El belén del rey Felipe

El belen de Felipe1

Que por qué no escribes, te pregunta Homper. Te dice que esa es la diferencia con los auténticos escritores, que ellos escriben por necesidad, porque no saben pasar los días sin hacerlo, y tú en cambio de vez en cuando te retiras, te olvidas del blog y nada, ni una palabra. Aquí paz y después gloria. Tú le explicas que no necesitas muchos estímulos para escribir, esa es la manera más ordenada de comunicarte con el mundo, pero hay veces en que el malestar físico te ata al sofá y te cuesta un Potosí rebelarte contra el destino. Es este el caso. Nadie espera tu articulito para cerrar el periódico. Nadie necesita tu post para irse más tranquilo a la cama. Nadie tiene tiempo ni ganas estos días para curiosear en lo prescindible. Tú te sientes como el oso. Sólo quieres encontrar un abrigo en el bosque e hibernar en un largo sueño.

2

A propósito de la siempre relativa importancia de los sucesos y tropelías que sobrealimentan nuestra actualidad, te dice Homper que él ha decidido sorprenderse sobre todo por aquellos detalles de los que casi nadie dice nada y que también merecen interpretación. Pronunció el rey Felipe su mensaje de Navidad y la lluvia de comentarios abundaron en lo predecible: los grandes problemas nacionales que denunció con delicadeza, pero también con determinación.

-Sin embargo –apunta Homper- ni un solo comentario criticó la extremada sobriedad de la decoración navideña, especialmente la de significación cristiana.

Dice que ver plantado aquel misterio de pequeño tamaño sobre una mesa desnuda, ni siquiera vestida por un tapete de fieltro, como si fuera un bibelot cualquiera o una metopa de la Academia Militar de Zaragoza, le desconcertó.

-Ni una rama de olivo o de pino para ambientar el nacimiento, caramba… No le íbamos a pedir que montara en su casa un belén napolitano como el de Carlos IV, que por algo quiere marcar distancias, pero ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre. ¿Hubiera sido políticamente incorrecto un poco más de cariño en este detalle?

Y añade no sin cierta mala leche un cherchez la femme, como si semejante frialdad ante el nacimiento de Zarzuela fuera cosa de la reina Leticia o de su familia.

-No seas malo –le dices- Uno de sus abuelos fue taxista, y este gremio era entonces muy navideño. Había algunos taxistas que  en la bandeja trasera, donde el resto del año llevaban perritos de peluche que decían si con la cabecita- perritos procuradores les llamaba la jerga popular-  montaban todo un nacimiento . Y cuando pisaban el freno, el conductor de atrás se extasiaba viendo cómo se encendía hasta la luz del castillito de Herodes, fíjate que bonito.

Otros tiempos. Otros taxis. Otros belenes. Otros reyes.

 

 

 

Anuncios

7 Responses to “El belén del rey Felipe”


  1. 1 Franciska diciembre 30, 2014 en 9:27 am

    No pude escuchar bien el discurso distraída y espantada de la decoración . Han cambiado el despacho por un saloncito ” cursi al que no le falta detallé . Flor de Pascua falsa en árbol , doraditos varios el rey no cabía en el sillóncito , luces detrás de la ventana , la mesita las lamparías en fin y al final !!! Que nacimiento !!! Sin un poquito de musgo , sin encuadre navideño , al lado de la foto de su padre dándole un abrazo como si formarán parte de el ., !!!un horror!!! Y lo malo es que todo esta pensadisimo para trasmitir una idea al pueblo, pues lo han conseguido . Mal gusto. Lo siento , porque felipeVI me cae fenomenal y lo esta haciendo bien . Que cambien a los asesores de imagen….

    Me gusta

  2. 2 wallace97 diciembre 30, 2014 en 10:17 am

    Duende de la Radio: me han importado un bledo los discursos del rey padre, que no he visto en los últimos veinte años, y me importan otro bledo los discursos del rey actual, que ni he visto ni pienso ver jamás, y otro bledo las interpretaciones que se quieran dar a sus palabras, gestos y atrezzo. No son más que chorradas y mentiras encadenadas formando un collar ofensivo de demagogia y falsedad infinitas.

    Pero eso sí, sigo entrando en tu blog todos los días del año, y sí que me importa lo que dices, que es bastante más útil y agradable que lo que digan los reyes y sus secuaces. Así que continúa con él, por favor. Eso sí, a tu aire, sin agobiarte, cuando sencillamente te lo pida el cuerpo, que no sea una obligación, que ya tenemos bastantes. Cuídate, y que 2015 te traiga todo lo que le pidas. ¡Felicidades! (extensivas a todos los seguidores del blog).

    Me gusta

  3. 3 Pemberton diciembre 30, 2014 en 10:18 am

    Pues tienes razon era un Belen muy desangelado , lo que es grave para un Belen que se precie.
    Muy feliz 2015 Duende y legión de seguidores.

    Me gusta

  4. 4 Palinuro diciembre 30, 2014 en 8:16 pm

    Wallace, qué alegría volverte a leer.

    Admiro la fidelidad a tu forma de pensar – contra viento y marea – y a este blog. Es un alivio saber que hay quien no sigue una ruta preestablecida (Non, les braves gens n’aiment pas que – l’on suive une autre route qu’eux, dixit Brassens).

    Muy feliz año para ti y los tuyos y que nos sigamos encontrando aquí, en esta ágora y al amparo de la música.

    Me gusta

  5. 5 خرید کریو diciembre 31, 2014 en 1:40 am

    Very interesting,thank you

    Me gusta

  6. 6 Ángela diciembre 31, 2014 en 4:56 am

    A los que llevamos una vida de perros, nos gusta mucho que nos acompañes en nuestros desvelos a las cinco de la mañana.
    Un abrazo fuerte!!.

    Me gusta

  7. 7 atticus 444 enero 2, 2015 en 5:41 pm

    Pues si ha sido muy comentado en la alta sociedad la extrema austeridad de la puesta en escena. . . no se , igual tienen razon pero no dudo que son ordenes de la reina, mujer admirable pero de carácter algo radical.
    Muy feliz año maestro y gracias gracias por tu trabajo
    Pp berdoy

    Me gusta


Comments are currently closed.



Siluetas de RNE

Duendes suscritos:

Suscripción

Suscripción por email

Publicaciones:

PARAÍSO DE HOJALATA
Una Infancia de Hojalata

Ir directamente a

Blog Stats

  • 1,339,761 hits

A %d blogueros les gusta esto: