A Homper la espontaneidad de su tía Clota le deja una vez más perplejo. Pero luego lo piensa y no sabe si por machista o justamente por todo lo contrario. Porque hablaban y hablaban de lo uno y de lo otro, de Gürtel y Garzón, de los jueces, de los procesos pendientes y de la empanada española que se olfatea desde su tranquila casita de Vermont, cuando la buena mujer soltó una frase que da que pensar.
-A ver si va a resultar que la mujer del césar era tonta.
Silencio.
-Pues no le falta a Bibiana Aído más que escuchar esto-le sugiere Homper-Por favor, tía, modérate…
Y la tía se modera, pero lo explica. Y es que a la mujer del césar se le exigía no sólo que fuera honesta, sino que lo pareciera. Y no está probado y sentenciado que la mujer del césar, como los presuntos corruptillos que tanto nos avergüenzan, fuera deshonesta.
-Pero hijo- dice dejando de hacer punto, levantando la mirada y gesticulando enérgicamente- Si esperaba que con lo que gastó, y con el reguero de operaciones sospechosas, pagos en negro, lujos y marcas de postín que iba dejando, la gente no pensara lo contrario, es que definitivamente era tonta.
Homper le seguía escuchando, sorprendido de tanta vehemencia.
-Y eso no es todo- añade la tía- Además de no parecer honesta y de tonta, hortera…¡Pero hortera de verdad!…¿O es que sólo se puede parecer elegante y distinguida presumiendo de nueva rica?…
Hasta que cae en la cuenta de que su proclama parece antifeminista, y se está pasando seis pueblos. Y su sobrino Homper le recuerda que la mujer del césar era ante todo, mujer. Y que en el pestilente tomatón de la corrupción a la española los que deberían ser honestos, y parecerlo, y no ser tontos para dejar tantas evidencias y pasar por tan clamorosamente horteras son los propios césares o cesarillos a los que se les sube el cargo a la cabeza y acaban perdiendo el oremus.


La mujer de César era la honradez y la decencia personificadas. Pero César estaba frito por quitársela de encima, y como no le encontró falta alguna dijo aquello de que no bastaba con que fuera honrada.
Qué cara más dura.
Y, mientras, César hacía lo que le daba la gana.
A mí me bastaría con que los políticos fueran honrados. Y también sería un detalle que si un juez les pidiera una fianza de tres millones no los pudieran reunir.
Siempre se decia, ” Detras de un gran hombre hay una mujer inteligente”, No hablamos de ningun gran hombre o sea que lo de la mujer inteligente queda en entredicho, pero¿ no podrian ser un poco más listas y disimular?, como perteneciente a la generacion de mujeres que hemos revindicado casi todo, reivindico a la mujer que si ve que a su marido o pareja se le ha subido el poder a la cabeza y esta haciendo lo que no debe, en vez de irse de compras a Cartier o a Armani, cuando nunca habia ido, le diga a su chico, ” ten cuidado que se no nota mucho el cambio de look” , que si robas sea con disimulo. Seria deshonesta pero lista, y al pais casi le vendria mejor porque ! menudo espectaculo!
pero si no fuese por esta gente no tendriamos mas conversacion…saludos
No Maribel, a mi me parece aburridísimo -por reiterativo- que el tema de conversación sea la corrupción y el choriceo desmedido de estos pagos.
No recuedo quien decía que la mujer del césar lo que quería era ser césar y dejarse de tonterías; seguro que otro gallo cantaría.
Se nos ha ido Juan Manuel Gozalo. Callad, micrófonos…
Iba a recomendaros algo… Bueno, supongo que a Juanma también le gustará:
http://media0.rtve.es/resources/TE_SMUSOBM/mp3/4/8/1268407539184.mp3
Simplemente, memorable.
Los privilegios de la casta política y justiciera de nuestro país deberían ser la excepción y no la regla.
Excederse en sus atribuciones, como en el uso de lo que por su posición se conceden ellos mismos, deben ser miradas con lupa y usadas sólo en caso necesario y restringido.
Poca democracia disfrutamos en éste país, para que esta élite de golfos y horteras necesite forzosamente el uso indiscriminado de sus atribuciones y prebendas para pasar por la vida.
Sueño con que llegue el día en que sus señorías vayan al curro donde les corresponda en medios públicos y exentos de guardaespaldas o usando ellos mismo sus propios coches alimentados con la gasolina pagada de su propio bolsillo; con que vayan a pecho descubierto por la vida como si de un ciudadano más se tratara; con que…….
I have a dream that one day……… (Luther King)