Me siento extraño

La extrañeza del espacio, según el escultor Juan Muñoz. Algo parecido siente el Duende cuando ve su sombra proyectada en la pared...

Desde que el Duende está en la orsa le ocurren cosas muy raras. Una de ellas es que, como Franco, sólo se cree responsable ante Dios y ante la historia. A Dios le promete continuamente que se enmendará a tiempo de sus desvaríos y flaquezas, y por ahora no ha recibido ninguna señal en ningún sentido. El Señor tiene mucho trabajo, así que vamos tirando. A la historia simplemente se la refanfinfla. También anda sobrada de personajes en qué ocuparse. Por fortuna, aunque hay mucho canalla, abundan los héroes, los santos y la buena gente.

Otra de las sensaciones que percibe es de más difícil descripción. Como si estuviera seguro de que hay que aprovechar la energía que nos queda para ver y disfrutar lo más posible, desde que ha cumplido sesenta y cinco años pasea compulsivamente. Todos los recados y gestiones que llenan su agenda procura hacerlos andando. Va dejando de trotar y anda por la ciudad. Cose Madrid a zapatazos de norte a sur y de este a oeste.

Hay semanas estresantes. En la que entra ha de cantar en un concierto, ver un abogado, escribir un artículo de 3.699 caracteres sobre la tomadura de pelo que es el Atlético de Madrid y comprar una bombilla halógena. El viernes puede que necesite un balneario para aliviar tanta tensión.

Pero todo lo resuelve sin convicción, y sin quitarse de encima un fantasma inquietante que le persigue como su sombra. Es un ectoplasma con rasgos de Pepito Grillo y de la mosca del vinagre que le ronda para inocularle el virus del inconformismo y de la desazón. En una película de Woody Allen había un personaje cuyo problema psicológico es que estaba desenfocado, y sus contornos se diluían borrosamente ante los demás. Al Duende le sucede algo parecido. No está catalogado entre los males del espírirtu, pero pasea, mira aquí y allá, escucha la radio, caza al vuelo conversaciones, lee los periódicos, se fija en los mensajes publicitarios de las vallas y carteles de la calle y nota que la patología le acecha. Le arrastra la irresistible tentación de meterse en todo y de corregirlo a su manera, como cuando cotizaba y era un hombre de provecho.

Es muy extraño: se siente retroactivo. Qué lamentable, pensar que la sociedad aún le necesita cuando lo que en realidad desea es que desaparezca del todo y libere su pensión. Qué irresponsabilidad la suya.  Menos mal que luego sale a comprar el pan y, con esa presión añadida y la estampa de la panadera, que está estupenda, se olvida del ectoplasma maligno y vuelve a ser un inútil en activo.

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11 Responses to “Me siento extraño”


  1. 1 Acacia enero 24, 2011 en 12:05 pm

    Querido Luis, te aseguro que los “desenfocados” son otros.

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  2. 2 Franciska enero 24, 2011 en 1:32 pm

    Creo que lo mas extraño, es que de repente a uno le pasan cosas que no corresponden a la edad del d.n.i. ¿Por qué hay que jubilarse si te sigues sintiendo listo? ¿Por qué no seguir haciendo alguna que otra tonteria si te apetece?¿y por qué todo el mundo se empeña en preguntarte por tus nietos, en vez de por tus ilusiones? .Creo que mientras se sigue vivo, con la cabeza en su sitio y las piernas en movimiento, hay tantas cosas que se pueden hacer con interes que falta tiempo, claro que a veces falta dinero, pero no es lo mas importante, porque !los hay “con” y aburridisimos!

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  3. 3 Ángela enero 24, 2011 en 8:14 pm

    Pequeños trucos de jubilado atípico. Disfruta tu jubilación y piensa en todos los que no nos va a tocar ese momento, o por lo menos no en esas condiciones físicas.
    Felicidades al Duende.

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  4. 4 Angelus P. enero 24, 2011 en 9:21 pm

    Vaya, Duende, no nos digas esas cosas que nos podemos contagiar… Y ¿qué es eso de “estar en la orsa”? Rebélate, Duende, como Enjolras en “Los Miserables”:

    Do you hear the people sing
    Singing a song of angry men?
    This is the music of the people
    Who’ll be never slaves again!
    When the beating of your heart
    Echoes the beating of the drums,
    There is a life about to live
    When tomorrow comes!

    ¿Escuchas a la gente cantar
    la canción de los hombres airados?
    Es la música de un pueblo
    que jamás volverá a ser esclavo.
    Cuando el latido de tu corazón
    evoque el batir de los tambores
    Habrá una vida que vivir
    Cuando mañana aflore.

    Por cierto, ya han comenzado las representaciones en el Lope de Vega. Aún no sé cuándo, pero no pienso perdérmelo…

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  5. 5 El Duende de la Radio enero 25, 2011 en 12:48 am

    Por cierto, queriodo Angelus. Noo es que también quiera ser retroactiva, pero doña María te hizo caso y llamó al contestador de García. Sólo para decirle que, desde que se ha retirado, aún están las cosas más “de espaldas al pueblo”.

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  6. 6 PedroJMar enero 25, 2011 en 12:26 pm

    Pasamos por la vida mirando sin ver.

    Y llegamos a la última etapa de ella, percibiendo lo que antes nos pasaba por alto.

    Ahora empiezas a ver en su verdadera dimensión las cosas que no echabas en falta, y ese calor que nos inunda cuando miramos al paisaje y a las personas que lo pueblan, es el verdadero sentido de la vida y la sombra que reclamas.

    Ahora tienes más tiempo para dedicárselo a la panadera y al tendero, al cartero y a la portera, todos ellos existían pero no los veíamos, incluso el apreciar un antiguo edificio o una cómoda plaza con sus asientos de madera, que antes ignorabas.

    Las prisas que siempre han sido malas consejeras. Somos nosotros mismos los que le tenemos que dar valor a nuestros recuerdos y actuaciones. Y si valoramos a los demás, miel sobre hojuelas.

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  7. 7 Zoupon enero 25, 2011 en 1:43 pm

    El tiempo, más bien el cóctel de tiempo y salud es el lujo del siglo XXI, desde mi punto de vista. Incluso para no hacer nada, que tampoco es tan fácil como parece.
    Hay una bossa nova del gran Vinicius de Moraes que se llama “Tarde em Itapoa” y que describe una jornada playera de “dolce far niente” de una manera muy sugerente y con una hermosa música. La estrofa que más me gusta, traducida, sería así:

    Y con la mirada olvidada
    en el encuentro entre el cielo y el mar
    bien despacito ir sintiendo
    la Tierra toda rodar.

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  8. 8 Charivari enero 26, 2011 en 1:04 pm

    En este mundo., la gallina siempre actuará como gallina, el león como tal, la lechuga seguiré su dearrollo establecido y los humanos… pues también porque, hay que ver la de miles de años que han pasado y todavía seguimos empeñados en las mismas tonterías, cayendo en los mismos sinsentidos, para mí que cumpliendo con aquellos parámetros ya diseñados para el modelo “ser humano”.
    Ahora, a ciertas edades, empezamos a ser transparentes para muchas cosas y situaciones mientras que cobra vida para nosotros aquello que habíamos ignoramds con anterioridad.
    Enfín, no hay que preocuparse; alguien dijo que ESTO es como si un nazarenos, en el momento más dramático de la procesión de su querida hermandad, metiera el dedo gordo en el rail del tranvía ¿qué puede hacer?… seguir la trayectoria sin rechistar. Pues eso, la vida es el raíl y ni siquiera sabemos de qué línea.

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  9. 9 Julio enero 26, 2011 en 11:39 pm

    Querido Duende, ¿de verdad crees que ‘estás en orsa’? ¿No será una equivocación del ‘árbitro’ y no estás en absoluto en fuera de juego? Cada momento del partido uno está en el puesto que le corresponde. A mi entender ante el único que debes de sentirte responsable es ante ti mismo, ni Dios, ni Historias, tienen por qué pedirte razones: ¿Quién es la Historia? ¿Qué Dios es ése que se proclama como Juez? Para mí, si existiera como nos lo han pintado, lo vería con otra actitud menos la de Juez . Si fuera así, sería corresponsable de lo que hacen sus criaturas…

    Son muchos los puntos de vista a los que aludes…Necesitaríamos mucho más espacio para combatir a ese ectoplasma maligno.

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  10. 10 Franciska enero 27, 2011 en 10:58 am

    Julio, me gusta lo que dices,yo pienso lo mismo que tú, ese Dios justiciero que nos podia mandar al infierno de pequeños nunca me ha gustado ,no he creido que era asi, y lo sigo pensando. SI hay algo despues (te aconsejo que veas la peli de CLINT EASTWOOD) sera algo que nos dara paz, si estamos en paz cpn nosotros mismos.

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  11. 11 Zoupon enero 27, 2011 en 7:05 pm

    Pues yo preferiría pensar que sí existe el Infierno, para que tanto cabronazo sin escrúpulos como anda suelto tuviese al final lo que se ha ganado. Porque la idea de que se mueran y se vayan de rositas no me gusta nada. Y lo mismo con el Cielo para la buena gente.

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