El cuento de la mala pipa

No volvía el Duende a comprar una bolsa de pipas desde  la mili. Craso error,  seguramente. Si la gran felicidad no existe, y se apuesta por los pequeños placeres como terapia sustitutoria, no se explica cómo puede haber dejado de lado a este que es tan diminuto como sabroso. La pipa en sazón bien tostada y salada tiene un sabor característico delicioso. Las pipas de girasol, como quien no quiere la cosa, distraen las hambres con mucho ingenio. Ramón Garrigues, un arquitecto que es además experto en chuches,  mantiene que sirven además para no dormirse cuando se conduce por la noche. Hace décadas las pipas no tenían ni denominación de origen ni siquiera marca, hasta que vino Facundo y consagró su nombre como si fuera un Davidoff de esta popular oleaginosa. Inolvidable y digno de conservarse en el Museo de los Hallazgo Publicitarios si lo hubiere es su mensaje más famoso, en el que con una imagen de cómic primitiva y una grafía un tanto rústica  se ve a un pobre toro estoqueado agonizando con este  lamento en su boca: ¡Y pensar que dejo el mundo/ sin probar Pipas Facundo!…

 Ya extraña que aún no se haya destapado algún estudio de la universidad de Osaka, de Maguncia, o de Glasgow  que nos amargue la vida anunciando sus preocupantes conclusiones. Por ejemplo: que más de cien pipas de girasol a la semana son terribles para el colesterol, amariconan a los espermatozoides o precipitan la osteoporosis precoz. También tememos que el Gran Hermano nos recuerde de un momento a otro que esa es la dieta que necesita una tórtola turca para sobrevivir, con lo cual nos hará cómplices de la posible extinción de la especie si seguimos abonados a la nefasta costumbre. Finalmente vendrá la Organización Mundial de la Energía para advertir que, además, la afición a las pipas encarece el girasol y, por ende, el bioetanol. Con lo que ciegan el camino a las energías alternativas que han de redimir a la humanidad. Ni un día sin flagelarnos: incluso nuestra respiración acabará siendo irresponsable e insolidaria.

 Entretanto, y hasta a que nazca el CROPCOPI (Comité Regulador de la Producción y el Consumo de Pipas) se preguntaba el Duende  a las puertas del cine donde las compró cómo consumirlas sin dejar de ser buen ciudadano. ¿Cómo abrir ese paquete sin tener que luchar contra ese odioso termosellado que se niega a despegarse? ¿Dónde depositar sus cáscaras para no ensuciar la vía pública? ¿Molestan tanto  en el cine como el olor a cotufas? ¿Ante qué organismo hay que protestar por el exceso de pipas vanas en el paquete?…

 Esas dudas atormentaban al Duende mientras veía Todos estamos invitados, la nueva película de Manuel Gutiérrez Aragón.  Va de ETA, de sus métodos y de esos buenos vascos que hacen la del avestruz y ni ven ni escuchan nada anómalo que amargue la vida -hasta quitársela-a los discrepantes. Así que no está seguro de que el mal sabor de boca  con el que salió del cine se deba a las buenas pipas de girasol de toda la vida. Sino a este otro cuento de la mala pipa que, lamentablemente, tampoco acaba nunca. 

 

Anuncios

9 Responses to “El cuento de la mala pipa”


  1. 1 Angelus Pompaelonensis abril 12, 2008 en 9:20 pm

    Y yo que venía a iniciar la cuenta atrás… 6 días para apedrizar. Me parece que ya comentamos no hace mucho que alguien ya ha ingeniado (¿Facundo?) algo, una bolsica aneja, o algo así, para depositar las cáscaras, aunque ello reste el glorioso placer del ejercicio de lanzamiento cáscaro-piperil tras la ávida deglución del contenido correspondiente.

    Duende, y que tenga que decírselo a un publicista de pro… El lema de Facundo era:

    “Siento dejar este mundo
    sin probar pipas Facundo…”

    Creo recordar que con los puntos suspensivos y todo.

    De las malas pipas prefiero no decir nada. Me producen ardor de estómago.

    Me gusta

  2. 2 Angelus Pompaelonensis abril 12, 2008 en 9:25 pm

    Horror de error. Corrijo el lema:

    <>

    Estas neuronas siguen haciendo de las suyas.

    Me gusta

  3. 3 Angelus Pompaelonensis abril 12, 2008 en 9:28 pm

    Horror de error y borrón del programa. A la tercera… Corrijo el lema:

    “Y el toro dijo al morir…:
    -Siento dejar este mundo
    sin probar pipas Facundo.”

    Me gusta

  4. 4 Julián29 abril 12, 2008 en 9:47 pm

    Hablando de apedrizar…

    ¿Que tiempo se espera a una semana vista?

    Esperamos una acertada previsión, para poder llevar ropa adoc.

    Nos llevaremos también una gran bolsa de pipas.

    Muxos sl2.

    Julián.

    Me gusta

  5. 5 Julio abril 12, 2008 en 11:42 pm

    Como representante de ‘Pipas Facundo’en la región Norte, me veo en la obligación de intervenir en esta ‘duendería’ para que se respete nuestra identidad publicitaria en toda su integridad y no sea mutilada.

    Pipas aparte, por lo que a servidor respecta, sólo recuerda aquello que los mayores nos preguntaban para jugar con nuestra cándida ingenuidad:

    “Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?” Y el jaleo que nos traíamos con el Sí y el No… No había forma de aclararse. Claro que ese cuento nos lo cuentan otros ahora, y se siguen riendo de nosotros.

    Del otro cuento, el de la ‘mala pipa’, o la mala baba, casi prefiero no hablar, porque aún no ha terminado. Pero pronto conoceremos la ‘continuación’

    Me gusta

  6. 6 El Duende de la Radio abril 13, 2008 en 12:03 am

    Acepto la correccón de ANGELUS, y no la hago en el PROPIO post para que conste mi ignorancia.

    Ciertamente, la frase gana en hondura filosófica tal y como la escribieron esos inmensos creativos de PIPAS FACUNDO.

    Hablando del tiempo para la PEDRIZADA, creo que será mejor esperar al martes o miércoles. La web del iNSTITUTO nACIONAL DE METEOROLOGÍA (ahora creo que le han cambiado el nombre) es muy precisa, pero más con tres o cuatro días de antelación que a una semana de la excursión.
    Ya os contaré.

    Me gusta

  7. 7 wallace97 abril 14, 2008 en 8:42 pm

    Julio, ¿has tenido algo que ver en que Alcampo ya distribuya pipas Facundo? Si es así, un millón de gracias, y si no, también. Acabo de comprar dos bolsas y ahora mismo me dispongo a dar buena cuenta de buena parte de una de ellas.

    Me gusta

  8. 8 Angelus Pompaelonensis abril 15, 2008 en 1:19 am

    Duende, al SMN ahora lo llaman “Agencia Estatal de Meteorología”, creo. Y me parece un cambio muy desafortunado. Yo entiendo que un SERVICIO se define por dicha palabra, como actividad eminentemente de ayuda o atención al ciudadano. En lo de “nacional” prefiero no entrar, por razones obvias. Pero es que “agencia” me sugiere un lugar donde se compran y venden servicios, lo que tiene connotaciones mucho más mercantilistas. Lo dicho: no me gusta nada, nada, nada, el cambio.

    A propósito de la publicidad, escuché el otro día que los dichosos anuncios sobre “Radio la Colifata” no se emiten en Argentina. La publicidad y sus razones…

    Me gusta

  9. 9 jhon fredy septiembre 19, 2009 en 5:07 pm

    es una leyenda muy buena

    Me gusta


Comments are currently closed.



Siluetas de RNE

Duendes suscritos:

Suscripción

Suscripción por email

Publicaciones:

PARAÍSO DE HOJALATA
Una Infancia de Hojalata

Ir directamente a

Blog Stats

  • 1,339,905 hits

A %d blogueros les gusta esto: