Las caras de este maldito Halloween

Habrá otras fiestas de Halloween con caras menos inquietantes, pero lo que es este año...

Habrá otras fiestas de Halloween con caras menos inquietantes, pero lo que es este año…

1

Consciente de que a su edad provecta uno es responsable hasta de su cara, Homper se queda perplejo al mirarse al espejo después de la dichosa noche de Hallloween y no reconocerse.

-Me he visto con cara de retrato de Bacon –comenta- Por cierto, ¿tú serías capaz de describir una cara así?

Vais adjetivando al alimón. Espectral. Diluida. Confusa. Irreal. Centrífuga. Fea. Dispersa. Apesadumbrada. Difusa. Beoda. Culpable. Polimórfica. Torturada. Desconcertante. Indefinida. Nebulosa. Angustiosa. Chusca. Onírica. Monstruosa. Apaleada. Inidentificable. Sobre todo: manifiestamente mejorable.

-Pero es lo que es, para qué vamos a engañarnos –se explica- Uno se levanta con cara de retrato de Bacon y no lo puede evitar. He hecho todo lo posible por levantarme con cara de Elsa Pataky, que me parece más agradable, pero debe de ser que es cierto eso de que el hombre es el hombre y su circunstancia.

2

Item mas, se pone filosófico el hombre y empieza a especular sobre si influyen más en los estados del alma –al fin y al cabo la cara es su espejo – las circunstancias propias o las ambientales.

-Pues vaya usted a saber- se te ocurre decir a ti- Ahora que cada día sale un estudio nuevo sobre casi todo, me gustaría saber si algún genio ha llegado a calcular el número de pensamientos que procesa nuestro cerebro cada veinticuatro horas. Número, calidad del y duración del mismo y profundidad de la huella emocional que nos deja.

Y vais lanzando a la mesa, como si fueran descartes de un juego de naipes, los últimos pensamientos-ideas-preocupaciones-deseos-obsesiones-aspiraciones y recuerdos que ha propiciado esta semanita previa a la noche de Halloween, como parece que hay que decir ahora, o al Día de todos Santos, como se celebraba antes. Asquito. Incompetencia. Desfachatez. Corrupción. Demagogia. Mierda. Mal cuerpo. Ignorancia. Inmadurez. Estupidez. Insolidaridad. Cataluña. Desesperanza. ¿Resignación? Rebeldía intelectual. Risa (tomárselo a). Música. Huida. Literatura. Amor. Redención. Tripas. Corazón. (Haciendo de aquéllas esto)

Y unas flores sobre la memoria de vuestros muertos, porque algunos se quejan ya de que les hayamos sustituido por las calabazas fantasmales, las manzanas caramelizadas y la estampa de Freddy Krueger. Tantos siglos de jabón a nuestra cultura y nuestras tradiciones para acabar en esto.

3

Niños. Tus dos nietos recentales aún no han sido colonizados por Halloween, pero la media docena de nietas se han vestido de brujas y fantasmitas y corrían por las calles rebosantes de felicidad, como si los difuntos fueran los Reyes Magos. O témpora, o mores, pero qué le vamos a hacer. Verles felices en su bendita ignorancia viene a compensar el peso de la vergüenza que tantos como Homper y tú mismo tenéis que soportar estos días. Por cierto, hablando de niños. Ser implacable con los granujas y maleantes no obliga a extender la merecida condena social a sus hijos. ¿Te imaginas lo que las pobres criaturas tendrán que escuchar al salir de casa, en la calle, en el colegio?…

-Total –te confiesa Homper- Que después de la cataplasma de sentido del humor y de bonhomie que nos hemos aplicado, me he vuelto a mirar al espejo y en lugar de verme con cara de retrato de Bacon me he visto con la de Elsa Pataky.

-No jodas –reaccionas tan estupefacto como si fueras él- ¿De verdad que la cosa cambió tanto?

-Bueno, fue más bien un espejismo. Porque al cabo de unos segundos, aquel rostro tan hermoso se difuminó de nuevo y se recompuso con las facciones del pequeño Nicolás.

Era lo que faltaba para poner broche a estos nefastos días.

Anuncios

5 Responses to “Las caras de este maldito Halloween”


  1. 1 Emilia Cortés noviembre 1, 2014 en 8:50 pm

    Hace tiempo que no me pongo en contacto contigo aunque te leo siempre. Soy una de las hijas del sargento Quintin. Recuerdas vuestro cafe pendiente,para recordar el rodaje de Patton y el viaje desde Madrid hasta Almería? Esperando que mejoraras de tu enfermedad,esta le alcanzo a el. Murió el jueves. Rodeado de amor. Tranquilo,feliz con todos los suyos. Nos ha dejado desolados,pero contentos ,porque,en sus 84 años de vida plena,nos dejo la impronta de su carácter: un hombre bueno. Que en los tiempos que corren es decir mucho. Gracias por darle la alegría de que le recordaras. Fue uno de los momentos más bonitos que vivió en los últimos años cuando vio que le recordaban más allá de su familia. Emilia cortes

    Me gusta

  2. 2 Betanzos noviembre 3, 2014 en 5:00 pm

    Siento mucho la muerte del sargento Quintín, que alacanzó, si no recuerdo mal, el grado de comanadante. Y acompaño en el sentimiento a sus hijas Emilia y Petra Mari. No conocí personalmente a ninguno de ellos, pero a través de tu blog, le conocí a él, a ellas, y recuerdo el famoso guiso de conejo que fue vuestro sustento en el famoso viaje a Almería para aparecer como figurantes y ganar un Oscar….

    Me gusta

  3. 3 Aldara noviembre 3, 2014 en 7:28 pm

    ¡¡Pero qué bien escribes y qué gusto da leerte!! Hablando de la importación de Halloween el otro día una amiga mía muy emprendedora proponía que respondamos con las mismas armas. Hablando y hablando acabamos con la imagen de la Macarena cruzando el puente de Alejandro III camino del Quai d´Orsay. No sabíamos si nos gustaba más eso o el Cristo de los Faroles bajando el Mississipi. Abrazos.

    Me gusta

  4. 4 Emilia Cortés noviembre 4, 2014 en 10:57 am

    Querido Luis:
    Como no podía ser menos,me vuelvo a poner en contacto contigo,después de que mi hermana me reenviara el correo que le enviaste.
    Ciertamente creí que mi correo ( emilia-cortes@hotmail.com) quedaría registrado en el momento que te enviara cualquier comentario. Ahí lo tienes por sí alguna vez te quieres poner en contacto conmigo.
    Tienes razón cuando dices que las páginas de una vida tienen que quedar cerradas,aunque, desgraciadamente, a lo largo de nuestra vida abrimos tantas que al final siempre nos quedamos alguna pendiente de finiquitar. En lo esencial mi padre,cerro todas las que pudo: se despidió de cada uno de nosotros con las palabras justas: ni una más ni una menos, como buen extremeño que vivió el hambre de la posguerra y sabía el valor de la concisión para ahorrar hasta en las palabras.
    Como le añoramos!! Y como me alegra que alguien,ajeno a la familia,pero cercano,haya escrito unas palabras tan bonitas en las varias veces que nos hemos puesto en contacto contigo desde que nos descubrimos gracias a las ondas. Mejorate. Cuídate y,si quieres vuelve a escribirnos para poner el epílogo a una vida de alguien muy amado por nosotros: MI PADRE. Un beso de todas sus hijas para ti. Emi.

    Me gusta

  5. 5 julia noviembre 8, 2014 en 8:34 pm

    Mi sentido pésame a las hijas del sargento Quintín, Emilia y Petra-Mari. También he seguido sus andanzas por las ondas en los buenos tiempos del espacio de Julio César Iglesias, Doña María y nuestro querido Duende. No me lo perdía por nada del mundo.
    Y espero que, con el paso de los días, si no te ves como Elsa Pataky ¡qué susto! al menos te encuentres más a gusto con la tuya propia, que tampoco es para hecerle ascos, ni mucho menos.
    Animo Duende que querer es poder! Cuídate mucho. Un beso..

    Me gusta


Comments are currently closed.



Siluetas de RNE

Duendes suscritos:

Suscripción

Suscripción por email

Publicaciones:

PARAÍSO DE HOJALATA
Una Infancia de Hojalata

Ir directamente a

Blog Stats

  • 1,339,761 hits

A %d blogueros les gusta esto: