Echemos la culpa a Mozart

Entre los motivos humanos que explican la retirada de Benedicto XVI, el más divino quizás sea el poder tocar al piano las partituras de Mozart...

Entre los motivos humanos que explican la retirada de Benedicto XVI, el más divino quizás sea el poder tocar al piano las partituras de Mozart…

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No sabes cuánto tiempo hacía que no te dormías con música de Mozart. Debe de ser porque no hay ningún estudio científico que abone su poder curativo sobre tus dolencias. Un científico japonés quizás haya descubierto que el colmillo del narval crece tres veces más los años bisiestos. Un suponer. Otro estudio de la Universidad de Yale puede que nos sorprenda hoy sosteniendo que desayunar fríjoles con chocolate aumenta el deseo sexual. Otro suponer. Seguramente un ornitólogo escribe su tesis doctoral sobre  por qué las gallinas ponen más huevos con dos yemas a partir del miércoles de ceniza, demostración de que en estas fechas se producen muchas flores, tirabuzones rosquillas y otras delicias conventuales y, como criaturitas de Dios colaboran en el buen orden de la creación.

Otro suponer, más surrealista si cabe. Como las miles de teorías que todos los días se difunden sobre otras observaciones sorprendentes: a) El sonido de las sirenas de los barcos en la evolución de las verrugas b)La relación entre el aflojamiento de la goma de las bragas y los trastornos psicológicos de la mujer c) La influencia entre el teñido del pelo de los políticos sobre la credibilidad de sus mensajes d) La mutación de la función simbólica y adivinatoria de los sapos, que hasta hace nada barruntaban lluvia y ahora cuando se te cruzan en el camino son advertencia de que va a subir la prima de riesgo. e) El brandy Benedictine les sale mucho más aromático  a los monjes cuando lo destilan al ritmo de la música de Shakira.

Ni un día sin un estudio nuevo que nos deje boquiabiertos. Seguramente hoy mismo se descubrirán muevos agujeros negros y enanos marrones en el espacio, y otro sabio nos aventurará que en realidad si nuestra galaxia era hasta el momento un granito de arena en  una playa, ahora se ha demostrado que es menos que una partícula de polvo de litioen ese infinito vaso efervescente que es el universo.

Vamos, que no tenemos ni puta idea de casi nada. Pero como hay tantas tribunas, micrófonos, cámaras a las que atender y horas que rellenar, se dice lo que haga falta con  tal de entretener al personal.

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Tú pusiste música de Mozart con la esperanza de que sus conciertos estimularan la inhibitina de tus diminutos tumores pulmonares y anulase la jodiendosis agresiva que pellizca tus dorsales. Vana esperanza: ni la una ni la otra tienen carta de naturaleza entre los galenos. No existen.

Y entonces caíste en la cuenta del por qué de tu decisión. El hombre del día era Josep Ratzinger, que ha renunciado a su dignidad papal por no sentirse en condiciones para tal responsabilidad y poder tocar al piano a su músico favorito: Wolfgang Amadeus Mozart.

La Iglesia Católica tampoco es ajena a la sensación de derrumbe que parece asolar al mundo que vivimos. Y qué duda cabe que hay otras maneras de sentir a Dios y hasta de servirle. Por ejemplo, continuar rezando en un convento desde cuyo huerto  de olivos y limoneros se divisa una bella vista sobre Roma e interpretar a Mozart.

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Lo que tantas veces has dicho de Bach o de Beethoven vale para Mozart. Todos los genios nos dejan tendidas escaleras mágicas que convergen en lo más sublime y delicado que puede imaginar el ser humano. Para unos puede ser la idea de Dios, para otros la percepción del amor, pero difícilmente te sugerirán algo desagradable como una inspección de hacienda.

Tú recuerdas que cuando la pasión de la juventud se rompía dentro de tí fuiste con la chica de tu vida a un concierto en la que una flautista llamada Helaine Shaffer interpretó el Concierto para arpa y flauta  C.K. 299 de Mozart. Tu memoria nunca olvidó algunos detalles significativos de aquel concierto. En primer lugar, la flautista era una rubia americana del estilo de las que elegía Hitchcock. Tocaba una flauta travesera de platino, lo que aún le añadía más fascinación. Por otra parte el delicadísimo andantino del segundo tiempo, no se sabe si por su propio lirismo o por la emoción de escucharlo junto a la que tanto te gustaba, te pareció un regalo mágico que la Providencia había reservado para ti.

La chica, que seguía a Amadeus tan embelesada como tú, llevaba además un curiosísimo vestido cuyo escote en pico era cerrado por una cremallera de color que venía desde la cintura. Durante unos buenos minutos llegaste a pensar que lo sublime podría serlo aún más si, como ocurre tantas veces, los dientes de la cremallera se hubieran abierto espontáneamente y tú hubieras agregado al intenso placer espiritual de la música de Mozart el no menos intenso placer, bien es verdad que no tan espiritual, de verle de reojillo los pechos a tu amada. Desgraciadamente no fue así. Tú juras y perjuras que estabas sintiendo la divinidad a tu lado, sin mezcla de malicia alguna, pero el Jefe debió de decidir que lo de la exhibición no tocaba. El público y el maestro, que quedaban de espaldas, tal vez no se hubieran percatado de ello, pero el arpista que acompañaba a la Shaffer hubieran perdido el compás echando a perder lo que sin duda fue para ti un concierto inolvidable.

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Por lo demás, desde que el Papa ha decidido retirarse su figura se te ha humanizado, al punto de que te cae simpático. Sólo visitaste una vez el Vaticano, pero comprendiste que tanta pompa, circunstancia y tan fastuosa arquitectura de poder se le puede venir encima a cualquier alma sensible que crea que su misión es continuar la obra de Cristo.

Que paren este mundo, que me apeo- podría haber sugerido Ratzinger incluso admitiendo que Bob Dylan no es Mozart.

Te gusta imaginar también que un día una buena católica de ojos hechiceros que tú conoces fue a recibir la bendición papal, y que el Santo Padre quedó tan impresionado por ellos que comprendió que no podía seguir llevando la tiara papal siendo tan vulnerable como cualquier hombre. Ya es rizar demasiado el rizo: humano sí, ma non tanto.  Conténtate con echarle la culpa de la ritirata a Mozart,   y preocúpate sólo del  poco margen para la sorpresa que te va dejando el tiempo que te ha tocado vivir. ¿Mira que si un día también dimite Dios?…

 

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9 Responses to “Echemos la culpa a Mozart”


  1. 1 Atticus 444 febrero 15, 2013 en 10:25 am

    De coñazo, nada de nada maestro…usted a escribir todo lo que quiera que nos hace mucha falta
    abrazos
    atticus 444

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  2. 2 franciska febrero 15, 2013 en 4:47 pm

    Tu blog me hace pensar, ¿puede un Papa retirarse? lo primero que me sale es NO, como se va a retirar, o jubilar, NO, tiene que morir con las botas puestas, porque es “EL ELEGIDO”, Dios le tiene que ayudar hasta el final, tiene que tener Fe en que puede seguir,, es lo que siempre nos enseñaron en el cole. La verdad es que estoy confusa, ¿No se convierte en infalible al eleguirle? ¿ahora deja de serlo? no lo entiendo.
    Eso de retirarse del mundo cuando tanta falta hace, tampoco lo acabo de aceptar. Total no estoy de acuerdo. Me ha descolocado, otra cosa mas de la Iglesia que me descoloca.
    Ademas, prefiero a Bach, es como estar en el más allá. Mozart es de acá.

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  3. 3 Palinuro febrero 16, 2013 en 10:11 am

    Franciska, también no enseñaron en el “cole”- por lo menos a los de mi quinta – que el papa es infalible solo cuando habla “ex cathedra”, es decir, cuando define dogmas. Lo demás es solo “doctrina” y ahí ya no es infalible. A lo mejor esta aclaración te ayuda a colocarte en el seno de la Iglesia.
    Por otra parte, aunque comparto tu opinión sobre la ubicación de Bach en el más allá, ¿por qué enfrentarlo a uno de sus mas admirables seguidores?
    N.B. Para mi, Bach es el barroco en su mas pura esencia. Todos los demás músicos barrocos son deudores de su excelencia.

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  4. 4 Julia febrero 16, 2013 en 12:53 pm

    A mí también me está haciendo pensar mucho la renuncia de Benedicto XVI.
    Es como si, de pronto, el Papa de los católicos, nos descubre la faceta vulnerable del ser humano…su decadencia física, su imposibilidad de seguir ejerciendo con la energía necesaria su dificil tarea….y todos, o la mayoría, nos hemos quedado perplejos. Si nos cuestionamos sus razones nos perdemos, porque además de – según el dicho popular – los años no perdonan, a la vista están las mil y una pruebas del deterioro del entorno que a Ratzinger le toca controlar….”infedelidades” como la de su mayordomo Paolo, pederastia en el clero….enfin que, aunque sea un hito en la historia, se entiende su renuncia y nos acerca más a la figura Papal.
    Ahí lo dejo, Duende and Company. Cuídate que te necesitamos.

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  5. 5 maribel febrero 17, 2013 en 10:54 am

    bueno bueno a mi me parece que todo lo escrito hasta ahora esta muy bien pero no estoy de acuerdo en que ahora hay que verle mas humano yo creo que ahora es cuando yo pienso que nunca fue santo….saludos

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  6. 6 begoña febrero 18, 2013 en 12:12 am

    Pues a mí esta decisión papal me acerca mucho más a la IGLESIA, así con mayúsculas. A la que reconoce que el ser humano es vulnerable y efímero, a la que insinúa que también en la curia vaticana puede haber intrigas e intereses, a la que parece que trata de unificar razón y fe (hay tantos dogmas difíciles de digerir…), a la que antepone las necesidades del pobre al éxito personal… En fin a la IGLESIA de la utopía, a la que pertenezco de hecho y de derecho, pero a la que fallo constantemente. Quizá este síntoma de debilidad “divina”, me posibilita ser más merecedora del perdón.
    Lo que me enseñaron en el colegio lo he madurado y superado ya hace mucho tiempo. Si no fuera así, me sentiría destinada al fuego eterno.

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  7. 7 franciska febrero 18, 2013 en 9:36 am

    Yo hace mucho que no creo en el fuego eterno, pero la gran parafernalia de la Iglesia, o existe o no, ya estan hablando de” reformas”, por supuesto que necesitan reformas y muchas, pero todo ese boato en este momento no lo entiendo, y si lo aceptas es con todas sus consecuencias. Me parece fenomenal que cuando un dirigente con tanta responsabilidad como el Papa no se encuentra en sus facultades deje su cargo, pero ¿por que ahora? Ël estuvo con el anterior hasta el final, quiza yo piense que el que merezca ser Papa debe de ser diferente a los demas hombres. Aguantar el sufrimiento y la decadencia, dar ejemplo de humildad,hasta que pudo fisicamente, eso lo hizo el anterior. Y con los parametros de la Iglesia, lo consideran santo. Y si hay que cambiar parametros que nos lo cuenten, a lo mejor así dejan de perder adeptos.

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  8. 8 begoña febrero 18, 2013 en 11:07 pm

    Franciska has dado en el clavo. Creo que la IGLESIA tiene que cambiar si no quiere seguir perdiendo adeptos. Esto no quiere decir que renuncie a su principio más inquebrantable: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO ATI MISMO, difícil de cumplir ¿no?. Envidia, gula, pereza, ira, soberbia, avaricia… son seis de los siete pecados capitales. La lujuria…, es la lujuria. Si cada uno de nosotros evitáramos caer en estas sies tentaciones, otro gallo cantaría. Contra la séptima no queda más que el control de natalidad, quien no la haya practicado con métodos admitidos o no por la iglesia que tire la primera piedra.
    La santidad se demuestra con hechos, con el dominio de la voluntad propia. Querámoslo o no, el Papa es un ser humano que se deteriora con el paso del tiempo.
    Para termina, te diré que sigo creyendo en el fuego eterno, porque, si existe el más allá, me niego a admitir que los asesinos de ETA, de Marta del Castillo y muchos otros canallas vayan a compartir espacio con la Madre Teresa de Calcuta o con Vicente Ferrer, un renegado de la IGLESIA por el que siento una especial admiración.

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  9. 9 Zoupon febrero 19, 2013 en 11:33 am

    No hace falta que ninguna universidad se dedique al estudio de los beneficios de la música (de la buena música), porque es público y notorio que el que canta sus males espanta.
    Anoche no me dormí con Mozart, pero sí tras escuchar la Danza Española nº 5 de Granados en la delicadísima y a la vez apasionada versión al piano del maestro Luis Fernando Pérez, y después la misma pieza interpretada por el gran Julian Bream, cuya guitarra sencillamente habla. Ambas disponibles en youtube, su administración conjunta garantiza dulces sueños y constituye una estupenda alternativa a las benzodiazepinas.

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