Beethoven con polvorones

La crisis empezaba a hacer mella a su alrededor. Algunos amigos ya sabían lo que es madrugar para hacer cola en las listas del paro. Y aunque él procuraba seguir la máxima de necesitar pocas cosas -y las necesarias, necesitarlas muy poco- no conseguía sustraerse al ambiente de decaimiento general.

De repente se confiaba en que el Mesías, más que nacer para redimir nuestros pecados, redimiera este año las cuenta de resultados. Y aunque milagrosamente aún no era Navidad en el Corte Inglés, los supermercados ya se habían llenado de productos típicamente navideños.

-No todo van a ser malas noticias-se dijo Homper mientras llenaba la cesta de la compra- Ahora, puedes prescindir de esa filfa que se vendía como Surtido navideño.

Homper se sorprendía de que el Defensor del Pueblo no recibiera cada año miles de quejas por los variados horrores confiteros que se perpetran en nombre de la Navidad. Con lo ricos que son los turrones y los polvorones de siempre. Pero ni eso se libra del perpetuo afán del hombre por innovarlo todo. Bill Gates se empeñó en dar otra vuelta de tuerca al negocio y para sustituir al Windows XP impuso el Vista, que más que facilitarnos la la vida a los megatorpes nos la quiere hacer imposible. Los obradores de polvorones quisieron mejorar el tradicional estepeño, harina, manteca, almendra y ajonjolí, y lo han estropeado agregando sabores y vistiéndolos como si fueran vedettes del Folies Bergére. Pasen y vean, mantecados y polvorones de limón, de chocolate, de coco. Envueltos en fucsia, en plata, en oro y en lamé. Pues no señor, Homper es miembro de la SAPOTOV (Sociedad de Amantes de los Polvorones de Toda la Vida). Y a mucha honra: los experimentos, como recomendaba Eugenio D´Ors, con gaseosa.

Pero ahora, en los supermercados, puedes elegirlos uno a uno, y hacer tu propio surtido al gusto. De tal manera que Homper salió de la compra encantado de evitar los rellenos, las delicias, las marquesitas y otras golosinas intrusas que horterizan la Navidad. Dio la casualidad, además de que de repente llegaran a sus oídos los acordes de la Sonata a Kreutzer de Beethoven. Venían de una ventana de la casa vecina. Ya lo había notado otras veces, debía de vivir en ella un pianista-o una pianista:hay oídos que detectan el sexo del ejecutante por la calidad de las pulsaciones. Qué maravilla, se decía, algún día me quedaré a escuchar la pieza completa.

Y aquel día que tenía tiempo y que estaba tan contento por su elección se sentó en un banco al sol, posó su bolsa de la compra,  y se detuvo a escuchar el piano mágico de Beethoven interpretado por el pianista sin nombre mientras lentamente degustaba el primer polvorón de la temporada. Ni el fragor del tráfico urbano enturbiaba ese insólito, pero delicioso momento de solaz.

Quiso la casualidad que cuando el finale presto de la delicadísima sonata destila sus últimas notas, el bacalao congelado que junto con otros productos básicos acompañaba a los polvorones empezara a gotear. Lo cual sirvió de despertador a la conciencia de Homper. Mal que le pesara, estaba perplejo esta vez de haber caído en el insolidario pecado de vivir un rato de felicidad cuando tantos, en tantos sitios, lo están pasando tan mal.

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24 Responses to “Beethoven con polvorones”


  1. 1 Pemberton noviembre 11, 2008 en 9:35 am

    Lo de los polvorones con sabor a mango y con regusto a piñña colada pero que ademas se abren a zurdas, es lo que se lleva, es a lo que se dedican los antiguos colegas del Duende ,se busca con ahinco el nicho de mercado, cuanto mas nicho mejor. Hoy todo no es para todos ,se globalizan los males de la economia pero no los gustos . Estyo seguro que estas Navidades ni todos los vecinos del “bloque” comeran el mismo turron de la Viuda ni beberan la misma sidra achampanada, ¡pobre Gaitero¡.
    El colmo es ya en McDonals, cuando llevaba a mis hijos era muy facil : con queso o sin él y Coca-Cola grande o mediana. Ahora que voy con mis nietos la cosa se complica no solo con el sandwich que puede ser de de carne ,pollo o pescado sino con la Coca-Cola, la unica bebida de verdad universal, que puede ser : normal, normal sin, zero, light o light sin cafeina …enfin hay gustos “pa tos”.
    Lo del nicho me perturba o quizas no …lo voy a usar para meter los polvorones de colores y encerrarlos a cal y canto.

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  2. 2 wallace97 noviembre 11, 2008 en 9:52 am

    Estoy de acuerdo, excepto en una cosa: las marquesitas Delaviuda que no me las toquen. Y si las echas unas gotas de brandy, para qué te voy a contar, y si es con Beethoven de fondo, el rien va plus.

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  3. 3 lola noviembre 11, 2008 en 9:58 am

    Qué curioso, desde que vine a la France me hice miembro de la SOUPAPE (Sociéte Officielle de l’Union des Personnes qui Aiment les Polvorons de l’Espagne). Me la recomendó un colega de Don Braulio, mecánico de profesión, en español quiere decir válvula, una vía de escape para coger un buen empacho después de la sobredosis de surtidos que ofrece el mercado. No sabía que existiera la SAPOTOV, cuando vuelva me haré socia.

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  4. 4 begoña noviembre 11, 2008 en 11:33 am

    ¡Horror! ¿Se mojaron los polvorones con el agua del bacalao? Seguro que resonó un puñeta, puñeta, puñeta…
    En cuanto a los momentos de felicidad en tiempos de crisis, no sólo no son insolidarios sino francamente necesarios. Si encima se comparten, miel sobre hojuelas.

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  5. 5 Zoupon noviembre 11, 2008 en 11:39 am

    Las aberraciones de la industria de la alimentación no se quedan, por desgracia, limitadas a los productos navideños. Hay una marca de pipas de girasol que las tiene con sabor a Coca-Cola, y ahora saca dos nuevos sabores, el “Tijuana” y el “Bacon and me”, que vaya usted a saber a qué carajo saben semejantes porquerías.

    Si Beethoven fuese hoy al campo a merendar y a que se le despertasen los apacibles sentimientos que refleja en el primer movimiento de la sexta sinfonía, se encontraría familias comiendo tortilla de patata precocinada con sabor a carne de ballena frita, pimientos al chicle de fresa y filetes empanados aderezados con piedra alumbre.
    Asi que ni apacibles sentimientos ni leches, en lugar del primer movimiento de la sexta, le saldría el de la quinta.

    Tal y como están las cosas, innovar debería ser una actividad tipificada en el Código Penal

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  6. 6 Charivari noviembre 11, 2008 en 1:19 pm

    Blog y comentarios me hace recordar aquel lamento tan antiguo de no se qué individuo que decía que “desde que se inventaron la máquina de cortar jamón y el bidé, ni el jamón sabe a jamón ni…”
    No me gustán las cosas que no saben a “lo de toda la vida” y también me rechinan un poco fuera de temporada: adornos navideños eternos, torrijas en agosto, lotería del Niño desde septiembre… y cosas por el estilo.

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  7. 7 adela noviembre 11, 2008 en 2:03 pm

    El otro día rellené una encuesta muy extraña, sobre productos congelados y prefabricados…o precalentados…o prehechos, ay! ahora no lo recuerdo, lo hice por pena, porque nadie se paraba y una mujer intetaba hacer su trabajo sin éxito, derrepente alguien me tiró del brazo y estaba sentada contestando!, no tenía ni idea de todas esas innovaciones gastronómicas y lo curioso es que no consumo nada preparado! me lo inventé todo por rellenar, fiense de las encuestas! :). Comprando hoy la ensalada, el pan y lo de siempre, he visto en el Mercadona esas mesas rebosantes de polvorones a lo largo del pasillo,donde puedes elegir a tu gusto y curiosamente me he fijado porque eran los de siempre con los envoltorios blancos, hoy he pasado largo, veremos la próxima vez. No creo que Homper deba tener sentimiento de culpa por su momento de felicidad, y sí debería tenerlo si ese momento le hubiese pasado y no lo hubiese disfrutado, porque sencillamente se lo habría perdido. 🙂

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  8. 8 Ángela noviembre 11, 2008 en 5:56 pm

    Todavía no han comenzado los comerciales de fondos de pensiones. ¿Y si este año no empiezan?. Otros años junto a la publiciad de los juguetes, los perfumes y los polvorones, llegaban siempre los anuncios de fondos de pensiones. Qué mal andarán las cosas cuando todavía no los hemos visto.

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  9. 9 José Ramón noviembre 12, 2008 en 12:05 am

    Estoy con Wallace. Totalmente de acuerdo en lo de los polvorones con sabor a coco o a habilitado de clases pasivas, pero las marquesitas que no me las toquen.

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  10. 10 Bob de Cas Barber noviembre 12, 2008 en 11:12 am

    Idò yo lo prefiero el turrón de coco y de quicona! ah! y de chuchar de chocolate y los polvorones de canela y muchos barquillos y dátiles y orejeras y un jamón para mi solito con el hueso y todo …ay,ay! ara no me he dado cuenta y estaba soñando! menos mal que me despertao, ya estaba desbaratandome de lo lindo, be! solo era un ratito de felisidad! 🙂

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  11. 11 Úrsux noviembre 12, 2008 en 2:38 pm

    Ángela:

    Mal no, muy mal. Nunca había oído ese comentario de los anuncios navideños de Plan de Pensiones, pero has dado en el clavo. Ninguna entidad se atreve a publicitarlo porque, como el resto del mercado, está hundido y hay mucha gente que después años de ahorro se encuentran, en el mejor de los casos, con que les garantizan el principal. ¿Qué se podrá comprar dentro de 15 años con los 30€ que hoy aportas al mes a nuestro Plan de pensiones que tanto han insistido los Gobiernos que debes suscribir?. Pues eso es lo que les pasa a muchos pensionistas hoy: después de 15 años ahorrando, se encuentran con que su esfuerzo de tres lustros no tiene ninguna remuneración.

    -¿Y la inflación?
    -No sé, pregúntele a la globalización.

    Cuando el barco se hunde siempre se oye: ¡las mujeres y los niños, primero!. Cuando lo que naufraga es la economía tienen prioridad los viejos (dicho con el sentido más despreciativo que para la economía de mercado puede tener quien ha dejado de cotizar).

    Y con respecto a los dulces navideños: ¡¡¡vivan los alfajores!!!.

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  12. 12 Ángela noviembre 12, 2008 en 5:40 pm

    Me dispongo a pasar la primera ciber-gripe de mi vida. No, no me he infectado con ningún virus on line. Simplemente he llegado a casa con 38 de fiebre, y me he metido en la cama en un día perro de verdad. No es algo que me ocurra todos los años, con lo que yo creo ésta gripe, será la primera en donde mi ordenador pueda hacerme compañía. Quiero saber si son mejores estas gripes o las de antaño, cuando lo que te daban para que te entretuvieses era alguna enciclopedia con ilustraciones vistosas y una caja de collares que ya no se ponía nadie. Extraña costumbre.
    Lo peor de estas gripes, es que ya nadie te hace un zumo, ni te prepara galletas con yogur y jamón york. Extraña combinación.
    De cualquier forma, para un ratito no está mal, además ahora estoy algo mejor, pero la postura no es cómoda aunque las posibilidades sean inmensas. Cuídaos todos.

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  13. 13 José Ramón noviembre 12, 2008 en 10:52 pm

    Que te mejores, Ángela. Cuando yo tenía gripe mi madre me hacía un zumo de naranja. Ahora mi mujer, si se lo pido, también me lo hace, Lo mejor de estar enfermo es tener quien te cuide.
    Nosotros te cibercuidaremos, pero no podemos hacerte zumos.

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  14. 14 Angelus P. noviembre 12, 2008 en 11:09 pm

    ¡Que vivan los mazapanillos de Soto, los pastelitos de Gloria y las yemas de Almazán!

    Ya he empezado a pre-felicitar las navidades con el enlace al vídeo sobre “Historia de las cosas”. No he recibido ninguna respuesta, me temo que resulta una prefelicitación un tanto amarga…

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  15. 15 Luis Figuerola-Ferretti noviembre 13, 2008 en 12:19 am

    Ausencia laboral. Estoy en La Toja, y no precisamente dándome baños termales. Por trabajo.

    Éspectacular luna llena rielando sobre la ría de Arosa. Ya se que ni el mismísimo Monterroso pretendería que la frase corriera turno como post del día. Pero al menos así saben los lectores por qué no escribo más largo y tendido.

    Saludos a los visitantes.

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  16. 16 adela noviembre 13, 2008 en 3:06 pm

    Qué buen trabajo Duende!, es de ahí el jabón de La Toja? supongo que sí, no tengo ni idea, huele fenomenal! y…como es que se hace ahí? quizás sea por algún elemento de esa zona, no lo se. En Valencia centro, la luna se ve muy bien, si andas despacio y levantas la cabeza y observas el hueco que dejan los altos edificios, parece un bolo luminoso que va a ser lanzado por la pista 🙂
    Hoy decían las noticias que en estados unidos van a serguir la tendencia europea de inyectar dinero a los bancos para reactivar el consumo. Pues no lo entiendo bien la verdad, porque los bancos siempre han tenido dinero, no tienen otra cosa, y por culpa del consumo estamos así, y la solución es, para los genios de la economía, seguir igual, entonces no veo la solución y parece que muchos que se apuntan al carro de los eres, parece que empieza el efecto dominó.
    Angela! si cierras los ojos y nos ayuda tu fiebre! te llevo de paseo por el mar, el viento despeina el pelo y notas la humedad en él, pero como vamos abrigadas, pues no importa! el paseo es largo! tenemos que llegar al pantalán, ya lo se, la arena te hunde los pies, cuidado que te mojas con las olas!, ei! que agradecido este sol cuando sale, verdad? es un calor que calienta la cara, ponla de frente, verás que gusto da! casi nadie pasea, tienen frio, el paisaje es todo nuestro, pinos, mar, viento y arena, y el cielo claro lleno de nubes bajas y blancas, estamos llegando! es allí!, donde rompen las olas, sí, en los troncos de madera que sujetan la pasarela, subiremos a ella, y sentirás que caminas sobre el mar, cuando estés en el final, dime la verdad! no te sientes poderosa frente al horizonte? 🙂

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  17. 17 lola noviembre 13, 2008 en 3:51 pm

    Ay ría de Arosa,
    no pretendas embaucar
    y con la luna llena cautivar,
    a ese Duende por llamarte hermosa.

    En su ausencia,
    Ángela atrapó un resfriado
    los demás aquí estamos, callados.
    Sin sus palabras, nos falta la esencia.

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  18. 18 Trini noviembre 13, 2008 en 5:36 pm

    ¿Puedo hacer una confesión vergonzante? Además de los clásicos, a mí me gustan los polvorones de chocolate…

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  19. 19 Lotes de Navidad noviembre 13, 2008 en 6:32 pm

    La música es una de las pocas alegrías que nos queda a los pobres, y si se escucha a través de la ventana entonces no hay ni gasto…

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  20. 20 Ángela noviembre 13, 2008 en 6:34 pm

    Ha sido un visto y no visto. Una gripe pasajera, pero os aseguro que ha sido gripe. Me dolían los párpados, los huesos, la garganta, los oídos…Llegué a los 38,8!!! Hacía años!!! He dormido 12 ó 13 horas, con interrupciones, pero 12 ó 13 horas. Hacía años también. Me he dopado con todo lo que he encontrado por casa, y a pesar de que esta mañana cuando ha sonado el despertador me encontraba FATAL, me he largado a currar. No he vuelto a tener fiebre. Yo creo que a las enfermedades hay que prestarles poca atención. O quizá haya sido el paseo que me he pegado con Adela por la Malvarrosa, las poesías de Lola o los cibercuidados de José Ramón que ahora estoy mucho mejor. Me voy al cine, “Yo que he servido al rey de Inglaterra”. La novela me gustó mucho. Abrigaos.

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  21. 21 julian29 noviembre 13, 2008 en 9:38 pm

    Angela, los ciberpaseos de Adela siempre han sido memorables, y es bien sabido de sus poderes curativos. Su compadre Bob, tambien es de mucho ayudar, con sus consejos, pero hoy supongo que ha estado sin pc, con esto del apagón mallorquín.
    Lola de Egggpaña tampoco es manca escribiendo poesía, y hasta el duende, que aunque dice que no, seguro que un bañito se nos da por la Toja, te habrá enviao unos vahos medicinales. No te puedes quejar, y todos nos alegramos de tu mejoría.

    Un abrazo.

    Julián.

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  22. 22 Ángela noviembre 14, 2008 en 6:33 pm

    Muchas gracias Julián. Espero que no existan recaídas por gripe mal curada. No me creo mucho lo del baño del Duende en aguas de la Toja. Buen “finde” y cuidaos.
    P.D.: Por cierto, si tenéis ocasión no os perdáis “Yo serví al rey de Inglaterra”, candidata al Premio del público de los Premios del Cine Europeo. Divertidísima como la novela.

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  23. 23 tortadeaceite noviembre 14, 2008 en 6:59 pm

    Por favor, quiero hacerme socio de la SAPOTOV. Me han echado por la edad de la ASJUAMLAPELAO (Asociación Juvenil Amigos del Langostino Pelao), pero soy muy formal y quiero defender la causa del polvorón tradicional. Buenas referencias. ¡Abajo las bolitas de coco, los almendrados de cocacola al gengibre, y el mantecado de kiwi y caqui!

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  24. 24 Bob de Ca's Barber noviembre 18, 2008 en 11:52 am

    Ido, yo ara voy a investigar ! el turrón de sobrasada con piñones y láminilla de pan moreno y las bolitas de arros brut con tropesones de pollo lionfilisado y confecsionado pa que paresca limón con salsa agridulse! es la sensasión! lo que comes no es tan importante, lo dise una revista que m’ha entrao por casualidad volando por los xipreses y he pensao, uep!!que puñetas dise esto!! ya enviaré unos paquetitos sensasionales por ¡ups!quinfredmail! 🙂

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