El gilipolling

¿Por qué un idiota que se busca su desgracia nos debe preocupar tanto como una auténtica víctima del infortunio?...

¿Por qué un idiota que se busca su desgracia nos debe preocupar tanto como una auténtica víctima del infortunio?…

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Be beautifull, dice en sus mensajes publicitarios Bodybell.

Podría decir sé bella, ponte guapo, que luzca tu encanto, etc. Otras firmas buscan su plus de singularidad en una simple preposición: Moda Ibicenca by Tita Salupi, Arquitectura Interior by Jerónimo Dolao, Sabor y Salud by Samuel Bermúdez (este, supuestamente, sería un chef, pues ahora un cocinero es como el chamán de la tribu. Que callen los filósofos, que donde esté un cordon bleu no necesitamos más profetas de la felicidad). Pero a lo que íbamos: la paletería de creer que cualquier cosa dicha en inglés suena mejor, parece más importante, distingue de la competencia y, sobre todo, vende muchísimo más. Se acuerda el bloguero de una de las ocurrencias que le escuchó a Gila cuando nuestra cultura empezaba a ser colonizada.

-Y me he mercado unas gafas de sol que no veas…No, no tienen cristales, pero son americanas.

Se entiende lo de “que no veas”.

2

Como todo lo que es anglosajón merece la indulgencia apriorística del español apocado, hasta los propios periodistas, que de hecho son la academia callejera, consagran el eufemismo, en inglés. Lo necio y lo guarro seguirá siendo igual de necio o de guarro, pero a la conciencia colectiva le sonará más gratamente. El selfy podría ser propy, pues al fin y al cabo es uno el que se hace la propia fotografía. El trending topic se puede sustituir en la lengua de Cervantes por el tema del momento, pero resultaría demasiado claro. O sea, ligeramente pueblerino. Las putitas discotequeras de un pueblo de Mallorca, al que se hace un favor no citándolo, practican felaciones a cambio de copas gratis. Sucking suena bastante fino, es discretito, pero los lobos del sexo aquí se vuelven castizos, y han recurrido al spanglish para acuñar el término mamading. Viva el neologismo sutil e ingenioso, oh poetas del desmadre,

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Entretanto, y por las mismas latitudes, jóvenes borrachos o drogotas en su mayoría anglosajones que viven el verano al límite y buscan nuevas emociones se tiran por un balcón esperando caer en la piscina o en el mar que ven a sus pies. No siempre calculan bien el salto, porque algunos de ellos se estrellan contra el suelo o las rocas y mueren. Caen cual víctimas de las pateras, o de vuelos comerciales torpedeados, o de los bombardeos en la franja de Gazza, o del terrorismo. ¿Merecen la misma compasión que estos últimos inocentes? ¿Hay que llorar también por su destino? ¿Debe el estado del bienestar mandar su SAMUR y abrirles sus carísimos hospitales como si realmente lo merecieran? ¿Es inmoral e inhumano encogerse de hombros y decirse con tu pan te lo comas, niñato de mierda, por majadero, como si no tuviéramos otras desgracias que lamentar?…

4

En el Diccionario Neochorrádico, que diría Forges, a este deporte siniestro le llaman balconing. Sostiene el bloguero que más riguroso y exacto sería introducir la voz Gilipolling como “tirarse por el balcón sabiendo que lo más probable es que no lo cuentes”.

Pensando en la economía del esfuerzo, incluso podríamos reducir este imprescindible diccionario a esa voz única, GILIPOLLING,  que quedaría definitivamente redactada así:

  1. Figurada y familiarmente, practicar el balconing, o sea, hacer el gilipollas tirándose por el balcón sabiendo que lo más probable es que no lo cuentes.
  2. Por extensión, hacer la gilipollez de utilizar expresiones y voces inglesas cuando lo más claro y directo es hablar en castellano.

No más quijotadas por quien no se lo merece. Pero  recuperemos para  nuestra lengua el sabio consejo del ingenioso hidalgo a su  escudero: claridad y concisión, Sancho.

 

 

 

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3 Responses to “El gilipolling”


  1. 1 Betanfrom julio 24, 2014 en 12:00 pm

    “Llaneza, muchacho, que toda afectación es mala”, como dijo el mismo Quijote al zagal del retablo de Maese Pedro.

    Y hoy, el que no desliza dos o tres palabros en inglés no es nadie. En el mundo de la consultoría empresarial, lo último: el coaching y el mentoring. No hay que confundirlos “aunque correlan”. El primero “resulta en motivación al cambio … así como la guía necesaria para cubrir necesidades organizacionales”. Y es, además, el resultado de “procesos observacionales”. Como lo lees, Duende. Cuídate.

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  2. 2 Antonio Perea julio 25, 2014 en 10:44 am

    ¿Recuerdas, Duende, aquella tarifa de Telefónica que se llamaba “Friends & Family”?

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  3. 3 zoupon julio 28, 2014 en 11:32 am

    Hombre, el inglés si se aliña con algún “&” viste mucho más, aunque con resultados dispares. En esta bendita tierra fácilmente te puedes encontrar placas como “Outeiriño, Carballeira & Purriños. Fiscal Advisory”.

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