Recuerdos de otras semanas santas

Mirar hacia dentro, pensar, acordarse de los que sufren, valorar lo que se tiene, vivir con algo más  que el amor a uno mismo. Qué tragedia el seísmo en Italia. El Duende acusa la edad, y con ella la responsabilidad. Le da una cierta vergüenza escribir por escribir y no mencionar siquiera la tragedia. Pero de vez en cuando se retira del mundanal ruido e intenta conectar con la edad de la inocencia, cuando la Semana Santa era morada, obligadamente triste, sin imágenes en las iglesias, que se velaban hasta el Sábado de Gloria muda desde el momento en que el viernes, a las tres de la tarde, volvía a morir Jesucristo.

Recuerda uno que la hora trágica siempre le pillaba en el campo, normalmente en el estallido de la primavera. La habían llamado la atención, niño,  no cantes, que ya se ha muerto Jesús. Y en ese momento un jilguero lanzaba un trino de virtuoso.

-¿Y los pájaros?  ¿Ellos pueden cantar?

Los jilgueros iban por libres. De repente, por aquello de los pesticidas se supone, se dejaron de ver por estos campos. Pero ayer revoloteaba uno alrededor del Duende y con él volvieron recuerdos de entonces. También sonaban las carracas, ¿qué fue de ellas? Y se rezaban las estaciones. Imagínense la interpretación de los niños de la España laica.

-Pues mi padres van a la estación de Atocha y rezan.

-Pues los míos rezan en Santa Justa.

Pues mi abuela reza en Antón Martín, que es una estación de metro y está más cerca.

Pero en Semana Santa, como en cualquier época del año, también podías caer malo y pasar las vacaciones sin salir de casa. Qué panorama. Te metían en la cama, o en el sofá a las faldas de la camilla con brasero, y por todo entretenimiento te daban un libro o una revista.

-Anda, niño, mira los santos.

¿Los santos?…Nadie se lo explicó al Duende, pero él supone que la expresión viene de que los primeros libros que se ilustraron eran las Sagradas Escrituras y los de contenido religioso. O los que escribían ellos (¿los famosos Beatos?) o los que trataban vidas de santos. Se empezaron a ilustrar toda clase de libros. Pero en el lenguaje popular los santos quedaron como símbolo de cualquier ilustración. Podía ser un conejo, un monte, un coche de bomberos, Tom Sawyer o Roy Rogers: todos eran santos.

Como ahora, que todos somos santos. Según la doctrina oficial, Rousseau dixit, todos somos buenos. Ya no necesitamos Semana Santa más que para las vacaciones y para el folklore. La especie humana es tan sacrosanta que podemos quedarnos con la fiesta y olvidarnos de todo lo demás.

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7 Responses to “Recuerdos de otras semanas santas”


  1. 1 Ángela abril 7, 2009 en 5:49 pm

    Tiempo de potaje de garbanzos, espinacas y bacalao de la tía Mª Dolores. Tiempo de nordeste huracanado en el cantábrico. Tiempo de visita a todas las iglesias de Oviedo de la mano de las tías. Tiempo de procesión del farolillo, sin farolillo quemado mucho antes de comenzar la marcha. Semanas que parecían meses en un Rincón avulense. Tiempo malo, mal tiempo. Olor a velas y a incienso. Multitud de nazarenos, interminable aquella procesión vallisoletana, con un frío como sólo se puede pasar en Valladolid. Dulces de Semana Santa, frío frío y más frío. Espectaculares pasos por las estrechas calles del Albaicín… Parece, que lo único que se perpetúa esta Semana Santa, va a ser lo del mal tiempo.
    Bueno, intentaré también cocinar un potaje de garbanzos en algún momento. Pasadlo bien.

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  2. 2 Zoupon abril 7, 2009 en 6:26 pm

    Me quedo con tu último párrafo (entiéndase del artículo) para recordar que el venerable anciano Vicente Ferrer, con diferencia el español vivo más importante, ha sufrido una grave embolia cerebral que por suerte no ha podido acabar con su extraordinariamente fructífera vida. Acaba de salir de la UCI del hospital en la India.

    Como tu dices, ahora todos somos buenos buenísimos por decreto, y por ese motivo la enfermedad de una persona que ya era buena buenísima antes de que también lo fueramos los demás, no merece en la prensa más que alguna información perdida, de la extensión aproximada que ocupa el currículo académico del nuevo ministro de Fomento.

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  3. 3 José Ramón abril 7, 2009 en 9:21 pm

    Yo también me acuerdo de que no se podía cantar, y de las carracas.
    Recuerdo que un Viernes Santo (yo tendría diez o doce años), a eso de las cuatro de la tarde el cielo se empezó a poner negro, lleno de nubes amenazantes, y yo tuve mucho miedo, pensando que iba a ocurrir como cuando murió Jesús.
    Pero hoy en la tele, en la información meteorológica, han empleado un buen rato en darnos noticia del estado de las playas. No sé si esto es mejor que aquello. Por una parte hemos perdido nuestra raíz. Por otra, espero que los niños de ahora pasen menos miedo.
    Podríamos optar por una solución intermedia: Procesiones muy sentidas al ritmo de Volare.
    (Bob: Monstruo).

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  4. 4 adela abril 7, 2009 en 11:29 pm

    Gracias por tu mención a Vicente Ferrer, Zoupon comparto tu opinión no había oido la noticia, aunque como tu dices no parece ser noticia. Yo creia que la semana santa era de origen completamente pagano, que era el ritual de celebración de cambio de estación y que la Iglesia se acopló a un ritual ya existente muy inteligentemente saliendo a la calle con sus imágenes en vez de hacer que los fieles entraran en la Iglesia, en fin, a mi lo único que me interesa de esta fiesta es lo preciosa que está la naturaleza si llueve o hace sol, preparar dulces tradicionales que es una artesanía de lo más entretenida y deliciosa, y pensar como sería el mundo si no hubiesen sacrificado a Jesús y lo hubiesen dejado dirigir.

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  5. 5 Franciska abril 8, 2009 en 8:19 am

    Es verdad, todos a una edad tenemos los mismos recuerdos de esta semana, musica sacra en la redio, oficios, recorrer las estaciones en las iglesias ,ver que altar estaba mejor adornado, mi padre, para entretenernos a los cuatro nos hacia como una especie de concurso a ver cual nos parecia mejor. Pero, todo lo recuerdo muy lugubre,y no nos hablaban de otros paises donde la gente no come, no tiene nada, viviamos en nuestra isla particular. Creo que ahora,porque me gusta ver las cosas positivas que nos rodean, que son muchas, hay solidaridad y aunque cumplamos menos con los ritos sentimos màs que todos estamos en el mismo mundo, que deberiamos ser iguales, eso creo que es la mayor transmision que quiso hacernos Jesus, buenos dias de Semana SANTA

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  6. 6 Higorca abril 8, 2009 en 5:31 pm

    Cuanta razón lleváis todos, ni aquellos años de tanto recato y quizás ahora nos pasamos un poco con tanta vacación, con las cosas tan bonitas que tenemos aquí en España, cosas que están relacionadas con las fechas. Yo recuerdo el olor exquisito de las torrijas recién hechas, el arroz con leche, o las rosquillas fritas. Eso de postre, ¿Y loa potajes de las madre? O ¿De la abuela? Se me hace la boca agua, yo también lo hago pero no se darle ese punto que sigo teniendo en la boca.
    Me gustan estos días, son de una paz distinta.

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  7. 7 maribel abril 9, 2009 en 5:11 pm

    y mientras algunos hechamos de menos :el arroz con leche que hacia mi mami,las natillas para los que no les gustaba el arroz, el bacalao rebozado y las pelis de romanos …..que tiempos aquellos….feliz semana santa!!! aunque ahora la gente se va a los hoteles de la playa……

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