La no soledad del bloguero de fondo

Para minimizar nuestras penas y soledades, nada como acordarnos de que también es una criaturita de Dios...

Para minimizar nuestras penas y soledades, nada como acordarnos de que también el mítico Kraken es una criaturita de Dios…

1

-¿No es maravilloso?-decía uno de los narigudos  de Forges mirando por sus anteojos desde su bunker- ¡Se llama Adolfo!…

Fue uno de los chistes de la transición. Y debió de aparecer en EL PAÍS más o menos cuando aquel lúcido historiador llamado Ricardo de la Cierva  publicó un artículo que hizo historia: ¡Qué error, qué inmenso error! Así recibíamos en España a Adolfo Suárez a uno de los pocos que hoy se salva de la pira en la que la opinión pública he decidido quemar a los políticos contemporáneos. Cuántas veces nos pasamos de listos.

Te acordaste de esta anécdota viendo hace no mucho una de las películas más divertidas que recuerdas desde hace tiempo. Se llama El nombre, Le prénom en francés, una comedia francesa que ridiculiza los prejuicios de la progresía a partir de la  intención de un tipo que va a ser padre de bautizar a su hijo con el nombre de Adolfo.

-¿Te vas a atrever a ponerle ese nombre, con lo que significa  para los franceses de nuestra generación?- dice el amigo progre escandalizado-¿Le vas a poner el mismo nombre que el de Hitler?

2

Nadie se escandaliza por poner José a un neófito, por más que así se llamase otro gran ogro del siglo XX, Josif Stalin. Los nuevos historiadores están sulfatando sus prejuicios, y del nefasto Adolf y el no menos canalla Josif van concluyendo que tal para cual, entre monstruos andaba el juego. Lo absurdo no es tanto establecer un ranking de dictadores crueles como creer en el determinismo de los nombres. A ti por ejemplo Adolfo es un nombre que te remite a tu primo Adolfo Larrarte, hijo del tío Federico, que fue el médico simpático y elegantón que venía a curarte las anginas cuando eras niño. El tío Federico olía siempre a una colonia que tu excelente memoria olfativa sólo recuerda en él. Decían que se parecía a Marcial Lalanda, torero madrileño de mucho cartel y larguísima trayectoria, ya retirado entonces  Le tenías mucho cariño al tía Federico, porque cuando estabas malo de la tripa te recetaba arroz blanco, jamón de York y yogures, manjar de dioses que entonces se expedía en las farmacias, como el vino español en la Nueva York de la Ley Seca, según cantaba Conchita Piquer.

Años después el primo Adolfo fue el médico de tus hijos, hasta que murió prematuramente, con su sonrisa de cantor de jazz cubano y su nombre, que a ti te parecía más de príncipe de cuento que de espadón sanguinario. El color del cristal con que se mira todo. Puede parecer una tontería, pero con hebras tan volanderas como estas se tejen muchas memorias, y algunos libros de recuerdos, gustan casi tanto como las novelas. Al menos a ti, seguro como estás de que no hay ficción más jugosa que la vida misma.

3

Todas estas digresiones se te ocurren porque en tu último post aparece el comentario de un Adolfo bueno, como tu primo,. No vas a presumir de memoria: en este momento no le recuerdas. Pero él a ti, sí, afortunadamente. Dice haberte visto hace años en Londres en  un bolo para empresas con Matías Prats  y, cómo  no, con Javier Capitán, y que guarda  un buen recuerdo de ti que ahora quiere traducir en expresiones de afecto y de ánimo.

Las necesitas, ya lo creo.  La broma de tu cáncer se está poniendo pesada: piensas en la química que almacena tu cuerpo después de diez sesiones de radioterapia, dos oleadas de quimioterapia y tan abundante medicación y te dan vahídos. La última semana de tratamiento te ha convertido además en un vago impenitente. Te ha inyectado tanta flojera y tanto miedo a la debilidad de tus defensas que ni sales, ni lees, ni escribes ni te sientes capaz de poner orden en tus papeles de casa. Sólo quieres tumbarte, entornar los ojos, evadirte y dormir soñando que estás como un chaval y que trepas al Himalaya sin corsé. Eso sí, por primera vez en tu vida temes al frío. Ya no te separas de una buena manta que dejas caer sobre tu sueño, allá donde te pille. Pensabas que esas eran costumbres de tu abuelo, sin tener en cuenta que ahora el abuelo pachucho eres tú.

Por cierto, Adolfo probablemente no te vio en Londres, sino en Estocolmo, donde en los tiempos en que las grandes empresas ataban perros con longanizas os contrataron para amenizar una multitudinaria convención de IBM. Fue un viaje de trabajo delicioso, a todo plan, conociste la bellísima capital sueca y te alojaste en el mismo Gran Hotel que hospedó a Greta Garbo en sus días de gloria.

Qué suerte has tenido –te dices a ti mismo para animarte- Pensar que llegaste tan lejos haciendo chorradas, y que encima te pagaban por ello.

4

Por un prurito de decencia intentas agitar el banderín de la curiosidad, y tratas de asomarte al exterior y no ignorar que el mundo sigue girando malgré ta maladie. Es más, te da vergüenza colonizar con un parte médico el interés de los nosabescuántos parientes, amigos, conocidos y despistadillos que brujulean por la red y de vez en cuando se asoman a tu blog.

-Yo también te sigo-  te recuerdan cuando hablan contigo.

Te ruborizas y te quedas pasmado, porque a pesar de tu aislamiento no dejas de enterarte de las cosas realmente importantes que pasan en el mundo, de la cantidad de libros y artículos interesantes que se publican, de los estrenos de películas y de obras de teatro que sorprenden, de las exposiciones y otros eventos que recabarían tu atención si estuvieras sano. El planeta sigue girando, y produciendo noticias y novedades sorbetiempos y sorbeatenciones sin duda más interesantes que lo que escribes. Mas a pesar de todo siempre hay alguien, oh maravilla,  que para por aquí.

Lo agradeces infinito, y te inflama el ego, bastante chuchurrío por cierto a estas alturas. Pero no puedes dejar de relativizar y parafrasear a Groucho Marx.

Nunca podría leer un blog que admitiera como autor a un tipo como yo.

5

Por esos caprichos de la actualidad la crisis parece que se esconde por unos días en un segundo lugar, y sobresalen otros males que nos afligen. Mali, las violaciones de mujeres en La India, la muerte del sargento Fernández por evitar que  inocentes saltaran hechos pedazos. Persisten las matracas cuasi seculares, como el afán de etiquetarse de catalán, europeo, de la Cochinchina o de Antequera, buen lugar para inventarse una metanación, aunque sólo sea por enredar. O el cinismo defender a los presos de ETA creyendo que eso es más progresista que honrar a las víctimas asesinadas. Ah, y la ración de corrupción, que no falte, y de frivopollez habitual: ¿es Mourinho ángel o demonio? ¿Será él el culpable del insoportable ardor que castiga tu esófago?…Te ratificas en tu idea: hay otros mundos, y no están en tu neoplasia. Hay otros objetivos de la curiosidad humana.

Y entre todos, en este mundo tan sensible para unas cosas y tan cubierto de piel de elefante para otras, te llama la atención poderosamente que al fin unos japoneses han filmado a novecientos metros de profundidad en el Pacífico norte a un calamar gigante que mide ocho metros, y eso que tenía dos tentáculos cortados. El mítico Kraken, que según las leyendas nórdicas atacaba los barcos y devoraba a sus tripulantes, existe. Vive en las profundidades abisales, en la oscuridad y olvidado de todos. Hasta ahora, que nos habíamos inquietado por el atún rojo, por la incierta suerte de los osos polares ante el cambio climático, por la disminución de rinocerontes en Africa y por las dificultades para del lince para reproducirse en cautividad, no habíamos tenido ni un solo recuerdo piadoso para el calamar gigante, también criaturita de Dios, por feo que sea.  Como si él no padeciera enfermedades, como la tuya, agravada en su caso por la pavorosa falta de luz y de compañía.

-Dios mío –suspiras a la manera de Bécquer¡Qué solos se quedan los Kraken!…

Para que vayas poniendo las cosas en su lugar y valorando tu suerte.

 

Anuncios

14 Responses to “La no soledad del bloguero de fondo”


  1. 1 Bête en sauce enero 15, 2013 en 12:14 pm

    Duende, qué razón tiene. El mundo sigue girando. Y usted, con su viejo y renovado sentido del humor, tiene que seguir observándolo para contárnoslo a su manera que, amén de divertida, es sabia, y pone las cosas en su lugar. (Y hablando de Adolfos, a un ilustre amigo intelectual, francés y judío, al que enseñé Toledo hace unos años, tuve que jurarle por mis muertos que el restaurante que había reservado para almorzar se llamaba así por casualidad, y que en España antes de Franco muchas personas de familias corrientes llevaban ese nombre). Cuídese y si tiene tiempo, lea la reciente biografía del “más recordado de los olvidados”, Rafael de León, y disfrute recordando las letras de “Ojos verdes”, “Tatuaje”, y tantas otras.

    Me gusta

  2. 2 una de tus sobrinas enero 15, 2013 en 1:36 pm

    Ni pulseritas ni nada, yo no te digo que te pongas a fumar a estas alturas pero ¿Qué tal unas infusiones de Mariguana???

    Me gusta

  3. 3 Ángela enero 15, 2013 en 5:18 pm

    Malgré la maladie, sigue escribiendo, sigue leyendo, sigue durmiendo siestas a poder ser, con manta, sigue viendo buenas pelis… Pero sobre todo sigue informándonos, que estamos todos muy pendientes de tu falta de soledad. Bs.

    Me gusta

  4. 4 Douce enero 15, 2013 en 11:21 pm

    Pues para sentirte un “vago impenitente” hay que ver la de recuerdos,‘actualidades’, ‘antigüedades’, personajes, lugares, nombres , descubrimientos y calamares nos descubres. Hay que ver lo que puede sacar del album de los recuerdos la importancia de llamarse Adolfo, más allá de los Fhürer y que otro Adolfo amable te recuerde tus ‘excursiones’ por los Londres o los Estocolmos. Recordar es revivir y en algunas circunstancias mucho más.

    Y entre recuerdos y calamares sentimos el calor de una manta soñando una ascensión al Himalaya.

    Don Groucho, sabía bien lo que decía

    Me gusta

  5. 5 franciska enero 16, 2013 en 9:27 am

    Siempre he pensado que hay que cada dia saber que estamos viviendo,. Hay gente que pasa por la vida sin saber donde esta, sin plantearse lo que puede encontrarse, lo que pueda conocer, lo que pueda compartir, esas personas nunca tienen ni buenos recuerdos ni buenos proyectos, es algo como vegetar entre comida y comida. Fijate, parece que ahora te toca eso y en cambio todo lo que nos cuentas y compartes de tu vida, lo que nos haces conocer,¡ ¡que suerte que tengas esta cualidad¡¡ En cuanto a los proyectos te veo un poco ambicioso, el Himalaya, no has dicho nada, deberias cambiarlo por Los Picos de Europa, que estan más a mano tambien se esta cerca del cielo y con la ventaja que al bajar se come mucho mejor. Ya queda menos para conseguirlo.¡¡¡¡¡¡¡¡

    Me gusta

  6. 6 Algodonsina enero 16, 2013 en 1:45 pm

    Duende, no sé si sabes lo afortunado que eres. En el reparto de talentos saliste mucho más beneficiado que el resto de los mortales. A años luz. Y si uno piensa,- y yo lo pienso – que en realidad la felicidad (como contestó aquel niño a Darwin cuándo este le preguntó) es: hablar, reír y dar besos, también vas sobrado. Disfruta el cariño, el humor y las conversaciones. Con mal cuerpo o con mantita, lo que te queremos todos te envuelve y te arropa.

