Caídos del guindo

El peligro de la utopía es que al final te caes del guindo...-No hay derecho, no hay derecho-se decía el contribuyente Bonifacio- ¡Qué estafa!

La culpa quizás era suya, por su infinita predisposición a la utopía. Pero tampoco había que olvidar la responsabilidad de aquel seductor de masas que se acostó una noche como idealista de receta y se levantó al día siguiente convertido en el nuevo conducator del país.

-De momento –dijo en su discurso de investidura- prometo que cada metro cuadrado de suelo agrario producirá un jamón de pata negra, diez kilos de frambuesas, tres gallinas de Guinea y  un saco de dátiles de Basora.

-Señor presidente- le corrigieron amablemente los técnicos del Ministerio de Agricultura- Mucha promesa es esa. Por rico que sea ese metro cuadrado de suelo, no será suficiente para alimentar a un cuarto de cerdo, a tres gallinas de Guinea, a las plantas de frambuesa necesarias y a una ‘palmera datilera. Por cierto, ¿no sirven los dátiles del  Palmeral de Elche?… Además, apenas tenemos agua para la agricultura.

-No es problema –dijo el hombre providencial con una sonrisa seráfica- Ya he hablado con el Servicio de Cartografía  para que añada nuevos ríos a nuestras cuencas. Aquí se ha acabado la miseria.

No contento con sus logros, también propuso cambiar la luna.

-Cuando está llena, su redondez es como una moneda. Símbolo inequívoco de la codicia de los banqueros…A partir del próximo mes, la luna llena lucirá sus bordes dentados, como la rueda de Tiempos modernos, que son los que corren,

En su generoso diseño del estado de bienestar, el estadista imbatible se comprometió a que cada cual trabajase según su voluntad, y cobrase según sus ambiciones. Y aún fue más lejos.

-Todo contribuyente tendrá asegurado un amor maravilloso.

En enero el cielo se cubrió de nubes moradas,  se desató la tempestad con vientos de ciento veinte kilómetros por hora y el hombre providencial  se cayó del guindo. En las fotos de su conferencia de prensa se le veía el mal cuerpo de un pollo de alcaudón prematuramente arrojado de su nido. El contribuyente Bonifacio le miró con mal contenida ira.

-No hay derecho- protestaba mordiéndose los puños- ¡No hay derecho!

Lo peor no es que le acabaran de anunciar que debería de trabajar dos años más para jubilarse con una pensión. Lo peor es que a la mujer que le gustaba le había salido bigote, y se pasaba el día escuchando a todo volumen la discografía completa de Georgi Dann.

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12 Responses to “Caídos del guindo”


  1. 1 José Ramón enero 30, 2010 en 11:51 am

    Creo que nos hemos caído todos del guindo. Hace dos días éramos todos ricos. En España se construían más viviendas que en toda la UE junta. En España había más billetes de 500 euros que en toda la UE junta. En España había más crecimiento que en toda la UE junta.
    Todos nos comprábamos coches de lujo y hacíamos cola (indignados por la larga espera) para que Ferrán Adriá nos diera de cenar. Todos presumíamos de saber mucho de vinos, de coleccionar arte, de tener barco, abono en la Ópera, cuatro por cuatro, club de golf, etc.
    Parecíamos tontos.
    Tanto crecimiento, tanto crecimiento. Yo creo que no era crecimiento, sino engorde adiposo. Y ahora estamos raquíticos y llenos de colesterol.

    (P.D.- He escrito “todos esto”, “todos lo otro”, y ya sé que Wallace va a intervenir para decir que él no. Bueno: Dejémoslo en “todos esto menos Wallace”, “todos lo otro menos Wallace”).

    (P.D.2.- Los temas “ópera”, “golf” o “barco” merecen desarrollo aparte. No critico a los que de verdad aman estas cosas y las disfrutan, sino a la tontería de aparentar prosperidad y “status”. Joé; es que parecía obligatorio).

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  2. 2 algodonsina enero 30, 2010 en 12:24 pm

    ¡Genial metáfora, Duende!

    José Ramón, lo has descrito de maravilla. Somos el pais de los símbolos de status. Y no se salva ningún estrato de la sociedad. Ni los nuevos ricos, ni los ricos de siempre, ni los pobres, ni la clase media. Aparentar, aparentar y aparentar.

    Recuerdo que Juana Reina cantaba una copla con una estrofa que decía: “…que tiene la condición/de la casa del rey moro/por fuera con desconchones y por dentro es un tesoro…”. Bueno, pues esa herencia arábiga la hemos perdido. Todo es show-off.

    Lo malo es que la clase media más normal las está pasando canutas, los pobres son más y lo son más. Y los que dieron pelotazos no compartieron ganancias pero pretenden que ahora les cubramos las pérdidas. Y lo estamos haciendo por mor de esta gestión excepcional del que Dios confunda…

    A los que nos gusta la cultura de toda la vida nos es imposible conseguir entradas para la ópera… pero no veas la cantidad de “mantenidas” incultas que que las tienen sin enterarse…

    Pero lo malo es que los líderes de opinión siguen transmitiendo esa superficialidad que cala en capas tan permeables y poco consistentes…Deprimente.

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  3. 3 maribel enero 30, 2010 en 5:50 pm

    si y a todo esto le unimos que nuestro” querido presi ZP” nos estaba vendiendo el pleno empleo seis meses antes de explotar la bomba del PARO….asi nos va… saludos

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  4. 4 wallace97 enero 30, 2010 en 11:40 pm

    José Ramón, en numerosas ocasiones he expresado en este blog el remordimiento de conciencia y la vergüenza que siento de pertenecer a la generación que más oportunidades ha tenido de haber mejorado el mundo sustancialmente para todos, pero que ha sido precisamente la que ha dejado un panorama de lo más injusto para los que vienen detrás, que se van a comer el marrón sin comerlo ni beberlo. Que esto no es una crisis más, sino el estallido de un sistema absolutamente mafioso, y que desgraciadamente todavía seguiremos unos años más huyendo por delante, poniendo parches y agravando el problema hasta que sea ya imposible disimular.

    Y he repetido otras tantas veces que ni los políticos ni los que les manipulan han llovido del cielo, que les hemos creado y/o consentido y mantenido, por acción o por omisión, y que de esa responsabilidad directa o indirecta, en mayor o en menor grado, no nos escapamos ninguno, al menos de mi generación.

    Cada uno es -o debería ser- consciente de sus niveles de coherencia o incoherencia. Y este concepto me tiene obsesionado desde la juventud, circunstancia que me ha sido de gran utilidad para intentar por todos los medios estrechar la distancia del dicho al hecho. Gracias a ello, he descubierto la felicidad que proporciona la austeridad, hasta el punto de haberse convertido en un placentero vicio que vengo recomendando encarecidamente desde hace muchos años a todo el que me rodea.

    Y de paso es una manera de boicotear, en la medida de mis posibilidades, un sistema podrido y de lo más injusto y absurdo. Y te aseguro que ni soy, ni me creo, ni más listo ni más bueno que nadie, simplemente uno de tantísimos que en su día hemos abierto los ojos por nuestra cuenta y no por cuenta ajena, lo que evita la caída del guindo, ni más ni menos.

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  5. 5 José Ramón enero 31, 2010 en 1:07 am

    Wallace: Como comprenderás, cuando digo que todos nos hemos apuntado al golf, al coche de lujo, etc, lo hago en un plural genérico. Si te sirve de algo, yo -sin ser tan heroico como tú, pues sucumbo a alguna que otra veleidad- también soy austero e intento vivir con sensatez.
    Por mi oficio me ha tocado más de una vez comer con peladores de cigalas y entendedores de vino. He odiado tanto esas comidas que me alegro de la crisis sólo por eso, por que esas comidas hayan desaparecido. Tanto zafio chulo y presumido, prepotente, con ideas irrebatibles sobre casi todo. Prefiero mil veces comer en casa una tortilla francesa que soportar a tanto triunfador.
    Tienes toda la razón en que los políticos no son extraterrestres llovidos del cielo, sino que han surgido de lo más íntimo de nuestro tejido social, y somos todos nosotros los que les hemos criado, colocado y mantenido.
    Tu diagnóstico me parece dolorosamente clarividente. Sólo espero que te pases un poco de pesimismo y que aún haya algún remedio. Pero es cierto que por ahora ni la banca, ni la bolsa ni nadie ha (hemos) aprendido la lección.

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  6. 6 wallace97 enero 31, 2010 en 2:27 pm

    Hombre, Jose Ramón, era innecesaria la aclaración del plural genérico, ja, ja, ja. No te conozco más que por lo que aquí comentas, pero está claro que juzgando por eso, no te veo de pelador de cigalas ni de consumidor compulsivo de gilipolleces impuestas, y mucho menos de zafio, chulo, presumido o prepotente.

    Ni esto es un campeonato de heroicidades. Muy lejos de considerarme un héroe, me consta que soy un fracasado, porque no he sido capaz de influir lo más mínimo en la alteración de la curva en picado hacia el desastre en la que estamos embarcados todos.

    Y me gustaría que constase en acta que si participo en este blog es porque muchos formáis parte de esos tantísimos que antes mencionaba que hemos abierto los ojos por cuenta propia. Y eso es muy agradable, porque no se siente uno tan solo, y constato lo que siempre he intuído: somos muchos, pero dispersos.

    Y como de pesimista no tengo ni un pelo, por mucho que lo pueda parecer, también la intuición me dice que la única forma de paliar el desastre es dejar de estar dispersos. Y que algún día lo conseguiremos, aunque sólo sea por instinto de supervivencia.

    Como también he repetido hasta la saciedad, el consumo es el arma clave del enemigo, y tarde o temprano la inutilizaremos, por la cuenta que nos trae.

    Y entonces -yo no lo veré- esta sociedad podrá vivir currando dos o tres horitas diarias tres días a la semana. De ese orden. El resto es absolutamente innecesario, salvo para los beneficiarios del sistema, que cada vez son menos, pero con mayor magnitud de beneficio.

    Perdón por la repetición, pero es que creo que no hay más claves que valgan, por mucho que le queramos dar vueltas a las cosas.

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  7. 7 Zoupon enero 31, 2010 en 7:47 pm

    Me sigue encantando leeros.

    Comparto con José-Ramón que si algo bueno tiene la crisis es que las armas para salir de ella serán la constancia y la paciencia en el trabajo duro. Y también que la mayor parte de estos chulos de berlina alemana aparcada en el paso de cebra se han caído con todo el equipo. No por desearles mal, sino porque dejen de ser el ejemplo a seguir, y porque ya no puedan reírse de los del Opel Corsa viejuno y la tortilla playera, entre los que me cuento, que nos dedicamos básicammente a trabajar.

    Y quizá algunos caigan en la cuenta de que el verdadero lujo es una caña con panchitos viendo jugar felices a tus hijos en el parque.

    Por cierto, el pinta este de la sonrisa seráfica no llega a Conducator, título que se otorgaron graciosamente los dictadores rumanos Antonescu (fascista) y Ceaucescu (comunista). Yo creo que es un absoluto incapaz para gobernar, pero no lo tengo por un cabronazo.

    Y no me toques a mi Georgie Dann, Gran Maestre de la Serenísima Orden del Chorizo Parrillero y del Vino de Garrafa, en la que me honro en militar como miembro numerario.

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  8. 8 ARCIPRESTE DE HITA enero 31, 2010 en 8:21 pm

    Para austeridad, la mía. Como frugalmente y una vez al día. Visto el cariz que está tomando la situación: a partir de mañana, empezaré a entrenarme hasta conseguir comer un día sí y otro no. Le he trasladado la propuesta al padre Bonete sin que hasta la fecha se haya pronunciado.

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  9. 9 El Duende de la Radio febrero 1, 2010 en 7:58 am

    Esto se está convirtiendo en un Ateneo. Me quito el sombrero ante la clarividencia -y la paciencia- de los comentaristas de este post.

    Casi no me atrevo a seguir escribiendo. Pienso que sus disquisiciones acabarán dejando en nada mis ejercicios literarios. Cualquier día se pronuncia hasta Belén Esteban, jo, qué corte…

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  10. 10 wallace97 febrero 1, 2010 en 9:44 am

    Lo siento Duende, no era mi intención molestar. Tienes razón, es tu espacio.

    Un saludo.

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  11. 11 adela febrero 1, 2010 en 12:31 pm

    Muchas veces me da la sensación de que hablamos del sistema como si estuviésemos fuera de él, o que el sistema funciona sólo y estamos esperando a ver que camino toma. Además el sistema es un tema interesantísimo de conversación para algunos, ayer salí del cine,más feliz que una perdiz después de ver una comedia romántica, la última de Meryl Streep y con mi mejor amiga, tomé un taxi de vuelta a casa y sin darme cuenta…el taxista me contó que…se van a adelantar las elecciones, porque en Junio (más o menos) se acabará la presidencia europea de España y entonces nueva convocatoria, porque no les quedará más remedio, todo eso si antes no se da un ¡crac!, porque Zapatero no es socialista, es masón, su padre tambien es masón, y los masones ¿son socialistas?, yo le dije que no, pero no lo tengo nada claro, no me acuerdo de lo del instituto ya!, le pregunté entonces…¿qué vamos a hacer?, aguantar, me contestó. Menudo panorama para irse a la cama, me acordé de su mujer esperándole en casa, seguro que le espera dormida, por su bien!!!, 🙂

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  12. 12 algodonsina febrero 1, 2010 en 7:15 pm

    Caray, duende. Al incluír a ese monstruo de la telebasura no sé si tu intervención se queda en piropo o en crítica…:)

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