Revolutionary Rollo

El rollo de la vida, la angustia de vivir...

El rollo de la vida, la angustia de vivir...

No es que la película sea un rollo en sí mismo, que también lo puede ser. Es que va del rollo de la vida. O sea, según se mire. Y la película de Sam Mendes por la que avizoran un oscar para Cate Winslet es, sobre todo, un sinvivir.

-Es que son vida mu vacías-dijo nuestra vieja amiga doña María después de verla con las amigas- Con dos hijos que tienen, un buen trabajo que le ofrecen, lo bonitos que son su casa y su coche y se les  va en poblemáticas. Con esos mimbres, cualquiera de mi bloque se hace un cesto la mar de feliz, te digo.

Doña María mantiene que casi todo el mundo que conoce tiene más motivos para el desánimo que la pareja protagonista. Y sin en cambio, como subraya, saca pecho, tira para delante y al mal tiempo buena cara. La diferencia, dice, es que por la parte de España tenemos las vidas más llenas.

-Estos de la peli no hablan de Dios, ni de los niños, ni van al psicólogo, con lo atacaos de los nervios que están. Ni hacen deporte, ni hacen colecciones de dedales, o de cajitas de té, o de fascículos de la Transición…¡Si ni siquiera van al Corte Inglés de allí!

O sea, el desamor,  la angustia de vivir, la náusea sartriana. El cine dibujó con maestría el sueño americano en múltiples comedias costumbristas. Pero de cuando en cuando tira de bisturí y disecciona con crudeza el alma del americano medio. Recuerda el espectador American beauty, Las horas, aquellas secuencias familiares de Broubake Mountains, el vendedor de coches de Fargo. Hubo un cine feliz de Frank Capra, pero ahora hay  muchas películas que orillan el almíbar y oscilan entre el manifiesto por el desasosiego y la pura cabronada. Como Revolutionary Road –que, por cierto, es el nombre de la calle donde vive la pareja protagonista- son elegantes, estéticas, y perfectas desde el punto de vista técnico.

-Hija, ¡pero te deja tan mal cuerpo!…-concluye doña María.

Cate Winslet es una mujer mona, pero vulgarcita. Sus cejas oscuras deslucen junto a una melenita rubia del frasco, y le dan un punto de dureza en la expresión que no le facilita los matices. Sin embargo, sin que uno alcance a saber por qué, ha subido al altar de las actrices prestigiosas que ya ocupaba Meriel Streep. Ganará el Oscar por esta película, pero Revolutionary Road no dejará de ser por ello un Revolutionary Rollo. El rollo ingrato de la vida misma

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8 Responses to “Revolutionary Rollo”


  1. 1 José Ramón febrero 13, 2009 en 11:17 am

    No la he visto, y no tengo muchas ganas de verla.
    Creo que estas películas existencialistas de que hablas son más de verdad que las de Capra, pero yo prefiero aquéllas. También el cine tenía el encanto de los cuentos, de las historias “de ficción”. La ficción se hace cada vez más realidad, y ya nadie te cuenta un cuento.
    Por otra parte, creo que la sociedad opulenta nos llena de problemas falsos, de desánimos, de depresiones de quien lo tiene todo y ya no sabe ni lo que quiere. A veces me amargo la vida con tonterías, con vaciedades, y no tengo en cuenta que mis padres vivieron la guerra y la posguerra. No tengo derecho a quejarme de nada, y sin embargo a veces estoy tristón. Va a ser verdad lo que nos decían los mayores: “Tú lo que tienes es mucha tontería”.

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  2. 2 adela febrero 13, 2009 en 7:13 pm

    Tampoco la he visto, me daba la sensación de que querian repetir uniendo a los actores de titanic y siendo americana tengo inmediatamente la idea de cine puramente comercial, es un error por mi parte, por eso se agradecen las opiniones de los que la han visto. La última que me gustó con temática existencial fue My blueberry nights, es muy reflexiva y habla del amor, y terminas enamorada de Jude low (en ese aspecto es un rollo para mujeres), lo bueno es la fotografia, el color de las imágenes y la banda sonora, un tema de Otis Reddings (Try A Little Tenderless) es maravilloso,o (Harvest Moon) de Cassandra Wilson.

    Por otra parte estoy totalmente de acuerdo con tigo Jose Ramón, cuando observo a los adolescentes de ahora sobre todo, ellos no tienen referentes, a mi me llegaron las histórias de mis padres, de mi abuela y siempre me recordaron lo que es vivir con nada. Estoy asistiendo a clase con compañeros de 20 años, y en una de ellas debatíamos sobre la libertad, en todos los aspectos, me sorprendió mucho que no tenian ningún tipo de emoción por lo que supuso pasar de una dictadura a una democracia, ni por la frustración de las personas que fueron exiliadas o que se quedaron y no podían ni siquiera pensar, por temor a ser fusilados, es história que yo no viví pero me transmitieron, a ellos les sonaba a chino, entiendo entonces que la vida deje de tener sentido si la valoras desde el punto de vista de lo material, me refiero a las cosas que podemos comprar, obviamente nuestra realidad es material.

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  3. 3 Trini febrero 13, 2009 en 9:34 pm

    No he visto la película tampoco, pero le doy la razón a doña María: uno saca pecho y tira p’alante, tanto si tiene gana como si no. Lo de la buena cara, ya es otra cosa: hay días que no hay manera, y ya va bien absteniéndose de ponerla de vinagre rancia o de víctima ultrajadísima. Y hay temporadas en las que la vida, como dice el padre de Mafalda, se cree que eres su “sparring” y te da una tras otra, y otras en las que hay calma chicha y hasta solete. Y sí, José Ramón, es justo entonces cuando puede darnos la tontería esa que dicen tus mayores y los míos. Tampoco es cosa de ponerse el cilicio y darse golpes de pecho por memos: entre las soluciones “a lo Doña María” yo incluiría echarse al coleto un buen dramón de los de antes, siempre que sea completamente inverosímil, y con mucho fru frú, miriñaque, uniforme de húsar… y en un terreno más prosaico, preparar unas croquetas que provoquen ovación y vuelta al ruedo entre tus deudos.

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  4. 4 Ana febrero 13, 2009 en 10:18 pm

    Yo si la he visto y como dice doña Maria salì con muy mal cuerpo,una hija mìa dice que el es un inmaduro puede que sì ,pero a la hora de la verdad el reacciona y ella no asume que la vida puede cambiar tus sueños en un momento.La verdad es que no me gustò aunque el hace una buena interpretaciòn,pero no estamos para pasar malos ratos

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  5. 5 MARIBEL febrero 15, 2009 en 12:23 pm

    bueno yo ni la he visto ni la voy a ver…….pero mas que nada porque me da la sensacion que el cine se esta quedando sin argumentos!!! cada dia prefiero mas un buen libro a cualquier imagen… besos

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  6. 6 Franciska febrero 16, 2009 en 9:24 am

    Soy lectora de este block y nunca habia necesitado entrar en polemica hasta hoy.Si se opina de una pelicula, y mucho más para que te lean ,.creo que hay que haberla visto. En este caso, el Duende, no ha querido entrar en profundidades y sus seguidores han acatado sus ordenes, pero… ¿como se puede no querer analizar lo que pasa por el alma humana?.Claro que es duro y a veces desagradable, pero el vivir comodamente,tener un trabajo, dos hijos sanos , puede no ser lo que te da la felicidad si eso ha supuesto dejar tus ilusiones olvidadas, alejarte sentimentalmente de tu pareja, que cada dia te parezca una vulgaridad insoportable cuando piensas que vales para algo más. De eso va la peli, de ilusiones frustradas y deseos que quieres recuperar,peleando y no escondiendo la cabeza.Es dura, porque la vida muchas veces lo es.Animo a verla y luego a opinar, a nadie nos deja indiferente ¿no sera que nos toca en algo ?

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  7. 7 crisatina febrero 23, 2009 en 6:49 pm

    Totalmente de acuerdo con Franciska. Quizá como muchas de las peliculas americanas explican todo un poco demasiado, las sugerencias a veces tienen mucha más fuerza, y en cambio el marco de los años cincuenta no queda bastante subrayado. Pero es un película dónde resulta dificil no reconocerse en ciertas situaciones de amor y tambien de desencuentro, momentos dónde los ideales de “lo que uno tiene que ser, de lo que los otros esperan de uno, lo que un padre quiere para un hijo…” entran en conflicto con el verdadero deseo, en este caso del personaje masculino. Creo que a veces ponemos etiquetas: ella es “una histérica feminista” o “al hombre lo dejan como un cretino” para defendernos de conectar con sentimientos o conflictos en que cada uno nos hemos encontrado alguna vez. Para nada los veo así como comentarios que he oido

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  8. 8 El Duende de la Radio febrero 23, 2009 en 11:25 pm

    Tienen razón (también) las disidentes. Creo que al final incluso acaban diciendo lo mismo que el Duende, aunque éste se fije más en la anécdota que en la categoría.EL rollo de su vida misma.

    Y ya decía que la película era buena. Aunque deje muy mal cuerpo.

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