme, ¡a mi!, que soy un eximio prohombre de la cultura. Y encima se pone a defender al anoréxico terrorista contrarevolucionario. Hoy no escribo más, que encima del cabreo que llevo, voy a llegar tarde a la presentación de hoy, que es muy importante: Manifiesto para que los conservadores del Museo del Prado sean inmediatamente sustituidos por progesistas. Quedó de recogerme Pilar, que yo tengo los Mercedes a revisión. Un besote de Willy.
Ahora en serio, magnífico el artículo, en el fondo y en la forma.
Plas, plas, plas, plas, plas.
Fantástico el artículo y fantástico, como siempre, Zoupón.
Izquierdas, derechas… quien se lo crea que lo compre.
Quien haya tenido el privilegio de conocer a un verdadero intelectual verá que la denominación, la mayoría de las veces, no corresponde ni engloba a quienes se arrogan esa condición. Pero tampoco ser de izquierdas, de derechas… la justicia social y el respeto al prógimo no entra en muchas molleras, y digo RESPETO no tolerancia (que acaba como arrogancia).
Aplauso, redoble de tambor y pasodoble para Muñoz Molina. Homenaje que hago también extensivo a Charivari ¡qué bien traída la conclusión! Sólo le pongo un pero, prójimo se escribe con jota.
Este es el único país que conozco en el que tener un papel en tres series de televisión te convierte en un intelectual y te concede patente de corso para opinar desde el púlpito de los autodenominados “progresistas” (de la verdad única)sobre todo lo divino y humano.
Es el caso contrario a Inglaterra, país donde los actores vienen de magníficas carreras universitarias, de un amplio conocimiento de la literatura (no sólo en su vertiente teatral) y se convierten en herederos de una tradición que no sólo es respetable, sino que es ampliamente respetada. Bien, pues ellos no suelen sentar cátedra sobre política y sociedad.
Como siempre, nosotros innovando.
que pena que pena……todavia no se ha dado cuenta la gente que la politica sea de color que sea solo entraña ansias de poder!!! y el poder es la droga mas potente que existe porque no tiene fin….gracias Duende por estas lecturas y estos enlaces….gracias
Begoña,gracias por la apreciación ¡vaya lapsus más tonto!
Antonio Muñoz Molina,¡Chapeau! Enhorabuena a “EL Pais” que, aunque, ideologicamente suele estar mas cerca de los “abajofirmantes” habituales, ha tenido, en esta ocasion, el coraje de acoger esta nitida denuncia.