Zapatero asunto a los cielos

(Foto de Izarbeltza)

Tanto en el Palacio de la Moncloa como en la sede de Ferraz reinaba el estupor y la confusión. Sin saber cómo ni por qué, el presidente Zapatero había sido asunto a los cielos.

 -¡Milagro laico! -clamaba la vicepresidenta por los pasillos enmoquetados presa de una gran excitación- Estábamos despachando asuntos de la desaceleración cuando bajaron el cielo un ángel y una ángela, se apostaron a ambos lados del sillón presidencial y, prendiendo a nuestro líder por las axilas, lo elevaron a las alturas en olor de santidad.

 En el gabinete ministerial y en el Comité Federal del PSOE  debatían el alcance del asunto con enorme procupación. Se tenían pruebas más que sobradas de la  sensibilidad y bondad casi sobrenaturales de este hombre. La máxima ignaciana nada humano me es ajeno resplandecía en su rostro que, si los más perversos asimilaban al de Mister Bean, las gentes de bien identificaban con el del Niño Jesús de Praga. El presidente, modestamente, rechazaba cualquier similitud con la Virgen, los santos y los ángeles, que eran a quienes normalmente les pasaban cosas cómo esas. El se encogía de hombros, sonreía como un jefe de planta del Corte  Inglés, abría las manos igual que el sacerdote en el  Dominis vobiscum, y se limitaba a repetir una vez más la clave de lo que la divina providencia debían de haber interpretado como virtud.

 -Diálogo, amigos. Talante, sólo talante.

 El suceso rompía los esquemas del gobierno y del partido en un momento clave en el que se trataba de separar definitivamente al césar y a Dios. En un principio se atribuyó  el milagro a los buenos oficios del Embajador de España ante la Santa Sede, Paco Vázquez, conspicuo católico y firme defensor de un socialismo  cristiano. Paco a veces se pasaba algún pueblo. Luego se barajó la posibilidad de que fuera una intriga más del Presidente del Congreso José Bono, amigo de monjas, de curas rurales y, sobre todo de obispos. Sin embargo fue éste quien, apeló a sus profundos conocimientos teológicos y a su pragmatismo castellano manchego para señalar al responsable de tan insólito hecho extraordinario.

 -Me sobrejstimáijs, compañerojs -aclaró- Ejsto de convertir a un laico ilujstre como nuestro presidente en un asunto a lojs  cielojs,  sólo puede ser cosa de Diojs.

 Si consternación era lo que reinaba en la tierra -qué contratiempo, ser asunto a los cielos ahora que iban a poner a la Iglesia en su sitio- no era menor el pasmo del cielo. ¿A qué viene esto, Señor?-clamaban no sin cierta indignación contenida las almas de los justos y de las justas. Y dijo el Señor apuntando a la santa de Avila: cherchez la femme.

 Parece, sí es cierto, que fue la Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia, la que impresionada por los gestos de Zapatero, y para cortar de raíz el sarpullido laicista de la España que él gobernaba, había solicitado la asunción del presidente. Señor –expuso para argumentar su petición- Ha mostrado ser sensible con todos los humillados y ofendidos. Ha fundado una Alianza de Civilizaciones. Y no descansará hasta que el mundo entero sea la película de Utopía Productios que él tiene en la cabeza. Dios se rascaba las barbas: no parecía tenerlo muy claro.

  Además-añadió la santa- Ten en cuenta que hace un par de días se ha entrevistado con Ingrid Betancourt y le ha  regalado una biografía mía. Podía haberle ofrecido un libro de Manuel Rivas, de Suso del Toro o un poemario de Gamoneada, que son sus autores de cabecera, pero le ha interesado más mi vida…¿No es portentoso, Señor?

 A todas éstas Dios le había hecho pasar al recién asunto para explicarle que El no era el único responsable del ídem. Zapatero, sin perder la sonrisa beatífica, le saludó con impecable estilo al tiempo que, cortesía por cortesía, entregaba a Santa Teresa un ejemplar de la biografía de Ingrid Betancourt.

 -Y ahora, Señor -dijo  con su limpia mirada azul y con la correcta dicción que le caracteriza- si no le sirve de molestia, tenga a bien recolocarme en Moncloa, que aún me queda por arreglar algún tema con su Iglesia.

 Y el asunto tocó tierra y volvió  por donde solía.

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6 Responses to “Zapatero asunto a los cielos”


  1. 1 wallace97 julio 15, 2008 en 9:19 am

    Ja ja ja ja. Muy bueno, Duende, como siempre. Es que me estoy imaginando las caras de acojone del personal en el cielo, sobre todo pensando en los que podrían ir apareciendo día tras día. Y a partir del tercero, ya estarían en la ciela, para toda la eternidad. Quien se iba a cabrear era la demonia, allá en su infierna, que le estaban quitando a la mitad de los mejores clientos y clientas.

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  2. 2 Zoupon julio 15, 2008 en 10:39 am

    “…ante un laico de toda laicidad, hay que obrar con cierta astucia. No se puede ir directamente a ideas profundas, hay que comenzar por cosas que el preconverso pueda asimilar sin demasiado esfuerzo, pero que a la vez impresionen su alma. Verbigracia, tire de Apocalipsis y cuéntele que Dios es el Alfa y el Omega. Si le pregunta si el Alfa es deportivo y el Omega de oro, dígale que sí, que por supuesto. De momento despertará su interés, ya habrá tiempo de ir matizando los conceptos…”

    en “Teología para Dummies. Argumentos para Convertir a un Laico en Fervoroso Creyente”. Manolo Creas Todo, Ediciones La Releche, Madrid, 2006, capítulo III, página 51.”

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  3. 3 Palinuro julio 15, 2008 en 1:24 pm

    Lástima que el cuento no tenga un “happy end”, puesto que el presidente retornó a la Moncloa. Aunque no creo que haya vuelto por su propia virtud, ya que si no “ascendió” sino que fué “asunto” tampoco su voluntad podría ser el pasaporte para su regreso. Tal vez sus prédicas en el paraíso eran demasié, y los bienaventurados se conjuraron para convencer a la pareja de angelito y angelita para hacer un viaje extra portando a ZP a nuestro mundo pecador , más necesitado de sus buenos oficios. Paciencia; quizás haya una segunda oportunidad.

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  4. 4 Macu julio 15, 2008 en 6:43 pm

    Muy bueno,Duende, un buen final de jornada laboral.

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  5. 5 julian29 julio 15, 2008 en 10:31 pm

    Duende del duende. Me ha gustado mucho la galería de Izarbeltza. Me parece extraño que sea Italiano con ese nombre tan euskaldun.

    Saludos.

    Julián.

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  6. 6 Bob de Ca's Barber julio 17, 2008 en 10:44 pm

    Batibalnan!!! idó yo he soñado esta noche que…estaba de vacasiones en Australia-pitecos y de repente, ¡cagondey salat! estaba en el sielo! y era todo de diseño modernista y Dios iba en yate! y su representante paresia superman con una capa roja al viento mientras navegaba y un collar de oro de cadena de barco que era para anclar cuando llegasen a tierra y todos los pecadores lo esperabamos en el puerto, bailando dansas aborígenes! de repente, unos ojos diabólicos me miran fijamente cuando voy a haser la foto y me disen…Paaaaaaaaaapaaaaaa…ah! me he despertao de golpe,he nesesitao ir a dormir con Monet, Buurrrrr! el sielo este no me gusta mucho!! 🙂

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