Doce uvas escépticas

Un consejo: si no le apetecen cuando den las doce campanas, no las tome. Con uvas o sin ellas, los años siguen haciendo lo que les da la gana.

Se despierta el Duende el último día del año con mal cuerpo. Al abrir los ojos, el techo le da vueltas, tiene sudores  y  siente espasmos en el estómago. Dios, qué mal se encuentra uno cuando se encuentra mal. Cómo es posible que por unas arcadas  pasen a segundo plano el resto de los problemas. Trata de hacer de tripas corazón, pero sólo puede constatar que no está muy católico. Después de haber cenado sólo fruta y un yogur…¿qué será?

Quizás  el balance de este quinto año triunfal que ayer hizo el presidente de gobierno ante las cámaras de televisión. Lo escuchó el Duende y una vez más, como Homper, se quedó estupefacto. Menos mal que “estamos en el tránsito entre la desaceleración y la recuperación”. Menos mal que la única obsesión de este ilustre taumaturgo es la salud de nuestra economía y la creación de empleo.

Mientras escribe estas líneas, el Duende escucha por la radio a Jesús López Terradas, el guardián del reloj de la Puerta del Sol. Dice que mientras cae la bola, dan los cuartos y suenan las campanadas, no toma las uvas, y que luego tampoco lo hace. El Duende dejó la costumbre hace ya varios años, cuando comprobó que el plus de suerte que pueden dar esas uvas no compensan el plus de asco que es engullirlas como un pavo una hora después de haber cenado. Además, las uvas en esta época son poco sabrosas, y la tradición no tiene ni un siglo. Dicen que fue en 1916 cuando nació, y como consecuencia de los excedentes que había dejado una gran cosecha de la uva de Almería. Desde que Martes y Trece desaparecieron de la tele, y una vez comprobado año tras año el nivel de horterada de la mise en scéne, el Duende ha borrado esta fiesta de su santoral particular.

Jesús López Terradas tiene su relojería en la calle Alberto Bosch de Madrid, y le ha arreglado varios relojes al Duende, a quien seguía por la radio.  Mantiene también el reloj de la Catedral de Toledo, que es otro ingenio de tripas complicadas. Un día le invitó a que le acompañara a la revisión.

-No veas lo bonito que es esa maquinaria –decía para animarle- Y el panorama que se ve desde lo alto de la catedral…

La tontería de no encontrar nunca el hueco adecuado, con lo interesante que debe de ser esa experiencia. Otro año será. Otro año mejor, se supone. Como el que deseamos, pese a todo, a los curiosos que incluso en vacaciones se asoman por este blog. Feliz, o así, 2010. Como dice el profeta, lo peor ya ha pasado…

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16 Responses to “Doce uvas escépticas”


  1. 1 José Ramón diciembre 31, 2009 en 10:32 am

    Este año son malas uvas, con más estudios de arquitectura echando el cierre y más amigos y compañeros sintiendo el aliento del lobo en la nuca.
    Os deseo feliz 2017 a todos.
    (Decir un número menor me parece una temeridad).

    Duende: Cuando Jesús López Terradas te vuelva a invitar a subir a la torre de la catedral de Toledo, búscame un huequito, que me apunto.

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  2. 2 wallace97 diciembre 31, 2009 en 2:24 pm

    No lograba entender que habiendo cenado sólo fruta y yogur te levantaras así, pero claro, cuando he leído que viste al presi en la tele, ya lo entiendo todo.

    Eso te pasa por ser tan osado, hay que tener mucho cuidado con lo que se escucha, que los efectos en la salud, sobre todo en la mental, pueden ser incluso irreversibles.

    Cada vez que veo esa sonrisa beatífica tengo que huir como alma que lleva el diablo, es superior a mis fuerzas. Creo que ni ha habido ni podrá haber nadie en la historia de la humanidad que derroche una cantidad de cara dura semejante, y la tranquilidad y facilidad con la que lo hace es impensable por más que me esfuerce en imaginarlo.

    También hace años que paso de comerme las uvas con las campanadas. Lo hago en los cinco minutos siguientes, con calma, mientras los demás toman el cava, que no me gusta.

    Y que el 2010 sea como quiera, porque así va a ser, queramos nosotros o no queramos.

    Pasadlo todos lo mejor posible, prescindiendo de cuantas más chorradas, mejor, que es donde está el truco.

    ¡Salud!, que eso sí es lo mejor de todo.

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  3. 3 joselepapos diciembre 31, 2009 en 5:33 pm

    Cuando todo a nuestro alrededor se derrumba y cuanto más negro es el horizonte, más fuerzas de flaqueza tenemos que sacar y mejor cara al mal tiempo hemos de poner. El optimismo impenitente no soluciona los problemas pero te ahorra alguna que otra úlcera de estómago.

    Y dicho lo cual he de confesaros que estoy aterrado.

    Feliz año a todos.

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  4. 4 adela enero 1, 2010 en 11:25 am

    Lo mejor de la noche de fin de año es ver a los presentadores dando las campanadas,(hay que estar peor que el Duende! para eso), al chico le temblava la copa de cava como si hubiese un terremoto y a ella la voz de la misma manera, aguantaron el tipo y no entiendo como no se ponen un buen abrigo y unos guantes con bufanda en lugar de un vestido de Lorenzo Caprile. Tampoco tomo las uvas, me hago asco y es peor.

    Feliz año a todos y ánimo!

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  5. 5 Julio enero 1, 2010 en 12:17 pm

    Visto el panorama, se me ocurre que podríamos hacer una cofradía de los “Sin uvas, sí hay paraísos”. Servidor tampoco toma las ‘uvas de la ira y la tontería’, ni antes, durante, ni después que suenen los carillones. Anoche ni esperó a ver cómo, ni porqué, doblaban las campanas.

    Tampoco oyó a ese señor de la mueca perenne. Suelo también huir, como Wallace, cuando le veo aparecer. No soporto más sus embaucamientos, su sonrisa de plástico, hasta su gesticulación, todo en él me sabe a puro teatro.

    Quizá cada uno tengamos que tratar de mejorar y hacer vivible el año que comienza. No será él, ni mucho menos los que nos desgobiernan, los que procuren hacernos la vida más habitable.

    A pesar de todo, os deseo que sea lo más Feliz posible esta nueva etapa que comienza.

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  6. 6 maribel enero 1, 2010 en 12:46 pm

    bueno bueno y yo que pensaba que era la unica que se fijaba en esas cosas y que lo pasaba tan mal en estas fiestas..no entiendo porque hay que gastar tanto ,porque hay que comer tanto y encima escuchar tantos cuentos o pesadillas”.. estoy llegando a odiar a esa” sonrisa de mister been”,,practicamente no veo nada nada la tele y la radio a ratos…pero aun tengo que decir FELIZ AÑO!!!

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  7. 7 lola enero 1, 2010 en 5:21 pm

    Me apunto a la cofradía de los “Sin uvas, si hay paraísos”, Julio. Si Wallace nos dice que “2010 sea como quiera”, mi deseo es que sea un buen año para todos:

    -Que el Duende escriba un libro.
    -Que José Ramón suba a la torre de la catedral de Toledo.
    -Que Wallace disfrute de salud y no tenga que ver más esa sonrisa en la tele.
    -Que Joselepapos esté más tranquilo.
    -Que Adela tome las uvas cuando le apetezcan.
    -Que Julio disfrute de una nueva etapa.
    -Que Maribel deje de pasarlo mal en estas fechas y disfrute.
    -Que los duendeamigos cumplan sus sueños y sean muy felices.

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  8. 8 Franciska enero 2, 2010 en 10:30 am

    Pues yo confieso que me tomo siempre mis uvitas, este año me las habian ademas preparado pequeñitas, menos mal, . Ya estabamos pendientes de los dichosos cuartos, y se me ocurrio asomarme a un balcon muy grande donde estaba y de repente vi una luna preciosa,y me acorde que habia oido que habia el fenomeno de la luna azul(es cada 11 años) y empezo a sonar en mi cabeza Blue Moon y entonces empezaron las campanadas, y me armé un lio, y me comí las uvas superrapido porque queria ver a la luna antes que la tapara una nube. Total, las comí fatal,espero que lo de la suerte me la dé la luna azul, porque desde luego este año no he cumplido con las uvas.
    Feliz Año y suerte a los que no las comeis .

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  9. 9 Palinuro enero 2, 2010 en 9:32 pm

    ¡Y tu que lo veas, Lola!
    Pese a haberme criado en una familia en la que se cumplía la tradición de las uvas, personalmente paso desde hace años, aunque no soy un talibán anti-uvas. Si viene a cuento porque el ambiente que me rodea es pro, las tomo, sin preocuparme del rito, tranquilamente y acabando cuando me lo pide el cuerpo, es decir, bastante después de la última campanada. Es una superstición más, como 13 a la mesa, el color amarillo o el gato negro. Tampoco creo que se le deba dar mayor importancia.
    Que se cumpla todo lo que anheláis.

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  10. 10 Ángela enero 3, 2010 en 8:22 pm

    Con uvas o sin ellas, Feliz 2010 a todos.

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  11. 11 CARMEN enero 3, 2010 en 8:32 pm

    Ha sido mi primera Noche VIEJA sin uvas y una de las peores,confio que esa tonteria de que da mala suerte no sea verdad, y el año sea bueno .Besos a todos

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    • 12 juian29 enero 3, 2010 en 9:51 pm

      Será un buen año, Carmen.
      Dalo por seguro…
      Un fuerte abrazo.
      Julian.

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  12. 13 Úrsux enero 4, 2010 en 9:45 am

    En este referéndum sobre las uvas, aunque imagino que sin uvas habrá paraíso, en casa cumplimos con el rito y es uno de los momentos divertidos de la cena de nochevieja: este año mi hija menor, Luna, de 5 años, fue la primera en acabar y se encargó de recordárnoslo hasta bien entrado el 2010. Así que , mientras las uvas sean motivo de alegría, ¡¡¡vivan las uvas!!! y sobre todo, para no quitarle la razón a Mecano cuando cantaban aquello de: “…los españolitos, enormes bajitos, hacemos por una vez, algo a la vez…”

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  13. 14 ARCIPRESTE DE HITA enero 4, 2010 en 6:29 pm

    Con permiso, es la primera vez que entro. Creo que no me he comido nunca las uvas en nochevieja y a pesar de eso, aquí estoy. Lo mejor que tiene la nochevieja es que sólo hay una en el año. Nunca la he soportado. Cuando mis hijas eran pequeñas y estaban en casa, procuraba, sin ser descortes, acostarme antes de las doce. Ni siquiera ponía la radio. En la actualidad estoy pendiente de que regresen mis hijas y no respiro tranquilo hasta oir la cerradura. Por la mañana, veo el concierto de año nuevo. ¡Esa es mi celebración! Sin atracones, borracheras, ni broncas.
    Que os vaya bonito a todos.

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  14. 15 Palinuro enero 4, 2010 en 8:34 pm

    Bienvenido, Arcipreste. Desde la ausencia del Padre Bonete por motivos desconocidos, se echaba en falta a la autoridad eclesiástica en esta ágora multiideológica. Hay tanto descreído…

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  15. 16 ARCIPRESTE DE HITA enero 5, 2010 en 9:22 am

    Gracias por tu bienvenida, Palinuro. Me temo que mi autoridad, comparada con la del padre Bonete, haría agua por todos los poros imaginables. Ese dominio del santoral que tiene el padre Bonete, no tiene parangón en todo el orbe cristiano.

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