    Me gusta

  7. 7 Palinuro enero 16, 2013 en 2:04 pm

    Coincido con el Duende en alabar la peli francesa de la que habla. No os la perdáis: es de lo mas inteligente que se ha hecho en cine últimamenente. ¡Qué envidia, comparada con los bodrios que nos sirve el cinema patrio!
    Sigue con tu blog, Duende. Desde que sufres tu mal pereciera como si tus escritus tuvieran un plus añadido de calidez, de interés, de llegar mas al corazón de los que te seguimos. Que nuestras respuestas te conforten y contribuyan a tu recuperación.

    Me gusta

  8. 8 Cap Llentrisca enero 17, 2013 en 2:08 pm

    ¡Molts anys i bons!, amigo Duende, como decimos por esta isla dejada de la mano de los turistas, afortunadamente, en estos meses de invierno en los que la Providencia se ocupa de ella y de hacer reverdecer sus bosques. Muchos años (y buenos) dicen sabiamente los payeses para felicitar el cumpleaños. Y eso es lo que yo le deseo a usted, desde mi retiro de la calle Goya, pero añorando el Mediterráneo. Quisiera haberle llamado para felicitarle más cálidamente pero tengo mi móvil sometido a un reformateado (?) y no puedo usarlo. Inaugura usted el año, entre los compañeros de curso, cumpliendo los suyos y lo cierra, segùn creo, nuestro amigo Eduardo. Molts anys i bons!

    Me gusta

  9. 9 franciska enero 17, 2013 en 4:05 pm

    No disimules Duende que hoy es tu cumple
    FELICIDADES¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

    Me gusta

  10. 10 Atticus 444 enero 17, 2013 en 4:53 pm

    No te estas perdiendo demasiado en el cine, la cosa esta regular
    Animo y mas abrazos
    Atticus 444

    Me gusta

  11. 11 Bego/Pedrola enero 18, 2013 en 8:21 am

    Hoy tambien es el cumpleaños de mi hija, por lo tanto no se me olvida el tuyo.

    Muchas felicidades y mucho ánimo.

    Besos

    Me gusta

  12. 12 Pierre Bauer enero 18, 2013 en 10:18 am

    Regresados ayer de una semanita en Francia – ¡ donde tratamos de reverdecer de vez en cuando las raices y ramas del arbol genealógico ! – teniamos verdadera ansia en saber de ti y de tu estado de salud, tanto física como anímica.
    Si bien tu post del pasado martes nos confirma la pesadez del dichoso tratamiento … nos alegramos en cambio observar que no ha mermado ni un ápice tu curiosidad, tu envidiable memoria, tu sensibilidad al entorno ni tampoco tu “arte duendil” de compartir con el lector las reflexiones e ideas que te inspira la menuda actualidad de nuestras existencias.
    Querido Luis : A falta de poder librarte del cansancio de estas curas y demás molestias colaterales – que tampoco podemos verdaderamente “compartir”, como se suele decir – sepas que pensamos en ti, y que apreciamos como un descomunal regalo de tu parte el largo y muy ameno “post” que El Duende – como puro espíritu que es – se ha tomado el tiempo y la molestia de escribir en beneficio y regocijo de sus fieles y numerosos lectores.
    ¡ Mil gracias por esto, con un sentido abrazo !

    Pedrito & Cº

    Me gusta

  13. 13 maribel enero 22, 2013 en 7:23 am

    me encanto el post esque lo tenia pendiente….sigue cuidandote saludos

    Me gusta

  14. 14 Úrsux enero 24, 2013 en 11:19 am

    Felicidades atrasadas, Duende. Yo, igual que Maribel lo tenía pendiente… éste y creo que otros dos. Así que, sigo leyendo, que esta sobredosis de Duende, mi espíritu lo va a agradecer.

    Me gusta


Comments are currently closed.



Siluetas de RNE

Duendes suscritos:

Suscripción

Suscripción por email

Publicaciones:

PARAÍSO DE HOJALATA
Una Infancia de Hojalata

Ir directamente a

Blog Stats

  • 1,339,762 hits

A %d blogueros les gusta esto: