Espejos rotos

Definitivamente, no eran de fiar esos espejos maravillosos que vendieron al pueblo ingenuo...

1

Aquella mañana a Homper le dejó perplejo la imagen que le reflejaba el espejo. Donde antes veía a un hombre mayor pero alto y bien parecido, tipo Clint Eastwood o Harrison Ford, ahora se veía él. Un ciudadano corriente que no guardaba más parecido con las maduras estrellas de Hollywood que el color de su cabellera. Qué decepción.

Llamó a la vecina de arriba, Barbarita.

-Hola buenos días, vecina.

-Por decir algo.

-¿Cómo te ves?

-Fatal. Me estaba mirando al espejo cuando por detrás apareció  un motorista y me entregó la carta de cese.

-No me digas.

-Ya te digo. Y no sólo eso, sino que a continuación me requisó el coche oficial para subastarlo

Barbarita había sido hasta ese momento Consejera de Buen Rollito, un departamento fundamental para vertebrar las políticas sociales de la Comunidad Autónoma. Hasta ese momento había llenado muchos reportajes en revistas y colorines  dominicales con sus audaces propuestas para hacer más moderno y progresista nuestro estado de bienestar. Pero ahora la carta de cese citaba argumentos como la crisis, el déficit y la ejemplaridad para amortizar su puesto y darle la patada.

-Indignante –rezongó entre sollozos- Tan mal me ha sentado que he lanzado contra el espejo el tarro de caviar que abrimos anoche.

2

Los espejos parecían haberse vuelto locos, y se rebelaban contra los que en ellos se miraban. En lugar de reflejar la Arcadia feliz, el país de Jauja y el cuerno de la abundancia se empeñaron en devolver la imagen de una cruda realidad que nos remitía a los años de posguerra.

Alarmado por lo que le había contado Barbarita, Homper siguió llamando a sus vecinos, y se fue enterando de otros casos anómalos de espejos insurrectos. Benito Córcoles, que había conseguido una beca oficial  para desarrollar en Nueva Zelanda su tesis doctoral sobre Una muestra de la evolución de las especies de baile en el marco de la globalización: afinidades rítmicas entre la jota aragonesa y la danza de los maoríes vio esa mañana en el espejo algo bien distinto.

-Es la ostia, Homper- dijo. No le bastaba con el acabose, o el colmo, tenía que ser la ostia, que es la palabra/comodín de moda para los que hablan mal- Yo que soñaba en vivir como un príncipe y pasarme un año de puta madre en las antípodas me he visto a mí mismo labrando un campo de cebollas en los alrededores de Parla. Y no creas, con azada. Ni siquiera un tractor ni un motocultor…¿A dónde vamos a llegar?

Finalmente Homper se enteró de que al pequeño Iván, un niño que esperaba pedir a los Reyes un videojuego, una bicicleta y una pulserita para Disneylandia, el espejo también le dio una desagradable sorpresa. Salió el chaval de la ducha, y al limpiar con la toalla el vapor de agua que lo empañaba, distinguió entre las brumas a un tipo barbado con aspecto de Melchor de pacotilla de esos que improvisan en los comercios de medio pelo cuando llega la Navidad. El fantasma traía en sus manos un caballo de cartón.

-Lo siento, Ivancito –le dijo mientras se lo daba al niño- No es lo que esperabas, pero de verdad que no hay para más.

3

Todo parecía reflejar una desagradable realidad. Pero aún fue peor lo que pasó a continuación. De repente, el espejo de Homper, el de Barbarita, el de Benito Córcoles, el de Ivancito y todos los demás espejos en los que se miraba la gente estallaron en mil pedazos mientras atronaba desde la bóveda celeste una voz burlona con ecos apocalípticos.

– Todos como Ivancín…¡Sois como niños!–dijo la voz tonante antes de prorrumpir en una siniestra carcajada.

Y en lugar  de aquella utopía engañosa que habían venido reflejando hasta entonces, por la ventana de los espejos rotos asomaron los espectros de todos los irresponsables, políticos, banqueros, especuladores, mercachifles y demás tramposos que habían suministrado al pueblo ese otro opio llamado por algunos estado de bienestar.

Anuncios

19 Responses to “Espejos rotos”


  1. 1 Zoupon noviembre 23, 2011 en 5:37 pm

    Es la esperanza que nos queda, que aunque haya mucho que recortar, hay mucho de donde.
    Por cierto, tu artículo de hoy es la ostia y está escrito de puta madre. Para que se vea que estoy al día.

    Me gusta

  2. 2 julian29 noviembre 23, 2011 en 6:40 pm

    Estimado Duende y demás habitantes del bosque. Ayer supe de letra de su dueña que Bob de Ca’s Barber murió no hace mucho. Solo los antiguos, y muy asiduos al blog de nuestro querido Duende saben de quién hablamos,
    Rip.
    Un abrazo.

    Me gusta

  3. 3 José Ramón noviembre 23, 2011 en 11:40 pm

    Querido Duende, permíteme que hoy pase por encima de tu “post” para decir que el comentario de julian29 me ha dejado aplanado.
    Me he acordado muy a menudo de Bob, y le he echado mucho de menos. Tenía la esperanza de que de repente apareciera algún día por aquí, con su ligereza, con su ingenuidad, con su poesía y con su inmensa bondad.
    Lo siento mucho.
    (Egoístamente lo siento, porque no volveré a disfrutar con sus comentarios).

    Me gusta

  4. 4 Franciska noviembre 24, 2011 en 1:34 am

    A mi tambien me ha impresionado. La primera vez que lei este blog lo lei y me encantaron sus agudos comentarios, yo tambien pensaba que volveria a aparecer. Lo siento mucho.

    Me gusta

  5. 5 maribel noviembre 24, 2011 en 7:34 am

    Ami tambien me ha impresionado lo de Bob porque ya llebava tiempo echando de menos sus comentarios mitad mallorquin mitad casrellano….descanse en paz…… lo siento duende pero con lo mucho que me a gustado tu post me r quedado bin palabras ….. saludos

    Me gusta

  6. 6 wallace97 noviembre 24, 2011 en 10:00 am

    Bob se ha ido, pero su sabiduría ahí queda, en la isla y en este blog.

    Me gusta

  7. 7 Zoupon noviembre 24, 2011 en 10:26 am

    Entre naranjos y olivos se nos ha ido un genio, y muchos lo sentimos aunque no llegamos a conocerlo sino a través de lo que escribía. Descanse en paz.

    Me gusta

  8. 8 lola noviembre 24, 2011 en 1:32 pm

    He tenido que leerlo dos veces Julián.

    Me siento muy triste pero estoy convencida que a él no le gustaría vernos así. Seguro que ahora disfruta de su amada naturaleza. Puedo imaginármelo sentado en la luna mirándonos, hablando con los pájaros, correteando entre los prados o disfrutando del azul del mar.

    Se nos ha ido la alegría de la huerta. Siempre estará con nosotros.

    Me gusta

  9. 9 Julian29 noviembre 24, 2011 en 3:34 pm

    Lola, Wallace, Angelus, Zoupon y demas amigos; es, sin duda, una gran perdida, pero siempre podemos pedir a Adela, que nos haga de médium, y nos “conecte” con Bob de vez en cuando…
    Un abrazo fuerte a todos.

    Me gusta

  10. 10 algodonsina noviembre 24, 2011 en 4:59 pm

    El “seny” se fue…iba a hacer un comentario sobre el “post”, pero se me han quitado las ganas… El me puso lo de “Algodonsina”.

    Me gusta

  11. 11 El Duende de la Radio noviembre 24, 2011 en 10:10 pm

    Otro espejo necesitamos que nos devuelva a Bob.

    Como un Cid canino, ha logrado la hazaña de recuperar a su viejos seguidores después de muerto. Aún rondaban estos amigos por aquí, ¿sabes, Bob?…

    Me gusta

  12. 12 begoña noviembre 25, 2011 en 6:20 pm

    Un recuerdo para Bob y un abrazo enorme para Adela.

    Me gusta

  13. 13 Ángela noviembre 25, 2011 en 9:02 pm

    También yo lo siento mucho. Agudos comentarios los que ha dejado Bob en este bosque.

    Me gusta

  14. 14 Adela noviembre 26, 2011 en 12:49 pm

    Queridos amigos, me habeis emocionado aun más, lo siento Duende por ocupar tu espacio solo un poquito, os agradezco mucho vuestras preciosas palabras de recuerdo a un gran amigo, quiero que sepais que se encuentra entre naranjos y nidos de pajarillos como no podía ser de otra manera. La mágia de las palabras hace que sucedan estas cosas y que nuestras energias se movilicen de maneras misteriosas que en muchas ocasiones almenos yo, no logro comprender ni hayo respuesta a tantas preguntas que me planteo. En un momento de mi vida cruzial me apoyaba en palabras y en las personas que había tras ellas como un programa maravilloso de radio que todos conocemos y posteriormente un blog surgido de quien todos también conocemos, la inspiración de esas palabras y sobretodo de la magia del Duende me permitieron comprender que la vida tiene mucho sentido del humor y que sin éste no podemos desdramatizar tantos acontecimientos que nos suceden y entonces nos pasa algo terrible, que nos perdemos muchos matices y detalles que son los que realmente alimentan el día a día, los pequeños momentos los que nos ponen una sonrisa inconsciente en la cara, los que nos permiten acostarnos satisfechos por la noche, los que nos dan unos segundos de paz interior. Una chispa enciende a otra y así surgió Bob de C’as Barber por pura necesidad de transmitir el espíritu vitalista, bondadoso,humanista y cachondo de quien inspiró mi vida y que además me dio parte de ella, mi padre Miquel de Ca’s Barber, curiosamente y ahí entra el misterio del humor a través de un perro, Bob, no se porque su mirada y su actitud eran inspiradoras de muchas emociones, los que teneis animales de compañia sabeis de que hablo, creamos un vínculo de amistad y el afecto que depositamos no tiene forma ni color, sencillamente está ahí. Querido Duende tu inspiración ha sido terapeútica para mi, es por ello que debo darte las gracias y a todos los duende amigos por recoger el relevo de Bob, en realidad sus palabras eran verdad, verdades en el aire, como semillas flotantes que no saben a donde irán a parar, esas brujillas despeinadas que pasan por delante y soplas para que sigan flotando hacia algún lugar y que sientes placer al ver como se alejan.
    Como diría Bob…- eh!! sois fabulosos compañeros y ahora que empiesa el tiempo de las taronjas, ido a beber sumo todo el que podamos que son vitaminas pa estos tiempos tan enrevueltos y a ponerse al solesito todo lo más que se pueda que es barato y ya lo veremos la rueda de todas maneras ha de rodar, entonses enga! que nadie se pare!!!!!desde donde sea que sea!!!! 🙂

    Me gusta

    • 15 Julian29 noviembre 26, 2011 en 2:16 pm

      Bravo Adela!!!
      Gracias Bob!!!

      Me gusta

  15. 16 lola noviembre 27, 2011 en 9:51 am

    El Duende nos perdonará Adela, sobre todo después de todas las palabras que hemos vertido en su blog desde hace algunos años, ya no vendrá de aquí ¿verdad duendesillo?

    Estoy segura que Bob ha sorprendido a alguno más que yo, pues cuando le puse cara y ojos me decepcionó. Ya me decía yo que alguien tan maravilloso no podía ser real, aunque exista. Bob nos encantó, no fue el único, la culpa de estar encantados la tiene este Duende.

    Bob sigue siendo el mismo pero diferente fuera del blog. Gracias Adela por haber creado semejante personaje, tiene tela y creo que deberías seguir dándole vida a través de tus palabras.

    Todos hemos sucumbido a su encanto y lo echamos mucho de menos en este bosque. Solo tú, Adela, puedes hacer que vuelva a robarnos una sonrisa tras otra con sus comentarios.

    Así que ya lo sabes guapa, ponte manos a la obra.

    Me gusta

  16. 17 José Ramón noviembre 27, 2011 en 1:32 pm

    Yo leía a Bob con pasión. Me parecía un personaje culto, sin formación académica pero con la sabiduría de la vida. Un sabio y al mismo tiempo un “inocente”. Me imaginé que era un hombre adulto, campesino jubilado. Casi le ponía cara, pero se me escapaba.
    Pensé que un hombre así, tan perfecto, no podía ser real, y le adivinaba rasgos de “personaje”. Le escribí al duende para preguntarle si él, tan ducho en crear vidas, era el “alter ego” de Bob, y me contestó que no.
    Y me dije a mí mismo que para qué elucubrar, que lo mejor era seguir disfrutando de Bob tal como venía.
    Me entero ahora de que era un perro y de que su alma estaba compartida y casi fundida con la de Adela. Lo flipo, como dicen los jóvenes.
    Adela: Si eras tú quien traducía al teclado los pensamientos y las emociones de Bob te admiro sin reservas. Lograste crear vida y transmitirla. Literariamente hablando, eso es lo más. Pero es que trascendiste la literatura y nos hiciste amigos de Bob a todos.
    Lo flipo. No entiendo nada.
    Siento muchísimo lo de Bob, y al mismo tiempo aplaudo de corazón y me quito el sombrero.

    Me gusta

    • 18 Julian29 noviembre 27, 2011 en 5:19 pm

      Parece, Joseramon, que al final era el padre de Adela, l’amo en Miquel, que se había reencarnado en el perrito Bob, pero que utilizaba a Adela para trasmitir sus pensamientos y teclearlos, ya que con sus patitas no se apañaba. Yo no veo nada extraordinario en todo esto…

      Me gusta

  17. 19 joselepapos noviembre 30, 2011 en 11:37 pm

    Con un cierto retraso me entero de la muerte de Bob de Ca´s Barber y encima me decís que era un perro pero yo no me lo creo como no me creía de niño que los reyes magos eran los padres “porque mis padres no tienen dinero para tanto regalo”…

    Me gusta


Comments are currently closed.



Siluetas de RNE

Duendes suscritos:

Suscripción

Suscripción por email

Publicaciones:

PARAÍSO DE HOJALATA
Una Infancia de Hojalata

Ir directamente a

Blog Stats

  • 1,341,141 hits

A %d blogueros les gusta esto: